lunes, 25 de mayo de 2009

UN ELEFANTE SE BALANCEABA


-Usted sabe cómo se honra al Elefante Blanco en el Reino de Siam…
Con esta frase empieza el relato de Mark Twain El elefante blanco robado en el que se narra los esfuerzos de un agente colonial por localizar un elefante blanco que ha traído desde la India y que desaparece al llegar al puerto de Nueva York. En sus páginas se destila el humor punzante que roza el absurdo tan característico de Twain como en la escena en que el inspector de policía pide que se le describa el elefante:
-¿Qué suele comer este elefante?
-Depende… puede comerse a un hombre o contentarse con devorar una biblia. Escriba usted hombres y también biblias.
-¿De qué nacionalidad o raza prefiere a los hombres?
-No tiene preferencias marcadas. Acaso personas conocidas; aunque también se le ha visto comerse a extraños.
-Vamos con las biblias. ¿Cuántas ediciones ordinarias y cuántas ilustradas podría consumir?
Es todo un placer leerlo y más placer me hubiera producido hacer la portada, pero como no ha sido así… pues aquí está una nueva Portada Falsa para el blog.