miércoles, 23 de abril de 2014

LOS MODLIN, LA EXTRAÑA FAMÍLIA DE LA CALLE DEL PEZ



Así los recordaban los vecinos de la madrileña calle del Pez número 3: altos, misteriosos, casi siempre vestidos de negro.
  Ella (una pintora obsesionada con el Apocalipsis) protegida del sol por unas enormes gafas y un sombrero de ala ancha; su marido (poeta y actor secundario) siempre a su lado, como una sombra.
 Elmer Modlin (1925-2003) afirmaba que fue el primer soldado americano en pisar Nagasaki después de la bomba atómica a bordo de un barco hospital. Aquella visión devastadora le acompañó toda su vida. Sus descripciones sirvieron de inspiración a su mujer, Margaret, que se consideraba la mejor pintora apocalíptica del mundo y firmaba sus cuadros con un extraño anagrama formado por tres emes mágicas. 
 
 Aquí vemos a Elmer de extra en La semilla del diablo. Es uno de los adoradores del satánico  hijo que engendra Mia Farrow. Después de ese papel no acreditado sólo consiguió breves aparariciones en series televisivas como Embrujada o El fugitivo.    
En 1970 se traslada a Madrid con Margaret y su hijo Nelson, en parte por consejo de su amigo Henry Miller y también para que Nelson no fuera enviado a Vietnam.  Elmer y Nelson son los modelos exclusivos para las extrañas pinturas de Margaret.
 Los Modlin estaban obsesionados por conseguir la fama y por eso formaron a su hijo Nelson, al que idolatraban,  para ser actor y modelo de moda. Parecía que esperaban que él consiguiera la celebridad que les resultaba esquiva, sin embargo Nelson abandonó aquel entorno de la calle Pez que, al parecer, le resultaba asfixiante. Trabajó como traductor y doblador –fue la voz de la megafonía del Aeropuerto de Barajas y de los anuncios de El Corte Inglés- y subtituló al inglés las primeras películas de Almodóvar.
Elmer, mientras tanto, interpretó cortos papeles  en películas españolas como El diputado, Un curita cañón, Zorrita Martínez (donde tenía una erótica escena con Nadiuska) y series como Curro Jiménez. Aquí vemos a Elmer en el Santiago Bernabéu dándose de tortas con José Luis Garci en Viva la clase media (1980)


  Elmer pidió a Margaret una escultura, un extraño busto de dos cabezas, para albergar sus cenizas. Jamás se utilizó. Como si aún coleara la maldición que afectó a varios involucrados con el rodaje de La semilla del diablo, la desgracia se cebó con los Modlin: Margaret muere en 1998 y Nelson en el 2002, ambos de un ataque al corazón. En junio del 2003 los bomberos encuentraron a un agonizante Elmer en su piso, abrazado a una botella de whisky, sólo sobrevivió unas horas.
Poco después, el fotógrafo Paco Gómez encuentró en un contenedor de la calle Pez los extraños restos del naufragio de los Modlin: diarios, cartas, fotos con Elmer y Nelson posando semidesnudos y el misterioso busto de dos cabezas. Todo este material fue aprovechado para reconstruir la historia de esta curiosa familia en Una historia para los Modlin de Sergio Oksman, ganadora del premio Goya al mejor documental en 2012. Por fin los Modlin son rescatados del olvido al que parecían destinados. Aquí vemos a Margaret frente a un retrato de Franco; uno de sus fetiches.




lunes, 14 de abril de 2014

LA SEMILLA DEL DIABLO, UN RODAJE DIABÓLICO

“-¡Todo esto ha pasado desde que Brian va con ese Frank Sinatra jr.! Se acabó, voy a hablar con su madre. ¡Se va a enterar esa Mia Farrow!”
(Peter Griffin en la serie Padre de familia)

 A los 45 años de su estreno nos viene un DVD con muchos extras de Rosemary´s Baby (La semilla del diablo) inquietante película, terrorífico rodaje y maldición incluida.
El guión, basado en la exitosa novela de Ira Levin, fue ofrecido a Hitchcock pero al final llegó a las manos de William Castle, un director de terror serie-B. Castle quien se dispuso a dirigir la película pero los productores le persuadieron para contratar a una joven promesa: Roman Polanski. Castle se reservó un cameo, aquí lo vemos en la escena de la cabina, aguardando a que Rosemary termine su llamada.
En sus memorias Step right up! Castle describe así su encuentro con Polanski: …un pomposo presumido. No hacía más que mirarse en el espejo del despacho y hablaba de él mismo en tercera persona. “Nadie dirigirá tan bien esa película como Roman Polanski” –me dijo.
 Polanski quería a Robert Redford como protagonista masculino, papel que consiguió John Cassavetes que tuvo constantes disputas con el director. Para el papel de Rosemary, Castle insistió en una joven -22 años- llamada Mia Farrow.  Polanski quedó prendado por su aspecto frágil y etéreo. Mia estaba casada por entonces con Frank Sinatra.
Todos estaban de acuerdo en que Polanski se comportó como un tirano durante el rodaje menos Mia, a pesar de que en una toma tenía que comer un hígado crudo. Ella era vegetariana estricta, pero tuvo que repetir la escena decenas de veces, cada vez con un hígado nuevo.
Polanski llegó a poner en peligro la vida de ambos cuando quiso que Mia caminara como alelada entre el tráfico sin cortar la circulación, todo era real. Como nadie se atrevía a hacerlo, Polanski  tomó la cámara acompañando a Mia y cruzaron seis carriles entre los autos mientras el director susurraba: “Tranquila, querida. Nadie se atreverá a atropellar a una embarazada.”
 Las constantes repeticiones de tomas que ordenaba Polanski retrasaban mucho el rodaje para exasperación de Sinatra que esperaba a su mujer para trabajar juntos en El detective. Sinatra detestaba a Polanski, llegó a advertir a Mia de que se encargaría de que “le rompieran las piernas a ese polaco” sino interrumpía la filmación. Finalmente, el cantante empezó El detective con Lee Remick con la que, según rumores, inició una relación sentimental.
Por fin, poco antes de Navidad, terminó el rodaje en el siniestro Edificio Dakota de Nueva York.  Impresionante, con aspecto de fortaleza gótica, decorado con terroríficas gárgolas. En el ático vivía nada menos que  Boris Karloff.
 Mia Farrow se reunió con Sinatra para el que reservaba este regalo de Navidad: un taxi londinense, lo presentaría en una fiesta conducido por su amigo Yul Bynner vestido de chófer. A pesar de todo, en Año Nuevo, Sinatra le envió los papeles del divorcio.
Como si fuera una maldición, varios involucrados en la película sufrieron desgracias: Poco después la esposa de Polanski, Sharon Tate, murió a manos de la banda de Mason, Cassavetes empezó a mostrar síntomas de una infección hepática que se lo llevó a la tumba pocos años después y, frente el Edificio Dakota, John Lennon fue asesinado en 1980.
Creo que esta receta resulta muy indicada:
MACARRONES A LA DIAVOLA

Saltear en una sartén con aceite dos dientes de ajo cortados en láminas, una guindilla, rodajas de aceitunas negras deshuesadas y un tomate de lata en su jugo. Dejar reducir el tomate y añadir un vaso de vino blanco.
Cocer los macarrones en agua salada y escurrirlos al dente para que se acaben de cocer en la salsa picante de tomate.  Condimentar con un poco de queso parmesano en escamas antes de servir. Queda muy bien adornar el plato con unas hojas de albahaca fresca.

¡Y feliz Semana Santa! Yo me quedo cerca de casa pues me siguen encargando trabajitos –y que no falten, que la cosa está durilla-  como esta portada del gran Ambrose Bierce y esta de Faulkner en catalán.

sábado, 5 de abril de 2014

RISAS ENLATADAS

 Acabo de enterarme del fallecimiento de Charles Rolland Douglas, el técnico de sonido que inventó nada menos que la Laff Box: la máquina de risas enlatadas. Al principio las series televisivas se rodaban en directo, con público, pero cuando resultó demasiado caro Douglas se encargó de crear la ilusión de un público fictício con su máquina que contenía 320 risas. Era algo así como un director de orquesta de risotadas y aplausos. Su invento pareció caer en desuso en los años posteriores hasta que series como Matrimonio con hijos, Big Bang Theory o Museo Coconut volvieron a usarla sin complejos.
¿Qué pasaría si una Laff Box nos acompañara en la vida real? Esto es un nuevo desafío para el inspector Duralex:
LA CASA DE LAS RISAS ENLATADAS

Los sentidos agudizados de Duralex detectan ese sutil ambiente de cosas-que-no-van-del-todo-bien que aqueja a toda casa afectada.
Un coro de estruendosos aplausos y ovaciones recibe al inspector que mira desconcertado a su alrededor con crispada perplejidad, pero solo ve al matrimonio Juanjo-Marta. Juanjo abraza a su esposa y la casa parece aplaudir conmovida.
-Se trata de risas que responden a nuestros comentarios –explica Juanjo-.  Cuando vengo del trabajo y digo: “Ya estoy en casa” se oyen aplausos y risas. Pero el efecto contrario también se produce, ayer le dije a Marta que la grúa se me había llevado el coche y se oyó un lastimero  ¡Ooooooooh!!!!
 -Curiosas psicofonías –reconoce Duralex.
-Ahora basta que yo diga: “Bajo al súper” para que se oigan las carcajadas –interviene Marta-. Y el otro día en la cama, cuando le dije a mi marido que se vistiera de tirolés, las voces se pusieron a aullar como cajeras del Caprabo ante un stripper y claro…  se nos cortó el rollo.
-¡Así no hay quien haga nada! –se lamenta Juanjo. Risas y silbidos le responden como fantasmas, de acuerdo a una invocación mágica.
Después de unas breves pesquisas por las habitaciones de la casa, Duralex informa a los propietarios:
-Se trata de un caso claro. La casa está poseída por el espíritu de Charles Rolland Douglas, inventor de la máquina de risas enlatadas. Además, el edificio está construido sobre un cementerio indio.
-¿Un cementerio indio, aquí en Badalona? –inquiere Juanjo.
-Como lo oye. Necesitan los servicios de un exorcista- Duralex extiende una tarjeta-. Aquí tienen uno, es mi cuñado. Díganles que vienen de mi parte. Me pasa una comisión ¿saben?
El inspector abandona la casa. Estalla un alborozado coro de risas y aplausos.  Sobre el papel  pintado aparecen unas letras escritas en sangre- Special Gest Star: Inspector Duralex-, y los créditos pasan a toda velocidad desapareciendo entre un ectoplasma verdoso.

OTRO MISTERIO DE CASA ENCANTADA
Pero esta vez se trata de una leyenda que ha resultado falsa: el supuesto fantasma del niño que aparece en una escena de Tres hombres y un bebé.


 ...Y UNA PORTADA TERRORÍFICA
Me encanta que me encarguen portadas de libros del terror clásico: Breve conversación con una momia, de Poe. Intenté que la momia se pareciera al escritor de Baltimore...
Pero mi agente me dijo: "Más bien me recuerda a Aznar". Así que le añadí el cuervo en plan pista a ver si cuela.

viernes, 28 de marzo de 2014

LOS MAJARAS DE "ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO"



Ya está a punto de aparecer un DVD con escenas inéditas para conmemorar el 40º aniversario de Alguien voló sobre el nido del cuco. La película de Milos Forman reunió un elenco de pacientes de lo más interesante:
 DANNY DE VITO, LA ESTRELLA. Sin duda el más famoso de todos, con su 1.52 de estatura y una apariencia muy reconocible. Produjo y coprotagonizó Man on the Moon (1999), posiblemente la mejor y más incomprendida película de Jim Carrey. Es un secundario habitual en las películas de Tim Burton: Batman Returns (en el papel de Pingüino) Mars Attack! y Big Fish. Habla español y dobló en la versión hispana a Lorax en Lorax y la trúfula perdida (2012)
 MICHAEL BERRYMAN, EL MÁS RARO. Su primera aparición en pantalla fue en el papel no acreditado de un interno  casi vegetativo. Berryman padece Displasis, una enfermedad que le impide sudar y desarrollar cabello y uñas. Se trata de un actor muy apreciado por los amantes del cine fantástico desde su aparición en Las colinas tienen ojos (1977) en la que interpretaba a Pluto, un miembro del temible clan caníbal. También se le recuerda por  Expediente-X y producciones serie-B: Below Zero.
 CHRISTOPHER LLOYD, EL INQUIETANTE. Ese papel del interno Max Taber fue su primera aparición destacada en una larga carrera en la que abundan personajes peculiares –el doctor Brown de la saga Regreso al futuro- o siniestros, como el juez Domm de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1998) o Lucas Addams en las dos partes de The Addams Family (1991-1994) Lloyd es extremadamente tímido por lo que raramente aparece en público y rehúsa ser entrevistado.
 WILL SAMPSON, EL INDIO. El Jefe Brondem era un auténtico indio creek con la pintura como máxima vocación. Uno de sus amigos le contó que una compañía de casting buscaba a "un indio alto y feo" para una producción cinematográfica. Will se presentó y al entrar en el set, impresionó a todos por su presencia y estatura: 1,96 m. Prosiguió su filmografía con Buffalo Bill y los indios (1976) de Robert Altman y en la segunda entrega de Poltergeist. Murió prematuramente a los 53 años.
 VINCENT SCHIAVELLI, OJOS TRISTES. No podía faltar el actor fetiche de Milos Forman (Amadeus, Valmont, El escándalo Larry Flint…) El apodado actor de los ojos tristes conoció por fin  la fama con su espectral papel en Ghost (1990). Chef con mucho talento, decidió volver en 1994 al pueblo siciliano de donde procedía su familia –Polizzi- para cumplir su sueño de abrir un restaurante dedicado al Quijote con muchos de sus habitantes vestidos a la usanza de la época. Lo cuento en mi entrada La última voluntad de Schiavelli (29 noviembre, 2012)
 BRAD DOURIF, EL CANDIDATO. Fue el único de los internos en ser nominado al Óscar al mejor actor de reparto por su papel de Bibbit, el joven tartamudo. La posterior carrera de Dourif ha estado muy ligada al cine fantástico: el malvado barón Mentat en Dune (1980) Grima –Lengua de serpiente- en la saga El Señor de los Anillos- y hasta la voz del diabólico muñeco Chuki. También se le ha visto en Alien: Resurrección y en El Exorcista-III.
AQUÍ SOLO FUMAN LOS MALOS
¿Recuerdan en mi anterior entrada cuando comenté que los americanos querían suprimir la pipa en una de mis portadas para Maigret? Me ha vuelto a suceder algo curioso relacionado con otra ilustración con tabaco.
La estadounidense Silverman´s Books adquirió esta portada ya publicada en Inglaterra. La protagonista es Fah-Loo (curioso nombre) la hija del maligno doctor oriental. Pensé: "Vaya, me suprimirán el cigarrillo y el dibujo perderá poder visual". Jaume, mi agente, me llamó para tranquilizarme: "Me dijeron que el cigarrillo podía pasar. Me picó la curiosidad, pregunté porqué y me dijeron -cito textualmente-: She´s an Evil Character (Es un personaje malo)". Pues eso, en Estados Unidos si eres de los malos, puedes fumar. For to Piss y no echar gota.
 

viernes, 21 de marzo de 2014

UN BAR DE CARRETERA (RELATO)

Lomas aparcó su moto Kurosawa-500 CC monocilíndrica de nueva hornada frente un bar de carretera. Un bar de moteros que, allí sentados en sus taburetes, parecían tan permanentes como los tiradores de cerveza. Lomas pidió un Martini, lo que le identificó como viajero y forastero.
Uno de los clientes giró en su taburete y miró fijamente a Lomas. Era grande, de tórax y barriga y sus tatuajes le daban un aspecto poco tranquilizador. Al ver que se acercaba, Lomas simuló concentrarse en su bebida hasta que el grandullón dijo en tono cordial:
 -¡Hola! Bonita máquina –señaló con el mentón hacia la ventana-. Una Kurosawa ¿verdad? –Lomas asintió -. Me llamó Bruno -. Se sentó en el taburete más próximo y añadió:
-¿Vas a la ciudad? Tengo una entrevista de trabajo esta tarde pero mi moto me ha dejado tirado. Está en el garaje de al lado.
¡Lomas! –se presentó extendiendo una mano-. Claro, ningún problema –Lomas se volvió hacia la ventana. Destellos plateados de lluvia caían sobre la carretera-. Parece que va a llover. Si quieres, mejor salimos ahora mismo.
Cuando Lomas se dispuso a pagar, Bruno se lo impidió con un gesto. “Deja, hombre, faltaría más”. Salieron al aparcamiento y una fina lluvia les recibió. La moto de Lomas se estremeció al recibir el corpachón de Bruno que se había puesto un aparatoso chaquetón negro, igual que el casco –un Nakano algo desconchado- que le daba aspecto de personaje de película post-apocalíptica.
Lomas hizo chirriar las ruedas y, cruzando por los aislados surtidores de gasolina, salió en dirección a la autopista.
Caía un leve y luminoso aguacero. Lomas se ladeó hacia Bruno: “¿No quieres sujetarte?” Bruno respondió con un gruñido evasivo. Lomas pensó que para un motero quizás parecía poco viril sujetarse  al piloto por la cintura.
Siguieron un trecho en silencio, fue entonces cuando se toparon con una curva llena de grava y arena.  La moto se encabritó,  patinó hacia un costado pero Lomas, sujetando el manillar con firmeza, recuperó el control. El motor rugía. Lomas se situó en el carril esparciendo olor a neumático requemado.
Avanzó un par de kilómetros. Lomas se volvió en el asiento –:“¿Vas bien, Bruno?”- y parpadeó desconcertado. Bruno había desaparecido.
 Lomas se torció el tobillo contra el pedal del freno y dio tal frenazo que casi volcó la moto.
“Dios mío. Se habrá caído en aquella curva” pensó Lomas, y giró con una brusca maniobra. Los neumáticos chirriaron en señal de protesta mientras el asfalto roía la goma y por los pelos no se precipitó contra el costado de un camión alemán que transportaba lavadoras italianas. A los pocos minutos volvía a estar en la curva esperando encontrar a Bruno tendido en el suelo como una marioneta desmadejada. Nada. Ningún cuerpo sobre el asfalto.
Lomas pensó que Bruno podría haber salido disparado, rodar sobre el arcén y quedar tendido entre los pinos que bordeaban la carretera. Se aventuró por el bosque gritando “¡Bruno!!!” Sus ojos escudriñaron los árboles una y otra vez hasta que se dio cuenta de que empezaba a oscurecer.
Con pasos apresurados volvió donde estaba su moto y comprobó el móvil. Sin cobertura. Lomas pensó en voz alta:
-Volveré al bar. Desde allí podré llamar a la policía de tráfico y una ambulancia.
La lluvia caía ahora con fuerza. Empapado, entre temblores, abrió la puerta del bar.
Un rostro lo observaba. Sus ojos se cruzaron con los de Bruno que estaba sentado bebiendo cerveza con otros tres parroquianos. Bruno sujetaba una jarra, con la mano libre señaló triunfal hacia Lomas:
-¡Me debéis cincuenta euros cada uno, tíos! Ya os dije que era de los que vuelven.
LA PELIGROSA PIPA DE MAIGRET

La editorial estadounidense Silverman Books ha adquirido dos portadas que hice para Inglaterra sobre Maigret, el famoso comisario de Simenon. Poco después de enviar el dibujo me llama Jaume, mi agente:
-Los americanos quieren que quites la pipa; ya sabes como son con lo del tabaco.
-¡Pero entonces nadie reconocerá a Maigret! Su imagen va ligada a la pipa y el sombero. Sería como dibujar a Supermán sin capa.
Jaume dice que intentará arreglarlo y al cabo de un rato vuelve a llamar:
- Puedes dejar la pipa. Les he dicho que Maigret es un ícono y que la pipa forma parte de su iconografía y ha colado.
Así que ya saben si usted es fumador o fumadora: si en un local alguien les dice que no se puede fumar no tienen más que decir: "Es que soy un ícono" y a lo mejor el otro se encoje de hombros y dice: "Ah, en ese caso..." Como en aquellos sketchs de Faemino y Cansado en que todo se arreglaba diciendo: "Que yo leo a Kierkegaard". 



viernes, 14 de marzo de 2014

¿CUÁL ES TU NÚMERO BACON?

 No, no es este bacon. Para empezar tenemos que recordar la Teoría de los 6 grados de separación.  Afirma que cualquier persona en el mundo está conectada a cualquier otra, mediante un máximo de 6 conocidos. Hay una película sobre el tema  Six Degrees of Separation (1993) con Will Smith y Donald Sutherland.

¿Pero porque lo llaman El Número Bacon?  Bueno, en 1994 el actor Kevin Bacon declaró en una entrevista cuando estaba promocionando la película The Wild River (1994) que  él había trabajado con todos los actores de Hollywood o con alguien que hubiese trabajado con cualquiera de ellos, por lo que se consideraba “El centro del universo de Hollywood”. Se trata de relacionar cualquier actor del mundo con este actor norteamericano mediante actores -o directores- que hayan trabajado en una misma película. El resultado es el "número Bacon" o el grado de separación entre el actor propuesto y Kevin Bacon. Existe incluso una web: http://oracleofbacon.org/  donde se pone el nombre de un actor y te da sus eslabones de separación entre ellos.
 Ejemplo: Ben Stiller tiene un Número Bacon 2: Trabajó en la película Stella (1991)-con Stephen Collins que a su vez participó en The Big Picture (1989)- con Kevin Bacon.
Ah, pero es que incluso Tony Leblanc y Chiquito de la Calzada tienen sus respectivos Números Bacon: Tony Leblanc actuó en Torrente-3 El protector (2005) –con John Landis- que dirigió Desmadre a la americana (1978) con Kevin Bacon.
 Leblanc tiene un Nº Bacon-2.
Chiquito de la Calzada actuó en Franky Banderas (2004) con María Barranco- Maria Barranco participó en Gaudi Afternoon (2001) con Marcia Gay Harden –Marcia Gay Harden coprotagonizó Raíles y lazos (2007) con Kevin Bacon.
 Chiquito tiene un Nº Bacon -3.
Y ya que hablamos de bacon:
TALLARINES CON BACON Y PESTO ROJO
 Para el pesto: 12 tomates deshidratados en aceite, 1 diente de ajo, 60 g de queso parmesano, 60 g de piñones, 2 cucharadas de salsa de tomate, 6-8 hojas de albahaca.
Tostar los piñones en una sartén sin aceite y reservar. Poner los tomates deshidratados en un vaso batidor. Añadir la salsa de tomate, el queso parmesano rallado y los piñones tostados. Agregar las hojas de albahaca, el diente de ajo y el aceite. Triturar con la batidora eléctrica hasta conseguir una salsa espesa. Prueba el punto de sal y añadir si es necesario un poco más de aceite, hasta obtener la textura deseada.
Mientras se cuecen los tallarines en abundante agua salada, saltear el bacon cortado a daditos en una sartén con poco aceite.
Escurrir y servir los tallarines en un plato hondo, con la salsa por encima y adornar con unas hojas de albahaca.

  



jueves, 6 de marzo de 2014

CAFÉ Y UN RELATO RECHAZADO

Además de la portada y unos dibujos interiores para este libro he presentado este relato corto. Lo han rechazado alegando que no encaja con su línea. Bueno, les parece demasiado heavy:
CORNELIUS EXPRESS
 Una vieja gitana preguntó a Emma Stribling: “¿Quiere que lea los posos de su café, señora? Es sólo la voluntad”. Emma aceptó conmovida por el desaliñado aspecto de la anciana. Cuando la gitana examinó los posos su expresión pasó de perpleja a horrorizada, se santiguó apresuradamente y abandonó el local a grandes zancadas profiriendo gritos en caló. Emma decidió ir en adelante a otra cafetería.
-¿Solo una taza de agua hirviendo? –inquirió el camarero.
-Cóbremela al precio de un café –Emma ilustró sus palabras con una sonrisa-. Solo puedo tomar esta marca de soluble –y sacó un sobrecito de su bolso.
Emma Stribling era una persona poco convencional. Antropóloga y con un marido, Cornelius, de la misma profesión, vivieron durante años con los Beri-Beri;  una tribu de la Micronesia.  Siguiendo las nuevas tendencias, no intentaron modificar sus costumbres, al contrario. Convivían con ellos en sus chozas de barro endurecido y resquebrajado.
Cornelius sucumbió a las fiebres, pero antes expresó su deseo de que su funeral se hiciese según el rito Beri-Beri. Esa tribu incineraba el cadáver, después trituraban los restos hasta convertirlos en cenizas y polvo que luego hervían en una marmita. Los parientes acudían con sus cuencos para tomar esa infusión como póstumo homenaje.  Emma era la única pariente de Cornelius.
Emma apuró la taza humeante de un sorbo, un ligero temblor recorrió su cuerpo, se alisó el vestido a la altura del pecho y pidió otra taza de agua hirviendo.
Había decidido tomar otro de lo que en un genuino rasgo de británico humor negro llamaba Cornelius Express.
Solo y sin azúcar.
ESPAGUETIS CON SALSA DE CAFÉ

En este libro hay algunas recetas tan curiosas -y fáciles- como esta:
Ingredientes: Espaguetis, nata para cocinar, parmesano rallado, mantequilla, 1cucharadita pequeña de café molido -no vale nescafé-, pimienta molida abundante.
En una cacerola rehogamos con fuego bajo el café en mantequilla. Añadir la nata y el queso. Sazonar con sal y pimienta recién molida. 
Cocer la pasta en abundante agua salada y escurrir sin que quede totalmente seca. Servir inmediatamente con la salsa de café por encima.
EL CARAJILLO PERFECTO

 Me gustan los carajillos cuando hace frío, de coñac o de ron, y al fin he encontrado un local donde lo hacen perfecto. Está en Madrid: Café Galdós, Los Madrazo, 10. en Malasaña, muy cerca de Las Cortes. Calientan un vaso con el azúcar, un chorrito de coñac, tres granos de café y un trozo de corteza de limón. Lo flambean y sirven con una ramita de canela. Delicioso.
El nombre tiene su origen en el corajillo, bebida a base de café y ron que los soldados españoles durante la Guerra de Cuba, tomaban antes de entrar en combate. 
Setenta cafeterías de Barcelona participan en algo llamado Ruta del carajillo. Me temo lo peor cuando leo el folleto que han editado: "... al café y al buen brandy se le pueden sumar unas notas de naranja o sirope de higos." ¿¡Sirope de higos!!!? Ay, que quieren cometer con el carajillo las mismas mamarrachadas que hacen ahora con los gin-tonic al que lo disfrazan con pepino, frutas del bosque, flores comestibles y lo que tengan a mano.