martes, 28 de julio de 2015

EL SABLE DE CHRISTOPHER LEE Y UN PAR DE CHORRADILLAS

¿A quién no le gustaría ser atendido por un barman como este?

Cantante de ópera, ex agente del servicio secreto… el recientemente fallecido Christopher Lee era muy polifacético, también era un excelente espadachín y lo demostró en varios filmes:
EL HIDALGO DE LOS MARES (1951)
¡Señor Peck, así no se maneja un florete!

Lee realizó una audición para el célebre director Raoul Walsh quien sólo le hizo dos preguntas que el actor respondió afirmativamente: “¿Habla español?” y “¿Sabe manejar una espada?”.
El protagonista, Gregory Peck, no había empuñado un sable en su vida. El cameo de Lee que aparece gritando en español “¡Los ingleses nos atacan!” no puede apreciarse correctamente pues la imagen fue oscurecida con noche artificial precisamente para disimular la escasa pericia de Peck con la espada.

 Algo más importante fue la interpretación de Lee en EL TEMIBLE BURLÓN (1952) –foto de la izquierda- dirigido por Robert Siodmack, aquí de figurante sin acreditar, luciendo vistosas casacas y manejando el florete contra el Capitán Vallo (Burt Lancaster). Lee no guardó un buen recuerdo del rodaje: “Lancaster era muy engreído y no aceptó bien mis consejos sobre lucha con espada; se creó un ambiente muy tenso…”
EL VENGADOR NEGRO (1954)
Aquí se produjo el famoso incidente durante un duelo fictício entre Errol Flynn y Christopher Lee en el que el australiano por poco cercena un dedo de la mano derecha del inglés. Flynn no sólo no pidió disculpas a Lee, además se mofó de la abundante sangre que corría por su muñeca. Lee se encendió y de una certera estocada cortó media peluca que llevaba el personaje de Flynn. Éste, ofendido, se encerró en su camerino. Lee salvó el dedo por muy poco.
LA PRINCESA DE ÉBOLY (1955)

 Lee viaja a España para rodar esta gafe producción con Terence Young en la que encarna al Capitán de la Guardia de Felipe II. En una escena Gilbert Roland y Lee dirimen sus diferencias a caballo, Roland embiste la armadura de Lee con demasiada fuerza y el inglés sufre una dolorosa caída. Mientras el equipo se encuentra en Segovia, el magullado Lee no puede conciliar el sueño y su compañera Olivia de Havilland –famosa por sus bromas pesadas- le ofrece una pastilla para dormir que resulta ser un supositorio con muy mal sabor. Encima, la escena del combate con Roland es suprimida del metraje.
Más adelante, Lee decide pasarse a las nuevas tecnologías y esgrime una espada láser.

 RESETEANDO
Eva decidió comerese ella solita la manzana e ir a su propio paraíso, eso no le gustó a Dios y éste oprimió el botón de reset: las cosas se volvieron más complicadas; aunque también quizás más divertidas.
PIENSA

Le invitaron a pensar pero él respondió:
 - No quiero causar molestias, ya pensaré en casa.
Me he ido unos días a Mallorca pero no perdemos el contacto. ¡Borgo no cierra en agosto!
Por cierto que durante el vuelo Barcelona-Palma entramos en un bucle espacio-tiempo. Todos los pasajeros llevaban sus octogonales cajas de ensaimadas en lugar de portarlas en el vuelo Palma-Barcelona que sería lo habitual. Por cierto, estaban igual de buenas.

miércoles, 15 de julio de 2015

RUBIA DE BOTE (Relato y alguna chorradilla)

Haciendo la colada, Ámbar acaba de descubrir un pelo rubio en una camisa de Feldespato, su marido. Piensa:
“Bueno, ¿y qué?” –piensa-. “Ese pelo podría haber ido a parar aquí de muchas maneras, quizás en el autobús que Felde toma para ir al trabajo… un pelo es mucho menos delator que una mancha de carmín.”
 Pero el color del pelo le ha dado una idea: “¿Y si me tiñera de rubio?” Un cambio de imagen podría ser un modo de atraer la atención de Felde. Últimamente su relación se basa en reproches por cualquier cosa y  besos mortecinos cuando se marcha a la oficina.
La tarde del día siguiente Aguamarina, su peluquera y rubia natural, le aplica el tinte a Ámbar mientras le cuenta su teoría: “Los cabellos rubios y los morenos son los dos polos del comportamiento. Los cabellos morenos representan virilidad, mientras que los rubios simbolizan la femineidad. Por eso, una rubia es doblemente mujer. Fíjate que las princesas de los cuentos siempre son rubias.”
Dos horas después,  Ámbar sale de la peluquería con una nueva imagen. El tráfico de la avenida está atrapado en una fantasía demencial de ruido y movimiento incontrolado pero ella solo piensa en la amarilla luz del sol y como ésta favorece a las rubias haciendo relucir su pelo reflejando desde el interior rincones opacos.
 Comprueba satisfecha su dorado reflejo en los escaparates y se dedica una sonrisa de cien vatios. Se siente estupenda, como si estuviera repleta de miel y hierbas aromáticas. De pronto advierte una  furtiva mirada de lince. Son sus vecinos, la hortera presumida de Amanita –por cierto también rubia de bote- y el simplón de Topacio, su marido. Ámbar les dedica una fugaz sonrisa a modo de saludo y apresura el paso; quiere llegar a casa antes de que Felde vuelva del trabajo. Sus pies se desplazan ágiles en sus sandalias de tiras a las que ha añadido un atractivo toque bermellón en las uñas.
Cuando Ámbar llega a su piso prepara la puesta en escena. Se ha puesto un conjunto de lencería color coral –en la tienda le dijeron que era el color ideal para las rubias- y se sienta  en una silla de mimbre de espaldas a la ventana. Ya ha pensado en el efecto que produce: los últimos rayos de sol iluminan su cabello dorado dejando su cara en penumbra; así destaca más.  La estancia se llena de un aire expectante, como de noche de estreno.
El sol ya se desvanece. Tintineo de llaves. Ámbar contiene la respiración mientras oye los pasos que se aproximan. Feldespato se detiene en seco al llegar al salón. Abre los ojos con incredulidad. Grita:

 -¡Joder, Amanita! ¡Ya te dije que no volvieras a venir aquí!!! 

UN MECHERO SODOMIZADO
Alucinado me he quedado al ver este anuncio de los años 70.

jueves, 2 de julio de 2015

NUEVOS SERES DE LEYENDA

El hombre del saco, el de los caramelos y el Sacamantecas ya son historia...
STANLEY EL MACABRO
Los seguidores de Los Simpson quedaron sorprendidos con un episodio que ya es de culto: Cuerdas gañanes, muy alejado del estilo habitual de la serie. Con un dibujo que homenajea a Edward Gorey (que a su vez inspiró a Tim Burton las ilustraciones de su libro La melancólica muerte del Chico Ostra) y música de Astor Piazzola (Libertango) nos cuentan la historia de Stanley El Macabro, un cocinero que se vengó de los niños que se mofaban de él haciendo sopa con sus cabezas. En algunos foros de internet -el inevitable Creepypasta, por ejemplo- aseguran que está basado en un personaje real.
JEFF THE KILLER
 Actualmente está arrasando en las redes. El protagonista de esta historia es Jeff, un muchacho que durante una fiesta de cumpleaños es atacado resultando desfigurado por la lejía (de ahí su piel blanquísima) y quemado con alcohol. Posteriormente, Jeff quema sus párpados para no parpadear cuando se mira al espejo y desfigura su boca convirtiéndola en una perenne sonrisa la misma noche en que apuñalará a sus agresores.
 Aunque Creepypasta reconoce haber inventado y propagado esa leyenda no falta gente que asegura haber visto a Jeff, como en esta supuesta foto (izquierda) tomada de un interfono.
Ese legendario asesino nocturno ya tiene su película, producida por Michael Bay (ArmageddonTransformers...) y dirigida por Marcus Nispel, el del remake de La matanza de Texas (2003). 
SLENDERMAN
Mi favorito. También conocido como El Largilucho, se le representa como un ser altísimo, siempre vestido de negro y sin facciones, a veces con tentáculos en lugar de brazos. Fue la primera leyenda urbana propagada por internet y su fama se ha extendido a través de fotos (en las que suele aparecer rodeado de niños) y documentales falsos. Slenderman ya tiene su película que aquí estará disponible en DVD en agosto.
LA BRUJA DE N´GAUNDÉRÉ

Podría ser otro personaje de leyenda, o una extraña premonición, pero parece real; al menos así me lo contó en un restaurante chino mi amigo Ivo de médicos sin fronteras (ya hablé de él en mi entrada miquel-zueras.blogspot.com/2014/08/poti-poti-veraniego_34.html) al volver de N´gaundéré, Senegal, hace un par de semanas:
 -Tenía que llevar un cargamento de medicinas a una misión francesa. A las afueras de N´gaundéré hay una congregación de casitas de hojalata con una estación de servicio, desde allí salía un autobús que me dejaría en la misión. Llegó el vehículo –un viejo Studebaker con cajas en lugar de sillas-, se abrió una puerta y me quedé helado: una anciana, sentada en una caja y apoyada en un paraguas rojo me miraba desde el interior de una forma extraña y fatídica. Llevaba un gran machete, muchos amuletos, un pequeño cráneo de mono y olía a yuca fermentada. Con un dedo huesudo me hizo un gesto como diciendo: “Entra ¿a qué esperas?”. Sabía que no tenía sentido, pero por nada en el mundo habría subido a ese autobús aunque el siguiente no vendría antes de tres horas. Mientras el vehículo se alejaba volví a la estación, me senté a esperar  bajo un árbol efún y compré un cuenco de termitas asadas.
  -¿A qué saben? –le pregunté.
 -A coco. Bueno, al día siguiente regresé a mi hotel. Me duché, encendí la televisión y en el noticiario en francés comunicaron que aquel autobús había caído al cruzar un puente de madera con los tablones podridos. Hubo cuatro muertos y varios heridos.
 -¡No me jodas!-  Un pedacito de pollo con sésamo saltó de entre mis palillos-. ¿Sabes si esa anciana sobrevivió o…?
 -Sólo dijeron que uno de las víctimas era el conductor –Ivo meneó la cabeza-. No sé… puede que existan fuerzas que predicen lo que está por llegar y que esa anciana fuera como un mensajero del destino, o algo así.

Miré hacia mi plato de pollo con sésamo en busca de algún indicio del destino pero sólo percibí una incierta sensación de paz. Quizás porque en la comida china no quedan huellas de animales sacrificados. Todos esos fantasmas han sido pulcramente troceados y cocinados con rollizas verduras insensibles al dolor. Nada que ver con las sobrecogedoras historias de rituales africanos con cabras degolladas que Ivo me suele contar.

lunes, 22 de junio de 2015

CASANDRA SALVADA DE LAS AGUAS (RELATO Y LISTA DE BLOGS PREMIADOS)

 
-Señorita, ¿se encuentra bien? – Es una voz profunda, llena de matices-. ¿Cómo se llama?
 -Casandra –la mujer se pasa la mano por los ojos para quitarse el agua que le cae del pelo empapado. Desde algún lugar cercano se oye una orquesta tocando un vals que suena extrañamente fúnebre.
 -Es un milagro que la hayamos rescatado con vida con la temperatura tan fría del agua. Tome un poco de té –Su tono es de una autoridad reconfortante. La abierta V de su chaqueta deja entrever distintivos navales-. Soy el guardiamarina Matheson, del RMS Titanic.
Casandra tiene una repentina visión de un barco navegando bajo cielos cubiertos, esquivando icebergs, destinado a naufragar. Grita:
 -¡Señor, este barco se va a hundir!!!
 La cara del oficial se convierte en un signo de interrogación, una ceja levantada y las comisuras de la boca hacia abajo.
 -¿Cómo…? Señorita, no tiene nada que temer. Este es el transatlántico más seguro del mundo. Sin duda está bajo los efectos de un shock.
 -Mire, sé que esto parece una locura –la voz de Casandra parecía ahora venir de muy lejos, como la de una anciana moribunda que musita una plegaria- …soy víctima de una maldición. Aparezco en el mar y un barco me rescata. Luego ese barco se hunde y eso ocurre una y otra vez…
Por la radio de a bordo se oye un desesperado mensaje:
 -¡Icebergs a la vista! ¡Estribor a toda máquina!!!
Oscuridad.
Oscuridad. Chispas diminutas centellean en los ojos ciegos de Casandra. Vuelve a abrirlos y contempla su reflejo en una mampara de cubierta. Tez pálida, párpados oscuros, como una actriz de kabuki a medio maquillar. Casandra está tendida en una hamaca soleada, junto a una pista de tenis. Un hombre de uniforme blanco almidonado le dedica una sonrisa:
 -Ya está a salvo, señorita –. No puede identificar su acento gutural. Le saluda llevándose un índice a la visera de la gorra donde se lee en letras bordadas: Lusitania.
 -¡Este barco está a punto de hundirse! –chilla Casandra.
 Retumbar de truenos. Tres estallidos breves y luego la luz de un relámpago y el olor a cordita. Los torpedos son lo peor.
A Casandra la despiertan los graznidos de las gaviotas con anchas alas y picos color naranja. La escena siguiente se congela en su mente como una fotografía, marineros de rasgos asiáticos y piel cetrina la miran formando un corro. “Filipinos”, piensa Casandra. Sus cuerpos se empujan impacientes para ver de cerca a la misteriosa superviviente. Una voz con extraño acento se abre paso entre la multitud.
-¡Venga, volved a vuestros trabajos, yo me encargo! –Un hombre de pelo blanco,-evidentemente el capitán,  posa suavemente su mano en el hombro de Casandra. Su tibieza atraviesa la manta que la cubre-. ¿Está usted bien, señorita? Tranquila. Ahora se encuentra a bordo del petrolero Prestige.
PREMIOS BOR
Muchísimas gracias a SqS Mravillosa del extraordinario blog Divas del cine por el detallazo de incluirme en sus Premios BOR (Bor Litharicis Bloguer) creados por Francisco Moroz, del blog Abrazo de libro. Para seguir con el juego he de nominar a -sólo- otros diez blogs. No me olvido de algunos que he tenido que dejar fuera, los reservo para un premio que pronto voy a crear. Ésta es mi lista:
-LA GUARIDA DEL EREMITA, de Pepe Cahiers.
-UN TRANQUILO LUGAR DE AQUIESCENCIA, de Sergio Bonavida.
-LAS CRÓNICAS DE EOWYN, de Éowyn.
-EL DIA DE LA ESPECTADORA, de Doctora.
-LA GRAN PANTALLA, de Clementine.
-SAFARI NOCTURNO, de David.
-EL BLOG ZOMBIE DE ALIMAÑA, de Alimaña.
-EL TIEMPO DETENIDO, de Marcos Callau.
-AHORA VOY Y TE LO CUENTO, de Nury ruri.
-DULCINEA DEL ATLÁNTICO, de Puri.
Si los premiados quieren seguir el juego tienen que nominar diez blogs más y notificarlo a los elegidos. ¡Gracias a todos!
Y ahora, una chorradita de propina:
ENFRIAMIENTO GLOBAL

Mi vecino instaló el aparato de aire acondicionado al revés. Se enfrió todo el exterior. Al día siguiente el hombre del tiempo apareció en televisión muy confundido: "Estamos en verano y se supone que hoy iba a hacer calor."



miércoles, 10 de junio de 2015

TRES CHORRADILLAS Y MEDIA

LOS VIAJES POR EL ÁRTICO DEL PROFESOR PEABODY
 Los esquimales findus de la isla Kelvinator son sumamente hospitalarios. Cuando llega un viajero lo agasajan ofreciéndole una de sus esposas, incluso el esquimal preparará la alcoba con velas, incienso (qué nadie sabe cómo demonios consiguen) y un sucedáneo de champán que en realidad es aceite de hígado de bacalao frappé. Mientras tanto, la mujer se acicala untándose grasa de foca en la cara. Rechazar a la esposa se considera una ofensa gravísima que se castiga con la muerte.
El problema es que los findus son espantosamente feos y ver a una de sus mujeres con la cara pringada de grasa tumba de espaldas a cualquiera. El viajero siempre rechaza a la esposa y el desairado marido lo decapita con un enorme cuchillo para curtir pieles y después ensarta su cabeza en una pica para que sirva de pinchito a los osos polares.

Conclusión: recomiendo encarecidamente evitar el poblado findus.
UN VAMPIRO DEVOTO
La reunión en el Salón del Reino se ha demorado y ya es de noche cuando Onofre Dip vuelve a su casa. Al transitar por una calle solitaria y escasamente iluminada es asaltado por una vampira de ojos como brasas encendidas que le clava sus colmillos con furia demente dejando a Onofre tendido en el suelo y muerto sólo en apariencia, pues a la noche siguiente despierta convertido en un sediento vampiro.
Ahora a Onofre le toca enfrentarse a un serio dilema: es un vampiro pero también un ferviente Testigo de Jehová, y su religión le prohíbe ingerir sangre. Se sienta frente al ordenador y navegando por internet descubre la solución: Leukocite; un preparado de sangre artificial conseguido por ingeniería genética.
 Sólo se puede adquirir con receta. Onofre se dirige esa misma noche a un hospital donde atiende un médico de guardia también miembro de la congregación. Cuando Onofre le expone su complicada situación le extiende rápidamente la receta.
Onofre ya tiene su nevera repleta de bolsas de sangre sintética pero también otro problema. Obviamente ahora tiene que limitar su actividad a las horas nocturnas, por lo que cuando llama a los timbres a las tantas de la madrugada para repartir ejemplares de La Atalaya es muy mal recibido por el vecindario que le arroja cubos de agua –en el mejor de los casos- o de basura en otros.
“Qué difícil es ser vampiro y Testigo de Jehová”, reflexiona Onofre mientras baja corriendo las escaleras perseguido por un enorme pitbull que le ha azuzado el skin del Sobreático.
SÍNDROME DE WENDY
Doña Purines Compost (q.e.p,d.) Fue, en vida, una persona que se desvivía en complacer a los demás.
En el tanatorio, uno de los presentes se acercó al ataúd donde reposaba Purines y comentó:
 -Mira, parece que esté dormida.
Y entonces Purines empezó a roncar.

miércoles, 3 de junio de 2015

¡SEXO! CUANDO LA TEMPERATURA SUBE EN CANNES

 Había una gran expectación con la última película del enfant terrible Gaspar Noé: Love. Este director ya había presentado otra película polémica: Irreversible (2002) con Mónica Bellucci y Vincent Cassel, recordada sobre todo por una crudísima escena de violación que duraba  diez minutos. Love es una película con sexo explícito, real, con el añadido de haber sido rodado en 3-D. Hay una eyaculación masculina contra la cámara, y parece que el esperma vuela sobre las cabezas de los espectadores. “Tráiganse un paraguas”, bromeó Noé antes de su estreno en la Sección Oficial. El ambiente se caldeó y el público abarrotó la sala,  pero las críticas no fueron nada amables.
Otros casos de películas que motivaron que el espectador de Cannes saltara de la butaca:
THE BROWN BUNNY(2003)

 La que se lió con la “peor película presentada jamás en el Festival”  según muchos. Dirigida y protagonizada por Vincent Gallo, el actor más cool del momento, levantó una gran polvareda por su baja calidad y por una escena de 7 minutos en la que Gallo realizaba el sexo oral con su pareja de entonces, la actriz Chloë Sevigny. Durante la tensa rueda de prensa el crítico Rogert Eber le dijo a Gallo que su película era infame a lo que este respondió: “Es usted un gordo cara de cerdo y deseo que tenga pronto un cáncer de colon”. Ebert replicó: “Seguro que el vídeo de mi colonoscopia sería mejor que su The Brown Bunny.” Seguro, vi la película en el Festival de Terrassa y me pareció un bodorrio pretencioso.
CRASH (1996)

 Aprovecho para poner la portada que hice para la novela de J.G. Ballard. Aunque ahora parezca exagerado, Crash de David Cronemberg  (no confundir con la película del mismo título con Sandra Bullock) causó en su momento una gran polémica cuando algunos sectores del público la calificaron de escabrosa y demasiado perturbadora por mostrar un grupo de gente que se excita sexualmente con los accidentes de automóvil. Una escena culminante es cuando James Spader (que en la película se llama Ballard, como el autor) observa a su amigo Vaughan (Elias Koteas) haciendo el amor con su mujer (Holly Hunter) en el asiento trasero mientras el auto pasa por una máquina de lavado. Me encanta Crash, la mejor adaptación de Ballard y para mi gusto superior a El imperio del sol.
BAISE-MOI (2000)

Estrenada en España como Fóllame y en Hispanoamérica con el título Viólame. Esta road-movie es considera por su directora  Virginie Despentes una versión salvaje de Thelma y Louise marcada por el sexo y los asesinatos.  La brutal violación de la protagonista Nadine (la actriz porno Karen Lancaume) desencadena una imparable sucesión de sexo real, venganzas y violencia gratuita junto a su amiga Manu (Raffäela Anderson).  Baise-moi fue censurada en muchos países. A mí no me convenció; parecía un cruce entre Tarantino y un vídeo porno.
Me pregunto qué sensación habría causado en Cannes esta impactante escena de Howard the Duck (1986) en la que una chica –Lea Thompson- practica sexo con un pato (¡!!) ¿Cómo se llamaría eso? ¿Anadefília? ¡Y en una película para todos los públicos! Pero tranquilos, como casi nadie vio El pato Howard

MAGRITTE HACIÉNDOSE UN SELFIE
Dedicado a mi hijo Dani que me dio la idea.

POLLO A LA COCA-COLA
Dedicado a Éowyn, del estupendo blog Las Crónicas de Éowyn, quien me hizo notar que llevaba tiempo sin publicar recetas. Este curioso plato consigue darle al pollo un sabor entre agridulce y acaramelizado.

Pasar por harina los trozos de pollo y freírlos en una cazuela con aceite. Cuando hayan tomado color retirarlos, sazonar con sal y pimienta y sofreír en el mismo aceite cebolla cortada bien fina y champiñones cortados a láminas.
Cuando la cebolla y los champiñones se vean cocidos añadir el pollo y regarlo con medio litro de Coca-Cola. Tapar la cazuela, reducir el fuego al mínimo y dejarlo cocer durante una media hora.
Le viene muy bien un acompañamiento de arroz blanco.


lunes, 25 de mayo de 2015

LA ESPELUZNANTE ISLA DE LAS MUÑECAS

 Se encuentra en Xochimilco (México) Un lugar con cientos de muñecas usadas, decapitadas y desmembradas, colgadas en árboles y cañas para “espantar a los espantos”, como solía decir Julián Santa Ana, el único habitante de este islote. Julián recogía muñecas de la basura y con ellas decoraba la isla a modo de talismanes pues decía que al poco de llegar una joven pereció ahogada y que desde entonces oía gritos y lamentos. También estaba convencido de que una sirena quería atraparlo y por eso siempre llevaba muñecas en su barca de pesca.

UN FANTASMA GRINGO

Curioso. Estuve en Xochimilco y nadie me habló de esta isla pero sí del Fantasma gringo del cocotero. Yo pasaba unos días en un hotelito del parque Anáhuac y me intrigó ver un cocotero con un jarrón de plástico en el que siempre había una rosa amarilla.
 Supe esa historia por Evaristo, un camarero del hotel. Durante la cena me llevé a la boca una cucharada de tinga poblana con chiles habaneros. Una hoguera estalló en mi boca.  Empecé a sofocarme y hacer aspavientos, Evaristo me vio y cuando iba a tomar un trago de agua me dijo: “Agua no, guey” y me acercó un vaso de leche que contiene caseína; lo mejor para apaciguar el ardor del picante.
El personal del hotel se alojaba en unos bungalows  cercanos. Allí visité a Evaristo llevando una botella de mezcal con gusano, la compré para mostrarle mi agradecimiento por haber salvado mi estómago. Evaristo admiró el gusano sumergido con entusiasmo infantil: “¡Padrísimo, guey! Ahora traigo vasos, un fierro (cuchillo) y limones.”
 -¿Qué hay en ese saquito que va sujeto a la botella? –pregunté.
-Sal con chile y gusano molido –me dijo. Sobre el dorso de la mano vertió unos granos de sal anaranjada, los lamió, se echó un buche de mezcal y rápidamente introdujo un pedacito de limón en su boca.
 Repetí todos los pasos.  El líquido me inundó de calor las vísceras. Mientras Evaristo abría el saquito para preparar otro trago le pregunté por aquel cocotero.
-Un gringo murió en ese lugar –dijo espolvoreando sobre su mano la cantidad justa de sal enchilada y cadáver de gusano-. Soplaba brisa y nunca hay que colocarse debajo de un cocotero en días de viento. Un gran coco verde se desprendió y aterrizó en su cabeza. ¡Bum! Murió en el acto, con el cráneo destrozado.
 Recordé que a veces, cocos verdes y enormes como un balón de fútbol, caían de la copa y producían un ruido sordo al chocar contra el suelo.
-Algunos dicen que han visto su fantasma paseando por los cocoteros –dijo Evaristo sirviendo más mezcal-. Pendejadas, nomás…  pero sí que es cierto que cada día alguien deja una flor en ese cocotero. Siempre una rosa amarilla, el símbolo de Texas; el gringo debía ser de allí. Supongo que algún pariente paga a un empleado del parque para que se ocupe de la rosa.
Anochecía. Nos sentamos a una prudente distancia del cocotero a beber mezcal mientras esperábamos ver el fantasma gringo o, al menos, el encargado de reponer las rosas.  Todo parece estar repleto de misterio en México. En cualquier lugar se oye: “Rasca… y aparecerá…” Pero nadie apareció. Evaristo inclinó la botella y el gusano cayó mansamente en el fondo del vaso. Me indicó:
-Hay que hincarle el diente con medio cuerpo fuera. Muerde, como si fuera una guinda, y el resto lo sorbes.
Mordí, engullí, glups. Sabía a mezcal sólido.
Un par de chorradillas:
HORARIO DE TRENES

Nadie quería decirle a aquella chica a qué hora pasaba el tren.
Todos la veían con aquella encantadora sonrisa, sus dorados rizos y tan cargada de equipaje –y aun así manteniendo la espina dorsal primorosamente derecha-  que no se atrevían a decirle que por allí no pasaba ningún tren.
De hecho, allí nunca hubo vías ni ninguna estación.
SALTO TEMPORAL