martes, 10 de septiembre de 2019

MI OLIMPIADA SORBE-FLANES. (Historia real)

Mi última portada, la novela en que se basó la película "La leyenda del indomable" (Cool Hand Luke) quise rendir homenaje a la famosa escena en la que Paul Newman se zampa cincuenta huevos duros. Lo más parecido que he hecho ha sido participar en una competición de sorber flanes.

 En el verano del 93 me uní a un grupo de cocineros y aprendices para trabajar en un hotel de Neuenhof (Suiza)  Nos esperaban allí otro grupo de pinches alemanes. En total unas cuarenta personas trabajábamos en aquella enorme cocina dirigidos por hosteleros suizos.
Un día nos comunicaron que nos visitarían los alumnos de un colegio de Zurich a los que ofreceríamos una merienda a base de flan, pero el imprevisible clima suizo convirtió una soleada mañana de junio en una tormentosa tarde con impresionantes relámpagos. Anunciaron que anulaban la excursión en el momento en que sacábamos del horno unos quinientos flanes de huevo. ¿Qué hacer con todo eso? Héctor, un valenciano, tuvo una gran idea.
-¿Hacemos un concurso de sorber flanes?
Manos a la obra: formamos dos equipos, ocho españoles y otros tantos alemanes. Los suizos, siempre tan organizados, se ofrecieron como árbitros. Nos dieron a cada uno unos cartelitos con un número y un chico y una chica se sentaron frente a nosotros en una larga mesa con sendos lápices y libretas para apuntar los flanes que sorbiéramos. Nos sentíamos muy seguros -éramos jóvenes y teníamos buen apetito- pero los alemanes tenían un crack: Walter, el número cinco, un fornido jugador de rugby al que le faltaban los dos dientes frontales. El astuto Walter se quitó la prótesis para dejar más espacio libre en la boca.
 -Now! -gritó la chica iniciando la competición.
Pronto nos dimos cuenta de que no teníamos ninguna posibilidad con Walter. Era un espectáculo ver aquel gigantón boqueando sobre los flanes y hacerlos desaparecer en un segundo, uno tras otro. Los suizos apuntaban cada flan en sus cuadernos con helvética precisión. Yo iba por los catorce flanes cuando me entraron nauseas.
- ¡Miquel! -me animaba Héctor- ¡No te rindas ahora!
-No puedo más, Héctor. Salgo a que me dé un poco de aire porque si sigo viendo a ese teutón deglutiendo flanes vomitaré...
Y entonces ocurrió: Walter intentaba tragar una ingente cantidad de flan cuando un compañero suyo le dijo algo chistoso en alemán. Walter se congestionó, emitió un ruido de hipopótamo atragantado y sucumbió a un ataque de risa mientras expulsaba enormes trozos de flan por sus fosas nasales.
Me levanté apresurado al notar un geiser de flan a medio digerir que ascendía por mi esófago. 
 Mis arcadas se mezclaron con carcajadas cuando vi a los dos suizos impertérritos con el pelo, la cara y el impoluto uniforme blanco salpicados de restos de flan y azúcar líquido procedentes de la nariz de Walter. Sin alterar su expresión circunspecta el chico dijo:
-Nummer Fünf. Disqualifizert! (Número cinco, descalificado)
Salí como un rayo al jardín y agachado sobre un parterre de geranios experimenté la extraña sensación de vomitar y desternillarme al mismo tiempo con la imagen de aquellos dos suizos.
-¡Ja, ja, ja! ¡Brouaaaggsff! Jo, jo, juó! ¡Beurgggg! -¡Aun me parto al recordarlos!
La televisiva Cristina Tarrega nos muestra su pericia sorbiendo flanes.
Marc Ribot sigue de vacaciones y he pensado que gace tiempo que no cuelo uno de estos:
ATENCIÓN, CHISTE MALO.
Para quitar el mal sabor de boca un relato del gran Melmoth:
CAJERO
1      Un vagabundo duerme en el interior de un cajero y sueña que es el director de esa sucursal. Al mismo tiempo, el director de esa sucursal tiene pesadillas donde acaba sus días durmiendo en ese cajero. Tanto el director como el vagabundo no coinciden nunca, porque cuando llega uno no está el otro. Un día, el director se presentó más temprano de lo habitual por motivos de una importante reunión. De repente se encuentra con el vagabundo que se está levantando de su lecho improvisado con cartones. El director, consternado, se ve a sí mismo con unos cuantos años de más, y el vagabundo, sorprendido se ve a sí mismo cuando era joven. Cada uno, desconcertado a su manera, sigue su camino. Con el tiempo la sucursal cerró y en su lugar abrieron una tienda de fundas y carcasas para móviles. Del director y del vagabundo no se sabe nada.
RECETA: POLLO A LA MOSTAZA.
Sofreír los trozos de pollo. Retirar y en el mismo aceite freír cebolla, zanahoria y puerro. Sazonar el pollo con sal y pimienta. Poner en el cuenco de la batidora las verduras con 2 cucharadas soperas de mostaza y un brick pequeño (200 ml.) de crema de leche. Triturar y añadir a la cazuela junto con el pollo y un botellín de cerveza.
Tapar la cazuela y dejar cocer a fuego mínimo 45 minutos.



lunes, 2 de septiembre de 2019

¿LAS FOTOS ROBAN EL ALMA? (Relato)


Había encontrado el lugar adecuado, el sultanato de Kallifah. Exótico y atrasado, calles angostas y sucias con un mercado en el centro. Me planté frente a un puesto de alfarería, apunté al vendedor  y disparé una foto.
Polaroid 600. Al sonar el click del disparador y restallar el flash la atmósfera pareció cargarse de electricidad. El vendedor vino hacia mí con un apresurado flip-flop de babuchas.
-Sarami (amigo) no fotos. La foto se apodera del alma de la persona retratada. No fotos.
Un zumbido. De la ranura de la cámara apareció la foto enfundada en negro. El vendedor me dijo:
-Es mi alma, sarami. Si la quieres tendrás que darme mil tarbush (unos doscientos euros).
-Esto es una foto instantánea –le dije al tendero agitando la foto para activar los líquidos del revelado-. Tranquilo, su alma está aquí.
El vendedor intentó apoderarse de la foto pero yo me la guardé rápidamente en un bolsillo del chaleco.
-Ahora su alma vale dos mil tarbush –le dije-. Precio actual de mercado.
Y así fue como me pagué las vacaciones, revendiendo almas. Bueno, en otro mercado hubo un tumulto, me destrozaron la cámara y por poco me linchan… pero eso ya es otra historia como diría Kipling.
FIN
He recordado cuando en Ceuta, durante la mili, le hice esta foto a un vendedor de verdura en una kábila (poblado musulmán) le sentó muy mal, me dijo que le había arrebatado el alma y que tenía que darle cien pesetas. No me salió muy caro, pero sospecho que caí en una trampa para forasteros.
¿Cuál sería el precio justo del alma? En 1907 un médico llamado Duncan McDougall decidió descubrir cuánto pesa el alma. Colocó varios pacientes moribundos sobre una báscula y en el momento de la muerte perdieron una media de 21 gramos de peso. Según ese vendedor de la kábila su alma valía 60 céntimos de euro los 21 gramos Supongo que ya habrán subido de precio.
MARC RIBOT
ESTRENO DE LA LLEGADA DEL TREN A LA CIUDAD (1895)
EN 1905.
MELMOTH. LA FACTURA
 Ya no recordaba cuando fue la última vez que pagó una factura. Había recibido innumerables amenazas por ello, pero no podía hacer nada al respecto. De nada sirve disculparse por no tenerlo. En todo esto andaba pensando cuando recibió una amenaza dentro de un sobre negro escrita en un folio negro con letras blancas que se iban empequeñeciendo a medida que leías hasta perderse en la más absoluta oscuridad de la misiva. Quizá la intención fuera la de no escribir un “Saludos cordiales”. ¿Qué me puede pasar? ¿Qué me pueden hacer? Se preguntó con cierta angustia. Se puede vivir sin electricidad, se dijo, sin gas, sin agua, sin casa, incluso, sin comer apenas. Se fue a dormir. Tuvo pesadillas. Cuando despertó todavía era de noche. La oscuridad era tan absoluta que sus ojos no llegaban a acostumbrarse a ella. No veía ni el más mínimo destello de luz que siempre se filtraba a través de la persiana rota. Tanteó con la mano en busca del interruptor de la luz y no lo encontró. Se levantó, pero comprobó que no estaba en la cama. Quiso avanzar y descubrió que sus pies descalzos no tocaban el suelo. Gritó y su voz sonó extraña, sin eco, sin reverberación, como si sonara dentro de su cabeza. No olía nada, solo sentía frío, mucho frío. El pánico se apoderó de él. Ahora comprendió de lo que eran capaces por no haber pagado las facturas de la vida. Había sido desconectado de ella. Y lo peor de todo: ¡lo dejaron vivo!

FIN

RECETA: CALABACINES CON PATÉ GRATINADOS
Cortar los calabacines a lo largo y ponerlos en una fuente con la piel hacia arriba. Cocer en el horno a 200º unos 20 minutos. Dejar enfriar y sacar la pulpa con cuidado. Sofreír la carne del calabacin con cebolla picada y 2 cucharadas de concentrado de tomate. Rellenar los calabacines con el sofrito, añadir un poco de paté (me gusta el de pimienta), cubrir con queso rallado y a gratinar.



martes, 20 de agosto de 2019

OTRO POST MUY RÁPIDO

Se lee pronto: un micro, algunos gags y una receta que se hace en un momento.
ROBESPIERRE INVITA A COMER A DANTON
Desde su despacho del Comité de Salvación Pública, Robespierre tiene una privilegiada vista de la Plaza de la Bastilla y su patíbulo. Mientras ve clavar nuevas cabezas en las picas decide qué ha de hacer con Danton que está a punto de caer en desgracia. Llama a su mano derecha:
-¡Saint-Just! He decidido invitar a Danton a comer mañana en el salón del Comité. Después de los postres tocaré la campanilla, será la señal para que acudas con la Guardia Republicana. Prendedlo y que sea inmediatamente ejecutado en la guillotina. Ahora te escribo la invitación para que se la entregues.
Robespierre toma papel y pluma. Firma y luego escribe una postdata:

“Te ruego puntualidad, mon ami. Sabes que después de comer me gusta echar una cabezadita.”
FIN
Melmoth está de vacaciones, así que publicó dos gags de Marc Ribot:
MÓVIL, GAFAS, LLAVES...
Es la cantinela que repaso cada día justo antes de salir de casa.
RECETA RÁPIDA: TORTELLINIS DE QUESO AL PESTO ROJO
Necesitaremos: tortellinis, 1 bote de pesto verde, 1 bote de concentrado de tomate o salsa napolitana.
Mientras se cuecen los tortellinis en agua salada echar en un bol pequeño 4 cucharadas soperas de pesto verde y 2 de tomate.
Añadir 1 cucharón del agua en que se cuece la pasta (eso me lo enseñó un chef italiano) y remover bien.
Escurrir los tortellinis y echar la salsa de pesto rojo por encima. Yo les añado unos cuantos piñones pasados un momento por la sartén sin aceite para que suelten el aroma. Queso rallado al gusto de cada cual.
Me quedó bastante clarito, puse poco tomate.

martes, 13 de agosto de 2019

APUNTES DE CABO VERDE. Historia real.


Andreu y yo nos alojamos en el Hotel À Flor do Mar en Praia, la capital de Cabo Verde. Es un edificio color vinagre rodeado de esos enmarañados amasijos de cables que se ven en muchas calles de la ciudad. Me encanta dibujarlos, no sé porque. También dibujo su terraza; la sombra era para darle un poco de intensidad dramática.
EL PASTOR DE CABRAS
En Cabo Verde se consume la cerveza Estelha que no se la recomiendo a nadie pues con ella se pasa de estar sereno a tener resaca sin el intermedio de la borrachera. También se fuma Muti Muti –una especie de marihuana local- en cachimbas como las del kifi marroquí.
Saboreamos Muti Muti admirando el paisaje de la costa de Sao Vicente –aquí hice este dibujo-. 
A nuestras espaldas un pastor vigilaba sus cabras apoyado en un árbol . Parecía sacado de una novela de Conrad: alto, piel muy negra y reluciente, llevaba un collar de semillas sobre una vistosa túnica color azafrán con lagartos estampados y un largo bastón con una cabeza tallada en el puño. Andreu me acercó la cachimba, señaló el horizonte y dijo:
-Veus aquella línia fosca? Això és la costa del Senegal. (¿Ves aquella línea oscura? Eso es la costa de Senegal).
El pastor balanceó un huesudo índice en nuestra dirección:
-Nois, aquí no hi trobareu pa amb tomàquet ni butifarra amb seques. (Chicos, aquí no encontraréis pan con tomate ni butifarra con judías.)
-Andreu… -dije con una tos espasmódica y humeante- ¿Has oído lo mismo que yo, o son los efectos de esa hierba?
Al ver nuestra bobalicona expresión de sorpresa el pastor se rió divertido. Se presentó: “Llamadme Ze” (José) y nos dijó en un catalán perfecto que vivió ocho años en el Maresme trabajando en la recogida del clavel y regresó con una importante suma de dinero, mucho para Cabo Verde, con el que compró treinta y ocho cabras y la dote de tres mujeres. “Por este orden –indica Ze-. Desde entonces vivo como un rey”.
EL MUTI-MUTI
En Cabo Verde no se considera una droga, más bien como un estimulante, aunque a veces provoca alucinaciones y un día tuve una. Fumando en la habitación del hotel de repente apareció detrás de una mesilla una larga hiedra negra que se elevó hasta el techo. No tenía miedo, era algo lejano, como si estuviera viendo una película.
MARC RIBOT:
Regla sobre los viajes en el tiempo: nunca coincidas contigo mismo; se genera una discusión inmediata.
MELMOTH: POZO SIN FONDO
 Fallece un famoso financiero. En el cementerio, cuatro sepultureros asidos cada uno a una cuerda, descienden el ataúd por el agujero. Se van sintiendo extrañados porque el ataúd no toca fondo. Siguen dando cuerda hasta llegar al final de ella. El ataúd sigue sin tocar fondo. Los sepultureros, agotados y angustiados miran consternados a los familiares. La esposa del fallecido asiente con la cabeza a los desconcertados sepultureros para que la suelten, pues debe quedar escasos centímetros para que el ataúd toque fondo. Los sepultureros sueltan las cuerdas y todos escuchan alarmados el descenso del ataúd, golpeando las paredes brutalmente seguido de espantosos ruidos de astillas rotas que se van alejando en el pozo sin fondo.
FIN
UNA PORTADA DE DISCO: hacía mucho que no me encargaban ninguna. Los DOCTOR VOODOO califican su música como punk-calypso-garage.
RECETA: POLLO AL CHILINDRÓN
Sofreír los trozos de pollo. Reservarlos cuando se vean dorados, sazonarlos con sal y pimienta y en el mismo aceite poner cebolla, pimiento rojo y verde y zanahorias todo cortado fino.
Cuando las verduras se vean blandas añadir el pollo, 1 cucharada de concentrado de tomate y 1 vaso de vino blanco. Tapar la cazuela y dejar cocer a fuego mínimo 20 m.
Poco antes de servir echar por encima unas virutas de jamón. Así me quedó ayer:


lunes, 5 de agosto de 2019

UN RELATO ERÓTICO Y MÁS COSAS

¿Qué, subimos un poco más la temperatura?

Me gusta ir a las Multisalas del centro comercial la última sesión del domingo, cuando suele haber menos gente. Esta noche hace mucho frío y por eso hay aún menos público de lo habitual. Llevo un rato plantado ante los títulos sin acabar de decidirme por Desidia (Sala-4) o Perfidia (Sala-7) cuando se me acerca una pareja desde la taquilla.
-Perdona –dice él- ¿Por casualidad vas a la sala 4? Solo vamos nosotros dos y la taquillera nos ha dicho que no abren si no hay un mínimo de tres espectadores.
-No te sientas obligado –me dice ella- Si querías ver otra película, no hay problema.
Decido ser sincero:
-No, no… La verdad es que estaba indeciso entre dos películas y Desidia era una de ellas. A mí ya me parece bien.
Quieren pagar mi entrada. Les digo que no, por favor, que no es necesario… pero insisten mucho y la sesión está a punto de comenzar.
-No tendremos problema para encontrar sitio –ríe él cuando entramos.
Para que no se sientan incómodos decido sentarme el primero pero ellos se sientan a mi lado. La chica en el centro, él a su derecha y yo a su izquierda.
Media hora después aún estamos los tres solos en la sala. Tiempo suficiente para comprobar que Desidia es una de esas películas pretenciosas y sobrevaloradas. Además es aburrida. Bostezamos. Las butacas crujen. Cuando el chirrido de los asientos suena más fuerte de lo habitual me vuelvo a mirarlos: él le está masajeando un pecho por debajo de la ropa. Ella gime y saca la lengua. Agarra mi mano derecha y la pone encima de su otro pecho. Me siento confuso pero cuando ella me mordisquea el cuello me dejo llevar.
Poco después él sigue sentado en su butaca pero con los pantalones bajados hasta los tobillos. Ella cabalga encima de él y tiene mi miembro en su boca.
Creo que a la salida les invitaré a tomar algo. No cuesta nada quedar bien.
FIN
RIBOT: TÓPICOS QUE SE DICEN AL ROMPER UNA RELACIÓN
MELMOTH y una joya del absurdo: PARADOJA PERDIDA
 -Te he traído este libro – te digo.

-Gracias porque no lo tengo.
- ¿Qué es lo que no tienes?
-El libro de Paradoja perdida – me dices al mismo tiempo que me lo enseñas.
-Pues es verdad. Ahora que lo dices, no te lo he traído – te digo enseñándote el mío.
-Pues es una lástima – continúas -, porque siempre he querido leerlo.
-Yo también.
- ¿No lo has leído? – me preguntas consternado.
-No – respondo apenado.
- ¡Qué bien porque te lo he comprado como regalo!
-¡Yo también te lo he comprado!
Ambos nos damos el mismo libro.
Se oye una risa cavernosa a lo lejos. Es la del borrachuzo Fredric Brown.
Se baja el telón. Los espectadores aplauden como locos. La obra teatral sigue triunfando en Broadway. Su título: Paradoja perdida.
FIN
 EL DOBLE DE CULO DE CHRISTOPHER LEE
Acabo de enterarme del fallecimiento de Eddie Powell, doble habitual de Christopher Lee (en esta foto se advierte el parecido) Sustituyó a la estrella en una escena de desnudo en La monja poseída (1976) cuando el padre Michael (Lee) viola a una joven Nastassja Kinski. Parece que a Powell no le intimidaban los papeles difíciles como el Hombre-Cabra de The Devil Rides Out (La esposa maldita, 1968)
RECETA VERANIEGA: CALABACINES RELLENOS DE ATÚN.
Los calabacines son para el verano. Cortar a lo largo los calabacines y ponerlos en una fuente de horno con la piel hacia arriba. Hornear 15m. a 200º. Dejar que se enfríen e ir sacando la pulpa sin romper la cáscara. 
Rehogar en una sartén cebolla picada, 2 cucharadas de tomate concentrado, atún en conserva y la carne de los calabacines.
Rellenar los calabacines con esta mezcla, cubrir con queso rallado y a gratinar en el horno.
Y por último, un vídeo para abrir el apetito:





lunes, 29 de julio de 2019

TÚ NO LOS OYES... YO SÍ

Post dedicado a mi hijo Dani que ha cumplido los dieciocho años.

 Este soy yo con mi hijo Dani –sí, Dani, como el niño clarividente de El Resplandor- cuando tenía un año de edad. Por supuesto yo le leía cuentos a la hora de acostarse pero esa etapa duró poco porque acabó siendo Dani quien los improvisaba y me los contaba. La desbordante  imaginación de este niño era sorprendente pero un día, a los siete años,  se superó a sí mismo.
Una mañana me hizo una sorprendente revelación: su madre y yo no fuimos sus primeros padres. Según me dijo Dani, él vino al mundo en un lóbrego caserón con dos padres a los que describe muy tontos y muy feos. “…y también muy malos –añadió Dani-. El día de mi cumpleaños  me ponían delante una gran tarta y cuando iba a probarla me atizaban un coscorrón y se la llevaban. Al final puse un anuncio en un periódico para encontrar unos nuevos papás y me fui contigo y con mamá porque erais los que más me gustaban”. Vaya, así que nos eligió en un casting.
Esa noche le preparé su plato favorito, espaguetis a la carbonara. Estalló una súbita tormenta veraniega con mucha electricidad. Dani enrolló un espagueti en el tenedor y detuvo la mano a medio camino con una expresión de alarma en sus ojos.
-Están aquí –susurró. La lluvia caía con estrépito-. Han vuelto. Son los padres tontos y feos que vienen para llevarme con ellos. Ahora están pulsando el timbre. Tú no los puedes oír pero yo sí…
Me los imaginé como una familia así:
 La luz de un relámpago se filtró por la persiana pintando rayas en la cara de Dani.
-Ya han dejado de pulsar el timbre y están arañando la puerta de casa. Tienen una enormes garras, grandes y afiladas…
-Termina los espaguetis, cariño -.Pero lo que quería decir en realidad era: “¡Dani, para ya que me estás asustando! ¡Pero qué canguelo me ha entrado!” Al llevarme los platos a la cocina pasé por delante de la puerta y miré por la mirilla. Si en ese momento veo una cara al otro lado me da un infarto.
Y aún sigue escribiendo. ¿Habré traído al mundo otro Stephen King? pues espero que me encargue los dibujos de sus portadas.
Aquí a punto de soplar las dieciocho velas de la tarta (no le dimos un coscorrón ni nos la llevamos) Las llamas y la barba le dan un aspecto mefistofélico.
Y ahora paso el timón a mis ilustres colaboradores:
RIBOT
MELMOTH
 A veces viene alguien a informarte de que fulano ha muerto. De momento cuesta creerlo hasta que al fin lo asimilas y lo aceptas. Después, de súbito, te lo encuentras paseando por el centro comercial. En esos primeros segundos entras en contacto con una experiencia terrible y tan irreal que llegas incluso a cuestionarte tu propia existencia hasta que te das cuenta de que el informador andaba errado, quizá por bocas de otros. Buscas al informador y le dices que acabas de ver a fulano saliendo tan pancho del “Pull and Bear”. El informador se sorprende de tus palabras, pero de inmediato, y algo aturdido, acepta su error. Como todos sabemos, estos casos suelen ocurrir, pero ya empiezo a tener mis sospechas. Creo que los muertos, los muertos de verdad, se están aprovechando de estos malentendidos y se cuelan para seguir viviendo unas vidas que ya no les tocan. Ellos también sospechan que yo lo sé. Lo dicen sus consternadas expresiones cuando me ven.

FIN
Bueno, pues yo también pongo una chorradilla:
LA RECETA. Como antes se ha hablado de carbonara... pero esta receta de mi amigo el chef Vittorio se supone que es la auténtica carbonara, sin leche y con el huevo crudo.
Freír la panceta o bacon ahumado. Cocer los espaguetis en abundante agua salada y escurrir. Volcar los espaguetis en la sartén donde hemos frito las tiras de tocino y remover. Añadir el huevo -sólo la yema, una por persona- y mezclar bien. Apagar el fuego antes de que empiece a cuajar, sazonar con pimienta recién molida y servir. Recomiendo mucho queso.






miércoles, 17 de julio de 2019

UN POST MUY RÁPIDO

Ideal para los que vayan con prisa: micros, gags, y una receta rapidita.
El Fantasma de la Ópera estaba triste porque ya no conseguía atraer la atención del público. Una noche se encontró por los pasillos a Marcel, el tramoyista. El Fantasma le preguntó:
-¿Qué ocurre, Marcel? ¿Porqué el público se muestra indiferente conmigo?
-¡Vamos a ver! –le espetó Marcel-. Eres un fantasma ¿no? ¡Pues eso es lo que pasa, que no te ven!
Y dicho esto el tramoyista se fue atravesando la pared.
FIN
RIBOT
MELMOTH
Un matrimonio está discutiendo en el interior de un piso algo oscuro. La hija mira a sus padres sin expresión alguna. Se levanta del sofá y se dirige a la mesa donde hay una jaula con un hámster. La niña contempla con la misma expresión al ratoncito que corre en el interior de un tambor de alambre.
FÁCIL Y RÁPIDO: HUMMUS DE GARBANZOS
Necesitaremos:
He utilizado un bote de garbanzos cocidos para esta preparación. Ponerlos en un escurridor y pasarlos por abundante agua.
En el vaso de la batidora poner los garbanzos junto con los dientes de ajo pelados y la sal. 
Triturar con la batidora. Añadir el zumo de limón y el aceite de sésamo (o de oliva, aunque queda mejor con el de sésamo). Triturar con la batidora hasta tener una mezcla que se asemeja a un puré de consistencia cremosa.
Servir en cuencos con un poco de pimentón por encima.