lunes, 25 de mayo de 2015

LA ESPELUZNANTE ISLA DE LAS MUÑECAS

 Se encuentra en Xochimilco (México) Un lugar con cientos de muñecas usadas, decapitadas y desmembradas, colgadas en árboles y cañas para “espantar a los espantos”, como solía decir Julián Santa Ana, el único habitante de este islote. Julián recogía muñecas de la basura y con ellas decoraba la isla a modo de talismanes pues decía que al poco de llegar una joven pereció ahogada y que desde entonces oía gritos y lamentos. También estaba convencido de que una sirena quería atraparlo y por eso siempre llevaba muñecas en su barca de pesca.

UN FANTASMA GRINGO

Curioso. Estuve en Xochimilco y nadie me habló de esta isla pero sí del Fantasma gringo del cocotero. Yo pasaba unos días en un hotelito del parque Anáhuac y me intrigó ver un cocotero con un jarrón de plástico en el que siempre había una rosa amarilla.
 Supe esa historia por Evaristo, un camarero del hotel. Durante la cena me llevé a la boca una cucharada de tinga poblana con chiles habaneros. Una hoguera estalló en mi boca.  Empecé a sofocarme y hacer aspavientos, Evaristo me vio y cuando iba a tomar un trago de agua me dijo: “Agua no, guey” y me acercó un vaso de leche que contiene caseína; lo mejor para apaciguar el ardor del picante.
El personal del hotel se alojaba en unos bungalows  cercanos. Allí visité a Evaristo llevando una botella de mezcal con gusano, la compré para mostrarle mi agradecimiento por haber salvado mi estómago. Evaristo admiró el gusano sumergido con entusiasmo infantil: “¡Padrísimo, guey! Ahora traigo vasos, un fierro (cuchillo) y limones.”
 -¿Qué hay en ese saquito que va sujeto a la botella? –pregunté.
-Sal con chile y gusano molido –me dijo. Sobre el dorso de la mano vertió unos granos de sal anaranjada, los lamió, se echó un buche de mezcal y rápidamente introdujo un pedacito de limón en su boca.
 Repetí todos los pasos.  El líquido me inundó de calor las vísceras. Mientras Evaristo abría el saquito para preparar otro trago le pregunté por aquel cocotero.
-Un gringo murió en ese lugar –dijo espolvoreando sobre su mano la cantidad justa de sal enchilada y cadáver de gusano-. Soplaba brisa y nunca hay que colocarse debajo de un cocotero en días de viento. Un gran coco verde se desprendió y aterrizó en su cabeza. ¡Bum! Murió en el acto, con el cráneo destrozado.
 Recordé que a veces, cocos verdes y enormes como un balón de fútbol, caían de la copa y producían un ruido sordo al chocar contra el suelo.
-Algunos dicen que han visto su fantasma paseando por los cocoteros –dijo Evaristo sirviendo más mezcal-. Pendejadas, nomás…  pero sí que es cierto que cada día alguien deja una flor en ese cocotero. Siempre una rosa amarilla, el símbolo de Texas; el gringo debía ser de allí. Supongo que algún pariente paga a un empleado del parque para que se ocupe de la rosa.
Anochecía. Nos sentamos a una prudente distancia del cocotero a beber mezcal mientras esperábamos ver el fantasma gringo o, al menos, el encargado de reponer las rosas.  Todo parece estar repleto de misterio en México. En cualquier lugar se oye: “Rasca… y aparecerá…” Pero nadie apareció. Evaristo inclinó la botella y el gusano cayó mansamente en el fondo del vaso. Me indicó:
-Hay que hincarle el diente con medio cuerpo fuera. Muerde, como si fuera una guinda, y el resto lo sorbes.
Mordí, engullí, glups. Sabía a mezcal sólido.
Un par de chorradillas:
HORARIO DE TRENES

Nadie quería decirle a aquella chica a qué hora pasaba el tren.
Todos la veían con aquella encantadora sonrisa, sus dorados rizos y tan cargada de equipaje –y aun así manteniendo la espina dorsal primorosamente derecha-  que no se atrevían a decirle que por allí no pasaba ningún tren.
De hecho, allí nunca hubo vías ni ninguna estación.
SALTO TEMPORAL






miércoles, 13 de mayo de 2015

ESAS MISTERIOSAS ZAPATILLAS COLGANTES

 Seguro que muchos se están preguntando qué demonios son esas zapatillas que cuelgan de cables colgantes o de la luz. Se trata del Shoefiti, un juego de palabras en inglés que combina el vocablo shoe (zapato) y grafiti.
Algunos blogs dedicados en exclusiva a recoger instantáneas de calzado colgante, aseguran que esta costumbre se inició en los barrios conflictivos de EEUU. Las interpretaciones más siniestras indican que unas zapatillas colgadas de un cable simbolizan el "trofeo" por un asesinato de la mafia ocurrido en el lugar. Otras tesis apuntan a que el Shoefiti es un código secreto de las bandas callejeras para marcar el territorio o señalizar los puntos de suministro de drogas.
También el Shoefti  es una muestra de arte urbano que consiste básicamente en colgar unas zapatillas firmadas por un artista. Se ven principalmente en barrios madrileños como Chueca o Lavapiés. Pero en otros lugares como República Dominicana son una muestra de luto por una persona recientemente fallecida.

En todo caso el verdadero origen del Shoefti sigue siendo un misterio. Hay una página (http://www.shoefiti.com) donde cualquiera puede enviar sus fotografías y vídeos sobre este fenómeno.
Y ahora, lo que me ha sugerido la llegada de los primeros calores:
TRES OPCIONES
 Este relato tiene una parte de realidad y otra fantástica; seguro que adivinan cual es cual.
Yo y otros dos amigos –Toni y Blai- solemos reunirnos en la barcelonesa playa de Bogatell antes de ir a comer unas tapas y luego una paella. Es una playa mixta –un detalle importante- con bañistas textiles y nudistas. Para matar el tiempo apostamos con las mujeres que acuden a la playa. Cuando  empiezan a desvestirse cada uno de nosotros dice: uno, si creemos que se quedarán en bañador, dos, si se quitarán una pieza, o tres, si se desnudarán del todo. El acertante se apunta un tanto y justo antes de marcharnos contamos los puntos, el que pierde paga la bebida y las tapas.
¿Y porque solo las mujeres? No es sexismo, es por pura matemática: los hombres solo llevan una pieza de bañador que pueden quitarse o no; dos opciones no son divisibles entre tres.
Si una mujer lleva bañador de una pieza queda fuera de la apuesta aunque eso sucede muy raras veces, parece que ese modelo ha pasado de moda.
Aquel día había ocurrido algo insólito: se acercaba la hora de irnos y estábamos empatados. Yo y Toni paseábamos la vista por la playa en busca de nuevos bañistas. Blai se volvió boca abajo en la arena dejando caer una toalla enrollada como una salchicha y consultó su reloj.
 -Ya es la hora de comer. Puede que no venga nadie hasta dentro de un buen rato y recordad que tenemos la paella encargada para las tres. Falta poco.
 Toni se incorporó sobre el flotador de goma que usaba como almohadón.
 -Ahí viene una chica.
“Y bastante guapa, además”, pensé. Esbelta, bronceada, enormes gafas de sol. El agua devolvía el sonido de las voces y de las risas, y ella daba la impresión de dejarlas suspendidas en el aire. Llevaba en la mano unas sandalias de moda, con pedrería y una bolsa de playa. Puso encima de la arena una toalla y se quitó su vestido de algodón. Llevaba un traje de baño –bikini- azul eléctrico.
 -Uno –dije.
-Tres –dijo Blai.
-Dos –dijo Toni.
La chica se quitó la parte superior del bikini. “Ya has perdido, Miquel”, me susurró Blai protegiéndose la parte derecha de la cara del resplandor del sol.
Los ojos de Blai reflejaron decepción cuando la chica se quitó la pieza de abajo. Toni parecía alerta; ahora todos presentíamos un inquietante presagio flotando en el aire como si fuera gas tóxico.
La joven se llevó las manos a la nuca como si desenredara una trenza y tiró con fuerza hacia delante. Su caballera castaña cayó mansamente sobre sus ojos. La piel se escurría, goteaba como la muda de una serpiente quedando ella obscenamente blanca, luego rosada, dejando al descubierto los vasos superficiales de la cabeza, la arteria temporal, la vena yugular externa, la vena subclavia… bueno, al final tenía ese aspecto:

Toni se pasó la lengua por los labios agrietados por el sol y suspiró.
 -Bueno, chicos, creo que hoy no habrá ganador. Declaramos el premio desierto y vamos a comer paella.
REFLEXIONES

lunes, 4 de mayo de 2015

HISTORIAS VIRTUALES

NARCISO REFLEJADO
 La lámpara junto al ordenador de Narciso descompone suavemente el humo del cigarrillo en hebras de color azulado. Navegando sin rumbo fijo por blogs, chats y páginas web, Narciso encuentra un apasionante rincón dedicado a él. Allí ve su foto, su currículum más o menos exagerado, sus aficiones, profesión, aspiraciones, lugares donde ha estado…  hasta un post que publicó hace tiempo en el que hablaba de los mensajes satánicos que se escuchan al poner al revés el disco del Padre Abraham y Los Pitufos.
Es una página perfecta para Narciso, hecha a su medida, y de repente se acuerda: él la había diseñado, elegido las fotos y publicado sus textos.
Narciso se ve a sí mismo reflejado en una foto-espejo mientras la web-cámara vampiriza su cuerpo.  Narciso está sentado boquiabierto, como un mudo golpeado, mientras se disuelve en un mar de bytes, entre espirales y rayos púrpura y gris.
Ahora Narciso desaparece, se ha vuelto invisible, pero al menos es un invisible dios virtual.
LA CADENA
Los antiguos egipcios poseían una civilización muy avanzada; de hecho –aunque muchos no lo saben- conocían y usaban internet.
Un día, cuando el faraón Pilatsor IV revisaba su correo electrónico, encontró este mensaje:
Seguido de unas instrucciones: tenía que copiarlo y enviarlo a otros cinco correos. El faraón hizo caso omiso y diez terribles plagas se abatieron sobre Egipto: llovieron ranas, tábanos, langostas… y los ríos se tiñeron de sangre.
Ya saben: copien este relato y envíenlo por e-mail a otras cinco personas. Si rompen la cadena su ciudad será pasto de alimañas, gusarapos y sabandijas, España nunca más ganará el Mundial ni Eurovisión y sólo encontrarán aparcamiento en las zonas azules.
Y... ¿ALGUIEN SE VIENE A VER THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW?
 El próximo día 16 la sala Music Hall (Rambla Catalunya,2. Barcelona) a las 21h. se proyectará el musical The Rocky Horror Picture Show(1975) Es un acontecimiento para ver en una sala como es debido, llena de gente disfrazada que participa con un conjunto de objetos (props) que utilizan en un momento determinado de la proyección.
-GLOBO: pinchar un globo cuando los labios de los créditos digan: When Worlds Collide.
- PERIODICO: cubrirse la cabeza con un periódico cuando Janet y Brad  (Susan Sarandon y Barry Boswick) se protegen de la lluvia.
-PISTOLAS DE AGUA: simula la tormenta cuando Janet y Brad salen del coche.
-LINTERNA: encenderla cuando Janet y Brad cantan There´s a Light.
...y otros cuatro que no recuerdo. ¿Qué, alguien se anima a hacer un poco el friki?

viernes, 24 de abril de 2015

BORGO CUMPLE SEIS AÑOS

 Ha sido providencial. Al salir a la calle me he encontrado esta caquita de perro en forma de seis, que ni caída del cielo. (Vale, confieso que es un zurullo de pega)
Seis años, ya... gracias, muchísimas gracias a todas y todos por dar vida a este blog con vuestros comentarios siempre tan interesantes de leer. Gracias por opinar, comentar o simplemente echar un vistazo por aquí. Lo que empezó como una ventana donde mostrar mis ilustraciones –esa era la idea- también me ha ayudado para compartir con más gente mis anécdotas, relatos, curiosidades y frikadas varias. Para esto y aún más cosas. Un abrazo desde mi querida Transilvania que es su casa. 
He decidido hacer una entrada típica borgiana (de Borgo) con uno de mis relatos cortísimos, receta y algunas ilustraciones:
EL DESPERTADOR INDIO (Relato)
 El viajante deja caer sus maletas sobre la maqueta y mira desdeñoso la habitación. El Hotel Arapahoe no cumple con las expectativas.
Al revisar su equipaje descubre que se ha olvidado el móvil en el anterior hotel, en otro país. Es muy tarde y mañana tiene que madrugar. Coge el teléfono y pulsa el botón de recepción para pedir que le despierten temprano pero nadie contesta. “Vaya hotelucho” –masculla, pero su nombre Arapahoe le sugiere una idea: el despertador indio. Recuerda haber leído en alguna parte que los sioux, cuando tenían que atacar al alba, bebían mucha agua antes de dormir para que las ganas de orinar les despertasen. Tiene una botella de litro de agua mineral en la maleta y se la bebe a pequeños sorbos mientras mira una vocinglera tertulia por televisión.
El despertador indio ha funcionado, poco antes de las siete el viajante desciende las escaleras hacia el comedor del hotel para desayunar.
En recepción entrega la llave a un conserje de chaqueta color mostaza y ojos desdeñosos. Cuando  paga la cuenta advierte que le han incluido unos extras que no ha pedido. Se lo dice al conserje, éste empieza a vociferar groseramente y el viajante pierde los estribos. Le dice al conserje que es un hijo de coyote –por como huele- y serpiente de cascabel -por hablar con lengua bífida-  y le abre la cabeza de un certero golpe de Tomahawk.
PORTADAS CON BIGOTE

 Mira que ya es casualidad, en mis dos últimas portadas los bigotes son los protagonistas: en Tonto, muerto, bastardo e invisible, un desempleado supera su crisis gracias a un bigote postizo que lo transforma en otro. El bigote (The Mustache) cuenta la kafkiana historia de un hombre que se afeita un bigote que lleva años luciendo pero nadie, ni siquiera su esposa, repara en ello. Las dos novelas se encuentran actualmente en las librerías.
Ahora una receta: langostinos a la sal. Ya sé que no es muy económica pero bueno, hoy en Borgo es un día especial. Además es facilísima de preparar.
 Utilizaremos sartén de fondo ancho y con tapa. Ponemos sal gruesa en toda la superficie de la sartén y encendemos el fuego para que esta adquiera calor. Encima de la sal gruesa colocaremos los langostinos. Durante un minuto dejaremos los langostinos en contacto directo con la sal y al fuego; una vez transcurrido este periodo, apagaremos el fuego y taparemos la sartén con un plato o con una tapa, pero en ningún caso daremos la vuelta a los langostinos. Estos se cocerán por efecto del calor y del vapor que se mantiene dentro de la sartén. Dejamos tres minutos, ya que de sobrepasar este tiempo la cocción del langostino sería excesiva y su textura sería demasiado blanda. Servimos calientes, después de haber eliminado el exceso de sal.
Y me despido con el mismo vídeo de mi primer aniversario bloguero que me trae buenos recuerdos. El glorioso tema Drácula Ye-Ye!!!

martes, 14 de abril de 2015

EL SÍNDROME CHANQUETE

En nuestro país se conoce como Síndrome Chanquete aquellas series de televisión en las que matan a alguno de sus protagonistas:
PADRE DE FAMÍLIA

Brian, el perro intelectual y amante de los Dry Martini, muere en la última temporada de Padre de familia. A los seguidores les –nos- sentó muy mal esa decisión. El perro de los Griffin muere atropellado mientras juega con Stewie y sus últimas palabras son: “He tenido una vida maravillosa”. Espero que los guionistas resuciten al bueno de Brian.
DOS HOMBRES Y MEDIO

Su protagonista, Charlie Sheen,  se enemistó con todo el mundo (maquilladores, compañeros de reparto…) sus problemas con las drogas dieron muchos quebradores de cabeza y la gota que colmó el vaso fue cuando puso a parir al productor Chuk Lorre. Finalmente Charlie fue sustituido por Ashton Kutcher lo que no fue bien recibido por la audiencia.
BIG BANG THEORY

Cuando un actor desaparece de una serie por muerte real se le llama Síndrome Phil Hartman, nombre del doblador de Los Simpson (suya era la voz de Troy MacClure, entre otras) asesinado por arma de fuego. El personaje de la señora Wolowitz, la dominante madre de Howard y de la que solo oíamos sus gritos, fue eliminado cuando la actriz que lo interpretaba –Carol Ann Susi- falleció víctima del cáncer. Debbie Wolowitz alcanzó gran popularidad a pesar de que nunca salía en pantalla.
VERANO AZUL

La serie más veces repuesta de la televisión española y que dio origen a este síndrome con la muerte de Chanquete, el popular pescador interpretado por Antonio Ferrandis. Lo increíble es que 33 años después la muerte de ese personaje arrasó en las redes sociales el pasado 29 de junio del 2014. Muchos tuiteros lloraron hasta el punto de que el  'hashtag' #Chanquete se convirtió en el 'trending topic' número uno a nivel mundial. Quien lo iba a decir…
CHORRADITAS:
EL CASO NO RESUELTO DEL INSPECTOR DURALEX

 LA MARCA

El grupo de turistas recorre las callejuelas del Gran Bazar. Entran en formación de abanico pero no tardan en reunirse en un grupo compacto.
-¡Deprisa! – dice el guía
Los turistas caminan en rigurosa fila india, algunos tocan las mercancías, todo lo palpan como si tuvieran los ojos en las yemas de los dedos.
-¡No toquen nada! –grita el guía.
Ahora el grupo avanza atropelladamente, como si estuvieran bajo los efectos de una fuerte dosis de veronal. Una masa en pantalones bermudas y camisas que resultan biliosas de tantos colores discordantes que hay en ellas. Un perro les ladra furioso.
-¡Vamos, vamos! ¡No se entretengan! –les apremia el guía.
Uno de los turistas explota:
-¡Nos tratan como ganado!
Y en ese momento, una bola de pintura carmesí -no tóxica-  impacta en su camisa biliosa.


miércoles, 1 de abril de 2015

¿COPYCAT?

Mi padre me llevó a ver “Superman” en el Teatro Olimpia de Huesca entre largas colas y caras expectantes por el estreno. Al día siguiente algunos niños se arrojaron por las ventanas.
Casi ninguno levantó el vuelo.
(Óscar Sipán)

Se denomina Copycat a los que cometen actos criminales imitando personajes o situaciones reales o de ficción.
 En el Reino Unido se ha desatado una fuerte polémica por el estreno la pasada semana de la película argentina Relatos salvajes (2014). Las redes sociales se han hecho eco de las similitudes entre la tragedia de Germanwings y el prólogo de esta película producida por los hermanos Almodóvar que se inicia con un premiado cuento breve del director Damián Szifrón -¿Alguien más conoce a Pasternak?- en el que los pasajeros de un vuelo descubren asombrados que todos tienen algo en común: amargaron la vida a un tal Pasternak, el piloto, que se ha encerrado en la cabina y se dispone ahora a ejecutar su venganza estrellando el avión mientras los pasajeros aporrean la puerta desesperadamente.
“Me preocupa si el copiloto Lubitz habría visto la película que se estrenó en Alemania el pasado agosto.” Ha dicho el periodista de la BBC Tim Webber. No hay forma de saberlo, pero esto ha puesto de actualidad los fenómenos imitativos que provocaron que Superman (1978) fuera retirada de las carteleras británicas a causa de los niños que se arrojaban desde una ventana intentando volar. Aquí, otros casos relacionados:
DE REPENTE (Suddenly, 1954)

Una tranquila localidad llamada Suddenly espera la visita del presidente de los Estados Unidos. Un psicótico excombatiente (Frank Sinatra) se atrinchera en una casa y aguarda al presidente desde una ventana con un rifle de mira telescópica. En 1963 el presidente Kennedy es asesinado por el francotirador Harvey Oswald. Dos meses antes, Suddenly había sido emitida por TV. Sinatra, íntimo amigo de los Kennedy, impidió la difusión de esa película que el público norteamericano no ha vuelto a ver hasta su edición en DVD.
TAXI DRIVER (1976)

La prostituta Iris (Jodie Foster) es asediada por un taxista nocturno, Travis Bickle (Robert De Niro) que para llamar su atención dispara contra el candidato a la presidencia, el senador Palentine. Años más tarde Jodie sufre el acoso de un joven de buena familia –John Hinckley- obsesivamente enamorado de ella. En su última carta Hinckley repite una frase que Bickle le dice a Iris: “Si no me amas, mataré al presidente”. El 30 de marzo de 1981 Hinckley dispara contra Ronald Reagan hiriéndole de gravedad.
Pero no todos los Copycats son tan siniestros. Este es mi preferido:
MATAR O NO MATAR, ESE ES EL PROBLEMA (Theatre of Blood, 1973)


 Lionheart (Vincent Price), prestigioso actor de teatro, se siente muy humillado, cuando el Círculo de Críticos de Londres se niega a concederle un prestigioso galardón. Planea entonces una insólita venganza: eliminar, uno a uno, a todos los críticos con ayuda de unos vagabundos eligiendo en cada caso una muerte distinta; todas ellas inspiradas en las obras de Shakespeare. El personaje de Michael Horden lo acuchillan los vagabundos un día de marzo (“¡Cuídate de los idus de marzo, César!”)  Dennis Price es atado a la cola de un caballo arrastrándolo por la tierra, imitando una escena de la obra Troilo y Crésida…  Un Copycat muy culto. Recomiendo esta película de culto con un Vincent Price arropado por lo mejor del cine británico de entonces: Jack Hawkins, Harry Andrews, Robert Morley, Diana Rigg… que acaba de ser reeditada en DVD con material adicional.
CELIBATO (Relato)
Mug, cansado después de horas al volante, decide pasar la noche en casa de unos familiares en el campo. Es una bonita finca, de madera de calidad y el alero curvado como una ceja gigante.
Su tío Zag, un profesor universitario jubilado, le recibe precedido por su tórax de tonel. Cuando sonríe, su papada se ensancha y Mug piensa que se parece cada vez más a John Goodman.
Anochece. Los cuatro – Zag, su esposa y la prima Beg- están sentados en sillas de jardín dejándose envolver por la oscuridad y la palpable atmósfera de parentesco. El calor es sofocante pero el jardín rebosa vida. Atraídos por la luz, zumban los insolentes mosquitos que los mortifican revoloteando ante sus caras, posándose en los cuellos y los hombros.
 -Auch! –Mug se lleva una mano a la nuca. La punzada se convierte rápidamente en picor. La prima Beg le dedica una luminosa sonrisa. Mug siente un galvanizado destello de sexualidad y se pregunta cómo es que siendo atractiva e inteligente Beg nunca ha tenido pareja; al menos que él supiera. A veces había fantaseado...
-Entre los mosquitos nacen diez hembras por cada macho –dice su tío Zag por encima del gorgoteo de una fuente-. Ahora bien: los mosquitos no son polígamos, nueve de sus hembras mueren vírgenes. Son esas solteronas vírgenes las que nos pican, por donde se ve que el celibato engendra la ferocidad; como sostenía Hegel.
Mug bosteza: “Bueno, yo me retiro. Buenas noches…” Frotándose la picadura se despide de su tío Zag, besa en la mejilla a su tía y cuando se acerca a Beg la prima soltera le muerde ávida y feroz en el cuello.
RECETA
Semana Santa no es lo mismo sin torrijas. Mi abuela andaluza las preparaba así:
 Cortamos rebanadas de pan del día anterior de unos dos centímetros de grosor. ¿Torrijas de leche o de vino? La preparación es idéntica, salvo que en unas remojaremos el pan en leche y en otras en vino. A mí gustan las dos y hago mitad y mitad.
Ponemos la leche -o el vino- a calentar con una cucharadita de azúcar, una rama de canela y un pedazo de piel del limón. Lo dejamos un rato a fuego lento, pero sin que llegue a hervir. Retiramos y dejamos que se templen la leche o el vino suficientes para remojar todo el pan que ya tendremos preparado en una fuente honda.
Dejamos un rato el pan en la leche o el vino y, mientras batimos un par de huevos y ponemos aceite de girasol a calentar en una sartén.
Lo más delicado será sacar el pan de la leche -una espumadera mejor que un tenedor-, escurrirlas un poco y pasarlas vuelta y vuelta por el huevo. Las freímos en el aceite caliente y las dejamos sobre papel de cocina para que suelten el aceite sobrante. Ahora sólo queda pasarlas por azúcar y canela para que el exterior quede bien bonito y sabroso y ya está, auténticas torrijas de Semana Santa.


martes, 24 de marzo de 2015

POTI-POTI DE PRIMAVERA

Acabo de pasar unos días en Carcassonne, en el sur de Francia. Una villa amurallada donde parecen vivir en un permanente mercado medieval.
ADIÓS, UNDERWOOD
Por razones de espacio he tenido que prescindir de un armatoste muy querido; una máquina de escribir Underwood que mi família compró en 1955. Echaré de menos el sonido de las teclas, el tabulador y el rodillo. Ecos del pasado...

APRENDIENDO A DIBUJAR
Creo que los autores de esta publicidad no tenían muy claro como es eso de ser dibujante...
Y ahora, mi última chorradilla. Me ha quedado un poco guarrilla, qué le vamos a hacer... la primavera, que empieza a alterarme
LA DOMADORA
Topacio tiene una cita con Amatista, una domadora de leones.  Ella le espera en la pista del circo, frente a la jaula de los felinos, envuelta en olor a churro chamuscado y cacas de león. Cuando Topacio aparece, Amatista –vestida únicamente con un ajustado corpiño de cuero negro- hace restallar teatralmente su látigo. Los leones rugen al ver aparecer a Topacio y Amanita entra en la jaula para fustigarlos. Las fieras parecen aceptar los latigazos resignados y hasta con un punto de deleite que pone celoso a Topacio: “Amanita, ¿me das con el látigo?”. Ella le azota un poco, lo justo para causarle pequeñas heridas que ahora lame con avidez. Tendidos sobre el serrín, Topacio acerca sus labios hacia el pubis de Amanita, pelirrojo como las melenas de sus leones. Amanita agarra a Topacio por las orejas y le empuja hacia su hendidura que se abre de tal manera que toda la cabeza de Topacio penetra en la cavidad donde el aire es denso, pesado, como una selva impenetrable. “Ahora lo entiendo” –se dice Topacio-, es una versión para adultos del domador que introduce su cabeza en las fauces del león…”
A Topacio le cuesta respirar. Saca la cabeza de la vulva con un flujulento Plop. El haz de un potente foco le deslumbra. Por toda la carpa retumban los aplausos de un público enfervorizado por el algodón de azúcar y la música de organillo. En la primera fila, un niño aplaude con tanto entusiasmo que se le cae a la pista su bombón helado.

Topacio se siente ahora algo violento y se pregunta si tendrá que saludar.