miércoles, 17 de mayo de 2017

VERSIÓN PARA NÑOS, VERSIÓN PARA ADULTOS

Cuando en el colegio de mi hijo estudiaron la cultura precolombina Dani me pidió que le contara mi viaje a las ruinas mayas de Palenque para escribir una redacción que luego leería ante su clase. No se lo conté todo; me reservé una parte poco apropiada para recitar en una clase de primaria.
VERSIÓN PARA NIÑOS
 Cuando vivía en México DF conocí a Germán, un simpático periodista de Villahermosa, cerca de Palenque. Me invitó a visitar la ciudad maya alojádo en el hotel que llevaba su cuñado. Germán era achaparrado y recio, piel color té negro con leche, parecía una estatua olmeca por lo que casi formaba parte del ambiente de aquellas ruinas –aquí me extendí con las descripciones de las piedras, los mosquitos y aquel calor pegajoso, masticable-.Luego nos fuimos a un museo de los indios Tzotiles.  Puntas de flecha, ídolos, un puma disecado… pero lo que llamó mi atención fue un curioso calzado con tiras de cuero y suela cuadrada.
-Con esas suelas si una tribu enemiga descubría sus huellas no sabían si iban o venían –me informó Germán. 
-Ingeniosos, esos Tzotiles.
Cenamos en una taberna: ceviche de pez volador con cilantro, lima y ensalada de aguacates.
VERSIÓN PARA ADULTOS
 Tomamos tequila añejo y enseguida empecé a sentirme mal. No era la bebida, tenía fiebre, quizá por los mosquitos o el agua que había bebido de una fuente pública.  Germán me llevó al hotel en su coche. La cabeza me ardía mientras luciérnagas, saltamontes y bichos de todas clases se estrellaban en el parabrisas. Al entrar en mi habitación me acurruqué temblando en la cama. “Mañana vengo a verte, güey”, me dijo Germán.
Me despertó la potente luz del sol que se filtraba por la persiana de listas de madera. Toda la habitación parecía un código de barras. El cuerpo me dolía como si acabara de recibir una paliza.
Golpearon la puerta “¡La mucama! (la mujer de la limpieza) ¿puedo entrar?”. Sin esperar respuesta entró una joven morena con escoba y recogedor vestida con un batín rosa. Era bastante bonita pero a su figura rotunda no le favorecía ese uniforme rosa; parecía una gran peladilla andante. Se acercó a mi cama mientras se desabrochaba los dos primeros botones del batín.
 -Por doscientos pesos limpio la habitación en pantaletas (bragas) –me susurró-, y mientras me miras puedes…
-No, no puedo – la interrumpí con un hilo de voz-. No tengo el cuerpo para alegrías.
La chica hizo un mohín, se abrochó el uniforme, se puso a barrer y se fue.
Poco después apareció Germán. “¿Qué onda, güey? Esto te sentará padre” –dijo mostrando una cajita de antibióticos y un botellín de agua. Tomé dos comprimidos y me pareció oír su voz muy lejana mientras me ponía un paño húmedo sobre la frente: “Te irá bien dormir”.
De pronto todo se volvió negro y blanco, una película después de los créditos girando en remolinos.
Me desperté un par de horas más tarde sintiéndome mucho mejor. Germán me sonrió desde el sillón donde estaba sentado leyendo una revista.

-¡Delirabas, compadre! No entendí mucho porque hablabas en catalán, pero me pareció que decías algo sobre una peladilla.
EL SUEÑO DE LA PATATA
También recuerdo un extraño sueño en el que me sentía cohibido por pedir patatas fritas a un camarero-patata. Por suerte, era muy comprensivo.
RECETA: HUEVOS RANCHEROS
Huevos al plato al estilo mexicano. En una sartén con muy poco aceite calentar frijoles negros (Recomiendo los de la marca Goya) y añadir un bote de salsa mexicana Old El Paso.
Distribuir la salsa en cazuelitas de barro o metálicas y disponer por encima rodajas de jalapeños -los de La Costeña son muy buenos-. Cascar un huevo sobre cada cazuelita e introducirlas en el horno con el gratinador encendido. Basta con un par de minutos para que el huevo quede cuajado. Así me quedaron cuando los preparé ayer:
Los pueden saborear con esta canción de fondo: El gavilán pollero

lunes, 8 de mayo de 2017

1994, EL REGRESO DE LOS MONSTRUOS

eL Drácula de Bram Stoker (1992) dirigido por Coppola había dejado una sombra alrgada. No era extraño que los estudios volvieran a tantear a los monstruos clásicos -Frankenstein, vampiros y hombres lobo- lo curioso es que todos los estrenos coincidieron en el mismo año: 1994.
LOBO (1994) Jack Nicholson, Michelle Pfeiffer y Christopher Plummer

 Una película atípica en la carrera del director Mike Nichols (¿Quién teme a Virginia Wolf? El graduado…) tanto, que desconcertó a los fans del terror.
Nicholson es un importante ejecutivo editorial en horas bajas que una noche es mordido por un lobo. Su bestialidad aflorará y volverá a luchar por su trabajo y hasta conquistará a la hija (Pfeiffer) de su despiadado jefe (Plummer) Pero el problema de Lobo es que quiere tocar demasiadas teclas aburriendo al espectador con la relación amorosa entre los protagonistas y las luchas por el poder en la editorial causando un efecto de dispersión que se recupera un poco con la espectacular lucha final entre Nicholson y el recién convertido en licántropo James Spader, su rival en la empresa.
Lo más destacable es el maquillaje que Rick Baker (Un hombre americano en Londres, 1980) realizó para Nicholson que recuerda al de Henry Hull en El lobo humano (1933) y la aparición de Pfeiffer como mujer loba.
FRANKENSTEIN DE MARY SHELLEY (1994) Robert De Niro, Kenneth Branagh y Helena Bonham Carter.

Branagh dirigió la que pretendía ser la más fiel adaptación de la obra de Mary Shelley (creo que es la única película en la que aparece la persecución de la criatura por el ártico) después de que Coppola renunciara a rodar su díptico Drácula-Frankenstein.
La película se convirtió en un juguete caro en manos del poco indicado Branagh.  Su sobreactuación se hace insoportable y parece más un atormentado Hamlet que un fanático Victor Frankenstein.  De Niro, en cambio,  logra uno de sus mejores papeles con su caracterización del monstruo y es precisamente el inicio en el polo norte la parte que más me gustó del film y la que mejor refleja la belleza y el horror de la obra poética de Shelley.
ENTREVISTA CON EL VAMPIRO (1994) Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas y Kirsten Dunst.

  De Neil Jordan, director y guionista de una joya del cine fantástico: En compañía de lobos  (1984) Entrevista… fue la más exitosa de la trilogía del 94,  y eso que los fans de la novela de Anne Rice la recibieron de uñas pues se había anunciado que Daniel Day Lewis sería el protagonista y no veían claro a Cruise en el papel de Lestat. La verdad es que Cruise logra una buena interpretación secundado por  Christian Slater y Stephen Rea. Es una pena que la película no incluyera la parte del libro en la que Lestat y Claudia viajan a Europa para conocer al vampiro del Viejo Mundo.
En el 2002 se estrenó la secuela La reina de los condenados, con Stuart Townsend como Lestat  y de una calidad muy inferior. La revista Fotogramas anunció el pasado verano que se prepara un remake de Entrevista con el vampiro protagonizado por Jared Leto; es extraño que hayan preferido un remake antes que adaptar cualquiera de las otras siete novelas de la saga que escribió Rice con el vampiro Lestat de Lioncourt.
SOL Y SOMBRA
Participo en el corto Sol y sombra que se está rodando en un club taurino. Alucino oyendo hablar la jerga de los aficionados. ¡Parece que hablen en klingon!
Desde que cerraron la plaza de toros de Barcelona ya no se encuentra carne de toro en el mercado pero se puede preparar un buen rabo de ternera al vino tinto. AVISO: es un plato que no conoce la prisa.
RABO DE TERNERA AL VINO TINTO. Dedicado a mi amigo el escritor Juan Miñana que me proporcionó la receta:
Enharinar los pedazos de ternera y sofreírlos. Retirar y en el mismo aceite saltear los puerros, cebollas y zanahorias cortados pequeños, añadir los trozos de rabo y cubrir con un litro de vino. Añadir una hoja de laurel, tapar la cazuela y, hala, a cocer a fuego lento un par de horas. Buen provecho. 
Ahora que lo pienso es la primera vez que añado una foto de mis platos. No tiene un aspecto bonito pero está muy bueno.
Ah, y este fin de semana me dio la loca idea de retomar los pinceles. Le puse de nombre El beso del contorsionista. Si alguien está interesado en un cuadro naif para colgar en su casa...