viernes, 15 de mayo de 2009

ESPAGUETIS CON ALMEJAS...


Leo, el cocinero del restaurante Battipaglia´s en Chicago, sonríe a Al Capone que está sentado en una mesa con cuatro guardaespaldas.
-Big Al, hoy tengo un plato nuevo que aún no le he puesto nombre, pero que estoy seguro de que le va a encantar.
Media hora después un satisfecho Al Capone se limpia cuidadosamente con una servilleta. Se mete un puro en la boca y un bosque de encendedores llamea ante él. Es un plato de pasta muy bueno, quizás siciliano, con una salsa que, seguro, es de almejas. Pero algo no le cuadra así que llama al cocinero.
-Leo… ¿Qué has hecho con las almejas? No he visto los caparazones.
-¿Almejas, Big Al? Le vongole sonni stanno nel mare! (Las almejas se han quedado en el mar)
Al Capone, que es algo lento de reflejos, permanece unos instantes en un perplejo silencio que inquieta a sus guardaespaldas hasta que celebra la respuesta con una sonora carcajada: ¡Las almejas se quedaron en el mar! Hasta Pat, el nuevo guardaespaldas irlandés ríe de buen grado al notar relajarse la tensión a pesar de que no entiende una palabra de italiano. El plato ya tenía nombre.
El resultado de mezclar estos ingredientes es un plato de pasta con una salsa que sabe a almejas… pero sin almejas. Esto hace el plato más económico, lo cual es interesante en estos turbulentos tiempos de crisis.
Rallar una zanahoria, picar una cebolla, 2 dientes de ajo y perejil. Freírlo todo muy lentamente en una sartén y añadir 4 filetes de anchoa aplastándolos con un tenedor hasta convertirlos en pasta. Verter un vaso de vino blanco y remover hasta conseguir una salsa cremosa.
Cuando los espaguetis ya estén cocidos en abundante agua salada y escurridos es el momento de mezclarlos con la salsa.