sábado, 1 de mayo de 2010
LA NOCHE DEL POREXPAN VIVIENTE
Trabajé durante un mes en la sección de embalaje de un almacén en el turno de noche. Un almacén enorme, destartalado y algo siniestro. Mis compañeros me dijeron que uno de los empleados había enloquecido,creía que el porexpán que usábamos en las cajas como material de relleno (que allí llamábamos ganchitos) eran seres inteligentes y con malas intenciones. Puede que fuera una leyenda urbana para amedrentar a los nuevos… no sé.
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3 comentarios:
Todo material de almacen, con su polvo y su tendencia a arracimarse en rincones siniestros, es sin duda algo oscuro de por sí.
Saludos!
Y que lo diga, Wolfville. Creo que los almacenes industriales son la versión moderna de las criptas y los castillos centroeuropeos.Aquel almacen me recordaba a un cuento de Arthur Conan Doyle "Lote nº249" (Muy bueno,se lo recomiendo) donde aparecía una momia en elalmacen de un local de subastas. Borgo.
Pues vaya con su compañero. Menos mal que sólo trabajó allí un sólo mes, que si no ya le veo hablando con la flejadora o, peor aún, con el martillo eléctrico, con lo peligrosos que son!!
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