viernes, 3 de julio de 2009

PLATO HÚNGARO


Hungría es un país bastante peculiar. Estuvo gobernado 25 años por el almirante Horty, almirante en un país sin mar y sin barcos de guerra. También es curioso que los húngaros más populares comparten el mismo nombre de pila: el revolucionario Béla Kun, el compositor Béla Bartok y el actor Béla Lugosi.
La semana pasada, zapeando una noche frente al televisor, me encontré con la película Ed Wood, precisamente en el momento en que Johnny Deep intenta hacer entrar en razón a un desesperado Béla Lugosi (Martin Landau) que, pistola en mano, está a punto de suicidarse (¿Habría estado oyendo antes Gloomy Sunday?). Cuando Deep le pregunta cómo puede ayudarle Lugosi-Landau responde: “¡Quiero un goulash!!!”
Puede que un día –nunca se sabe- se encuentren en una situación parecida, frente a un magiar desesperado que les ruega que le preparen el plato nacional húngaro. Por si acaso aquí está la receta del goulash, uno de mis platos preferidos:
Sofreír en una cazuela ternera cortada en dados. Cuando empiece a dorarse pasarla a un plato y sazonar con sal, pimienta y paprika (pimentón rojo picante) En el mismo aceite sofreír la cebolla picada, un pimiento rojo grande cortado en tiras y una guindilla a la que antes quitaremos las semillas. Cuando el sofrito esté listo añadir crema de leche, remover bien y triturarlo todo en la batidora. Quedará una salsa espesa de un atractivo color rojizo. Volver a poner la carne en la cazuela, echar la salsa por encima y cocer todo con el fuego al mínimo unos 30 minutos. En Hungría lo tradicional es acompañar el goulash con tallarines.