martes, 14 de julio de 2009

COCINEROS PELIGROSOS


Más cocineros: estoy volviendo a leer Memorias de un chef de Anthony Bourdain, el desmadrado cocinero franco-estadounidense. Los fogones de su restaurante de Nueva York tal como los describe en su libro eran una locura: los cocineros, muy pasados de vueltas después de una noche de excesos, ponían música de Wagner a todo volumen y calmaban el dolor de los tremendos tajos que se producían con sus afilados cuchillos a base de alcohol y sustancias sicotrópicas. Bourdain me cae bien por su ironía, su tendencia al exceso y por hacer algo tan políticamente incorrecto como criticar a Ferràn Adrià y sus platos a base de nitrógeno líquido. ¿Veremos algún día una partida de póquer como la anterior entre Adrià, Bourdain, Arzak y Arguiñano?
Para las personas que tienen prisa me he permitido dibujar una versión resumida del libro Memorias de un chef: