domingo, 28 de agosto de 2011

SIGUE LAS BALDOSAS AMARILLAS


Todos los días desde que empezó el verano el hombre estatua maquillado y disfrazado como el Hombre de Hojalata de El Mago de Oz se sitúa en el centro de Las Ramblas, frente al mercado de la Boquería. Es un tórrido día de agosto. No tardan en rodearle un grupo de bulliciosos turistas japoneses que le disparan fotos sin descanso.
El calor provoca emanaciones tóxicas en la pintura plateada que el hombre estatua ya lleva semanas respirando. Esto- unido a su precario estado mental y los enervantes flashes de las cámaras- provoca lo irremediable: los cables se le cruzan del todo y se cree el auténtico Hombre de Hojalata. ¡Y el Hombre de Hojalata necesita un corazón!
Se dirige a toda prisa hacia el mercado donde hurta un enorme cuchillo de un puesto de carnicería. Regresa a su improvisado escenario y con la destreza de un cirujano hunde el cuchillo en el pecho de uno de los turistas japoneses extrayéndole el corazón.
Minutos después una pareja de policías se abre paso entre la barrera de curiosos y lo que ven les deja atónitos: el Hombre de Hojalata está sentado en el suelo con expresión de felicidad bovina y un ensangrentado corazón que sostiene a la altura del pecho. Él no ve a dos policías sino al León y al Espantapájaros que han acudido en su búsqueda. Con firmeza pero sin brusquedad los agentes agarran al Hombre de Hojalata y lo conducen hacia un coche patrulla.
Es entonces cuando el grupo de curiosos que sigue contemplando la escena descubren con asombro que por donde ellos tres pasan las baldosas de La Rambla se van tiñendo de amarillo.

46 comentarios:

Isabel dijo...

Pero Miquel..., me has enternecido el corazón con este cuento tan bonito. Ahora tendré pesadillas si es que consigo dormir.
¿No te salieron bien las chuletas de la receta china esta última vez?
jijiji

Isabel dijo...

Ahora me doy cuenta de que era una receta china y el corazón era el de un japonés... ha sido un lapsus por el sock del relato. Besitos.

miquel zueras dijo...

Buenas noches, Isabel. Supongo que también estás con insomnio por la hora. La verdad es que ese Hombre de Hojalata está basado en un personaje real, una estatua humana de las Ramblas que tenía muy malas pulgas aunque no llegó a sacarle el corazón a nadie que yo sepa. Besos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Nada, disculpada. La verdad es que hoy he comido en un restaurante japonés y he probado la sopa de medusa, ni idea de que se podían comer esos bichos urticantes. Besos. Borgo.

natsnoC dijo...

Es agradable regresar para leer cosas así, con tu inimitable estilo mitad gore mitad cuento de hadas.

miquel zueras dijo...

Bienvenido de nuevo por aquí, natsnoC. Sí que me ha quedado una versión de Oz un poco gore pero eso de que el Hombre de Hojalata buscaba un corazón siempre me ha parecido inquietante. Saludos. Borgo.

Clementine dijo...

Precioso, Miquel, de principio a fin. Que tú también vas a tener tu corazoncito... Me encanta también el dibujo. Besos, Borgo.

miquel zueras dijo...

Gracias, Clementine. Aunque tenga una pincelada gore yo también la veo como una historia sensible ¿No había también un corazón arrancado en Blancanieves? Besos. Borgo.

Sr Nocivo dijo...

Me ha gustado esta mezcla de gore y cuento de hadas, aunuqe pensandolo bien los cuentos clásicos tamben eran sangrientos...

miquel zueras dijo...

Ya lo creo que eran sangrientos, Sr. Nocivo. En el cuento original de La Cenicienta las hermanastras cuando ven que sus pies no caben en el zapato de cristal se amputan los dedos y el principe ordena que les pongan unos zapatos al rojo vivo por intentar engañarle, casi nada. Saludos. Borgo.

Kinski dijo...

Nunca me ha gustado demasiado El Mago de Oz pero tu relato está más acorde con mis intereses. Buen trabajo.

Möbius el Crononauta dijo...

Como en casa en ninguna parte.

Aris dijo...

Ostras, yo también llegue a conocer al hombre de hojalata de las Ramblas. Estaba muy mal de la cabeza, pero me explicaron que un dia robo un bolso a una turista, será verdad?. Yo lo llegue a ver sentado en el suelo, llorando, quizás si que hubiera sido capaz de con su hacha hacer suchi con alguna turista. Muy buen relato

Señora Cahiers dijo...

Si era el corazón de un japonés, sería digital o en formato blu-ray.

PEPE CAHIERS dijo...

Yo he visto en pleno agosto a los tipos que venden globos con el traje de Miki Mouse y deben pasarlas canutas. Claro que estos, en vez de el cuchillo, utilizarían las cuerdas de los globos para estrangular a más de uno.

miquel zueras dijo...

Gracias, Kinski. Así con algo más de visceras y menos arco iris creo que también es interesante. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Desde luego, Möbius, y no olvides juntar tus talones. Saludos. Borgo.

Mr. Lombreeze dijo...

¿Y el cielo de Barna se oscureció cuando, repentinamente, una nube de monos voladores ocultó el sol?. Dime que sí, por favor.

miquel zueras dijo...

Hombre, Aris, bienvenido otra vez. Yo también conocí a ese Hombre de Hojalata. Le recuerdo tendido en el suelo de Las Ramblas llorando a moco tendido y los turistas le echaban monedas creyendo que formaba parte de su número. Desde luego tenía muy mal café. Un día unas colegialas se rieron de él y las persiguió Ramblas abajo blandiendo su hacha que por suerte era de pega.Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Seguro, Señora Cahiers. La idea de este relato me vino en un Trepanyaki, un restaurante japonés en donde los cocineros hacen virguerías con los cuchillos, uno de ellos llevaba un delantal plateado. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Cahiers. Pues me parece muy buena idea para un relato tipo "Almas de metal", de repente los Mickey Mouse se vuelven psicópatas y persiguen a sus victimas con los cordeles de los globos mientras los visitantes de Eurodisney huyen despavoridos. Muy bueno. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Mr. Lombreeze. Eso lo guardaba para una secuela con el espíritu de Copito de Nieve capitaneando la escuadra de monos voladores. Saludos. Borgo.

SqSmaravillosa dijo...

Hola Miquel!Por un momento pensé que se trataba de una historia real, hasta he pensado: "Qué raro no he oido la noticia en ningún telediario". Es que verás con todo lo que sucede hoy en día ya no te extraña nada de nada. La cuestión que un poquito más desarrollado el argumento para hacerlo un poquito más largo, y podría servir para un guion de alguna serie porque escalofriante es un rato.Me encantan este tipo de historias espeluznantes pero eso sí siempre que sean ficcticias. Por cierto ¿no has pensado en escribir guiones? con tus imaginación desde luego yo lo haria. Besos.

RAFA V dijo...

Buen relato, sí señor. No será usted el primero que publique un libro y diseñe al mismo tiempo su portada. Saludos.

Worc dijo...

Qué pena que no estuviera basado en hechos reales Borgo, me ha decepcionado un poquito porque la historia tiene mucho gancho. Yo no se como aguantan tanto tiempo con esas pinturas, el calor, sonriendo o haciendo el payaso, aunque tienen mérito a mi no me acaban de gustar porque la mayoría de veces no sabes muy bien que pintan en las ramblas según que personajes, pero bueno...tendrán que ganarse el pan.

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, SqSmaravillosa. Ja,ja, es una historia fictícia aunque es verdad que existió un Hombre de Hojalata entre las estatuas vivientes de la Rambla con muy malas pulgas. Apareció incluso en un cómic de El Víbora. Ya me gustaría escribir guiones aunque debe ser bastante dificil. Me gustan los relatos cortos porque no has de dedicarles demasiado tiempo. Es como pasarte por una fiesta, saludar a la gente, tomar algo y a otra cosa. Besos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Muchas gracias, RAFA V. Me alegra que le haya gustado. Estaría muy bien eso de ilustrar la portada de mi libro aunque también siento curiosidad por ver como ilustraría otro dibujante alguno de mis relatos. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Worc. Lo que sí es real es una chica que conocí que hacía de árbol encantado en la plaza de la Catedral (una estatua humana muy vistosa) y que tuvo serios problemas por una reacción alérgica a la purpurina. Es duro, sí. A veces me pasaba por el bar Beo2 en la calle Sant Honorat -ya no existe- donde solían ir las estatuas vivientes y me contaron cosas interesantes de ese trabajo. Saludos. Borgo.

Mario dijo...

Me ha causado risa que "el hombre de hojalata" se vuelva un homicida, y a manera de cuento macabro deje su estela amarilla como siguiendo aún la locura del personaje. Me parece que no lo he tomado a pie de la letra, por eso no he podido evitar la risa involuntaria. Ahora que mencionas eso de las estatuas humanas, he visto muchos disfrazados de robots, la gente les grita de todo y solo algunos dejan propina, pero mira que dentro debe hacer no solo calor sino debe existir ese toque de paciencia que lo tiene al pobre reprimiendo el enojo de tan poco apreciada labor. Pero como dicen, hay que ganarse la vida, y esa también es una salida. Un abrazo.

Mario.

miquel zueras dijo...

Hola, Mario. Pues creo que has entendido perfectamente el sentido del relato. El Hombre de Hojalata es tierno (busca un corazón) pero eso mismo lo hace inquietante (¿se lo arrancará a alguien a lo vivo como Wes Study en "El último mohicano"?) Hay un poco de risa y de macabro. En mi ciudad, Barcelona, ahora es cuando los hombres estatua más trabajan y aquí el verano es muy asfixiante, no sería raro que más de uno se vuelva loco. Saludos. Borgo.

Sincopada dijo...

Algunas de esas estatuas son verdaderas obras de arte; otros, la verdad, se plantan cualquier cosa y sin decoro pretenden ganarse la vida. Admiro el aguante que tienen.
En cuanto al hombre de Hojalata...yo le entiendo, vivir sin corazón es un auténtico asco y el calor puede volver tarumba a cualquiera.

Kisses.

miquel zueras dijo...

Hola, Sincopada. Algunas estatuas vivientes tienen mucho merito como uno que hacía de hombre invisible frente al Poliorama pero al lado había un pobre hombre haciendo de Charlot que daba mucha grima. Sea como sea estarse ahí plantado durante horas debe ser durísimo.
Igual escribo otra versión de este relato pero con el espantapájaros de Oz que quería un cerebro. Se admiten propuestas. Kisses. Borgo.

Einer dijo...

Buenísimo.

FATHER_CAPRIO dijo...

Aunque huele a leyenda urbana resulta creíble (me refiero a la versión real no novelada) Y es que estar horas y horas quieto comiéndote el tarro ante la indiferencia de muchos y la curiosidad de algunos es duro de llevar y el coco se resiente.

Me parece recordar al Charlot ese que le daban monedas y daba sus vueltas bastón incluido.

Suelo ir por Barcelona y Las Ramblas con frecuencia. Cuando vaya no podré verlos con los mismos ojos y no sería extraño que me desviase de mi camino casi sin darme cuenta. No fuese que los pillase en algún momento de crisis.

Saludos

Marcos Callau dijo...

Qué bueno, Miquel... buenísimo el relato y la ambientación en Barcelona. Me ha encantado. un abrazo.

miquel zueras dijo...

¡Gracias, Einer! Hasta la próxima. Borgo.

deWitt dijo...

pLAS! pLAS! pLAS! Me ha encantado!!!

Sigue el camino de baldosas amarillas!

Saludos

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

Oiga, pues al principio me lo he creído. No me extrañaria nada que ello hubiera pasado. Se ve cada cosa por la tele que ya me estoy cuarando de espantos....
Lo ultimo. Un padrastro que para joder a su mujer en una discusión, va y le tira su bebe de 10 meses al rio. Hoy en la tele.
Adeu

miquel zueras dijo...

Hola, FATHER CAPRIO. Bueno, aunque esté vagamente inspirado en un personaje real supongo que los productos de maquillaje deben ser actualmente más seguros. Hoy he visto en las Ramblas al demonio de Legend, esa estatua sí que da miedo aunque no se le cruzen los cables. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Marcos. Es como una despedida hacia los hombres estatua de las Ramblas que han disminuído su número. Frente a la Boquería se puso durante varios años un Hombre de Hojalata con mal genio, suerte que su hacha no era real. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Muchas gracias de Witt. Choca los talones tres veces y recuerda: como en casa en ningún sitio. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Bienvenido, Lorenzo. Desde luego cosas más heavies ocurren todos los días como la cocinera de Castelló d´Empuries, el pueblo vecino al mío, que le dio por condimentar con matarratas la comida de su chiringuito (hace una semana) Espero que haya pasado un buen verano. Borgo.

Quimérico Inquilino dijo...

Le noto a usted algo más macabro de lo normal...

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Quimérico? Eso debe ser cosa del calor y la comida de los chiringuitos playeros que me provoca esos efectos. Saludos. Borgo.

Bargalloneta dijo...

jajajja,
jo tampoc sé si podré dormir, sort que demà comencen els nanos a classe i podré estar ben ocupada!!!

miquel zueras dijo...

Home, Bargalloneta! Encantat de veure´t per aqui un altre cop. Bona tornada per els nanos i que tinguis bona nit. Borgo.