lunes, 20 de abril de 2009

Réquiem por el bar de la esquina


Ha cerrado el bar de la esquina. MI bar. La verdad es que uno se queda con una agobiante sensación de desamparo. Me siento como un Homer Simpson que se ha quedado sin su amada Taberna de Moe. Soy como un ET que señala con el dedo donde antes estaba el bar –ahora una crepería pija- y exclama “Mi bar, mi bar…” con voz lastimera.
Cuando estábamos todos pendientes del debate sobre el tabaco en los locales públicos Xavi, el dueño, me encargó este cartelito para su bar. La idea fue de uno de los parroquianos. Acabo con el tema que no quiero ponerme nostálgico.