sábado, 12 de diciembre de 2009

OCHO MILIMETROS


De niño yo tenía un proyector Super 8 con el que pasaba películas a mis amigos en los tiempos remotos anteriores al video y los DVD. La mayoría de las que yo alquilaba eran de la productora Castle films Home-Movie, especializada en distribuir viejas cintas en 8 y 16 mm.
Aún recuerdo como me impactaban las ilustraciones de sus carátulas, la mayoría de cine fantástico de los años 30, 40 y 50. Pinchar aquí y disfruten con esta colección de carátulas para películas 8 mm de la Castle films.

9 comentarios:

Salvador dijo...

Yo tenía hasta hace muy poco estas películas en 8 mm. Un aficionado muy joven e ilusionado es actualmente el propietario de todo el equipo actualmente incontratable.
Yo me divertía mucho en aquella época pero las películas eran demasiado breves, mudas y me producía frustración no verlas enteras. En aquella época sólo había un canal de televisión en blanco y negro, los receptores eran grandes pero de pantalla pequeñaja. Nunca daban esos títulos.
Recuerdo que programaron un ciclo de cine fantástico y fue suprimido porque a la esposa de un ministro no le gustaban.

miquel zueras dijo...

Recuerdo ese ciclo: la última película que pasaron fue la magnífica "Una invención diabólica" de Karel Zeman. Aquí aparecen algunas de las películas que me compraron: Curse of the demon, House of Frankenstein, Son of Frankenstein y The Mummy. Películas mudas -con subtítulos en inglés- que duraban 10 minutos. Borgo.

joanbcn dijo...

Tuve el gran privilegio de aistir a alguna de esas proyecciones tuyas en tu casa, estimado Borgo. Creo recordar que las alquilabas en Las Ramblas, un local o piso que hacia esquina con Porteferrisa, no?

Salvador dijo...

En las Ramblas habia una tienda en un primer piso donde vendían muchas películas en 8 mm y luego super 8. No recuerdo el número, ¿no estaba a la altura de la calle San Pablo?

miquel zueras dijo...

¡Buena memoria, señores! Yo alquilaba las películas en EL CINE FAMILIAR en Ramblas un primer piso)esquina con Portaferrissa. Cuando me pasé al sonoro las pillaba en AIXELÀ en la calle San Pablo. Lo mejor era la primera época cuando las daban en aquellas cajitas metálicar redondas, como los cines de verdad. Borgo.

Salvador dijo...

Sí, ELCINE FAMILIAR. Luego vendían los de Terror Fantastic. Francisco Muntaner creo que posteriormente creó una distribuidora de video.
Recuefo las latas metálicas. Me encantaban.

Polilla dijo...

¡Hola, Miquel!:
Muchas gracias por la felicitación de cumpleaños.
Mis tíos tenían también un proyector Super 8, pero sólo un par de películas de grabaciones familiares y una de dibujos animados. De niña, aunque ya teníamos vídeo VHS, me gustaba ir a su casa para que pusieran una sábana blanca en la pared y proyectaran alguna película. Ahora lo recuerdo como algo casi mágico.
¡Hasta pronto!

miquel zueras dijo...

Eso es, Polilla: la oscuridad, la pantalla, las luces del proyector... todo tenía un aire casi mágico. Borgo.

Salvador dijo...

Ahora es todo distinto. Podemos coleccionar películas enteras, colecciones. Las de mis admirados Stan Laurel y Oliver Hardy en ediciones de Planeta Agostini y la que me enviaron de Reino Unido. En el mismo DVD me encontraba la versión española y la original inglesa de una misma película.
Pero aquella magia, aquel misterio era único. Aquella pantalla blanca, brillante. El proyector, su luz.
Mi primer juguete cuando era niño, el primer juguete que recuerdo era un proyector de cine. Creo que un Pathé-Baby que proyectaba películas de papel, ya no funcionaba pero no podía estar sin él.
Luego el cine Nic, más cutre pero igualmente maravilloso dada mi edad. Una larga cinta con dos filas de dibujos. Yo soñaba con hacer mis propias películas.
Juan Piquer, cuando era niño, hacía lo mismo que yo según me contó. Intentaba hacer películas de dibujos con aquel cine Nic.
Mñás adelante tuve uno que se llamaba Jefeque proyectaba películas de 9'5 mm con la perforación al centro.
Es un formato que desapareció enseguida para dar paso al 8 mm y luego al súper 8.
Primero tuve una de manivela, luego una automática.
Es decir que no había que dar a la manivela, pero era muda.
Finalmente la sonoro con dos pasos al mismo tiempo, los dos formatos en uno.
Se quedó obsoleto al aparecer el video VHS primero y el DVD después.
Los proyectores Eumic eran maravillosos. Únicos.
Ahora lo disfruta un aficionado jovencísimo que ha descubierto esa magia.
Y no nos olvidemos la magia de rodar películitas en estos formatos, su arcaico montaje. Sonorizarlo era increíblemente difícil.