martes, 3 de abril de 2018

LA ESFINGE Y EL ACERTIJO


El interior del bar del hotel  parece una réplica tridimensional de un cuadro de Hopper. Dos hombres y una mujer sentados silenciosos con los rostros iluminados por la pantalla del televisor. Edipo Comisiones, viajante de comercio,  termina su copa y recoge la llave de su habitación en el mostrador.
El hotel está enfrente de una clínica de cirugía plástica y lo frecuentan muchas mujeres con gafas oscuras para ocultar los moratones de los ojos de las rinoplastias. Mientras espera el ascensor Edipo capta una conversación entre dos mujeres en el vestíbulo:
- Cuando te ponen las tetas, los pezones se quedan torcidos, entonces te los cortan con un bisturí y te los recolocan.
“Siempre se aprende algo nuevo”, piensa Edipo.
 Después de tres semanas paseando catálogos de abrasivos en grano por deprimentes edificios industriales Edipo decide que ya es hora tomarse un respiro. En una guía de servicios Escort encuentra un anuncio sugestivo: Esfinge.com. Hotel o domicilio. Experiencias únicas.
Llama al número del anuncio. “Llegará en media hora”, le informan. Edipo cuelga y se enfrenta  a los  típicos segundos de  desconcierto frente a la ducha del hotel tratando de averiguar cómo funciona. En casa el agua es fría o caliente, en los hoteles es más complejo.
Media hora después llaman a la puerta.
-Soy la Esfinge – dice a modo de saludo en un tono frío como el hielo. Cabellos negros de alazán y labios rojos como una herida recién abierta. Lleva un corto vestido negro de seda y tul.
-¿Una copa? –pregunta Edipo. Silencio. El vestido de satén de la Esfinge se tensa, asoman las puntas de alambre del escote, el vestido se está rasgando, la seda revienta por las costuras y el tul estalla quedándose desnuda. Surgen de su espalda dos enormes alas que llevaba aprisionadas tras un corpiño.
-Te puedo llevar hasta las más altas cimas del placer –dice la Esfinge erguida sobre los jirones de seda y tul amontonados a  sus pies-, pero antes tendrás que contestar un acertijo y si no lo aciertas te devoraré. ¿Entendido? Y añade-: no se vale consultar el Google.
 Edipo asiente. La Esfinge echa atrás la cabeza como si le clavaran un puñal, toma aire y dice:
-¿Qué insecto teje una tela para capturar a su presa?
-Bueno, creo que te refieres a una araña- responde Edipo-, pero…
-¡Pero qué?!!! –se impacienta la Esfinge.“Uf, qué carácter”, piensa Edipo.
-Una araña no es un insecto. Ocho patas. Es un arácnido….
Y un segundo después Edipo  comienza a devorar el cuerpo de la Esfinge. Come y come. Le arranca  la carcasa de la misma manera que se pela una naranja para comer la carne jugosa que hay debajo.  Edipo rebaña los huesos y le hacen falta unas cuantas horas para trinchar la carne de entre las costillas.
Cuando acaba,  el cielo tiene un color azul sereno.  Edipo mete en una funda de almohada los huesos más duros y las plumas que quedan después del sacrificio de la Esfinge.
La calma ha vuelto. Edipo se duerme satisfecho.
FIN
Y ahora, una chorradilla de las mías.
CRIPTOZOOLOGÍA: pseudociencia que estudia animales cuya existencia no ha sido probada.



39 comentarios:

Clementine dijo...

Jajajaja... Eres genial.
Me encanta todo.
¡Muchos besos, Borgo!

miquel zueras dijo...

¡Muchas gracias, Clementine!
Tú siempre tan amable y yo contento de que te haya gustado.
Muchos besos!
Borgo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tremedamente sátirico. Y efectivo.
Pensé que iba a terminar con algo que los mitos no contaron. Pero no Edipo fue quien la devoró. Casi me da lástima la esfinge.
Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Miquel
Eso les pasa a las femme fatale que van poniendo acertijos con insectos...
Por ponerme tikismikis -aprovechando que Edipo descansa- alazán es color canela... a no ser que te refieras a la morena del dúo Alazán; y ahí ya estaríamos entrando en el apartado de seres mitológicos de dudosa existencia.
Un saludo, Manu3l.

Buceadora de libros dijo...

¡Fantástica entrada!
Un abrazo!
(soy Eowyn)

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Demiurgo? La verdad es que después de escribir este relaro me entraron ganas de itr al asador libre de mi barrio a por entraña y chinchulines (es el único local de Barcelona que los hace) Edipo no consiguió conocer la cúspide del placer que prometía la musa pero se dio una buena cena. Seguro que luego llamó a su mamá para contárselo.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Anonimo! Está claro que la Esfinge va fuerte en muchas cosas pero no en entomología.
¡Las cosas que tiene la mente! Claro, alazán=marrón, como el famoso caballo. Es que me cuesta sacarme a la morenaza esa de la cabeza y claro, me confunde. Me pasa por querer ser original y no escribir "azabache", como todo el mundo.
Saludos y gracias por la aclaración.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Éowyn! Gracias por tu visita. Temía que no volveríamos a verte por la blogosfera. Me gusta ese nombre de Buceadora de Libros, y también que te haya gustado el relato, claro. La Esfinge es uno de mis personajes mitológicos preferidos.
Abrazos!
Borgo.

Doctora dijo...

Me gusta este nuevo final. Nunca encontré creíble que la esfinge se suicidase tras perder el reto.

Saludos :)

Melmoth el errabundo dijo...

Lo primero que debo decirte es que la ilustración que encabeza este post es magnífica. Podría ser un cartel de una película de espionaje de Alfred Hitchcock, o la portada de una novela de Agatha Christie o Graham Greene. El relato es magistral porque te saltas a la torera los mitos y eso me gusta, amigo Miquel. Los mitos están ahí por algo. Existen y evolucionan hacia lo descendente de la condición humana. Ahí está el mito de Sísifo como crítica a lo repetitivo. Hoy, si no simpatizas con él no encuentras trabajo, ni pareja, ni padres, ni hijos, ni amigos, ni perfil para la red social. Debes ir a buscar la piedra, una y otra vez, sonriendo como un estúpido, que vean que eres feliz llevando esa roca cuesta arriba. No obstante, a mí me ocurre lo de Indiana Jones; siempre corro delante de ella para no ser aplastado. Respecto a los hoteles y las clínicas de cirugía plástica ya te conté lo que opino, amigo mío. Por otra parte, ese dibujillo de esta chica, creo que la he visto en más de una ocasión, te puedo decir sin ningún tipo de pudor que me pone. No sé por qué. Tiene un rostro muy sesentero, pícaro, de otro tiempo más permisivo. No sé cuánto tiempo hace que no veo a una chica con faldas y tacones. Con lo que me gusta a mí. Luego está esa transformación con espiral incluida. En fin, que me ha gustado muchísimo, tanto el cuento como tus incomparables dibujos.

Melmoth el errabundo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Melmoth el errabundo dijo...

Ahora vamos con esos simpáticos monstruos que han llegado a ser como un icono de los lugares que representan. Los ya dibujados y citados por ti de una manera encantadora, y el Yeti del Tíbet, el Bigfoor de América del Norte, El monstruo de Tasmania o el Wendigo del Canadá, entre otros bestiarios surgidos del subconsciente humano, según el país o la región. Sin embargo, nunca he llegado a comprender por qué cada provincia y cada ciudad festeja a su santo patrón o patrona y no a su monstruo de turno. Sin ir más lejos, en donde nací teníamos al "Monstruo Parrilla”, que era el apellido del jefe de la policía municipal. Era terrible: enorme con una gran panza. Llevaba siempre guantes blancos, los trinchos mal puestos y el casco blanco que ocultaba su rostro dejando entrever una barbilla de piedra. Toda la provincia estaba aterrorizada. A los niños que no querían comer o se portaban mal, tantos los padres como los profesores, amenazaban con llamar al “Parrilla”. Incluso entre los adultos existía el temor y la amenaza. Por ejemplo, si un tipo aparcaba en un vado de un payés (donde sacaba el burro con su carro), su Simca 1000, el payés lo amenazaba con llamar al “Parrilla”, y, el del Simca 1000 se defendía amenazando que también llamaría al “Parrilla”. Luego, ambos, se acojonaban y ahí quedaba la cosa. Por otro lado, nadie vio jamás al “Parrilla” vestido de paisano, ni se sabía si estaba casado, tenía hijos o amigos. Siempre aparecía, inesperadamente, por alguna esquina a cualquier hora del día o de la noche, con aquella enorme panza, el casco blanco y el rostro oculto acentuando la barbilla de piedra como una amenaza. Apenas hablaba y cuando se producía un eclipse, todos coincidían que era debido al “Parrilla” para maldecir a la provincia y a todos sus habitantes. El “Parrilla” nunca se le veía venir de lejos; siempre aparecía cuando menos te lo esperabas en cualquier sitio. A veces, la gente de mi provincia no se ponía de acuerdo respecto a la visión que tenían del “Parrilla”. Uno decía que lo había visto en tal sitio y en tal hora, y el otro decía que eso era imposible porque a esa hora él lo había encontrado en otro lugar. A veces, se ponía a regular el tráfico sobre un pedestal de hormigón con sombrilla de hierro en medio de la intercepción de la Nacional que atravesaba nuestra provincia (esto lo hemos visto todos en las películas españolas de los años cincuenta en blanco y negro y filmadas en Madrid). Pues bien, cuando cedía el paso, el primer conductor de la fila vacilaba. Entonces, el “Parrilla” hacía un gesto amenazador para que avanzara, y el conductor circulaba con gran precaución. Extraía la cabeza por la ventanilla de su Seat 127 y le daba las gracias. (Esta escena la podría haber dibujado Forges). Esto he llegado a verlo incluso con los automovilistas extranjeros que nada sabían del “Parrilla”. En fin, que podría contarte miles y miles de situaciones sobre el “Monstruo Parrilla”, amigo Miquel. Algún día te enviaré un informe más detallado para que puedas dibujarlo. Al fin y al cabo, Nessi, Chupacabras, Perro mis Tetas y toda esa fauna jamás existieron, pero el Monstruo Parrilla, sí, como tantos otros que no deben ser despertados.

¡Un fuerte abrazo!

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora! Lo que está claro es que la Esfinge tiene muy mal perder. Es normal si luego la usan de tentempié (una palabra que siempre me ha hecho gracia) Ese personaje, con su acertijo, me hace pensar en aquel chiste de "¿Muerte o susto?".
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! La verdad es que tenía en mente un dibujo de ese estilo por lo del viajante que llega a un hotel (o motel de carretera en una película americana) y eso ya es muy cinematográfico, como lo son todos los hoteles. El personaje de Sísifo creo que está muy bien representado en la magnífica película "La colina" (1965) con Sean Connery, ambientada en un campo militar de prisioneros.En el patio de la prisión se alza una colina artificial de arena que los presos suben y bajan a paso ligero cargando con todo el equipo a modo de castigo una y otra vez.
Esa chica es uno de mis "secundarias" preferidas de mi reparto de personajes dibujados. Ya intentaré darle más papeles en mis relatos y sí, es muy sesentera.
El Montruo Parrilla... qué personaje más inquietante y que siempre aparece en todas partes y -supongo- donde uno menos se lo espera. Recuerdo aquellos urbanos con salacot (un sombrero muy extraño que te impide ver bien, lo sé porque a veces en Ceuta usábamos un casco parecido en las maniobras) y recuerdo cuando estaban subidos a un pedestal ¡y en Navidades había gente que les dejaba regalos! ¿Les habría perdonado alguna multa? Supongo que el Parrilla debía ser un Manolo Guardia Urbano en siniestro. Espero dibujarlo algún día.
Abrazos!
Borgo.

Folk dijo...

Ya en ese hotel que aparece en tu relato solo faltaria que en la recepción estuviese Norman Bates...ja..ja..

el dibujo de la chica sentada me parece excelente...

un trabajo bien extraño ese de la criptozoologia, pero bueno, de todo ha de haber en la viña del señor...

Saludos

Belknap dijo...

Mr. Borgo, otro completo post; muy buenos dibujos; muy buena historia, ¡y que final! Un buen post a modo de postre para cerrar la noche. Saludos.

María Perlada dijo...

Eres increíble narrando historias, me gusta como has ido describiendo a Esfinge, y jajaja me hecho gracia cuando dices que el vestido se está rasgando, y ese Hotel enfrente de la cirugía plástica.

Me gustan los dibujos, me ha entretenido tu relato, muy bueno.

Besos.

miquel zueras dijo...

Hola, Folk! Pues no es mala idea lo de Norman Bates y saludando con un: "Bienvenido al Motel Bates. Todas las habitaciones tienen baño.
Esa chica es una de mis "secundarias" preferidas, la suelo sacar en las ilustraciones de mis relatos.
Yo hubiera querido ser criptozoólogo. Siempre buscando animales raros: el Bigfoot, el dragón del lago de Banyoles...
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Tindalos? Muchas gracias. Yo de postre, después de la Esfinge, habría pedido una buena Baklava griega, con miel y almendras. Muy adecuado.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, María! Me alegra mucho que te guste el relato. Me encanta el enigmático personaje de la Esfinge con sus enigmas, y yo estuve en un hotel frente una clínica de cirugía plástica. Todas las clientas parecían clones, como aquella novela de Levin "Las mujeres de Stepford".
Besos!
Borgo.

abril en paris dijo...

Juegas al despiste porque esos nombres invitan a creer en otro desenlace..¡Bien, así sorprende más.

Lo de los huesos resulta bastante fetichista ;)

Y de la cirugía ¿qué diremos..? Salvo excepciones necesarias, es otra de esas cosas horribles que dejamos que se imponga...el miedo a envejecer es libre pero crea monstruos.

Saludos, Miquel

Folk dijo...

Dylan tambien ha hecho una gran version del tema...

Saludos!

Folk dijo...

Vaya , disculpas, tenia abierta la pagina del blog de Abril en Paris y esta tambien, y se me ha colao un comentario en este blog que iva para el otro referida al tema "Stormy weather",bueno pues la pongo allí elcomentario ahora, disculpas de nuevo, si quieres puedes eliminar estos dos mensajes Miquel

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! Mejor un desenlace sorpresa de vez en cuando... pues mira, no había visto lo de los huesos bajo una mirada fetichista, interesante tu observación ¿se haría Edipo un collar? o decorará la habitación como "La matanza de Texas"?.
Hay adictos y monstruos creados con la cirugía plástica. El caso del pobre Mickey Rourke y su abuso del botox es evidente.
Saludos y buen finde.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola de nuevo, Folk! No tienes que disculpar nada, aquí en Borgo siempre eres bienvenido. He escuchado la versión de Dylan que no conocía y me ha llamado la atención ese arranque que parece de película de terror.
Saludos!
Borgo.

Frodo dijo...

Muy bueno Borgo! Capo!
Lo mejor de todo el relato es cuando la esfinge le aclara: no vale buscar en Google. E irónicamente yo tuve que buscar ahí, el significado del perro.
Es que no es un chiste popular acá. Ahora lo entendí todo, gracias a Juan Carlos Google.

Como siempre buenas ilustraciones!
Abrazo amigo!

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo! Ja, ja!!! es que es un clásico en España y de los chistes más tontos que conozco. Lo sabe todo el mundo aquí y tiene una segunda versión:
"Una pareja está discutiendo y le dice la mujer al marido :- ¡Sólo me quieres por mis tetas! - No metas al perro en esto.
Incluso hicieron una película sobre un escritor que demostraba ser el autor y reclamaba el cobro de sus derechos. Se hacía millonario, clero. Pero hay un misterio con ese chiste, siempre me pareció malísimo, pero cuando lo contaba en primaria todos se partían de la risa.
Muchas gracias y hasta siempre.
Borgo.

Licantropunk dijo...

Relato con giro de diccionario.
Saludos.

RECOMENZAR dijo...

Me gusta tu escribir
Pude ver cada una de las tetas
y el goce de tus letras...
genial muchacho
genial como siempre

miquel zueras dijo...

Hola, Licantropunk!
Es que cuando se te aparece la Esfinge conviene, por si acaso, estar al tanto del tema insectos, artrópodos, arácnidos... nunca se sabe.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, RECOMENZAR! Muchas gracias, la verdad es que estuve en un hotel en Canarias frente a una clínica de cirugía plástica y allí se reponían muchas mujeres retocadas. Bueno, como decían en un famoso culebrón: "Sin tetas no hay paraiso".Esa frase debe ir por los cirujanos.
Besos!
Borgo.

AMALIA dijo...

No cabe duda de que tus relatos son muy buenos y originales.
Te felicito y te digo que es muy grato leerte.
Muchas gracias.
Un abrazo

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

Un relato apasionante, M i q u e l. Al haberlo ilustrado con tu preciosa "muñeca" de la que siempre he estado enamorado (la que está sentada que ya la has puesto en alguna ocasión) me ha hipnotizado. Pero has ido aún más lejos con Tu Gracia para esta clase de textos...¡No has necesitado poner una receta gastronómica.....m e n u d o A m b i g ú.! Tu descripción del desnudo de La Esfinge es perfecta y aviva en mí, determinadas sensaciones atávicas (pero eso se lo comentaré a Mi Exorcista del seguro privado o a Mi Alienista del Pabellón Este)
Cierras tu regalo para todos nosotros, con indicios de Criptozoología....¡¡¡Qué casualidad!!!Hace un mes escribí un microrrelato para la bitácora de la que te hablé hace tiempo con ese asunto precisamente, y no sé si te lo comenté alguna vez, pero es una de Mis Pasiones. Tus dibujos al respecto me agradaron certeros. En ese sentido, he improvisado también a Mothman con mis lápices de colores muchas veces (que es otro de los adalides de quienes nos apasiona La Criptozoología) Y algún volumen que otro al respecto poseo en la biblioteca.
¡Un Abrazo, vaya que sí!

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Amalia?
Muchas gracias, no sabía qué tal me quedaría un relato tan canibal, pero me alegra que te haya gustado.
Y para mí es muy grato que me visites.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Reportero!
Esa muñeca es uno de mis personajes recurrentes (hago como John Ford que tenía su "troupe" de actores secundarios) y me gusta sacarla en mis relatos. La verdad es que tenía ganas de escribir una trama con canibalismo, se me ocurrió al ver a película francesa "Crudo" ¿La has visto? Me gustó mucho. Igual un día incluyo una receta canibal como el libro de Topor.
La Criptozoología me encanta. Además de "El libro de los seres imaginarios" de Borges hay otro estupendo, el "Monstruari fantàstic" de Perucho. Hay seres muy interesantes como el "Paperaire" que se oculta en bibliotecas y se alimenta de letras.
Gracias y abrazos!
Borgo.

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Muy bueno el cuento, juegas al despiste y lo logras, describes la escena genial, con ese vestido que se va rasgando poco a poco. El escenario con la clínica de cirugía al fondo es de lo mas ocurrente Tomo nota de tu chorradita, pero esta vez falta la receta de cocina cachiss!!
Saludos Miquel.
Puri

miquel zueras dijo...

Hola, Dulcinea! Gracias y me alegra mucho que te guste el relato.
Mañana publico una entrada sobre mis experiencias de Enseñapisos y no faltará receta, macarrones a la leñadora que es el plato con el que los italianos celebran la llegada de la primavera, aunque aquí en Barcelona de momento está siendo fría y lluviosa.
Saludos, Puri!
Borgo.

Nury ruri dijo...

Muy bueno eso de la criptozoología.
Un saludo.

miquel zueras dijo...

Hola, Nury! Si te interesa la criptozoología te recomiendo "El libro de los seres imaginarios" de Borges, con criaturas como el Hidebehind, un monstruo que nadie ha visto porque ataca a sus víctimas siempre por detrás.
Saludos!
Borgo.