jueves, 13 de febrero de 2014

¿DIGA...?

 Se nos acabó a los dibujantes lo de representar un teléfono sonando con el auricular encabritado encima del aparato. De hecho, ya ni siquiera hacen ¡Riiinng!!!
Viendo series y películas de hace al menos veinte años atrás nos encontramos con situaciones anacrónicas que nos recuerdan aquellos tiempos anteriores a los móviles. Estoy revisando la setentera serie "Shaft" con Richard Rountree. En un episodio al compañero de Shaft, el agente Martinelli (un por entonces desconocido Joe Pesci ¿Qué se habrá hecho de él?) lo acribillan a balazos. Shaft se inclina sobre el cuerpo ensangrentado y dice: "¡Aguanta, Martinelli, voy a pedir ayuda!" y corre hacia una cabina para pedir una ambulancia y refuerzos. Por suerte es una cabina de las películas americanas que siempre funcionan, donde no se producían aquellos percances que a todos nos han pasado: cuando se tragaban las monedas y no daban línea o que la tapa del auricular había sido arrancada y quedaban los cables colgando... etc.  
 En Barcelona ya sólo quedan siete cabinas con cubículo que funcionan y el Ayuntamiento piensa aprovecharlas para recargar smartphones entre otros usos ¿Llegaremos a ver Cabinas para suicidas como en la serie Futurama? Quizás se lo planteen como solución radical contra el paro.
Aunque años atrás, la policía de Estados Unidos e Inglaterra disponían de unos teléfonos callejeros para emergencias. En Londres aún se ven. Los aparatos estaban dentro de una caja metálica que se abría con una llave que portaban los agentes aunque el pillastre de Don Gato descubría la manera de abrir la caja para llamar de gorra con el consiguiente berrinche del oficial Matute.

  Me lo preguntaba de niño cuando veía esa serie y me lo sigo preguntando ahora: ¿Ese agente patrullero no tenía nada más que hacer que vigilar a los gatos de un callejón? La criminalidad de ese barrio debía estar bajo mínimos.
¿Y cuando en las películas del cine negro solía llamar  un misterioso confidente? Solía decir cosas como "Acuda esta noche al muelle número doce" o "Nos vemos en la esquina de Michigan con la cuarenta y tres. Venga solo." Hoy en día el anonimato de esa llamada se iría al garete pues con los móviles y los nuevos modelos de teléfono fijo ya casi no hay números ocultos.
Y Ghostface, el asesino de Scream -película que en España se titula por cierto: Scream, vigila quien llama-  tendría que aterrorizar a sus futuras victimas usando el Whatsapp. Seguro, porque a partir de ciertas horas muchos, yo entre ellos, ya no nos molestamos en descolgar el teléfono fijo en casa pues suele ser alguien que se equivoca de número o alguna latosa compañía que te quiere vender sus ofertas:" Hola, me llamo Doralys ¿Hablo con el titular de esta línea...?"
LA GUÍA DE TELÉFONOS
En la guía telefónica de Nueva York había, antes de la II Guerra Mundial, veintitrés abonados cuyo nombre era Hitler. Después, hubo veinticuatro.”
(Microrrelato de Fernando Marías)

En 1940 residían en Berlín 73.000 judíos que iban perdiendo prácticamente todos sus derechos. En julio se les retiraron sus contratos telefónicos y solo pudieron conservar su teléfono los médicos y los abogados. La guía telefónica de Berlín de ese año aún contaba con 5000 judíos en sus páginas. En su última edición durante la guerra, la guía de 1941, únicamente aparecían 520 judíos.
El 18 de abril de 1941 a las 17.52 horas suena el teléfono en el apartamento berlinés de Menahem Saltzman. Un minuto después ya ha agotado todo su repertorio de maldiciones.
Sólo 520 judíos en la guía y tenían que llamarlo cuando estaba en la ducha, enjabonado hasta las cejas.
Y encima querían hacerle una encuesta para una conocida marca de cigarrillos.

50 comentarios:

David dijo...

Hola?
Hola?
Está comunicando...







Recuerdo que cuando estuve en Londres hace más de 20 años ya, pegando hostias a la cabina, te devolvía la moneda, pero constaba como que la habías metido. llamar a España salía gratis. Qué diferencia con las cabinas de por aquí, como bien recuerdas.

Un saludito.

Doctora dijo...

Es que hay mogollón de pelis que hoy en día verían afectado su desarrollo por las nuevas tecnologías, y no hablo de pelis tan antiguas.

Por ejemplo, en "La jungla de cristal" Bruce Willis podría haber llamado a la poli desde su móvil y en "Parque Jurásico" lo mismo con Sam Neil y los niños.

No vi en Londres esos teléfonos que dices, no me fije, pero, aunque hay mogollón de cabinas de esas rojas, creo que las conservan más que nada como algo decorativo, porque luego las mirabas por dentro y la mayoría estaban hechas una pena.

Eva Letzy dijo...

Jajaja, me encantó lo de que debería aterrorizar usando whatsapp.
Es verdad, cómo ha cambiado todo con los móviles, es increíble la comodidad de tener todo en un aparatito, de hecho el otro día justo pensaba que uso el móvil para mil cosas y casi no lo uso para llamar, jajaja.
Un beso

Sícoris dijo...

Recuerdo haber leído algo sobre unos sobrinos de Hitler que tuvieron que cambiarse el apellido para no ser identificados. Ya ves los tumbos que da la historia.

Este recordatorio de la telefonía antigua me ha traído a la mente "La cabina" de Mercero. Aquellas cabinas de entonces, además de tragarse las monedas sin darte línea te acababan produciendo claustrofobia como a López Vázquez.

Saludos, Miquel.

Francisco Machuca dijo...

Creo que se puede seguir dibujando,soñando,escribiendo,haciendo películas contemporáneas y colocar un hermoso teléfono,¿por qué no? Cuando fuimos todos a ver Blade Runner nadie se quejó de que en aquel futuro de coches voladores y robots más perfectos que los humanos no existieran móviles.Además,creo que volverán los teléfonos,bueno,su carcasa clásica,incluso de principios de siglo,aunque sus tripas lleven chips prodigiosos.¡Ah,la cabinas! Que poca gracia tienen las pocas que quedan.El otro día sin más tuve que llamar por una de ellas;bajitas y casi sin techo.Llovía y me mojé y sin luz. Teléfonos y cabinas.Volverán,al menos para que podamos escribir historias. ¿Te puedes imaginar ese pedazo de novela de Graham Greene que es El factor humano sin las cabinas londinenses? ¿Dónde se cambiaría Superman? ¿Dónde quedaría atrapado José Luis López Vázquez?

Saludos cordiales.

miquel zueras dijo...

Hola, David. Huy, me recuerda a una canción de los años 40: "Quise decirte que te quiero. Quise decirte que te adoro. Pero no pude pero no pude porque estabas comunicando, comunicandooo"
Claro que me acuerdo, era una aventura llamar con las cabinas de aquí.
Saludos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora. Ejemplos como ese hay muchos. "Última lamada" con Hale Berry por ejemplo, la de la secuestrada que llama con su móvil desde el maletero de un coche y al revés, el prota de "Llamada mortal" que llama desde una anacrónica cabina porque le controlan el móvil.
Esos teléfonos de la policía londinense son negros. Me metíen una de las rojas para hacerme una foto y salí zumbando pues olía a meados... cosa mala.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Eva. Todavía no hay en ninguna película un "Asesino del Whatsapp" ya sería hora.
Ahora el móvil ya casi no se usa para llamar con tantas aplicaciones. Ayer en un vagón de metro me sentía raro porque era casi el único que no estaba jugando al Candy Crush.
Besos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Sícoris. También leí algo sobre eso, lo cambiaron por el apellido materno.
Aún recuerdo cuando emitieron "La cabina" ver gente llamando mientras sujetaban la puerta con el pie.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Machuca? Es lo que ocurre cuando ves películas futuristas (Blade Runner, por cierto, estaba ambientada en el 2019. Falta poco) En "Metrópolis" de Lang encendían los cigarrillos con cerillas.
Yo también tuve que llamar hace poco desde una cabina y me sentí transportado en el tunel del tiempo. Publiqué un relato sobre ello: "Adiós a las cabinas" el 22 de septiembre. Las cabinas telefónicas han dado mucho juego en el cine y es justo que se conserven aunque sea de forma simbólica.
Saludos.
Borgo.

SqSmaravillosa dijo...

Hola Miquel! Pues fijate que yo siento una poca añoranza de aquellos teléfonos del Ringggg!!, de hecho ahora que se estila todo lo vintage se han vuelto a poner de moda- Yo misma me colocaría uno de esos en una mesita auxiliar que tengo y que ahora acoge uno de esos inalámbricos que me parece de lo más frío, eso sí cómodo para desplazarte mientras conversas por toda la casa es un rato.

El primer móvil que tuve parecía el zapatófono del superagente 86, nasa que ver con los móviles actuales .
Un beso querido Borgo!

Belknap dijo...

Mr. Borgo, aqui en la Capital Federal, no se en alguna provincia, ya no hay cabinas ni telefonos publicos, pero aun asi y todo esta bueno que haya dibujos de estos artilugios, da un aire retro. Cambiando de tema, pero no tanto, debido a su pregunta sobre Pesci, me pico la curiosisdad y me fui a ya sabe donde y lo ultimo que hizo esta actor pertenece al año 2010, estuvo en una pelicula llamada: Love Ranch, y la curiosidad siguio, por lo que sigue no se enoje, ¿esta seguro que el tal Martinelli es Pesci?, aun mas, ¿hay un tal Martinelli? Saludos.

Clementine dijo...

¿Por qué ya no podéis dibujar teléfonos haciendo riiiiing? Me encanta la portada de "Sorry, wrong number" (a m¿hay peli de esto? ¿por qué me suena tanto el título?).

Y me encanta Don Gato :)
Besos, Borgo. Muy buena entrada. Y muy buen finde.

PEPE CAHIERS dijo...

Es sorprendente la cantidad de móviles que tienen como sonido de llamada el Ringggg!! de toda la vida, y es que hay cosas que no se olvidan nunca.

miquel zueras dijo...

Hola, SqS! yo también, por eso tengo en casa uno de esos de baquelita negros que pesan como el plomo con cable liso, sin espiral y disco marcador con letras, para la operadora. Me recuerda a los del cine clásico.
Yo también tuve un móvil de esos, con su antenita. No sería mala idea lanzar los zapatones de Maxwell Smart y el agente Anacleto.
Besos! Borgo.

miquel zueras dijo...

Tiene toda la razón, Mr. Belknap y eso me pasa por confiar en mi maltrecha memoria. El actor de ese episodio al que tirotean cuando va a una trattoria no es Pesci -aunque se parece algo- y le llaman Martinelli aunque en los doblajes a veces cambiaban los nombres de los personajes.
Gracias por la aclaración.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Clementine. Yo soy muy respetuoso con los íconos clásicos y pienso seguir dibujando teléfonos haciendo ¡Riiinng!!!
"Sorry, Wrong Number" sin duda te suena porque fue llevada al cine con el título "Voces de muerte" con Burt Lancaster y Barbara Stanwyck. Muy buena. A través de los cruces telefónicos la protagonista descubre un plan siniestro.
También a mí me encanta Don Gato y Benito, Espanto... los echo de menos, a ver cuando la reponen.
Besos! y que tengas muy buen finde.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Cahiers. El ¡Riiing! se ha quedado como el sonido del teléfono de toda la vida. En el metro suelo oir ese sonido en muchos móviles. Hay cosas que nunca se pierden.
Saludos. Borgo.

abril en paris dijo...

Que no nos quiten la iconografia por facooorrr, es parte de la memoria sentimental ¿qué romanticismo tiene un móvil..? Nada como levantar el tfno. y que pese y decir muy sofisticado/a : Hellooo..?
Me encantó encontrar en Portugal cabinas y de color rojo, muy londinenses.
Avance lo que avance la tecnologia siempre nos quedará
¿Teléfono rojo? Volamos hacia moscú, aunque el título en inglés es otro y mucho más largo : "Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb"

Saludos miquel

miquel zueras dijo...

Hola, Abril. Por supuesto. Ahora me viene a la mente una rubia platino, en blanco y negro, expulsando una bocanada de humo y con el auricular en la mano diciendo "Hello..."
No sabía que en Portugal tuvieran cabinas como las de Londres. Cuando estuve el pasado julio en el barrio del Soho me hice una foto en el interior de una de esas inmortales cabinas aunque atufaba a pipí cosa mala...
¡Teléfono rojo! Siempre me ha hecho gracia cuando lo oigo en las películas. Aquí Peter Sellers recuerdo que interpretaba cuatro papeles.
Saludos. Borgo.

ricard dijo...

Los teléfonos siempre han dado mucho juego en las películas de Kubrick. Aparte de "Teléfono rojo", la escena de "2001" en que el Dr. Heywood Floyd llama a la Tierra desde el hotel en órbita y contesta su hija (en la realidad, la hija del director) es bastante curiosa. En "Eyes Wide Shut" ya tienen teléfonos móviles, que suenan siempre en el momento más inoportuno. Saludos.

deWitt dijo...

Parece una tontería pero no lo es. Todos estos nuevos artilugios han modificado el lenguaje cinematográfico. Es cierto que si vemos una película clásica y tomamos conciencia de "todo lo que no había", resulta hasta curioso.

Abrazo

Belknap dijo...

Mr. Borgo, a quién no le ha pasado, tiene razon, hay muchos actores que se parecen a tal o cual actor y llevan a confusion, saludos.

Alimaña dijo...

No hay película de terror con adolescentes insertos en una cabaña perdida en un bosque cualquiera, en la que no surja la siguiente conversación:

- Mierda, no podemos llamar a la poli, no hay cobertura...

Tambien es muy recurrente antes de salir para morir de forma atroz este diálogo.

- Dadme vuestros móviles, los meteremos en una bolsa.

Un saludo Miquel, los tiempos cambian.

Precisamente mi hija cumple ahora los 11 años y me ha pedido un smartphone de esos que lo llevan todo... Ainsss

Marcos Callau dijo...

Me ha gustado mucho este artículo,Miquel. Mucho. Los móviles, los smartphones, el watssap, los SMS, no son literarios. Supongo que habrá una manera de convertirlos a la literatura pero creo que nadie lo ha hecho todavía. No se puede comparar la idea de acudir a una cabina, para llamar por teléfono desde la calle con echarse la mano al bolsillo y sacar el móvil. Tampoco podemos comparar el sonido del Ring Ring con los supertonos de hoy en día. Yo defiendo los teléfonos antiguos. Que los dibujantes puedan seguir con ellos y los escritores, puedan decir aquello de: "Dudó un instante pero, finalmente, levantó el auricular. Lo acercó lentamente a su oído..." ¿Qué haremos ahora con los móviles? ¡Si hasta sabemos quién nos llama o quién nos ha llamado cuando no lo hemos escuchado! Esa incertidumbre de ¿quién habrá llamado? aquellas veces que escuchas el teléfono pero, por una u otra razón, no llegas a cogerlo...tampoco existe. En fin, que me enrrollo. Lo dicho, los móviles no son literarios. Por cierto, me ha encantado encontrar a Don Gato en tu blog. Yo creo que fue mi dibujo animado favorito. Me recordaba a Frank Sinatra. Abrazos.

miquel zueras dijo...

Hola, Ricard. No recordaba esa escena de "Dr. Strangelove", he de revisarla. Sin los móviles no sería posible por ejemplo la inquietante escena de "Carretera perdida" cuando el protagonista llama a su casa y le responde el inquietante personaje que tiene enfrente.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, deWitt. Entre otras cosas se ha perdido aquello de pulsar frenéticamente la horquilla y gritar lo de: "operadora? ¡Operadora!!!"
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Nada, Mr. Belknap, al contrario. Lo dicho: gracias por la acaración.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Alimaña. Esto ya es un tópico de las actuales pelis de terror y es que lo primero que uno se pregunta es: "¿Porqué no usan el móvil y ya está?" Es lo contrario de Mulder y Scully en "Expediente-X" Vayan donde vayan siempre tienen cobertura.
Sé lo que es eso. Mi hijo de 12 quiere una tablet... y yo también.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Marcos? Desde luego, esos nuevos aparatos no tienen tanto glamour ni son tan literarios aunque ya ha aparecido alguna novela para leer por SMS. No es nada comparable a llamar desde una cabina en un día lluvioso. Ahora con los móviles ya no hay anonimato. Bueno, en mi caso sí, porque me cuesta muchísimo recordar los números de móvil. Son tan largos...
Don Gato era fantástico. Me encantaba su atuendo con el sombrerito y el chaleco. Sí que tenía un aire a Frankie.
Abrazos. Borgo.

Ana dijo...

Lo de las cabinas telefónicas acabará siendo un elemento casi arqueológico, aunque según tengo entendido no pueden desaparecer del todo por estar consideradas servicio universal en derecho europeo.
Lo que sigue siendo un misterio es ¿por qué cada vez que entras en la ducha cuando mas enjabonado estás es cuando suena el teléfono?

miquel zueras dijo...

Hola, Ana. En Londres están protegidas, esas cabinas de color rojo, están disponibles por 5.000 euros cada una y hay cola para comprarlas.
Eso de que suene el teléfono en la ducha es uno de esos misterios insondables. Reconozco que el móvil -si lo levas al baño- te soluciona en parte el problema.
Saludos. Borgo.

nury dijo...

Ay, don gato... Y las cabinas tragamonedas... Y los pedazo teléfonos fijos, tan fijos, que ahí estabas plantado sin poder moverte por casa... Estamos melancólicos... Todavía tengo un móvil superviejo, sin modernidades que es irrompible... Y ya se encargan los japoneses (¿O los coreanos?) de hacer películas de terror con los aparatos supermodernos. No tardará en aparecer una película titulada "Último whatsapp"

miquel zueras dijo...

Hola, Nury. Entrañable Don Gato... cuesta ahora creer que había una época en la que salías de casa y estabas ilocalizable. Sin los móviles los japoneses no odrían hacer películas como "Llamada mortal" donde una chica recibe una llamada en la que oye su propia voz gritando y el número que aparece en pantalla es el suyo. Pronto llegará el turno de los Whatsapp, seguro.
Saludos. Borgo.

Licantropunk dijo...

Es muy interesante reflexionar sobre el paso del tiempo en esos iconos del tebeo que eran de identificación inmediata y que pueden quedar sepultados por la edad. Uno que comenté con un amigo hace un tiempo fue el de personaje desplumado que sale, por ejemplo, del casino tapándose con un barril de madera. No hacían falta palabras para saber que ese tipo había perdido hasta la camisa. ¿Siguen siendo validas esas imágenes, se siguen entendiendo?
Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Licantropunk. Hace mucho tiempo que no veo esa imagen del personaje que sale con un barril del casino pero siguen actuales muchos íconos del tebeo: la Bombilla (¡Idea!) Dinero que se va (Billete con alas) Sueño (La Z y el serrucho con el tronco)... Para algunos, no pasa el tiempo.
Saludos. Borgo.

Charly Hell dijo...

Jejejejeje, yo también pensé siempre lo de Don Gato. Tan ocioso estaba el oficial Matute que se dedicaba a perseguir gatos? Y don Gato no podía ponerse triste teléfono? Yo era muy fan del gatete bajito y azul.

Un saludo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Charly? Vaya chollo el del oficial Matute, comiendo donuts y vigilando a unos gatos. Antes de los móviles el pobre Don Gato lo tenía crudo para conseguir un telefono en ese callejón. Me encantaba cuando se ponía el antifaz y se metía en el bote al final de cada episodio.
El gato pequeño, azul y de voz chillona se llamaba Benito, así llamé a mi primer gato.
Saludos. Borgo.

Chechu Rebota dijo...

El teléfono en sí es anacrónico, lo que llevamos ahora es un miniordenador portatil con el que podemos hacer casi de todo y contactar con la gente sin tener que llamarla.

Seguro que el bueno de Saltzman ni siquiera fumaba XD

miquel zueras dijo...

Hola, Chechu. Lo que se ha quedado anacrónico es mi móvil que solo sirve para llamar, recibir llamadas y mensajes y poco más. Sin WhatSapp ya no eres nadie, por eso ves a todo el mundo en el metro enfrascado con el móvil, ahora puedes hacer de todo con él.
Saltzman no fumaba y lo mosqueaba cantidad que le llamaran en la ducha, en eso no hemos cambiado.
Saludos. Borgo.

Mister Lombreeze dijo...

jajaja, qué lúcido has estado en este análisis de hoy. Y estupendo epílogo con ese microrrelato.
Sabes lo que me intrigaba a mí de crío?. El que las cabinas de teléfonos pudieran recibir llamadas!.

Edu Wallace dijo...

Muy grande. Como hombre de campo no podía irme sin indicar que en la calle diputación, 80 (con calabria) se mantiene viva e inerte una cabina telefónica. Eso sí, sin puertas pero aún mantiene el habitáculo. Estoy por hacerme una foto con la cabina y ponerla en el facebook. Puede ser la última vez. La próxima historia se la puedes dedicar al diseñador de las puertas de las cabinas telefónicas. Que hostias me he dado contra esas puertas correderas! Un saludo Borgo!

Anna Genovés dijo...

El estómago se ha quejado... Se añoran esos cabinas a lo José luis López Vázquez tan terrible como necesarias para introducir a plastas. Jejejeee...

Abrazos, Anna

miquel zueras dijo...

Hola, Mr. Lombreeze. Hay que ver como los móviles se han impuesto en las tramas cinematográficas.
La verdad es que a mí también me sorprendía que aquellas cabinas tan grises y ascéticas pudieran llamar a todo el planeta (o eso decían al menos) por unas monedas.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Edu. Yo también tengo cerca una cabina -aunque no funciona- por la zona de Lesseps. Eran angostas, claustrofóbicas y con esas puertas tan difíciles que parecía que en cualquier momento te podían atrapar como el personaje de López Vázquez.
Yo me hice este verano una foto en una cabina londinense que olía mucho a pipí... y no salió. Qué pena.
Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Anna. Cabinas que ahora tienen un punto deliciosamente anacrónico. Aún recuerdo algunas con listín sobre una repisa. En los setenta estos nichos se convirtieron en una trampa maquiavélica.
Abrazos. Borgo.

eRRe dijo...

Me ha fascinado este artículo, es muy bueno. Pero no hay que preocuparse demasiado por la carencia de cabinas telefónicas o el auge de los smartphones y todo lo que ello conlleva. Por lo que respecta a los lectores de las nuevas generaciones pues tendrán que documentarse para comprender ciertas ilustraciones o textos (tarea mediante la cual se aprende mucho y no les va nada mal)y por lo que respecta a los "creadores" de historias, ya sean textuales o visuales, pues digo yo que si tratan de este presente habrá que adaptarlas a los aires que corren pero por ello no han de dejar de ser "literarias".

Gracias por tu visita, para mí también ha sido un placer descubrirte. Saludos

miquel zueras dijo...

Hola, eRRe y muy bienvenido a Borgo. Yo creo que los signos arquetípicos que aparecen en los cómics han traspasado barreras de tiempo: los garabatos para representar tacos, la bombilla que expresa una idea brillante... además los teléfonos clásicos son muy reconocibles.
Un placer también para mí. Saludos. Borgo.

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo...

Muy buena reflexiones, Borgo.
Tus ilustraciones rozan la excelencia, como siempre.
Asimismo, me gustó mucho el micro: plantea (para mí) un final abierto; y, tengo la sensación, pronto quedarán en esa guía telefónica, lamentablemente, solo 519 judíos (terrible época de nuestra historia reciente).
¡Saludos!

miquel zueras dijo...

Muchas gracias, Juan Esteban. La guía telefónica es un infalible método de llevar el control de la población. Antes lo fue la radio, por eso en los países ocupados los nazis obligaron a los judios a entregar sus aparatos de radio: tantos aparatos, tantas familias. Diabólico de verdad.
Saludos. Borgo.