sábado, 2 de marzo de 2013

BARRA AMERICANA (RELATO)

Basado en un cómic de mi amigo A. Pons.

En la máquina de discos suena Roberto Carlos. Por la decoración en tonos vinagre y la bola de espejos que cuelga del techo parece que los años setenta se han detenido en el Club Barbarella, aunque las dos chicas que acaban de entrar son demasiado jóvenes para apreciarlo.
Una mujer apoyada en la barra se dirige hacia ellas:
-Hola ¿Qué queréis?
-Hola, venimos por el anuncio –dice la más alta-. Es aquí ¿Verdad?
-Sí, yo soy la encargada, pero tenéis que hablar con el dueño. Un momento, voy a avisarle…
 Aparece el dueño. Cuarenta y cinco años, viste bien con estudiado desaliño. Un leve aburrimiento descansa en su rostro como una segunda piel.
-Vaya… tenemos chicas nuevas. Me llamo Fede. Supongo que no hace falta preguntaros si tenéis experiencia, me diréis que sí de todos modos -.Aspira el cigarrillo y expulsa una bocanada de humo azul- ¿Cómo os llamáis?
-Yo, May –dice la más alta que definitivamente lleva la voz cantante-. Ella es Cris.
- A ver, Sara –dice Fede a la encargada-. Sirve algo de beber a Cris mientras hablo con May en el despacho.
En el pequeño cuarto que Fede llama pomposamente despacho May se acomoda en una silla mientras Fede se sienta estudiando detenidamente a May.
-Verás, de las condiciones prefiero hablar en privado. ¿Por qué? Muy sencillo – Fede enciende otro cigarrillo y se inclina hacia May-… solo he necesitado un vistazo para darme cuenta de que tú me interesas mucho más que tu amiga. No creo que ella pueda quedarse, solo necesito una niña más.
May agita la cabeza. Su pelo reluce a pesar de la tenue luz del despacho.
-Pero es que yo no puedo quedarme si no se queda Cris… sería una mala faena.
-Pero el trabajo es el trabajo ¿Tan amigas sois que no podéis pasar la una sin la otra?
-Hombre, amigas intimas tampoco, pero si nos hemos puesto a buscar una barra juntas…
Fede enciende otro cigarrillo y vuelve a mirar fijamente a May agitando una mano para dispersar el humo que flota entre los dos.
-Bueno, mira lo que vamos a hacer: aquí se pagan cincuenta euros al día más el cincuenta de las copas. Tú cobrarás como todas, pero a tu compañera no le puedo dar más de treinta… entiéndelo, es un sueldo con el que no contaba…
 Fede boquea lanzando aros azulados hacia el techo antes de añadir:
-Aunque si quieres podéis partirlo y tocáis a cuarenta cada una, tú misma… ¿O prefieres decirle que tú también cobras treinta? Yo te doy cincuenta y ella no tiene porque enterarse.
Fede y May salen del despacho y se dirigen hacia Cris que está bebiendo un gin tónic en la barra.
-Bueno, May te pondrá al corriente de las condiciones –dice Fede- . Sara se encargará de enseñaros como funciona esto. Podéis empezar ya mismo. Eso sí, el cliente aquí se gasta mucha pasta, hay que tratarlo bien. El reservado está para trabajar, no para hacer bonito…
Una hora después Sara entra en el cubículo de Fede que está machacando una raya de cocaína sobre un espejo de bolsillo.
-Fede… la máquina de discos se ha vuelto a estropear, hay que llamar para que vengan a arreglarla –se sienta ante Fede que está enrollando un billete de cincuenta euros-. Son monas esas dos niñas nuevas ¿verdad? Sabía que te gustarían. ¿Cuánto les has ofrecido?
-Pues como a todas –responde Fede acercando a su nariz un extremo del billete-… sesenta al día más el cincuenta.
La tarde se desvanece hacia la noche y el Barbarella empieza a llenarse. Los hombres entran y se sientan pesadamente en los taburetes de la barra, aturdidos por lo que el día les había hecho. Parecen tristes y lo están.
-A mí me parece que treinta es poco –dice Cris a May. Hablan en voz baja en el rincón más oscuro del reservado-, pero si tú dices que está bien, nos quedamos. Lo que no entiendo es por qué no quieres que sepan que somos hermanas…
¡Chissst! –May se lleva un dedo a los labios-. ¿Eres tonta? Ya te he dicho que no lo vuelvas a decir.
MI RECETA DE GIN TÓNIC:
 A Cris le habría preparado el gin tónic así: suelo utilizar ginebra Tanqueray o barriendo para casa la tarraconense Mare, con su toque de romero. La tónica, Schweppes, la de toda la vida.
El vaso ha de ser ancho para que la ginebra desprenda bien su aroma. Restregar los bordes del vaso con una lima, mejor que con limón, así lo preparaban los ingleses de las colonias a los que la quinina de la tónica protegía de la malaria. Añadimos tres cubitos de hielo (no soy partidario del exceso de hielo) verter la ginebra a cierta distancia del vaso para que se oxigene y luego la tónica. Antes de beber darle unas pocas vueltas con cucharilla para animar las burbujas.
Yo lo tomo tal cual, no soy partidario de pepino, fresitas ni esas zarandajas que le echan ahora.  

38 comentarios:

abril en paris dijo...

Mucho hijo de p*** hay por ahí. ¡qué asquito! Claro que peor es lo de la chica con su hermana.
El gintonic me recuerda a las terrazas de verano..no sé porqué.

Saludos y buen finde !

miquel zueras dijo...

Hola, Abril. Has pillado muy bien el sentido del relato, más o menos que ante el dinero la honestidad suele tener las de perder y aquí no hay amigos ni hermanas.
A mí también me recuerda a las terrazas veraniegas cuando volvía de la playa y solía tomar un gintonic en la Barceloneta.
Que tengas muy buen finde. Borgo.

SqSmaravillosa dijo...

Hola Borgo! Pues yo estoy segura de que a mi hermana no la engañaría nunca, es más si a ella no le pagan lo mismo que a mi , pues nada que se busquen otras: hemos pasado demasiado juntas como para traicionarla por dinero.
Tener una hermana, mayor en este caso, que sabes que te quiere incondicionalmente, no se paga con nada.
Lo único que me gusta de este club, es el nombre, porque el dueño y la decoración parecen bastante cutres, bueno a mi siempre me parecen cutres estos clubs y también bastante siniestros.
Ese Gin-Tonic debe estar delicioso, hace muchos años que no bebo este tipo de combinación, siempre suelo pedir Bombay Azul con cola, pero no te diría que no la verdad, me lo bebería con mucho gusto. Un besazo querido Borgo.

Doctora dijo...

Ir a buscar trabajo en grupo no es buena idea. En los tiempos que corren, es como llevar a la competencia incorporada y además favorece a los jefes sin escrúpulos.

Marcos Callau dijo...

Miquel, me ha gustado mucho tu relato... aunque me he quedado con ganas de más. Parece que sea el comeinzo de una gran historia. Pero me ha gustado mucho. El gintonic sin zarandangas es el mejor. Abrazos.

J.C. Alonso dijo...

Ácido relato, Miquel. Me quedo con el arranque del meloso R. Carlos y su "Quiero tener un millón de amigos". ¿Tan sólo se sentía? Los Gintonics no han sido mi fuerte. Eso sí, una vez me sirvieron uno. No recuerdo donde con Bombay, que me dejó el estómago en su sitio. Regards

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, SqS? Eso está bien, es muy feo lo de engañar a l@s herman@s sobre todo si hay una buena relación, eso desde luego. Sí, creo que un nombre así es lo mejor para uno de esos clubs casposo-setenteros. A mí me encargó uno de esos sitios un dibujo como el del cartel de Showgirls. Uno de los encargos más raros que me ha hecho mi agente.
¿Bombay azul con cola? No suena mal, tengo que probarlo algún día, creo que el gin tónic suele sentar siempre muy bien y es digestivo. Besazos. Borgo.

David dijo...

Aparte de lo que dice abril en su comentario, eso no se le hace a una hermana. 40-40...
Un saludito.

Aristofeles dijo...

me he tomado unos cuantos gintonics hoy y me ha costado de pillar el final del cuento, hips! Pero ahora que lo entiendo es genial, es uno de los mejores que has escrito.
Mi mujer es de un pueblo de Lugo donde hay el campeón Europeo de Ging tonics. Esta en el lonch de un hotel muy caro, pero siempre vamos una vez en verano a tomarnos uno. Le tiran un spray por encima que no sé que es.

miquel zueras dijo...

Muy cierto, Doctora. Hay cosas que es mejor hacer en solitario que las cosas están muy complicadas en estos tiempos. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Marcos. Seguro que tú lo habrías escrito la mar de bien: con música de Sinatra en lugar de Roberto Carlos, mucho humo de cigarrillos y en suntuoso blanco y negro. Me tomo un gin tónic a tu salud. Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, J.C.Alonso? "...y así más fuerte poder cantar" nos decía Carlos. Los gin tónics son muy digestivos, apropiados para la media tarde antes de cenar. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Pues sí, David. Lo del 40-40 o al cincuenta por ciento habría sido lo más noble pero el euro es el euro (antes se decía la pela) Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Aris. Unos cuantos gin tónics al caer la tarde vienen muy bien para pillarlo todo y descubrir el origen del Universo. Me alegra de verdad que te haya gustado, Alfredo Pons tenía buena mano con sus diálogos.
¿Un spray? ¿Y qué sería eso? ¿Algo alucinógeno? Yo soy tradicional: ginebra tónica y un toque de lima verde. Ahora le echan pepino, jengibre, pimienta... No me convence. Saludos. Borgo.

Víctor M. Lázaro dijo...

La familia...espinoso tema, no diré más.

Un abrazo y buen relato.

miquel zueras dijo...

Gracias, Víctor y sí, un tema espinoso como hay pocos. Saludos. Borgo.

natsnoC dijo...

Un relato muy distinto al que nos tienes acostumbrados, salvo en la calidad. Me ha gustado mucho, aunque le hermanita es una cabronaza. Lo del Fede no me sorprende, pero vaya con la hermana.

PEPE CAHIERS dijo...

Es que la pela es muy puñetera y no mira ni a hermanos ni a nada de nada. En este caso se hubiera resuelto en plan Hermanos Marx con aquello de "La parte contratante de la primera parte..."

Charly Hell dijo...

Yo es que no he sido nunca de gintonics. Un amigo ha abierto un bar ahora y los prepara con tónicas especiales, ginébras carísimas, cardamomo, semillas de amapola, según las características de cada ginebra le pone unas cosas u otras y los que lo toman dicen que están buenos. Yo soy más simple. Mi Barceló con schweppes de limón y listo :p

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, natsnoC. Bueno, es normal que se ve adistinto pues es una adaptación de un cómic de Pons. Ya sabes, el guionista de "Los amores de Juan Eclipse". Ahora me encontraría un momtón de defectos en los dibujos. Qué perfeccionista era... pero también muy bueno. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Cahiers. Desde luego, la pela no entiende de parentescos y aquí no se salva nadie: ni Fede con sus chanchullos ni la encargada que hace la vista gorda ni May pero quién sabe si su hermana habría hecho lo mismo. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

¡Qué tal, Charly? A mí lo del gin tónic me va a temporadas y últimamente lo tomo a menudo (según mi médico demasiado a menudo) El Bacardi con limón me trae recuerdos de discoteca adolescente a 100 pesetas el cubata, imagínate. Saludos. Borgo.

Roy Bean dijo...

Estupendo relato Miquel. Pensar lo que a mi me gustaban los gin tonic y ahora no los puedo oler... ay!

Saludos
Roy

miquel zueras dijo...

Muchas gracias, Roy. Eso de los tomar (como dicen en Mexico) va por temporadas. Yo de jovencito solía beber vodka con jarabe de lima y ahora cuando lo pienso... Puaj! Saludos. Borgo.

Humberto Dib dijo...

Muy bueno, Borgo. Estos son los relatos que querría leer en los blogs, hasta en el mío, no esas artificiosidades (perdón por el neologismo) de finales inesperadamente obvios.
Un buen trabajo.
Un abrazo.
HD

miquel zueras dijo...

Muchas gracias, Humberto. Ya sabes que considero mucho tu opinión sobre todo por los estupendos relatos que nos ofreces en tu blog y espero que por mucho tiempo. Abrazos. Borgo.

UTLA dijo...

Hola Miquel,
Me ha encantado el relato.
A mi hermano tampoco le engañaria por el motivo del dinero, pero quizas por eso el relato nos ha tocado a todos la fibra sensible respecto la dualidad avaricia-honestidad.
Lo que después de ver el ambiente "casposillo" como ya bien has indicado en unos comentarios más para arriba, ¿¡ no me queda claro si el bar solo era de copas o... de algo más ?!
Quizas sea mi mente sucia, que en todo lo casposillo ve algo... más... ¿ O quizás haya querido jugar con esa ambiguedad ? Nunca acierto a descubrirlo del todo Sr. Zueras. ;->
Y por cierto, no me gusta la ginebra, pero ha relatado tan bien el combinado que me he imaginado haciendolo y disfrutandolo mientras miraba a la sombras de un toldo mientras miraba a la orilla del mar. Todo un lujazo de la palabra escrita Mr. Borgo.
Hasta la próxima entrada.
Un abrazo Mr. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, UTLA! En esto se basa el relato, elegir entre avarícia y honestidad y luego viene la pregunta ¿Haría yo lo mismo?
Ja, ja, nada de mente retorcida. Esos locales muy de los años setenta tenían su "reservado" y allí se iba para algo más aprovechando la oscuridad.
Y esa imagen del toldo oscilando frente al mar tomando gintónics es muy evocadora en un día tan frío y lluvioso como el de hoy en Barcelona.
Hasta pronto y abrazos. Borgo.

Javier Simpson dijo...

Barbarella es un nombre muy manido en ese tipo de negocios, la mayoría de ellos, sino todos, un tanto oscuros.
Un relato muy bueno, miquel. Mantiene estupendamente la incertidumbre de un momento complicado, o que se puede complicar. El gin tónic es una copa cojonuda. De mis favoritas, pero bien hecha, como la describes. Yo soy partidario de una rodajita fina de pepino también.
Un abrazo. Hasta pronto, miquel.

miquel zueras dijo...

Hola, Javi. Barbarella y cualquier estado de los USA (Nebraska, Florida, Texas...) eran nombres habituales de esos locales.
Me alegra de verdad que te guste el relato. Son los típicos personajes de Pons, ambiguos pero muy humanos al fin y al cabo. Voy a tomarme un gintónic a tu salud. Borgo.

Josep dijo...

Don Dinero siempre hace de las suyas y lo cuentas muy bien , Borgo: ni hermanas ni socios, ni nada. Tampoco es que vaya uno a esperar virtudes en un cutre bareto.

El gin tonic, sin ser mi preferido, siempre con Tanqueray, hielo -poco- y la tónica de toda la vida.

Uno ya está muy clásico para tomar riesgos innecesarios con las cosas importantes... ;-)

Un abrazo.

maslama dijo...

tengo que decirte que estoy impresionada, la creación de atmósfera, y el ritmo arrastrado del relato me sumergieron completamente en la escena. No hace falta un final sorprendente, no hace falta cuando estás ahí, sentada al lado de Fede y de las chicas, casi escuchándoles

besos,

miquel zueras dijo...

Hola, Josep. El vil metal no sabe de parientes ni amigos. Toma, me he puesto muy moralista.
Buena elección, la Tanqueray es una de mis ginebras preferidas y el gintónic mejor el de toda la vida. Hace unos días me dieron uno con regaliz y jengibre que... Puajs! Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Maslama? Gracias y también de parte de Pons que tiene su gran parte del mérito. Sus diálogos eran concisos y casi te hacen sentir el humo del cigarrillo de Fede. Besos. Borgo.

Licantropunk dijo...

¡Corrupción en los burdeles! ¡Qué tiempos estos! ¡Hasta ahí podíamos llegar, hombre!
Por cierto, ¿aquel lateral zurdo del Real Madrid también se dedicaba a la música?
Saludos.

RECOMENZAR dijo...

deliciosamente buena tu entrada

miquel zueras dijo...

Hola, Licantropunk. En estos tiempos que corren ya todo parece como aquella película de "Estafa como puedas" o "Toma el dinero y corre".
El futbolista no sé si cantaba pero sé que el cantante prescindió de su apellido (Braga) pues le avisaron que habría mucho cachondeo entre el público hispano. Saludos. Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Recomenzar. Muchas gracias por pasarte por aquí y me alegra que te haya gustado. Besos. Borgo.