lunes, 13 de enero de 2020

EL PRIMER POTI-POTI DE 2020

1 DE ENERO. Echando un vistazo en mi bola de cristal. No pinta mal el 2020.
¿Creían que este año se libraban de mis chistes malos?
VOZ INTERIOR. Relato.
Estoy practicándome una brutal manicura con los dientes intentando aplacar mis nervios y es que en cualquier momento Carmen Mary aparecerá desnuda -o casi- saliendo del cuarto de baño.
Carmen Mary es la más famosa ventrilocua del escenario. Y la más hermosa. Cuello, manos y boca de bailarina. Podía haber sido bailarina o actriz pero ha triunfado como ventrilocua, la mejor.
Repertorio limitado, sólo dos muñecos: Ponzoñosa, una bruja chapucera y Rapunzela -mi preferida- una paródia de las ñoñas princesas de los cuentos infantiles. Carmen Mary alteraba el tono de voz sin el más imperceptible movimiento de sus labios. Sólo asomaban por un instante sus dientes y su lengua que llegaba hasta el borde de la boca y se retiraba rápida.
Reuniendo todo mi escaso valor la abordé al final de una de sus representaciones para invitarla a tomar algo. Ante mi aturdida sorpresa aceptó: "Sólo tomaré café, el alcohol altera mi voz".
 De cerca aún se veía más hermosa: el color amarillo aceite de sus ojos, el sonido bajo y acariciante de su voz. Reímos al sorber posos de café con aire pues ya habíamos vaciado las tazas, entonces me propuso acompañarla a su casa.
 En el cuarto de Carmen Mary, sentado en una silla, veo la muñeca de Rapunzela sobre la cama mirando fijamente el techo como una momia que resucitará cuando la ventrilocua la tome entre sus brazos. Podría parecer algo inquietante, al estilo de ¿Qué fue de Baby Jane? pero el muñeco no desentona entre aquella decoración damasquinada con un punto irreal.
La puerta del baño se abre y Carmen Mary aparece sonriente y desnuda. Se tumba sobre la cama mirándome fijamente. La estancia ha quedado silenciosa como si todo se hubiera detenido a nuestro alrededor.
-Ven aquí, cariño - susurra.
Sin embargo su boca de labios parejos y carnosos permanece cerrada con sonrisa de Gioconda. Ella abre las piernas de forma harto elocuente y entonces lo veo con claridad.
Los labios de su sexo son horizontales. Siguen pareciendo los de la Gioconda pero como si un bromista le hubiera pintado un bigote por el bozo oscuro que ribetea el labio superior. Carmen Mary sonríe, con todos los labios en graciosa sincronía. Luego vuelven a hablar los labios de abajo:
-Déjate llevar...
Lo dice con la afelpada voz de Rapunzela.
FIN
Curioso: Melmoth y yo hemos coincidido en la ventriloquía: 
EL VENTRÍLOCUO (Melmoth)
El ventrílocuo se preguntó por qué demonios tenía que decir las cosas que no se atrevía a decir por él mismo a través de Habby su grotesco muñeco. Sí, siempre fue muy cobarde para decir lo que sentía y pensaba, y por esta razón, se hizo ventrílocuo. Pero ya era hora de enfrentarse a ello. Salió decidido al escenario con el muñeco. No se había dado cuenta que lo llevaba, por la costumbre. Empezó a decir todo lo que tenía acumulado en su interior de toda una vida de mierda: ira, quejas, trastornos, frustraciones, desengaños amorosos, estupideces cometidas a raudales, miedos y toda la chatarra emocional que lleva el ser humano a cuestas como una ferretería ambulante de tercera. 
 El público empezó a abuchearlo, a silbarlo, a gritarle: "¡Fuera!" "¡Fuera!" "¡Farsante!" El ventrílocuo empezó a odiar al público tanto como a su siniestro muñeco semejante al famoso enano lascivo Hervé Villechaize, el que se parecía a Felipe González e interpretó al villano de la película “El hombre de la pistola de oro”. Al mujeriego. El que se hizo construir la piscina más grande de todo Hollywood y acabó con su vida de un disparo. En ese momento crítico, el muñeco le echó una mano. Introdujo su manita de madera fría por el interior del frac. El ventrílocuo sintió un leve placer en su espalda. Se apagaron los potentes focos del escenario y se encendieron las luces que dejaron ver el patio de butacas que estaba a rebosar de muñecos de ventrílocuos que se parecían a Hervé Villechaize. Todos empezaron a aplaudir con entusiasmo. Habby empezó a decir lo mismo que había dicho el ventrílocuo y la audiencia reía a carcajadas. El ventrílocuo volvió a sentirse bien, hasta que volviera a tener esos arrebatos tan frecuentes e infantiles.
FIN
EL CHUPACABRAS (Marc Ribot)
El chupacabras es una criatura cruel y sanguinaria, dotada de garras, colmillos y una pajita de plástico.
Ayer fui a pescar al muelle. Cuando lancé el sedal saltó del agua una dorada enorme con un lunar azulado que se apoderó de mi reloj y se zambulló de nuevo en el mar. Volví a casa triste pues ese reloj tenía para mí un gran valor sentimental. Frente a mi casa me esperaba un extraño hombre barbudo de dos metros de altura, con impermeable amarillo, y que sujetaba de la cola una gran dorada con una mancha azul. "Toma", me dijo y desapareció calle abajo. En la cocina abrí el pez. Febrilmente hurgué en sus entrañas buscando mi reloj y... Voilà! Nada. Sólo vísceras de pescado. 
-Bueno... al menos me lo haré a la sal. 
Y después de esta chorradilla, la receta:
DORADA A LA SAL 
Advertir en la prescadería que es para cocinar a la sal pues la abren de una manera distinta.
Cubrir el fondo de la bandeja de horno con una capa de sal gruesa y añadir un vaso de agua para que el vapor de la cocción impida que la dorada quede seca.
Cubrir el pescado con la sal dejando fuera la cabeza para saber cuando está cocido.
Cocer en el horno 30m. a 200º. Al sacarla del horno romperemos la costra de sal con un cuchillo y ¡a comer! No hay que dejar la dorada reposando con la sal pues quedaría fuerte de sabor. 


39 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me gustaron los tres relatos.
O sea que la bella ventrílocua resultó ser una mutante. Lo que no molestó al protagonista.
Muy bien el dibujo.

Un público de muñecos, que final sorpresivo y efectivo.

¿Peces ladrones de relojes? Otro fin sorpresivo y efectivo.

Que buen comienzo de año, esta entrada.

Saludos.

JLO dijo...

cuantos cuidados para ese pescado che! yo pongo el pollo así a la sal (única receta que se por lo sencillo) y sale crocante eh.

Tu foto parece de apenas levantado jaja. Me voy a leer el cuento!

Alí Reyes dijo...

El primer cuento está genial...guauuu

JLO dijo...

turbador ese primer cuento jaja... imaginate que una mujer hable por dos lados! nooooo jaja

Melmoth el errabundo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Melmoth el errabundo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Melmoth el errabundo dijo...

Simpático ese Batman con sus electrodomésticos comprados en ese sitio que se anuncia como “Yo no soy tonto”.

Tu relato es genial; un cruce entre el humor y lo grotesco. Creo que no hay nada más terrorífico que un muñeco de ventrílocuo: ojos saltones, peluquín, mejillas sonrosadas, sonrisa de madera y giro de cabeza como la niña del “Exorcista”. Es raro, pero hoy ya no se ven tantos ventrílocuos como antes. En la tele de nuestra infancia siempre estaban José Luis Moreno y Mari Carmen. De todas maneras, los ventrílocuo siempre han tenido un aura de misterio en sus vidas reales. Ahí tenemos el trasunto del ventrílocuo Charley McCarthy de cuyo muñeco era un siniestro y rechoncho niño de 9 años. Encontraron a Charley asesinado en su camerino con el cuello destrozado, 27 puñaladas, sus ojos arrancados y a un metro de distancia de un baúl cerrado. Cuando la policía lo abrió encontraron al muñeco. Por su gran realismo lo inspeccionaron y descubrieron que no era un muñeco sino un niño de verdad muerto al que le había puesto una máscara de látex. Jamás se descubrió la identidad del niño ni la del asesino de Charley. Luego está el famoso ventrílocuo Señor Wences, que introducía sus siniestros muñecos en la cama de su hija pequeña y la obligaba a dormir con ellos todas las noches. Esta niña, de mayor, escribiría unas memorias desgarradoras sobre su padre. Deberían escribir un libro sobre la historia de todos estos ventrílocuos.
Cuando mi hijo tenía cuatro años lo sentaba en mi rodilla y hacía ver que era un muñeco y yo un ventrílocuo. Hablaba por él poniendo una voz de chiquillo loco. A él no le gustaba ese juego y lloraba, pero a mí me encantaba. Ahora me dice que cuando yo sea un anciano decrépito será él quien juegue conmigo al juego del ventrílocuo sentándome en su rodilla y poniendo voz de viejo de ultratumba. Le he dicho que eso no me hace ninguna gracia.

Bien por Ribot. El Chupacabras yo lo imaginaba de niño tal y como dictamina su nombre, es decir, un bicho que chupaba a las cabras. ¡Qué asco! Los niños suelen tomarse las cosas al pie de la letra.

Muy bueno lo de la dorada con un lunar azulado. Poético y enigmático. Que se comiera tu reloj me hace pensar. Me recuerda al cocodrilo que amenazaba constantemente al Capitán Garfio. Ese reptil emitía el sonido del Tic Tac del reloj. El Capitán Garfio lo que más le temía era al tiempo, a la finitud de sus días en contraposición de la inmortalidad de Peter Pan. Ese hombre barbudo con impermeable amarillo no sería, acaso, ¿el Capitán Pescanova, el de los congelados? Creo que el reloj lo quería para congelar tu tiempo. Esto enlaza perfectamente con la imagen que encabeza el post. ¿No te parece?

¡Un fuerte abrazo!

María Dorada dijo...

Esperemos que tu bola de cristal acierte, y no pinte mal este 2020, que así sea, y espero que te hayan traído muchas cosas los Reyes Magos. Por cierto, estás muy bien en esa fotografía.

Y en este año que no falten tus chistes, ni tus relatos, que es un gustazo venir a leerte, y disfrutar de la variedad de tus entradas, y tus recetas, en este caso dorada, qué rica la preparas, aunque parece que con mucha sal ¿no?

Besos y feliz tarde.

Campirela_ dijo...

Sin duda alguna las personas que tiene es saber de hablar con el estómago y la boca cerrada a mi como que dan un poco de yuyu ..a ver es que esos sonido imitando voces es algo peculiar ..de todos modos el café se extendió a la madrugada ajjaja .
Por otro lado espero que este nuevo año te vayan bien las cosas y al menos sigamos leyendo tus entradas siempre singulares y muy buenas ..además he de decirte que algunas de tus recetas están ideales para hacerlas de forma cómoda y fácil ..Un fuerte abrazo y feliz semana.

Macondo dijo...

Los ventrílocuos dan un poco de miedo y tú lo has expresado perfectamente en los dos relatos. Casi prefiero a nuestra Mari Carmen. Quizá no esté tan buena, pero no da yuyu.
El relato de la dorado me ha parecido genial.
Lástima no ser buen cocinero, para aprovecharme de tus apetitosas recetas.
Un abrazo.

Fran dijo...

Hola Miquel!
Bueno, el chiste no esta tan mal...jeje Eso si, el dibujo me encanta!
Buenos los relatos, esos muñecos de los ventrilocuos tienen su cosita oscura...
Por curiosidad, ¿te pones alguna musica en especial para cocinar? Yo aunque no soy mucho de fogones me gusta poner un poquito de jazz con un riojita...
Venga, saludos y feliz semana!

Frodo dijo...

¿Me parece a mí o esa cara es de terrible resaca de año nuevo?
Voy a evitar hablar de tu chiste de Bat-man
Es increíble que vos y Melmoth hayan tratado justo de ventriloquía... vamos! no nos engañen más, son la misma persona.
El chiste de Ribot me parece de muy agudo, es un detalle genial!

Me gusta mucho tu ilustración blanco y negro con ese tipo estilo Magritte con el pescado tapándole la cara....¡y corbata de pescado! jaaaaa gran personaje

Lo de la dorada a la sal no me niego a priori, habrá que prabarla... y ver hasta dónde llega la presión arterial

Abrazos Borgo Lecter!

David dijo...

Vaya con el primer relato. eeeh...estaba pensando si además esos labios vaginales ya tenían lengua para seguir con la función.
El segundo es como más surrealista y el tercero parece casi una anécdota.
Un saludito.

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo! Yo creo que la ventrilocua y su admirador están echos el uno para el otro y que lo de los cuatro labios no será un problema.
Inseguridad portuaria, los peces también pueden robarte el reloj.
Muchas gracias y te deseo también buena entrada con este 2020.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, JLO! Es una receta muy sencilla, cubrir el pescado con sal y ya está. También he cocinado así pollo y lomo, que queda muy bien con salsa de manzanas. Ya pondré la receta.
¡Espero que te guste el cuento!
Abrazos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ali y buen año!
Gracias, me alegra que te guste el cuento. A ver si me viene más inspiración este 2020.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, JLO! Pues yo confieso que me encantan las mujeres habladoras, nunca te quedas sin temas de conversación, tiene sus ventajas.
Abrazos!
Borgo.

Clementine dijo...

Miquel, comienzas 2020 con fuerza, qué poti-poti más completo.
¡Me chiflan tus dibujillos!
Muchos besos, Borgo.

Gra! dijo...

Hola Miquel te vi en lo de Frodo el otro dia y hoy paso para conocerte!! Lo que me he reido con tus cuentos que impresion que hablen con otros labios jajajja buena imaginacion. Y las butacas de muñecos jajjaa muy bueno, nunca me hubiese imaginado al chupacabras cruel y sanguinario con una pajita jajaja sos muy gracioso.
Te felicito ya somos dos los valientes que ponemos nuestras fotos en el blog, que por cierto estas muy bien!!
Un abrazo y voy a buscar para poder seguirte si tenes esa opcion, quiero seguir leyendote y aprender otras comidas tipicas de tu pais!!

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! Esos muñecos de los ventrílocuos son de lo más inquietante. Ahora estoy recordando aquella película de 1978: "Magic" con el pobre Anthony Hopkins pasándolas canutas por un perverso muñeco llamado Fats con una pinta como para provocar pesadillas a todos los niños del auditorio. Lo de Charley es que es de traca, pero lo de Wences... no entiendo como esa niña no salió asesina en serie por lo menos. Qué horror!!! pero nada comparado a la amenaza de tu hijo, vigila donde mete el palo para que te quedes bien sentado sobre sus rodillas.
Me encanta el nombre de Chupacabras, yo se lo pondría a un bar tex-mex y obligaría a los parroquianos a beber el tequila con pajita.
Muy bueno lo de Garfio y el tic-tac. Seguro que ese misterioso pescador era Pescanova en persona y tiene de mascota en su casa a Rodolfo Langostino.
Abrazos, amigo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, María! Y yo te deseo lo mejos para este 2020 recién estrenado. ¿Qué salgo bien en esa foto? pues otros me dicen que se me ve resacoso, será por la fecha del 1 de enero.
Espero seguir asomando por aquí con más recetas, relatos y dibujillos. Pues esa dorada no queda fuerte de sal, cuando se quita la piel al pescado es muy sabrosa, solo hay que comerla sin dejar que la sal penetre en la carne porque entonces sí queda fuerte.
Besos y muy feliz semana.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Campirela! Seguro que esos dos pasaron una velada inolvidable, y con la compañía de los muñecos. Brrr... prefiero no pensarlo!
Espero seguir asomando por aquí en este nuevo año. Y publicar más recetas que sean fáciles de preparar, porque yo no soy un cocinero experimentado, que va, sólo me gusta cocinar.
Abrazos, Campi y muy feliz semana.
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Macondo? Sí, el nombre de la protagonista es un guiño a la famosa Mari Carmen, de aquella época en la que salían ventrílocuos por televisión. Qué lejano parece...
Pero si todas mis recetas son muy fáciles, hombre. Solo hay que preparar la dorada con la sal gruesa por encima, meterla en el horno y ya está ¡si es que se hace sola!
Abrazos, Macondo!
Borgo.


miquel zueras dijo...

Hola, Fran! Muchas gracias. Lo de los muñecos de los ventrílocuos está relacionado con la teoría robótica "Valle Inquietante" (Uncanny Valley), especie de instinto de rechazo por cualquier muñeco o robot que se asemeje a nosotros. Es normal que esos muñecos den yuyu.
Me encanta cocinar con un vinito, y suelo ponerme música. A veces jazz, hoy por ejemplo me he puesto de fondo musical a los Fleetwood Mac mientras preparaba pollo al ajillo.
Saludos, Fran y muy feliz semana!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo!Que no, que acá estoy muy serio escrutando el año recién estrenado con mi bola de cristal comprada en un misterioso bazar chino como el de "Gremlins".
Vaya, así que Melmoth es otro alter ego, tendré que buscar un tercer colaborador para complicar un poco más la cosa.
El dibujo del hombre con corbata-pez me lo inspiró un hombre con corbata azul marino que de lejos me pareció un pescado. El ser miope a veces ayuda a la inspiración.
Te recomiendo esa dorada, y no queda nada fuerte, ya verás.
Abrazos, amigo Frodo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, David! Ya me lo ha dicho un logopeda, que sin lengua no se puede hablar... bueno, ha sido una licencia literaria.
¿A que creías que encontraría el reloj dentro del pez?
Saludines, David!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Clementine?
Y yo espero que en este 2020 nos sigamos leyendo y estemos en contacto.
Muchos besos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Gra y muy bienvenida a Borgo!
Gracias, es lo que más me gusta, saber que alguien ha reído leyendo mis cosas. Eso está muy bien. Que no falte el humor.
Abrazos, recuerdos a Frodo y más que platos típicos lo que publico sería "cocina mediterránea" como esta dorada a la sal.
Me gustó tu entrada sobre "El club de los cinco" una película de culto de lo más ochentera. ¿Qué se habrá hecho de Molly Ringwald?
Abrazos y nos vamos leyendo!
Borgo.

Clementine dijo...

Cuenta con ello, Miquel.
Mil besos, Borgo.

miquel zueras dijo...

¡Estupendo, Clementine! Yo también lo espero.
Besos y mis mejores deseos para el 2020.
Borgo.

abril en paris dijo...

Muy perturbador todo Miquel...con su punto de humor negro, marca de la casa.
Los muñecos parlantes me dan mal rollo con sus miradas parpadeantes y bocas enormes. Lo de la señorita y su vagina me ha recordado lo de la vela con perfume de la parte íntima de la Paltrow...¡ diooss qué fantasía!
Todo muy " sensual" muy gráfico, pescados y olores varios..jaja

Saludos y abrazo de año nuevo

AMALIA dijo...

Unos relatos siempre originales e ingeniosos.
Y con tus estupendas ilustraciones.
Te leo con mucho agrado.
Un abrazo.

ricard dijo...

Siempre me ha intrigado una cosa: Cuando yo era jovencillo y veía por televisión a José Luis Moreno con sus muñecos, sobre todo el inefable Monchito, el ventrílocuo no movía los labios. Incluso creo recordar que una vez se fumó un pitillo mientras hacía hablar al muñeco.

Además, se trata de eso, ¿no?

Sin embargo, a partir de Mari Carmen y sus muñecos, todos los ventrílocuos televisivos, Moreno incluido, movían los labios sin el menor disimulo. Creo que leí que era por no censurar los diálogos (¿o debería decir monólogos?).

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! Eso, que no falte el humor, negro o de cualquier otro color.
¿Pero cómo se puede saber que ese olor de las velas es auténtico "Eau du vagine" de la Paltrow? A ver quién me lo garantiza. Y seguro que cuestan un pastón.
Sensual, con pescado y olores, me gusta mucho como lo has definido.
Saludos y muy feliz año!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Amalia! Bienvenida al primer post de este 2020.
Muchas gracias, y para mí es una alegria que me sigas visitando.
Abrazos y nos vamos leyendo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Ricard?
Pues es verdad, recuerdo que a Mari Carmen se le veía mover los labios sin disimulo. Mi padre decía: "¿Y qué merito tiene si mueve tanto la boca?" No sabía que podía tener algo que ver con la censura. Por cierto que mi abuela se partía de risa con un ventrílocuo de la radio, el señor Tereski. Mi abuelo le decía: "¿Pero cómo puede ser tan famoso un ventrílocuo que no sabes si mueve los labios?" También es verdad.
Saludos, Ricard!
Borgo.

Flor dijo...

Hola Miquel , que buena la entrada del los ventrílocuos
y que decir de la viñeta de batman ,esta muy acertada
la receta es una cosa que en mi casa se come de vez en cuando
y es que esta muy buena , me gustan mucho tus entradas ya que son
muy amenas y divertidas , te deseo una feliz semana besos de flor.

Eva S. Stone dijo...

Me han gustado tus relatos y... tu receta.

Los labios horizontales de la ventrílocua me han dejado muerta...

Eres un crack.

Un beso alargado.

ethan dijo...

Muy buena sesión ventrílocua. A propósito del pescado a la sal, te diré que mi primera experiencia fue desastrosa por culpa de mi... suegra (no te rías, que te veo). Según su receta mágica, había que tener el pescado en el horno todo el tiempo necesario hasta que la sal se resquebrajase. Eso hice, pero nunca se llegó a romper la maldita sal. Harto ya de esperar, saqué la bandeja y rompí el molde salado. ¿Qué había dentro? Solo la espina. El pescado desapareció. Supongo que por eso le llaman "receta mágica".
Saludos!!