martes, 12 de marzo de 2019

LICOR DE LAGARTO (Una historia real y más cosas)


 Un día fui a comer con mis amigos Raúl, Txiki y su novia Emma al restaurante chino Palacio Imperial. A pesar de su pomposo nombre era bastante cochambroso, pero trataban con aprecio a Txiki que era cliente habitual y siempre tenían algún detallito con nosotros. El camarero, con una chaqueta blanca de algodón muy sucia, salió de detrás del mostrador donde había una chica con kimono contando billetes y dejó en nuestra mesa una botella en la que flotaba un apergaminado lagarto.
-Toda vuestra. Hemos de cerrar por reformas –nos dijo, aunque sospecho que sanidad tuvo algo que ver.
No estaba malo, sabía a orujo de hierbas con licor de frutas.  Vaciamos la botella. Raúl, algo aturdido por el verdoso licor, había apoyado los brazos sobre el mantel y como estaba tan mugriento no podía despegar las mangas. 
 Al liberarse con un gesto brusco dio un codazo a la botella que se hizo añicos contra el suelo liberando al reptil de su cárcel de cristal. Raúl recogió el lagarto retirando cuidadosamente los pedacitos de vidrio.
-Si fuera el gusano del mezcal te lo tendrías que comer –dijo Txiki riendo.
-Bueno -…Raúl contemplaba el bicho sujeto entre dos dedos- Sería como comer licor sólido.
Alguien soltó: “¿A que no te lo comes?” “¿Apostáis algo?” desafió Raúl. Sacamos dinero, lo contamos y sobre el pringoso mantel depositamos 50 euros.
 Raúl abrió la boca sujetando el lagarto por la cola –parecía un extraterrestre de “V” a punto de zamparse un ratón-, e intentó tragarlo de un bocado. Grave error. Empezó a asfixiarse. Era un espectáculo verlo todo congestionado, braceando y con la cola del lagarto asomando por la boca. Tiré de la cola pero me quedé con ella en la mano. Txiki intentó hacerle la maniobra Heimlich. Tres fuertes sacudidas sobre el abdomen no expulsaron al bicho, pero algo se movió pues Raúl recuperó la respiración.
-¡Palillos! –gritó Txiki al camarero de sucia chaqueta blanca que nos contemplaba petrificado. Txiki Introdujo los palillos a modo de pinza en la garganta de Raúl- ¡Lo tengo!!!
De un tirón Txiki logró extraer el lagarto. Estaba cubierto de sangre pues sus finas uñas se habían clavado en la faringe de Raúl.
Nos lo llevamos a toda prisa a urgencias (a Raúl, por el lagarto poco se podía hacer) El médico de guardia se limitó a aconsejarle gárgaras con sal y le dio un antibiótico.
-Con esos bichos exóticos nunca se sabe –nos dijo.
TE RETO A DIBUJAR
En su entrada del pasado 2 de marzo EL DEMIURGO DE HURLINGHAM y ROXANA B RODRÍGUEZ proponían el reto de dibujar un personaje de ficción. Me decidí por Cesare, el sirviente del doctor Caligari. En mi época gótica imitaba su estilo, su look... me atraía su aspecto inquietante y vulnerable a la vez.

 ALITAS DE POLLO A LA MANDARINA
Mi versión de un plato chino. Ponemos las alitas en una bandeja para horno con unas rodajas de mandarina. Salpimentamos. En un bol mezclamos aceite de oliva, tomillo y el zumo de 2 mandarinas.Opcional: yo le añado un chorrito de salsa de soja.
Las introducimos en el horno a 180º y dejamos cocer 1 hora. Si te gustan crujientes se dejan 2 minutos en el grill antes de servir.

56 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

La moraleja sería no desafiar a alguien ha bebido licor u otro producto alcoholico, porque podría aceptar la apuesta. O por lo menos limitarse a desafiar a enemigos, cuya seguridad no importe.
Que historia tan sorprendente.

Muy bueno el dibujo del personaje.
Acá está el siguiente reto.
https://sonandounodetussuenos.blogspot.com/2019/03/te-reto-dibujar-inspiraciones.html

Saludos.

JLO dijo...

hoy fue un castigo leer tu cuento jaja... no me gustó para nada esa experiencia con animales vivos tragándose... hay que evitar esos lugares...

me hiciste recordar que quizá iba a dibujar algo para ese reto, aunque recuerdo que publiqué uno hace mucho y creo lo voy a usar jaja... las alitas es lo que menos me gusta del pollo pero debe ser por el tema de tener poca carne aviar... en fin...

me debes un par de entradas para comentar eh... yo también quiero reclamar! ja... abrazo como siempre...

Doctora dijo...

Dicen que nos tragamos no sé cuantas arañas al año mientras dormimos. Lo de engullir lagartos es casi un paso lógico en la cadena alimenticia ;P

Saludos!

Melmoth el errabundo dijo...

Divertida y delirante historia de un lagarto que pese a llevar muerto y conservado en formol de licor mandarín durante largo tiempo toma su particular venganza con el chulangas de turno. Simplemente, genial.

Lo que puede dar todavía de sí los nostálgicos restaurantes chinos de los ochenta. Creo que incluso se podría publicar un libro de relatos sobre el tema: “Relatos escalofriantes de Restaurantes chinos”. Me estoy imaginando una portada muy pulp en memoria de la revista “Weird Tales”. Los cuentos más terroríficos serían los que cuentan las historias de los pocos restaurantes que quedan abiertos, con sus farolillos vetustos y polvorientos...

Por aquel tiempo yo me preguntaba cómo introducían a aquella cría de Godzilla por el gollete de la botella. Cuando ya estaba completamente borracho de aquel vino de la casa que se servía en jarrita de cristal donde introducían todas las sobras de las botellas, vasos más el líquido del recipiente de la escobilla del váter, se me activaba el ingenio y creía descubrir el misterio. Con los amigos de la época del tecno pop, les iba dando el resultado de mis inteligentes y magistrales elucubraciones:

1-Lo meten de pequeño en la botella y le van dando de comer hasta llegar a adulto. Luego la llenan de alcohol y adiós muy buenas, lagarto Juancho.

2-Los expertos cristaleros chinos colgaban el lagarto de un hilo que pendía del techo. Luego, soplaban a través de un tubo de cristal y la botella, como un globo, iba cobrando forma. Es entonces cuando el puto chino enfila la botella, todavía como una burbuja, hacia el colgado lagarto y quedaba dentro.

Todos mis amigos, auténticos fans de “Maniobras Orquestales en la Oscuridad”, no salían de su asombro. Y a mí me quedaban todavía más ideas.

3-No existe tal lagarto dentro de la botella. Es solo una pegatina a tamaño natural del bicho, colocada en su interior.

4-Es una gominola pequeña que con el contacto del líquido se hace grande.

5-Son siniestros recipientes robados en los hospitales donde abortan los dragones y de cuyos fetos sirven para experimentos de vaya usted a saber.

Y paro ya. En fin, echo de menos los ochenta.

Me gusta mucho tu dibujo de Cesare. Te pareces a él. Yo tengo mis personajes favoritos, pero han ido cambiando según la edad. De niño quería ser don Cicuta. ¿Te acuerdas de él? Me fascinaba su siniestro traje de enterrador del siglo XIX, levita negra, sombrero alto, barba y gran reloj para controlar el tiempo concedido a los idiotas de los concursantes.

Buena pinta tienen esas alitas de pollo.

¡Un fuerte abrazo!

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo! Sí, aquí el peligro es aceptar la apuesta, es como aquello de "Cuidado con lo que deseas que puede hacerse realidad" que por cierto es un proverbio chino (o eso creo) Me encanta que te guste el dibujo de mi querido Cesare.
¿El reto es dibujar un personaje de manga? Uf, no me veo... eso se lo dejaría para mi hijo que dibuja heroinas sexys con uniformes de colegialas. Él sí que sabe dibujar anime.
Saludos, Demiurgo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, JLO? No, de tragarse animales vivos nada, te aseguro que ese lagarto estaba bien momificado y encurtido en licor.
La parte más sabrosa de la carne suele ser la que está pegada al hueso, eso decimos acá. Además, me encanta rebañar. Sólo me falta tirar los huesos a los perros en plan banquete de Enrique VIII.
Es verdad, has ido muy rapido con tus entradas y no conozco de nada a Birabent. Yo voy algo más lento porque estoy metido en reformas con mi cocina.
Abrazos, amigo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora! Eso debe ser cierto porque mi abuela siempre me estaba diciendo: "¡Cierra la boca que te entrarán moscas!" Arañas no, pero de joven con mi vespino me había tragado la tira de mosquitos por calurosas carreteras en verano. Seguro que en aquel restaurante también nos comimos muchas miasmas.
Saludos!
Borgo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

El reto no es ese, sino dibujar a partir de alguna de esas frases, con estilo propio. Roxana aclara que no hay límites para el estilo.
¿Tu hijo también es dibujante?

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! El lagarto que tomó venganza después de muerto. Parece el título de una delirante novela de Harry S. Keeler.
Desde luego esos restaurantes chinos pueden dar mucho material, ya publiqué aquel relato "Surrealismo en el restaurante chino" que escribí con tu valiosísima ayuda. De hecho, aquella chica con kimono que contaba billetes con sus uñas rojas y larguísimas podría haber sido la hija de Fu Manchú.
Es todo un misterio cómo introducen el bicho en esas botellas. Es como las muchas teorías sobre el licor de pera Williams con la fruta dentro, algunos creen que colocan las botellas en las ramas de los perales y dejan que las peritas crezcan dentro. De tus teorías la que más me gusta es la número 5, la de los fetillos de dragones.
Yo quería parecerme a Cesare, iba vestido de negro con mallas y me hacía la raya en los ojos. Don Cicuta fue todo un personaje, actor republicano que se refugió en la Francia ocupada. Prisionero de los nazis, limpió cadáveres de judios en la Organización Todt. Acabó harto del personaje de Don Cicuta, y cuando alguien por la calle le saludaba "¡Hola, Don Cicuta!" él respondía: "Si me llamas Don Cicuta, yo te llamo hijo..." y aquí hacía un pareado.
No creo que las alitas superen a tus nuggets.
Abrazos!
Borgo.

Campirela_ dijo...

Hola amigo me has dejado loca , solo de pensar en ese reptil en la botella se me pone los pelos de punta tengo pánico a todos los reptiles desde pequeña ( motivos tengo) ..pero desde luego tu amigo con todo respeto fue un loco d ela vida como se le ocurre tragarse al lagarto diosssssss vamos solo de pensar,o me da un ictus jajaja..
Tú dibujo esta muy wuay y sobre la receta se le ve una pinta sabrosa y muy rica ..
Gracias por contarnos estas historias ..
Un abrazo y feliz semana.

ricard dijo...

En mi pueblo había un restaurante chino que cerraron los de sanidad. Un amigo mío estuvo presente en la redada y sostiene que cuando descolgabas el teléfono de la cocina, el cable estaba tan impregnado de grasa que el auricular podía sostenerse a dos palmos de altura sin que nadie lo sujetase.

Saludos.

Fran dijo...

Que tal Miquel!
No se si sera el mismo licor pero recuerdo hace tiempo siendo niño que me solia parar en el escaparate de una tienda de licores y la botella que me llamaba la atención era precisamente una con un lagarto dentro. Tengo alguna anecdota divertida con los restaurantes chinos, son muy peculiares...jeje Lo de que se te queden pegadas las mangas al mantel es cierto, me paso hace algun tiempo en un tugurio que tenia un mantel de hule, aunque bueno, estos sitios siempre tienen su encanto...
Muy bueno el relato de la escena.
Por cierto, absoluta coincidencia, me acabo de cenar un bueno numero de alitas...jeje Palabra!!! Tu receta no tiene mala pinta.
Venga, saludos!

Ana Bohemia dijo...

Fos, fos, fos, cómo decimos aquí, que asco, mira que intentar comerse un lagarto, puag, que ganas. Y el pobre, menudo apuro tuvo que pasar. ¿Tuviste una época gótica?, interesante. El sirviente de Caligari mola.
Me gustan las recetas con mandarina o naranjas.
Saludos Miquel
:D

ethan dijo...

¡Lagarto, lagarto! ¿Vendrá de ahí la célebre expresión? ¿De alguien que la palmó intentado jamarse un reptil? Da igual, el relato es genial, como siempre.
Estoy con Francisco: tienes un aire a Conrad Veidt.
Saludos!!

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo! Ah, vale. Si es así podría probar.
Bueno, mi hijo no dibuja nada mal, mejor que yo a su edad. Hace cómics de ciencia ficción con un curioso estilo entre pulp y manga. Pero como es más listo que yo no quiere ser dibujante profesional, que la cosa acá está muy difícil.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Campirela! Eso fueron los típicos efectos nocivos de beberse un licor hecho de a saber qué con lagarto momificado. De haber estado sobrio no creo que lo hiciera, aunque yo comí serpiente de cascabel a la brasa en México y no estaba mal, tenía un sabor en parte pollo y en parte pescado.
Además de buena es una receta muy fácil y me alegra que te gusten los dibujos.
Gracias a ti por visitarme, Campi.
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Ricard? Vamos, nada que ver con el entrañable restaurante de "Comer, beber, amar". Lo imagino Lovecraftiano, con estalactitas de grasa colgando del techo de la cocina (eso lo he visto) Seguro que tenía también su fauna de alimañas y sabandijas.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Fran! recuerdo bien mi primera visita a un restaurante chino, La Pagoda, el primero que abrió en Barcelona. Fui con mis padres y antes habíamos visto una de esas películas de Fu Manchú con Christopher Lee, así que fue una tarde temática. Quedé impresionado con aquella decoración de farolillos y dragones de jade, como en las películas de kung-fu tan de moda entonces.
Me encantan las alitas, siempre caseras, las de los pollos a l´ast suelen quedar chamuscadas.
Saludos!
Borgo.

AMALIA dijo...

Viendo el reptil dentro de la botella, ya no podría beber el licor.

Buena historia, como siempre.

Tendré en cuenta la receta.
Un abrazo

miquel zueras dijo...

Hola, Ana! Uf, creí que se nos quedaba ahí mismo más cadáver que el lagarto conservado en la botella. En fin, éramos jóvenes... Sí, yo era gótico-siniestro y habitual del 666, el local de Barcelona donde nos encontrábamos todos de negro y oyendo música de The Cure y The Cramps. Imitaba a Cesare con sus mallas y maquillaje negro. Bueno, un turbio -y oscuro- pasado.
Los cítricos quedan muy bien con el pollo.
Saludos, Ana!
Borgo.

Clementine dijo...

Madre mía, vaya historia real... uf.
Me quedo mejor con tu dibujo de Cesare... y con el resto de tus dibujillos, claro.
Muchos besos, Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ethan! Estuve a punto de titular así la entrada: LAGARTO, LAGARTO...
Me encanta Conrad Veidt, inolvidable su capitán Strasser en "Casablanca". ¿Sabes que fue el actor preferido de Christopher Lee? En una entrevista declaró que fue su modelo cuqndo empezó a actuar.
Saludos!
Borgo.

David dijo...

Joder! ¿De verdad que esta historia fue así? ¿cuántas copas de más llevábais antes de que se metiera el lagarto en la boca? En fin... Sin comentarios.

Roxana B. Rodriguez dijo...

¡Hola! ¡Jo! Que entrada tan completa ¡pobre reptil! Encima de ser capturado, tener que pasar por semejante experiencia >.< aish, me dio mucha cosita y más cuando intentó comerlo vivo ¡qué anécdota!

Muchas gracias por sumarte al reto ¡me encanta el personaje! Y tengo que decirlo, que no lo conocía, así que tengo de tarea, buscarlo. Ya te he agregado a la lista de participantes también <3

La receta tiene una pinta increíble, soy pésima en la cocina, pero seguro consigo a alguien que lo haga por mí ;)

¡Un abrazo!

miquel zueras dijo...

Hola, Amalia! Sí, la verdad es que al ver a ese pobre lagarto ahí dentro da un poco de aprensión, pero aquel licor no estaba mal y te lo hacía olvidar.
La última vez que hice este plato (cuando la foto) le añadí el zumo de medio limón y queda muy bueno. Te aconsejo lo del grill para que queden crujientes.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¡Huy, es verdad, Clementine! Olvidaba que mis entradas con bichos no son santo de tu devoción. Bueno, es que recordé la anécdota hace poco y no me pude resistir.
Me alegra mucho que te gusten los dibujos. Ando buscando una foto de mi etapa gótica con mi look de Cesare, si la encuentro la publico, no veas qué pinta...
Muchos besos, Clementine!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, David? Pues llevábamos encima unas cuantas copas, ya digo que vaciamos la botella, pero sobre todo Raúl que le gustan los licores dulces.
En fin, como decía aquel slogan: No lo intenten en sus casas.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Roxana! y muy bienvenida a Borgo.
Raúl me contó que en el último momento sintió repugnancia (no me extraña) e intentó tragarlo de golpe con consecuencias nefastas... ya ves. Siempre hay que masticar bien las cosas.
Gracias a ti, me encanta ese reto. Cesare era mi personaje modelo cuando de joven era gótico. Es uno de los protagonistas de la película muda "El gabinete del doctor Caligari" (1920) y lo interpretaba Conrad Veidt.
¡Peo si la receta es facilísima! Sólo has de poner los ingredientes en la bandeja, rociar con la mezcla de zumo y aceite, poner en el horno a 180º y ya está. Se hace solo.
Abrazos y gracias por visitarme.
Borgo.

Frodo dijo...

Genio Borgo!
Estuve en suspenso durante todo el relato, nada que envidiarle al amigo King quien estuvimos hablando.
Me encantó la ilustración de Raúl. Excelente pose del jugador de billar/pool cuando tiene un tiro difícil y sale del.paso.con el tiro del taco por la.espalda, para el que hay que tener tanta precisión como también ganas de cancherearla.
Muy buena la ilustración de cesare. Y en ese plato por.supuesto que me anoto.
Aunque al igual que a JLO nunca elijo las alas del pollo. Al igual que en otras situaciones, voy primero por la pechuga.
Abrazo amigo, me voy a surfear la ola grande!

Belknap dijo...

Mr. Borgo, por lo visto, estos establecimientos culinarios tienen que tener esa clase de aspecto, yo solia ir a comer a un restaurante chino hace unos años atras, ahora ya no existe, cerro por los problemas economicos argentinos y lucia cochambroso, pero la comida era un manjar, cocinaba una señora de edad que era un amor; muy buena la receta y el dibujo. Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo! King seguramente habría usado más sangre y visceras como en aquella escena en un restaurante chino en "IT" cuando sale una repugnante araña del interior de una galleta de la suerte. La verdad es que sólo habría faltado eso para una velada perfecta.
Mi padre decía que toda persona tenía que ser buena en un oficio y en un juego. Yo elegí el póker, mi hermano el ajedrez y él, el billar. Le gustaba el billar francés, ese que se juega con unos conos sobre el tapete, ahora ha pasado a la historia.
Cesare era mi modelo cuando mi etapa gótica en la que frecuentaba un bar -el 666- con falsas lápidas en lugar de mesas.
Esta receta te quedará bien con pechugas, pero mejor la cazuela que con el horno, y con la mezcla de zumo de mandarina, limón y soja.
¡Qué lo surfees bien, amigo! Aprovecha la ola grande.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Mr.Belknap! La verdad es que se suele comer bien en esos locales. Ese sitio dejaba bastante que desear en cuanto a higiene, pero echo de menos sus costillas lacadas y su pescado al curry con cebollas. Quizá no eran muy saludables pero estaban muy buenos.
Gracias y saludos, Mr.Belknap!
Borgo.

manolo.dj dijo...

Jajaja!!!! Lagarto lagarto!!!! Qué valor!!! Abrazo Borgo!!!!!!

LA ZARZAMORA dijo...

No sabía que esta historia sí fuese real. Del lagarto mis referencias van al poema de Lorca, y aquí la historia también termina mal entre Txiki y Emma :( y al jabón lagarto, con sus escamas y todo, que no sé qué habrá sido de él, ni por qué llevaba aquel nombre). De los restaurantes chinos se podr´´ian contar mil y una anécdotas porque dan para mucho. Llegaron unos amigos de Cuba (que ya no regresaron) y los llevé a un chino. Al abrir la carta, lo fliparon... había como 200 platos. Y empezaban y si pido el 97 hay? y el 158 hay? y el... Bueno, los chinos de ayer son los falsos japoneses de hoy. Tienen una capacidad de adaptación alucinante.
En México comí chapulines, y el gusano del mezcal no me tocó... pero esos están blanditos.
Los chinos consideran también un manjar comerse los huevos cuando el pollito está en fase de desarrollo y se lo comen al pobrecito... me propusieron probar pero cuando se los comían (se los comen vivos, no macerados, se oía cómo le crujían los huesitos y me dio noséqué... me fui al baño.
De todas formas dicen que acabaremos comiendo insectos...

Buena entrada, Borgo.
Así que de Cesare?? (yo tuve una etapa punk... no somos ná).
Las ilustraciones, como siempre, geniales.
Besos.

miquel zueras dijo...

Hola, Manolo! Sí, lagarto, lagarto... reconozco que hacía falta valor y unos cuantos tragos de licor de reptil para dar ese paso. Por cierto que ese restaurante no volvió a abrir (ya lo sospechábamos) Saludos, Manolo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Zarza? En Barcelona, en la calle Enteza 12, hay un restaurante chino muy auténtico, nada de rollos primavera ni chop-suey. Allí puedes comer sopa de sangre de cerdo, visceras, pililas y testículos de animales. Pedí alacranes crujientes sobre hojas de col china y lenguas de pato ahumadas. En la carta no solo había animales que no sabñia que se comían, también algunos que ni sabía que existían.
Yo también probé los chapulines, tenían un sabor tostado. El gusano del mezcal es obligatorio que se lo come el que bebe el último trago de la botella. La que tengo en casa lleva un saquito con sal y gusano en polvo.
Eso de los huevos Fu Yung ya es demasiado para mí, creo que ni Fu Manchú se los comería...
Frente al local donde íbamos los siniestros -el 666- había otro punk -el Radikales Libres- nos mirábamos unos a otros con curiosidad pero nunca hubo problemas. Qué tiempos...
Gracias y muchos besos, Zarza!
Borgo.

Tracy dijo...

Una entrada muy completita, hasta tiene un lagarto de protagonista. Me he quedado de piedra al saber que es real, aunque me imagino que la habrás adornado con cosas de tu cosecha ¿no?
Te felicito y te sigo.

miquel zueras dijo...

Hola, Tracy y muy bienvenida a Borgo! Sí, he escrito pocas cosas con un lagarto protagonista. Algo he añadido, pequeños detalles y los dibujos que hacía entonces de mis amigos.
Espero que sigamos coincidiendo en estos divertidos retos para dibujar.
Gracias y saludos, Correcaminos. ¡Bi-Bip!
Borgo.

yessykan dijo...

Wow que historia!
No sabia que existia un licor de este calibre, pobre reptil! Y que buen dibujo, me gusta ese look gótico, quedo magnifico, tienes mucho talento. Que me llevo la receta de las alitas! me super encantan, siempre ordeno en las pizzerías. Gracias por compartir.
Saludo

Josep dijo...

Hola, Borgo:
Hubo una época en la que siempre te sacaban la botella con el lagarto diciendo que te invitaban a un chupito y casi nunca nadie aceptaba, por lo menos de mi grupo de amistades: lo probé la primera vez, pero no me gustó demasiado: mejor el orujo o un pacharán.

La historia resulta escalofriante por lo hubiera podido pasar. Los dibujos le quitan hierro, pero son muy descriptivos.

Me va de maravilla esa receta, Borgo, porque me regalaron hace poco una bolsa de mandarinas y me resultan un poco ácidas, pero para cocinar irán de perillas.

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Yessykan! Y muy bienvenida a Borgo. Pues sí, ese licor con lagarto dentro se puso de moda hace unos diez años en los restaurantes chinos. Se bebían en un vaso con un agujerito y al sorber hacía el sonido del trinar de pájaros.
Gracias, me encanta que te guste el dibujo, pienso seguir colaborando en lo de Roxana. Las alitas quedan muy buenas dejándolas en el grill del horno un momento antes de servir para que queden crujientes.
Gracias por visitarme!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Josep? Lo típico era ofrecer el licor de lagarto, unas risas y luego todos decían que no... excepto nosotros que no rechazábamos nada que fuera gratis, como los jubilados... parece que en esos locales ha pasado de moda, como cuando te ofrecían toallitas calientes al entrar o un platito con pan de gambas. ¿Cuándo ofrecerán galletitas de la suerte como en las películas americanas?
Escalofriante cuando Raúl parecía irse al más allá con el lagarto atascado en la tráquea...
Si las encuentras ácidas te recomiendo poner un poco de miel en la mezcla de zumo, aceite y tomillo. Cuando las pongas al grill se caramelizarán y tendrán un toque exótico, como el de los platos chinos pero sin reptil.
Abrazos!
Borgo.

abril en paris dijo...

Escalofriante y asqueroso a partes iguales...ahh
¡ Vaya locura! Cómo relato de terror me vale, como anécdota ..uff
Tus dibus si que tienen gracia la verdad. Imposible no sonreír.

Las alitas crujientes no están mal...pero de un tiempo a está parte cada vez me siento menos carnivora y si veo la forma del animalito o de alguna de sus partes...me tira para atrás, será una tonteria...pero es que tengo gato.

Saludos

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! La verdad es que reconozco que tuvo su parte gore, sobre todo cuando Txiki sacó el lagarto manchado de sangre. Eso nos enseña que no hay que intentar tragarse un lagarto de un bocado por muy momificado que esté.
Eso que dices me recuerda a mi hijo, desde que tuvo un conejo se negó a comer carne de ese animal. ¡Con lo mucho que le gustaba el conejo al allioli!Las alitas las comparto con mi gato, le gustan mucho.
Saludos!
Borgo.

karin rosenkranz dijo...

Miquel. El relato si es una anécdota verdadera, me parece de ciencia ficción. Casi se terror...a quién se le ocurre comerse una lagartija así? Jaja?
Me quedo con tu receta, suelo hacer pollo a la naranja, sabrá parecido.
Muy buena la entrada.
Saludos 🌞

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Si el caso sucedió tal y como lo cuentas que mal lo tuvo que pasar tu amigo, y el pobre bicho también. Tu amigo es un poco atrevido jajaja. solo de imaginar la escena se me ponen los pelos de punta. Repito pobre lagarto, con esas cosas no se juega.Tu amigo es un atrevido y como diría mi abuela " un inconsciente "
Apunto la receta parece fácil de hacer .
El dibujo muy simpático.
Un abrazo Miquel.
Puri

RECOMENZAR dijo...

Hermoso y especial tu cuento

miquel zueras dijo...

Hola, Karin! Me alegro de verte por aquí de nuevo. Ya ves las cosas de las que es capaz uno después de meterse unos tragos en el cuerpo de licor de lagarto, supongo que el lagarto llama al lagarto... Además éramos jóvenes e inconscientes.
Qué bueno el pollo a la naranja. En el mercado compro en un puesto de especias jengibre en polvo y lo mezclo con el zumo de naranja para rociar el pollo, queda muy bueno.
Gracias y saludos, Karin!+
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Dulcinea! Bueno, el bicho no debió pasarlo tan mal pues estaba momificado y conservado en alcohol (a saber qué clase de alcohol) de esa experiencia nos quedó claro que nunca hay que intentar engullir a un lagarto de un trago.
Es una receta muy sencilla a la que puedes añadir zumo de limón si la quieres más ácida o un poco de miel para que quede más dulce y caramelizada, al estilo chino.
Abrazos, Puri!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, MuCha? Me alegra mucho verte por aquí. Bueno, no es un cuento de ficción, eso fue una experiencia real. Para que veas lo impresentables que éramos yo y mi grupo cuando éramos jóvenes ( y me temo que no hemos mejorado gran cosa) En fin...
Besos, MuCha!
Borgo.

Macondo dijo...

Me he quedado con la dude de saber si Raúl se llevó los 50 euros. Merecidos se los tenía, desde luego.
Saludos.

miquel zueras dijo...

Pues discutimos un poco el tema pues al final Raúl no había ingerido el lagarto pero sí, merecido lo tenía. Acordamos darle 25 euros e invitarle a unas cervezas como premio de consolación.
Saludos!
Borgo.

Éowyn dijo...

¡Hola, Miquel!
Recuerdo la primera vez que fui con unos amigos a cenar a un chino y al terminar nos invitaron muy amablemente a tomar licor de lagarto. A mí casi me da un patatús de ver a ese bichillo dentro de una botella. Mis amigos me dijon: ¡Anímate! que está muy rico. Y yo, hice de tripas corazón y ale, un chupito que me tragué. El sabor no me digustó. Pero me quedo con el licor de flores, que para mí está más rico. Y lo de tu amigo Raúl, hay que tener valor aunque no lo ingier.

Saludos!

miquel zueras dijo...

Hola, Éowyn! Sí que da algo de cosilla cuando ves el lagarto momificado en la botella de licor verdoso, pero no sabía mal. Recuerdo ese licor de sake con flores, lo solían ofrecer con una tacita con un agujero, al beber hacía un ruido como el trinar de un pájaro. Los restaurantes chinos son encantadoramente kitsch. En Barcelona tenemos unos cuantos "de diseño" pero... no son lo mismo.
Saludos!
Borgo.

Nury ruri dijo...

Esos licores no son para mi y el bicho de dentro menos. Creo que no me hubiera quedado a ver la escena. Que asquito!
Lo del libro de recetas te lo tenías que plantear como creo que te dijo abril. Un crowfunding, o como se diga, que está tan de moda, para publicarlo. Tampoco debe de ser fácil pero ahí lo dejo.
Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Nury! El licor no estaba del todo malo aunque creo que no me tomaría una copita ahora mismo, y menos con ese bicho nadando dentro. Entonces éramos más jóvenes y alocados...
Qué va, si tengo un par de libros de recetas hechos, y con dibujos. El problema es que aquí la producción editorial está muy parada. Sí, creo que tendría que probar con un crowfunding aunque el autor no gana dinero con ello, pero al menos publica.
Abrazos, Nury!
Borgo.