miércoles, 1 de noviembre de 2017

VENTISCA. MI RELATO ARGENTINO

La ventisca llamaba a puertas y ventanas con el violento nerviosismo típico de los vientos del Sur pero nadie tenía ganas de levantarse y abrirle. Éramos tres –Sergio, Juan y yo- tragando arena en una casa rodeada de dunas en General Acha, en La Pampa. Dunas. Dunas de crestas irregulares que parecían amontonadas sobre otras dunas…
 Sentados en unos sillones viejos mojábamos con cervezas el polvo que se nos había quedado en la garganta hasta convertirlo en barro y escuchábamos música, mucha música, sobre todo a Spinetta.
Una noche de julio las cosas empezaron a ir mal y es que la ventisca regresó esa noche antes de lo normal de molestar en otros sitios. Por la ventana, mientras jugábamos a las cartas, la vimos arrasando el tejado y saltando en círculos como una loca.
-Esto acabará mal –murmuró Sergio liando un cigarrillo.
Y entonces la ventisca se cayó de la azotea haciendo añicos el equipo de música. La baraja se desparramó y el humo de los cigarrillos se mezcló con el olor de las cervezas que ella había volcado.  Nos quedamos mirando con ojos entornados la ventisca que yacía en el suelo en medio de aquel desorden ciclónico hasta que Juan dijo:
-No la podemos dejar ahí, metedla en mi habitación.
 Cargamos la ventisca entre los tres de lo mucho que pesaba.
Toda la noche se la pasó la ventisca roncando en el colchón de Juan. Sergio preparó mate y se lo dio a la ventisca. Ella se encontraba mal y había vomitado un poco; una especie de pequeños remolinos de aire comprimido. Era la primera vez que fumaba y bebía y se quedó a dormir con Juan la noche siguiente en lugar de ir a molestar a otro sitio.
Juan habló mucho con ella durante ese tiempo y trabaron una buena amistad, hasta le enseñó a jugar al Truco y nos daba unas palizas de las buenas. Pronto nos acostumbramos a verla jugando a los naipes y bebiendo cerveza antes de retirarse a la habitación de Juan. Resultaba curioso pensar que unas semanas atrás había estado soplando con fuerza y echándonos arena a la cara.
Una mañana, Sergio y yo estábamos en la cocina cebando el mate cuando apareció Juan. Tenía una expresión atónita.
-Hace un mes que a Ventisca no le viene la regla –anunció.

FIN
EL POMBERO, UN DUENDE GORRÓN
Dicen que quienes se encuentran con el temible Wendigo pierden su alma, la irlandesa Juanita Dientesverdes se come a los niños y el yeti sigue haciéndose el escurridizo. Entre los seres fantásticos un caso especial es el Pombero, el desdichado que paseando por la selva del norte de Argentina se cruce en su camino éste le pedirá tabaco negro. Esto es lo que hace el Pombero, algo tan familiar como gorrear tabaco. Eso sí, quien no se lo dé sufrirá las consecuencias: su ganado se dispersará, los muebles se estrellarán contra las ventanas y el Pombero se le aparecerá en mitad de la noche con la forma de un asno sin cabeza.
En la película "Embrujada" (1969) el Pombero se topa nada menos que con Isabel Sarli -actriz apodada la 135 por su talla de sujetador- y se entregan a los placeres carnales. Supongo que una vez consumado el acto el Pombero jadeante le susurra al oido a Sarli:
-¿No tendrás un cigarrito? Ahora me apetece mucho.
ESCALOPA MILANESA A LA NAPOLITANA
 A pesar de su nombre no tiene origen italiano sino argentino, podríamos dedir que es como una pizza con base de carne en lugar de pan, cubierta de salsa de tomate y queso. Como no tengo a mano ningún dibujo de escalopas he puesto mi última portada para una novela argentina. 
Salpimenta  los filetes y los introduces  en huevo batido, a continuación pasa por pan rallado.
Fríe en abundante aceite caliente pero no los hagas demasiado, ya que se cocinará luego unos minutos en el horno.
Coloca en la bandeja del horno, con papel de hornear debajo mejor, y cubre con salsa de tomate.
A continuación amolda al tamaño del filete, lonchas de jamón cocido y por encima queso rallado a tu gusto.
Por último, un toque de orégano e introduce en el horno precalentado a 200º Deja que gratine y listo.
Se suelen acompañar con patatas fritas.

38 comentarios:

JLO dijo...

festejo la entrada argentina entonces... una delicia que incluye a mi amado Spinetta, las barajas de Frodo, el monstruo sexual y la Coca Sarli, monumento a la mujer argentina como nos gusta, voluptuosa y exagerada y Arlt que todavía no tengo el gusto de conocer profundamente... te faltó el Obelisco y listo ja...

saludos (ah, casualmente a la ventista la vi tomando mate en la plaza con los chicos el otro día)...

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que buena entrada.
Me gusta ese relato de la ventisca comportandose tan humana. Se portaron bien ayudandola, a pesar de que les rompió el equipo, cuando estaban escuchando tan buena música. Y que sorpresivo, y la vez verosímil que se haya sumado al grupo, jugando a las cartas aun mejor que ustedes. Como es sorpresa ese final. Parece que hubo más que amistad con Juan.

Bien informado sobre el Pombero. Podrías agregar que le tiende trampas a quien caza sin necesidad. Está bien la inclusión de que le gustan las mujeres, tanto que se le atribuyen algunas paternidades.

La milanesa napolitana es un hallazgo. Sin duda.

Destacada entrada.

Clementine dijo...

Muy popurrí esta entrada.
ME ENCANTA EL RELATO DE LA VENTISCA :)
Muchos besos, Borgo.

Anónimo dijo...

Hola Miquel
Supongo que la resignación de cuando cayó con todo el equipo bien pudo aguantar hasta que la ventisca arreció en tormenta.
Un saludo, Manu3l.

Belknap dijo...

¡Hola, Mr. Borgo! ¡Que buen cuento te salio, che!, la verdad es que me gustan todos sus cuentos, no solo este. Muy buena data la del pombero; por ahi se dice de que el pombero conocio a una ninfomana y ya no sale de casa. Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, JLO! Ya era hora de hacer una entrada como esta y, cuando hace una semana descubri este relato en un cajón que había escrito en Buenos Aires y que creía perdido, pensé que era un buen momento. Igual publico un cuento en lunfardo... ya habrás viso unos cuantos guiños dedicados a mis amigos blogueros del otro lado del charco y "Embrujada" es una película delirante. Dicho esto me voy a cebar un mate. Recuerdos a la ventisca de mi parte.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo! Se cayó "con todo el equipo", como decimos acá. Ese cuento lo escribí en el 99 cuando nos quedamos unos días en General Hacha para proseguir viaje hacia la Reserva de Parque Luro, todo muy impresionante,lástima que uno de nuestros amigos enfermó y volvimos antes de lo previsto.
Parece que el Pompero es como un ser que protege su bosque. En Catalunya tenemos el Merma, un duende que gasta bromas y confunde a los viajeros pero en la Noche de San Juan sus bromas son mucho más peligrosas, como poner puentes en precipios que se desvanecen cuando alguien pasa por ellos.
Ayer preparé unas milanesas con ñoquis a la salsa de espinacas. Menú nostálgico.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Clementine? Sí, un popurrí o poti-poti con aroma a asado y mate.
Me alegra mucho que te guste el relato, ya sabes que valoro mucho tu opinión.
¡Besos y buen fin de semana!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Manu! En cualquier caso ya me imagino el nombre que le ponrán a la criatura: Juan Eolo, y se dará muchoa aires.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Mr. Belknap! Ese cuento lo escribí en General Hacha con la ayuda de mucho mate y cerveza Quilmes. Seguro que el Pombero se ha encerrao en su cabaña con Isabel Sarli y ha abandonado el feo vicio de dumar. ¡Vida sana! No me extraña que no salga de casa.
Saludos!
Borgo.

Melmoth el errabundo dijo...

Hola Miquel. Todavía recuerdo aquella portada de la novela de Ballard: El viento de ninguna parte. Te preguntaste antes de empezar a dibujar cómo coño se dibujaba el viento. Y lo hiciste la mar de bien, pero por lo visto quisiste ir más allá y escribiste este simpático relato con final escalofriante, allá en la pampa argentina. Esa Ventisca los tenía a todos despeinados todo el rato. He podido imaginarme a ese tipo haciéndole el amor a la Ventisca con los pelos tiesos. Tras consumar el acto sexual veo difícil encender un cigarrillo, allí sentados en la cama con las espaldas apoyadas en la cabecera. También veo a la Ventisca visitando al su ginecólogo. Ella tumbada en la camilla con las piernas abiertas apoyadas en los estribos y el tipo, debido al fuerte viento, disfrazado de piloto de avión de la Primera Guerra Mundial, algo así como un Barón Rojo donde ondea con fuerza su pañuelo rojo que rodea su cuello nada más abrir la vagina de la Ventisca con sus dedos enguantados. Y ya ni te hablo a la hora de parir pequeños vientecillos, huracanillos y cicloncillos. Me imagino a Juan reconociendo de inmediato, tras los cristales y ante un sinfín de cunas, el pequeño remolino de viento. Por Dios, qué locura de relato. ¡Me encanta!

El dibujo del Pombero me parece genial. “Gorrear tabaco negro”. De niño mi abuela me asustaba con El Mantequero. La historia manda cojones, amigo. Me decía que ese psicópata se llevaba a los niños para extraerles la manteca. Nunca me dijo qué hacía luego con ella, y mucho menos con nosotros, cuerpos arrugados como preservativos usados y tirados en un descampado.

El Wendigo me dio mucho más miedo por culpa de ese escritor que tanto admiro, Algernon Blackwood. Sin embargo, el Yeti siempre me dio mucha risa por culpa del gran Hergé. En Tintín al Tibet, el Yeti le roba el güisqui al capitán Archibaldo Haddock, y este maravilloso borrachín que odia las aventuras se pone como una moto, allí arriba, en esa montaña llena de nieve, inconvenientes y frío. Puto Yeti.

No he visto esa película, amigo Miquel, pero puedo imaginármela. Lo que antes era cutre, ahora se hace realidad en nuestra cotidianidad. Ya te lo dije una vez, vivimos tiempos de pulps donde lo delirante se ha convertido en algo natural, es más, incluso obligado. Estamos rodeados de personajes sin psicología, y situaciones que parecen surgidas de cualquiera de las maravillosas revistas pulps, del Shudder Pulps, del Hard Boiled, del Weird Menace, del Spicy y Saucy, del Weird Fiction, del Amazing Stories, del Black Mask… y si me apuras mucho, del Romance Planetario, que no veas tú cómo están los enamoramientos hoy en día. Que nuestra sin par época debería estar de nuevo ilustrada por el maravilloso Frank Rudolph Paul, Norman Saunders o Margarett Brondage… ya te digo; Tiempo de pulp.

Me gusta la portada del libro “El traje del fantasma”, de mi admirado Roberto Arlt. Me gusta mucho “El juguete rabioso” “El lanzallamas” y “Los siete locos”. Esa portada también le vendría muy bien a esa gran novela titulada “El barco de la muerte”, de B. Traven, el escritor más misterioso de toda la literatura. Seguro que conoces todo el tinglado del autor de “El tesoro de Sierra Madre”. Y nada más, amigo mío. Tomo nota de esa escalopa milanesa a la napolitana. Amo Italia.

Un fuerte abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! Como dibujar vientos es complicado y recoge tempestades decidí "reclicar" aquel dibujo para la portada de Ballard. Muy bueno lo del ginecólogo vestido como Snoopy en su avión de 1917. Tres remolinos humanos tuvieron Juan y la Ventisca, los llamaron Ciclón, Huracán y Tornado.
Yo había oido la historia de "El Sacamantecas", yo me lo imagino como Kim Cardashian (la que se hace liposucciones y luego se inyecta esa grasa en el trasero) pero a lo bruto y en versión castizo-lumpen. Supongo que conocerás la historia de Enriqueta Martí, "La vampira del Raval". El Pombero viene a ser un espíritu bondadoso del bosque aunque algo gamberro y salido. Esa película tan delirante es una de las mejores que surgió de la pareja Isabel Sarli y su marido-manager Armando Bo.
Ilustré también un cuento del maravilloso Arlt "Noche terrible" y ese Traven es todo un personaje ¿Era Ret Marut? ¿Un revolucionario berlinés, un posadero de Acapulco...?
Abrazos, amigo!
Borgo.

abril en paris dijo...

Buenisimo el relato,ché. :D

Y los hijos ¡cómo no..! Menudo parto Ciclón, Hucaran y Tornado...todos viven en el caribe arrancando palmeras y pelucas de turistas.
Me has puesto al día de leyendas argentinas que desconocía.

Y estupenda portada, Miquel. Muy completita la entrada.

Saludos aventados por el cierzo.

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! Ya he comprobado el cierzo de noviembre cuando fuí a una presentación de un libro en Zaragoza. La Pampa tiene muchas leyendas interesantes como "La Rubia", una mujer delgada y de pelo trigueño que deambula por las dunas. Vestida con una túnica negra pedía alojamiento en cada vivienda y terminaba por entrar al hogar pampino en busca de sus hijos. Al no encontrarlos, desaparecía misteriosamente. Supongo que una versión de La Llorona mexicana.
Gracias y saludos!
Borgo.

Doctora dijo...

Un espíritu que pide tabaco a la gente y no es español? No me lo puedo creer ;P

Saludos!

AMALIA dijo...

Estupendo relato.
La amistad siempre es buena y la que surgió con la Ventisca es muy curiosa.
Un abrazo.
Te deseo un feliz fin de semana.

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Eso le pasa por andar a jugar con cosas de mayores jejejej. Ahora a saber que sale de ahí...
La portada del libro es muy buena, te felicito .
Tomo nota de la receta,es una forma diferente de poner los filetes empanados.
Besos Miquel y buen fin de semanaç
Puri

Frodo dijo...

Todos demasiado Argentino, Miquel. ¿viste que no nos gusta mucho que se hable de nosotros? jajaja... ni nosotros hablamos tampoco de nosotros mismos... nuestro ego siempre ahí abajo, perfil bajo.

Fui un privilegiado y sabes por qué. Esa ilustración es excelente. Acompaña perfecto el relato de truco, mate y pampa.
Te dejo una canción del "Pampa Larralde" que habla del Viento del sur
https://www.youtube.com/watch?v=lIKETL6ZJC0

El Pombero es de las provincias más al norte de Argentina, es del Paraguay y del sur de Brasil, pero te juro que incluso en Buenos Aires puede uno toparse con Pomberos y siempre te "manguean" tabaco (u otras hierbas)

De la Coca Sarli se cuentan tantas historias que una escena con el Pombero no me llamaría para nada la atención. Daba para imaginar mucho a los muchachos...

Acerca de las milanesas napolitanas la primera curiosidad es que es un oxímoron que solo a nosotros los argentinos se nos puede ocurrir esa contradicción (¿ves que no nos gusta ser autorreferenciales? ja!)

Me encantó la entrada Miquel!!
Abrazo grande!

PD: unos brasileros me decían "¿qué le pasa a un argentino si se lanza desde su ego?... se suicida reventándose horriblemente"




Frodo dijo...

Ah, me encanta Roberto Arlt. Muy buena portada!!

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora! Una observación muy acertada. Yo no entiendo como sobrevive la industria tabaquera de este país, los que no fumamos no nos compramos tabaco y los que fuman tampoco. Cuando salgo de noche es raro que nadie me pida "un piti" ¿Habrá algún duende que sólo pida fuego?
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Amalia! Me alegra verte.
La amistad o el amor no conoce razas ni... elementos. Al viento del Sur en Argentina se le llamaba "Viento de Otoño", el que hace madurar las frutas y el maiz.
Abrazos y feliz fin de semana.
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Dulcinea? Mientras no les salga el monstruoso Tifón, el equivalente masculino de las arpias...
Muchas gracias, me encanta ese autor que tiene una novela muy buena: "El lanzallamas".
Además de fáciles de hacer las milanesas están muy buenas acompañadas de patatas fritas (a veces en Argentina te ponían un huevo frito encima y las llamaban "papas a caballo") y yo añado un toque nacional con pimientos de Padrón.
Besos, Puri y muy buen finde!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo! De algo me tenía que servir aquel accidentado viaje a la Pampa. En "La isla del tesoro" decían: "Tenemos dos aliados, el ron y el clima", pues allí nos ayudaban el mate y la música de Spinetta.
Por aquí también circulan muchos pomberos, y la película "Carne" de Sarli fue un éxito sorpresa cuando se estrenó hace 10 años en un cine club de Barcelona.
Lo de las milanesas napolitanas es como ese plato típico catalán llamado "Macarrones a la italiana", mirá vos. Borges opinaba que el desmesurado ego de los argentinos era por su ascendencia italiana, "Los argentinos son italianos que hablan español", decía...
Me alegra mucho que te haya gustado la entrada y gracias por el aporte de las cartas.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola de nuevo, Frodo! Es una muy buena historia fantástica. Antes había ilustrado un libro de Arlt con dos de sus relatos "Noche terrible" y "Una tarde de domingo". Recientemente he descubierto a Horacio Quiroga "El Poe uruguayo".
Borgo.

Nury ruri dijo...

Qué historia :) es un auténtico romance, ja, ja.
Esa receta parece muy rica pero una auténtica bomba.
Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Nury! Un romance apasionado con vientos huracanados. Sería interesante ver lo que pasaba en aquella reducida habitación. Los vientos del Sur son muy fogosos.
No tanto si los filetes son delgados. A mí me gusta mucho acompañados de una ensalada verde o unas espinacas salteadas.
Saludos!
Borgo.

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

Me sigues produciendo tan buenas producciones que tu relato me recuerda a uno llamado "La Tolvanera" de Robert Aickman (escritor de relatos de fantasía y terror no-patente, muy enigmáticos, a veces no percibes temor siquiera; son cuentos de la extrañeza) bastante anómalo-¡como yo!- pero de inolvidable factura narrativa. El protagonismo lo cobra también un vórtice de polvo, una corriente de aire envolvente y personificada, como en tu caso, que además está ilustrado por ti como toca.
No había oído hablar del ente que describes. Sin embargo"El Wendigo" del maestro Algernon Blackwood, sí, tengo algunos libros suyos porque lo adoro.(Me he especializado en literatura clásica de terror poco frecuente: Machen, Dunsany, Jean Ray, Claude Seignolle, el propio Aickman y tantos otros) En Sudamérica había leído yo sobre el "Imbunche" un campesino deforme con la cabeza vuelta del revés y extremidades insólitas.
Y como siempre tus recetas avivan la gazuza.
Atentamente,


¡ R e p o r t e r !

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

¡Perdón! Al principio quería decir "produciendo tan buenas vibraciones" Disculpa majete.
¡Otra vez Atentamente....R. !

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Reportero? He de leer a Aickman (y si es posibe a su padre, cuya novela "El escarabajo" compitió en popularidad con el Drácula de Stoker) pero sus "Cuentos extraños" están descatalogados. A los escritores de temas fantásticos nos gusta otorgar personalidad a elementos como el viento. Aickman decía que lo suyo no eran cuentos de terror sino relatos extraños. Buscaré en la Librería Gigamesh.
Me encanta "El Wendigo", quizá viste mi portada en mi blog Rosebud. Jan Ray es un gran escritor apenas recordado. Tengo "La ciudad del miedo indecible" y recuerdo la película "Malpertuis" basada en una novela suya y protagonizada por Orson Welles.
Muy inquietante debe ser ese Imbunche...
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Reportero! Aaaah, buenas vibraciones... bueno está muy bien.
Gracias de nuevo por tu visita!
Borgo.

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

M i q u e l : ¡Estás de Enhorabuena! Ediciones Atalanta está rescatando los cuentos de Aickman. Por eso te decía que tengo muy fresco lo de La tolvanera. Antes de ellos, en Ediciones Acervo, a través de librerías de viejo, leía salteadamente cosas suyas, pero ahora poseo la elegancia de dos tomos de Atalanta : "Cuentos de Los Extraño" (propiamente dicho) y "Las Casas de Los Rusos" . Son ediciones caras pero merecen la pena.
En cuanto a Jean Ray, soy "Rayen", es decir, así es como se nos conoce a los apasionados de Ray. ¡Ahora bien! Tengo todo lo publicado en España pero son editoriales desaparecidas de los años 70 y 80. Está absolutamente ignorado y es mágico. Excepto las historias de su detective Harry Dickson que son demasiados "paperback", el resto lo tengo todo.
¡Buenos Días Majete!

miquel zueras dijo...

Hola, Reportero! Gracias por hacerme saber lo de Ediciones Atalanta (por cierto, qué portada más sosa) y hoy mismo pienso hacerme con un ejemplar de "Cuentos de lo extraño".
Es difícil encontrar actualmente libros de Ray. Acabo de adquirir "El extraño resplandor verde" de Ed.Jucar en una librería de viejo, la misma donde encontré "La ciudad del miedo indecible" en un ejemplar de bolsillo que sacaba el periódico El Observador, el primero en el que publiqué ilustraciones y también el primero donde no me pagaron.
Gracias de nuevo y buenos días!
Borgo.

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

¡Qué bueno! De Editorial Júcar tengo mucho de lo de Harry Dickson...¡¡¡¡vaya sorpresa!!!!...con El Observador....mucho de Ray lo tengo ahí excepto Malpertuis -en una editorial muy rara cuyo nombre no me acuerdo- y el grueso de las tropas en una edición muy rara de Aguilar.
¡Buenas Tardes!

Folk dijo...

Me ha parecido muy bien escrito el relato de "La ventisca"...

Saludos!

miquel zueras dijo...

Buenas tardes, Reportero! Ahora me propongo seguir la literatura de Ray aunque supongo que no será nada fácil. Me esperan días de exploración por librerías de viejo en Gràcia y el Mercat de Sant Antoni. ¡Deséame suerte!
Saludos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Folk? Muchas gracias, de verdad que agradezco que te guste el relato. Espero que mi paso por la Pampa me sugiera más historias, es un lugar muy interesante.
Saludos!
Borgo.

Alimaña dijo...

Magnífico pupurrí, esperaría ansioso una saga de "Ventisca" de no ser por lo complicado que sería recrearla en carne y hueso jajaja

Un abrazo

miquel zueras dijo...

Hola, Alimaña! Me alegra verte de nuevo por aquí. Ya es difícil dibujar el viento (yo lo hago con eso que llamo "tallarines") pero de ahí podría salir cualquier cosa. Eso lo saben los griegos pues el dios Eolo se dedicaba a dejar su semilla por ahí.
Abrazos!
Borgo.