sábado, 31 de diciembre de 2011

MÁS PORTADAS CON ESVÁSTICA

En mi post del pasado 7 de abril comentaba lo que me dijo mi agente: "En las novelas con nazis de fondo pon una esvástica en la portada y el libro vende más. No sé porqué pero es así". Insisto: que nadie interprete esas imágenes como apología del nazismo.


Nazis, platillos volantes y abducidos, un cóctel irresistible para Iker Jiménez.


Un toque art-decó para una autora imprescindible en la biblioteca de nuestros padres.


Seguro que todos recuerdan la película -la primera en abordar el tema de la clonación- con Gregory Peck y Lawrence Olivier.


Otra estupenda película. Bourvil y Jean Marais se dedican al mercado negro y han de llevar un cerdo cortado en piezas a través del París ocupado eludiendo gendarmes y patrullas alemanas.


Magnífica novela, fue mi primera portada para la editorial argentina Orenheim.

BORGO LES DESEA MUY FELIZ AÑO NUEVO

Hasta el hombre lobo ha decidido ponerse guapo para Nochevieja y aquí le vemos recortándose la pelambrera en Llongueras-
Y si quieren desmadrarse está noche aquí tienen el tema Bambú, Bambú de Las Primas. Ojo a la letra que no tiene desperdicio. Con el salto del canguro moviendo el culo...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

WHODUNIT (2) LA BESTIA DEBE MORIR


La bestia debe morir (Black Werewolf, 1974) o La cacería humana en Hispanoamérica es un más que curioso Whodunit. Tom Newcliffe (Calvin Lockhart), un rico hombre de negocios y gran cazador, ha perseguido y cazado todas las especies que ha podido encontrar. Todas menos una, que todavía no ha sido identificada. Newcliffe invita a 6 personas a pasar el fin de semana en su casa de campo. Ninguno de ellos puede abandonar la finca durante el tiempo que permanezcan allí. Newcliffe sospecha que hay un hombre lobo en la zona y que uno de sus invitados es el portador del virus. Su plan es descubrir cuál de sus invitados es la bestia nocturna y cazarla, para así aumentar su impresionante colección.
Entre esos invitados se hallan Peter Cushing, Anthon Diffring –el nazi oficial del cine bélico de los sesenta- un irreconocible (por joven) Michael Gambon, el Albus Dumbledore de la serie Harry Potter y Charles Gray, el narrador de The Rocky Horror Picture Show.
Casi al final la película se interrumpe 30 segundos con un reloj sobre cada uno de los personajes para dejar al espectador averiguar la identidad del hombre lobo.
La bestia debe morir fue producida por Amicus Films, compañía que intentó rivalizar con la Hammer en la creación de películas de terror durante los años setenta. Advierto que no es ninguna maravilla –lo escueto del presupuesto obligó a que algunas escenas del hombre lobo fueran interpretadas por un pastor alemán- pero se trata de toda una curiosidad por el intento de juntar una trama a lo Agatha Christie con una cinta de terror al estilo Hammer. Para coleccionistas de rarezas cinematográficas.
Aquí está el enlace para descargar:
http://www.megaupload.com/?d=4KUZ45Q5

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿SE SUICIDÓ ALGÚN MUCHNICK?

Dedicado a deWitt del excelente blog YO CONFIESO que me ha proporcionado la idea.

Nos ha dejado Mickey Carroll, el último superviviente de los Munchnicks como llamaron a los enanos de El Mago de Oz (1939) Carroll era el único que tenía una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Se ha comentado que esta película fue gafe desde el inicio del rodaje. El primer actor que encarnó al Hombre de Hojalata, Robert Young, estuvo al borde de la muerte por una severa reacción alérgica al maquillaje. El primer perro de Dorothy murió al ser pisoteado por uno de los guardias de la bruja y Margaret Hamilton, la Bruja del Oeste, sufrió graves quemaduras al incendiarse la escoba sobre la que iba montada.
También sobre los Munchnicks se cuentan muchas historias. El estudio contrató a todos los enanos y enanas del Sindicato del Espectáculo. Al parecer se pasaban el día bebiendo, jugando al póker y tocándole el culo a todo miembro femenino que se ponía a su alcance, se dice que celebraban orgías, incluso circula una siniestra leyenda relacionada con estos pequeños actores: aseguran que uno de ellos se ahorcó durante el rodaje, precisamente uno de los tres Munchnicks protagonistas que aparecen en la foto y que ese momento fue recogido por las cámaras. En este video aparece un extraño objeto colgante al fondo del decorado que se supone sería el cuerpo del enano suicida.
He visto varias veces este documento y sólo he conseguido ver algo remotamente parecido a un avestruz, claro que mi vista no es demasiado fiable.


FELICES COMILONAS


Cuando Chaney, Carradine y Lugosi le dijeron al infortunado Tor Johnson que sería el plato fuerte de la cena de Nochebuena no pensó que lo decían en sentido tan literal.

El Fantasma de la Ópera se sintió indispuesto a causa de los excesos gastronómicos y el pacharán. Este es el momento en que su esposa le reprende: "¡Todos los años igual! Y ahora tendré que conducir yo..."

viernes, 23 de diciembre de 2011

LA PELÍCULA MÁS BUSCADA


El 2012 ya está a la vuelta de la esquina. El supuesto año apocalíptico según un críptico calendario maya y la fecha prevista para que London After Midnight pase a ser de dominio público.
London After Midnight (1927) es sin duda la más famosa de las películas perdidas. El Grial de los buscadores de rarezas cinematográficas. La –supuesta- única copia de la película quedó destruida en el incendio que se produjo en 1963 en la bóveda nº 7 de los archivos de la Metro. Desde entonces muchos coleccionistas la han buscado infructuosamente. Forrest J. Ackerman, desde su revista Famous Monsters ofreció una recompensa a quien le trajera aunque solo fuera un rollo de película sin resultado. La revista Dirigido por ha publicado recientemente que un coleccionista privado guarda celosamente una copia a la espera de que caduquen los derechos en el 2012 para producir su edición en DVD.
London… fue dirigida por Tod Browning, el director de Freaks. El protagonista es Lon Chaney, el Hombre de las 1000 caras, quien diseñó esa curiosa capa con alas de murciélago. Browning quería que Chaney protagonizara su próximo proyecto Drácula que sería su primera película pero Chaney falleció repentinamente y Bela Lugosi se encargó de sustituirle.
De momento tenemos que conformarnos con este montaje a partir de fotos fijas.



La película que sí ha aparecido últimamente es Gift of Gab (El don de la labia, 1934) considerada perdida durante años y cuyo principal reclamo es que podía tratarse de una comedia con Bela Lugosi y Boris Karloff. Los dos astros del terror aparecen en este fragmento de manera muy escueta (Lugosi pregunta la hora y poco más) Es curioso el look de Karloff que parece querer imitar al de Lon Chaney de London After Midnigth.



BORGO LES DESEA MUY FELIZ NAVIDAD


¿No es una foto entrañable? Ed Wood, Lugosi y señora junto al árbol navideño.
¡Felices Fiestas!

martes, 20 de diciembre de 2011

WHODUNIT


¡Por fin mi primera portada de Agatha Christie! Diez negritos, la obra emblemática del Whodunit.
Whodunit, traducido castizamente: ¿Quién ha sido? Me encanta ese subgénero de la novela de misterio. El esquema argumental viene a ser el siguiente: en un entorno cerrado –una apartada casa de la campiña inglesa es lo ideal- se ha producido un asesinato y hay varios sospechosos pero el culpable suele ser el que despierta menos recelo. Agatha Christie y Earl Derr Biggers fueron los autores que más se prodigaron en este cliché; los dos pertenecían a la Mistery Society, un club de escritores cuyas normas prohibían usar pasadizos secretos y venenos inexistentes en sus obras.

Estas tramas inspiraron uno de los más conocidos juegos de mesa: el Cluedo. Tengo una propuesta de un juego que podría llamarse Spanish Cluedo: se celebra una fiesta en una aislada mansión mesetaria. El anfitrión es el señor Negro Dinero que ha aparecido asesinado. También están presentes (de izquierda a derecha del dibujo) Verde Sarga, un coronel de la Legión, la bella señorita Carmesí, folclórica, aspirante a actriz y amante del señor Azul Mahón, un ex diputado de las cortes franquistas y socio del señor Negro Dinero en turbios negocios inmobiliarios en Torremolinos.
Posteriormente aparecerán Rojigüaldo, un torero asiduo de la prensa del corazón acompañado de la señorita Fucsia, una modelo adicta al pacharán y deambulando por los alrededores el siniestro Morado Casulla, sacerdote líder de una secta secreta-esotérica próxima al Opus Dei. Todos ellos con un oscuro pasado y también con más o menos motivos razonables para cargarse al señor Negro Dinero.
Si alguna marca de juegos está interesada yo me pongo enseguida a dibujar el tablero y diseñar las tarjetas.


Un cadáver a los postres (Murder by Death, 1976) es una maravillosa comedia que se burla de las convenciones del Whodunit. El guión de Neil Simon –inspirado en Diez negritos de Agatha Christie- reúne en un caserón inglés a todos los detectives famosos: Nick y Nora Charles (David Niven y Maggie Smith) Miss Marple (Elsa Lanchester) Charlie Chan (Peter Sellers) Poirot (James Coco) y Sam Spade (Peter Falk) Un mayordomo ciego (Alec Guinness) les alojará en habitaciones siniestras y el anfitrión de la velada con crimen incluido es nada menos que Truman Capote. Un título de culto. Hasta los créditos son una maravilla, los personajes fueron dibujados por el mítico Charles Addams, autor de la siniestra Familia Addams.


Aquí para descargar la película:
http://www.megaupload.com/?d=I17V6JN9

jueves, 15 de diciembre de 2011

FIEBRE DE LAS MONTAÑAS (RELATO)

Este cuento lo he enviado a un concurso de microrrelatos de terror convocado por la Editorial Orenheim de Buenos Aires, a ver si vuelvo a tener suerte, también he preparado una portada:


El viento aullaba y rugía. Horace tuvo que gritar para hacerse oír desde el extremo de la cabaña:
-¡Ramsey, trae un cuenco de sopa para Wallace!
Wallace hacía tres meses que había muerto.
No era adecuada esa farsa. No lo era para nadie.
Ramsey miró hacia los ribetes acanalados de hielo de la ventana. Millas y millas de nieve iluminada por rayos fantasmales titilando hacia el norte. Una visión aterradora.
-¡Horace!
Ramsey se sentó frente a una mesa llenando con el pulgar una pipa de brezo. Horace se acercó, era fornido, con una densa barba negra que contrastaba con sus ojos febriles. Ramsey le indicó con la mano libre que se sentara.
-Horace… no quiero que sigas con ese juego en una sala vacía. Wallace lleva tres meses muerto. Creo que ya sé lo que te pasa, escucha…
Las vigas crujían. Una pesada y extraña ráfaga bajó por la chimenea esparciendo brasas. Fuera no se veía nada, salvo los remolinos de nieve.
-¿Recuerdas que nos habló de ello aquel trampero que pasó por aquí en verano? Lo llaman fiebre de las montañas. Les ocurre a los que viven mucho tiempo aislados. Ven cosas… cosas que no existen, como tú ahora cuando… bueno, cuando crees ver a Wallace.
Ramsey hablaba como un médico entusiasta pero incompetente. Desplegó un mapa sobre la mesa y señaló un punto con el índice.
-En cuanto la tormenta amaine nos pondremos las raquetas de nieve y bajaremos al valle para vender las pieles. Luego nos dirigiremos al sur, aquí, tengo un amigo que trabaja de capataz en el ferrocarril de las Black Hills. Me prometió un puesto de cocinero en el campamento, tú podrías ser mi ayudante.
Horace permaneció en silencio con una extraña expresión burlona.
-¿Horace?
La sala estaba a oscuras a excepción de los rojos reflejos que provenían del hogar.
-¿Horace?...
Ramsey suspiró y se puso a fumar en silencio paseando su mirada por la casa vacía.
En un profundo terraplén cercano la nieve ya había cubierto los rígidos cadáveres de Wallace y Horace.
La tierra estaba demasiado helada para cavar dos tumbas.

martes, 13 de diciembre de 2011

EL AUTÓMATA JUGADOR DE AJEDREZ



¿Se imaginan jugar una partida de ajedrez con Napoleón, Benjamín Franklin y Edgar Allan Poe y encima ganarles a todos? Pues esto lo consiguió El Turco, un famoso autómata, invencible jugador de ajedrez y uno de los mayores engaños de la historia. Poe además le dedicó un relato: El jugador de ajedrez de Maezel.

El Turco fue creado por el barón Kempelen (que por cierto tampoco era barón) un hábil artesano eslovaco que sostenía que su artilugio funcionaba a base de campos magnéticos. Aquí se puede ver el aspecto de la máquina con un autómata tocado con turbante que movía las piezas. Lo que los asombrados jugadores de la época desconocían es que en su interior se escondía el maestro ajedrecista Schlumberguer que había perdido ambas piernas en la guerra y era él y no el autómata quien realmente movía las piezas. Un ingenioso sistema automático comunicaba el tablero con un tablero secundario escondido en el interior que permitía a Schlumberguer seguir el juego. Cuando éste movía una pieza un resorte encajado en el brazo del autómata repetía su movimiento.
Napoleón, un apasionado del ajedrez, se desplazó a Viena para competir con el famoso Turco. Jugó tres partidas siendo derrotado en todas. El corso tenía mal perder y terminó golpeando el tablero desparramando las fichas.
Lo que Napoleón ignoraba es que sus adversarios conocían su afición por el ajedrez y habían decidido tenderle una trampa con la intención de apresarle mientras jugaba contra el autómata, aunque el plan fracasó y el Emperador logró huir de la ciudad sin ser apresado. Aquí se reproduce la tercera partida que Napoleón disputó con la supuesta máquina:

1. e4 / e5 2. Df3 / Cc6 3. Ac4 / Cf6 4. Ce2 / Ac5 5. a3 / d6 6. 0-0 / Ag4
7. Dd3 / Ch5 8. h3 / Axe2 9. Dxe2 / Cf4 10. De1 / Cd4 11. Ab3 / Cxh3+
12. Rh2 / Dh4 13. g3 / Cf3+ 14. Rg2 / Cxe1+ 15. Txe1 / Dg4 16. d3 / Axf2
17. Th1 / Dxg3+ 18. Rf1 / Ad4 19. Re2 / Dg2+ 20. Rd1 / Dxh1+ 21. Rd2 / Dg2+
22. Re1 / Cg1 23. Cc3 / Axc3+ 24. bxc3 / De2++.



Kempelen murió en 1805 y desde entonces su famoso autómata pasó por muchas manos y un ajedrecista enano ocupó el puesto de Schlumberguer. Al final la máquina fue donada al Museo Peale en Filadelfia donde quedó destruida por un incendio en 1854, ochenta y cinco años después de su construcción.