Con este relato participo en la convocatoria Halloblogween
con el tema Criaturas de la noche del blog ¿Quieres que te cuente? Se trata de
escribir un cuento de no más de quince líneas sobre alguna criatura nocturna.
LA LLORONA
Tenía que enviar el dibujo para una portada a primera hora
del día siguiente. Aún seguía trabajando
ya muy entrada la noche cuando irrumpió la llorona en mi habitación.
Me quedé helado. No podía mover un solo musculo viendo a
aquel espectro totalmente vestido de blanco profiriendo horribles gritos y
alaridos -¡Aaaaay, mis hijooos!!!- gemía. Una cascada de lágrimas fantasmales
brotaba de las negras cuencas de sus ojos.
De repente la habitación quedó mágicamente vacía. Repleta,
eso sí, de ecos de llantos e infinitas
ausencias todavía presentes.
Hablando de ausencias: se ha llevado mi paquete de kleenex.
FIN
JORNADA CULINARIA Y TERRORÍFICA
Cuando publiqué en Borgo mi portada de la célebre novela Soy
leyenda, un grupito de fans del libro se puso en contacto conmigo y acordamos
que celebraríamos una comida en mi piso con el único menú que aparece descrito en
éste: zumo de tomate, lonchas de cordero y alubias; la cena del protagonista Robert
Neville, el último hombre vivo en un planeta infestado por vampiros.
“Neville se sirvió un vaso de zumo de tomate, dio la vuelta
a las lonchas sobre la plancha y apagó el fuego del cazo de las alubias.
Ben Cortman gritaba:
-¡Ven, Neville!
Neville se sentó, dejó escapar un suspiro y empezó a comer.”
(Soy leyenda. Richard Matheson)
Uno de los momentos más frikis de la velada. Yo soy el del
centro, y me parece que el vampiro de la izquierda tiene las manos algo largas.
Hoy salgo a buscar rovellons (níscalos) que por aquí somos
muy micófagos (comedores de setas) Antes desconecto el ordenador, cuando éste
se da cuenta de que empieza a apagarse murmura: “Miquel, Ya sé que no me he
portado del todo bien. Sé que he tomado últimamente algunas decisiones
equivocadas, pero puedo asegurarle que mi trabajo volverá a la normalidad”...
Esto me lo hace desde que me descargué el 2001 de Kubrick.
Alguien aporrea mi puerta –odio los timbres-, qué raro…
¿quién podrá ser a estas horas de la noche?
...Y un cuento de fantasmas muy, muy breve.






















