martes, 1 de noviembre de 2016

CRIATURAS DE LA NOCHE

Con este relato participo en la convocatoria Halloblogween con el tema Criaturas de la noche del blog ¿Quieres que te cuente? Se trata de escribir un cuento de no más de quince líneas sobre alguna criatura nocturna.
LA LLORONA
Tenía que enviar el dibujo para una portada a primera hora del día siguiente. Aún seguía  trabajando ya muy entrada la noche cuando irrumpió la llorona en mi habitación.
Me quedé helado. No podía mover un solo musculo viendo a aquel espectro totalmente vestido de blanco profiriendo horribles gritos y alaridos -¡Aaaaay, mis hijooos!!!- gemía. Una cascada de lágrimas fantasmales brotaba de las negras cuencas de sus ojos.
De repente la habitación quedó mágicamente vacía. Repleta, eso sí, de ecos de llantos  e  infinitas  ausencias  todavía presentes.
Hablando de ausencias: se ha llevado mi paquete de kleenex.
FIN
JORNADA CULINARIA Y TERRORÍFICA
 Cuando publiqué en Borgo mi portada de la célebre novela Soy leyenda, un grupito de fans del libro se puso en contacto conmigo y acordamos que celebraríamos una comida en mi piso con el único menú que aparece descrito en éste: zumo de tomate, lonchas de cordero y alubias; la cena del protagonista Robert Neville, el último hombre vivo en un planeta infestado por vampiros.
“Neville se sirvió un vaso de zumo de tomate, dio la vuelta a las lonchas sobre la plancha y apagó el fuego del cazo de las alubias.
Ben Cortman gritaba:
-¡Ven, Neville!
Neville se sentó, dejó escapar un suspiro y empezó a comer.”
(Soy leyenda. Richard Matheson)
Uno de los momentos más frikis de la velada. Yo soy el del centro, y me parece que el vampiro de la izquierda tiene las manos algo largas.
Hoy salgo a buscar rovellons (níscalos) que por aquí somos muy micófagos (comedores de setas) Antes desconecto el ordenador, cuando éste se da cuenta de que empieza a apagarse murmura: “Miquel, Ya sé que no me he portado del todo bien. Sé que he tomado últimamente algunas decisiones equivocadas, pero puedo asegurarle que mi trabajo volverá a la normalidad”...
Esto me lo hace desde que me descargué el 2001 de Kubrick.
Alguien aporrea mi puerta –odio los timbres-, qué raro… ¿quién podrá ser a estas horas de la noche?

...Y un cuento de fantasmas muy, muy breve.

lunes, 24 de octubre de 2016

EL DÍA QUE IVÀNOV VLADIMIR FUE A CAMBIAR EL MÓVIL

(Drama ruso en 1 acto)
Ivànov Vladimir entra en la tienda Karamazov Hnos. Telefonía Móvil. Coge un número de la máquina y se dirige a la mesa con un letrero donde se lee Atención al cliente a cargo de  la empleada Selvinski Galina. En la cola, delante de Vladimir, un cosaco se lamenta a Galina que se quedó sin cobertura en medio de la estepa lo que le causó una profunda pesadumbre existencial.
 El cosaco se marcha dejando a Galina sumida en un mar de zozobra y confusión. La vida de Galina no ha sido un camino de rosas. Se crió en España donde estaba destinado su padre, agregado militar de la embajada rusa. Sus compañeros de colegio le cantaban: “La Galina Tururetaaaa!” imitando los aspavientos de una gallina ante el regocijo general, hasta el profesor se meaba de la risa.
Una premonición de inminente catástrofe se extiende como un banco de niebla sobre Karamazov Hermanos cuando Vladimir muestra su ticket con el número a Galina y dice:
-Quisiera cambiar mi móvil.
-¿Tiene la factura o una copia del contrato? –pregunta Galina intentando conservar el aplomo aunque nota que su mundo, tal como lo conocía, empieza a derrumbarse.
-Perdí  el portafólios con todos mis papeles durante el asalto al Palacio de Invierno –responde Vladimir-. Tynianov Natasha, mi parienta, siempre me lo dice: “Vladi, no te lleves documentos a esos fregados que luego lo pierdes todo, si es que eres un desastre.” 
 Galina saca una petaca de vodka y toma un largo trago para infundirse valor pues se dispone a formular una pregunta que es la quintaesencia de la paradoja humana:
-¿Qué problema tiene con su móvil?
-Mire usted –Vladimir introduce una mano en su bolsillo izquierdo y saca un arenque ahumado –Huy, perdón, es el otro bolsillo-. Introduce una mano en su bolsillo derecho y saca un móvil color azul báltico-. Es un Galaxi Note-7 Samsung. Se recalienta tanto que a veces no puedo ni sostenerlo… ¡Eh, mire! ¡El móvil empieza a echar humo! ¡Está ardiendo!
El teléfono explota con violencia cubriendo el escenario de polvo y cascotes. Sangre y vísceras salpican a los espectadores de las tres primeras filas.  La orquesta ataca la partitura de la romanza Ochi Chornia mientras el público aplaude con entusiasmo.
 UN MAL DÍA EN EL SET DE DOBLAJE
Mañana tengo una prueba de doblaje para una serie de animación (Hotel Zombie) y estoy nervioso pues la última fue bastante accidentada. En un escena cargada de tensión sexual de Pequeñas mentiras sin importancia mi compañera se sintió mal y fue sustituída en el minuto 0.29. Yo me desconcentro y en el minuto 0.40 la pifio en la sincronización.
Claro que al lado de Marion Cotillard es normal que uno se descontrole.
EL PERSEGUIDOR
Me encanta que me encarguen una portada de uno de mis libros favoritos. El perseguidor, una de las mejores novelas de Cortázar; imprescindible.



jueves, 13 de octubre de 2016

PASAMOS A PUBLICIDAD

GENTE QUE LLAMA A MI PUERTA (3)
 Suena un timbre. Sigo odiando los timbres, pero esta vez es el interfono. Reduzco el fuego y tapo la cazuela del pollo a la paprika centrada sobre una araña azul de llamas de gas. Es lunes, día que atrae a los repartidores y mensajeros que se confunden de piso.
-¿Diga? – Me llega una voz potente a través de un micrófono y tres altavoces contrafase:
-¿Qué tal? Muy bien, con OKAL.
“- A mí plim, yo duermo en Pikolin.
“-Un poco de pasta basta. Giooooor…
“- Patés La Piara, más buenos que el pan.
“-Colgate, el mal aliento combate.
“-Un poco de Magno, es mucho.
“-Phillips, mejores no hay.
“-Moraleja, compre una Agni y tire la vieja.
“-Natillas Pulevaaa –…canturrea, y yo le pregunto:
-¿Es usted repartidor de correo comercial?
 -¡Sí, señor! –responde jovial-. Sector Vintage, como ya habrá deducido por mi repertorio de anuncios. Ya tengo una edad…. sólo me falta una semana para jubilarme. ¿Me abre para dejar unos folletos?
Normalmente no abriría, pero ese original repartidor me cae simpático. Pulso el botón abrepuertas pero al instante oigo a través del telefonillo el chirriar de unos neumáticos sobre la grava seguido de sendos disparos, un gemido y el sordo plof de un cuerpo que se desploma.
Lo siento por el repartidor de publicidad vintage, pero ya se sabe lo que pasa en las películas cuando alguien dice: “Sólo me queda una semana para jubilarme”. Una frase maldita.
Mientras remuevo el guiso de la cazuela me viene a la cabeza una frase desde un recoveco de la memoria: "¡Adelante mis 43!!!"

POLLO A LA PAPRIKA
 "Para cenar me sirvieron pollo con pimentón, un plato delicioso que da una enorme sed. El camarero me dijo que se llamaba paprika hendl (pollo paprika) un plato nacional."
(Diario de Jonathan Harker. "Drácula", de Bram Stoker)
RECETA: dorar en aceite pollo cortado en octavos, reservar y sazonar con sal, pimienta y pimentón. En el mismo aceite sofreír 1pimiento rojo grande cortado en tiras, 1 cebolla picada y 2 dientes de ajo. Añadir 2 cucharadas soperas de pimentón picante, remover y verter 1 vaso de vino blanco. Dejar reducir un poco y añadir nata de cocina. Triturar todo en la batidora. Volver a poner los trozos de pollo en la cazuela, añadir la crema de pimiento y paprika, tapar la cazuela y dejarlo cocer con el fuego al mínimo unos 20 m. Se suele acompñar con arroz blanco. ¡Ah! y no da tanta sed como dice el amigo Harker.
CON LA IGLESIA HE TOPADO...
Recibí una buena noticia, se prepara la segunda edición de mi libro Sombras y siluetas. La editorial me envió unos cuantos ejemplares más. Una vecina, testiga de Jehová, coincidió en mi rellano cuando el repartidor me los entregaba y me pidió uno. Ayer me encontré el libro en mi buzón con una nota en la que decía: "Lo siento pero el libro no coincide con mis creencias por su contenido erótico y esotérico." Me temo que he perdido el público de los testigos de Jehová.

Y hablando de religión, los lovecraftianos ya tienen Papa, se llama Cthulhu Primero.

sábado, 1 de octubre de 2016

EL LENGUAJE DE LAS SERIES DE TV

CLIFFHANGER

Literalmente colgando de un barranco. Cuando el final del capítulo lo dejan con el mayor suspense posible para esperar ansiosos la próxima temporada.  Puede que el más recordado sea el final de la segunda temporada de Dallas (1980) que acuñó la frase: ¿Quién disparó a J.R.?, dejando en vilo a sus seguidores durante tres meses.
BLACKLASH

Significa rechazo. Es una reacción adversa a algo que ha ganado popularidad. Suele ser consecuencia de críticas en las redes sociales y los blogs. Últimamente la han tomado con Modern Family, acusándole de repetitiva y de mostrar un humor más blando.
HATER

Un personaje que se hace odioso. En esto también participan –y mucho- las redes sociales. Muchos dardos se han dirigido contra el sibilino Loki, de Los vikingos, Lisa Simpson, el irritante Ted Mosby (Como conocí a vuestra madre) Skyler (Breaking Bad) -a la que los fans pusieron a caldo por dejar a Walter White- y muy especialmente Carl Grimes, al que muchos seguidores de Walking Dead querrían ver rociado con salsa barbacoa y servido a los zombis.
SHIPPERS

 Piden en las redes que dos personajes terminen en la cama. Los campeones de la tendencia Ship fueron Mulder y Scully que pasearon tensión sexual por muchas temporadas de Expediente –X. También se da entre los protagonistas de Bones  y Castle. Se conoce como Slash el Ship homosexual, como el de Alan y Walden en la última temporada de Dos hombres y medio, que no impidió la cancelación de la serie, cosa que ya se veía venir.
Ah, y también existen los Wedding-Shippers, los que exigen que los actores se casen –en la ficción, claro- entre ellos. Se han salido con la suya en la décima temporada de Big Bang Theory que se inicia con la boda entre Leonard y Penny.
CROSSOVERS

Los personajes de una serie aparecen en otra. Hay muchos ejemplos, aunque yo destacaría la afición de los C.S.I. (Las Vegas, Miami, New York) a coincidir en sus tramas, incluso Grissom en la octava temporada de C.S.I. Las Vegas se unió al reparto de Dos hombres y medio en un capítulo titulado Two and a Half Deaths; muy apropiado.
Últimamente se ven muchos Crossovers en las series animadas, la familia Simpson se ha paseado recientemente por Futurama y Padre de familia.
BOTTLE EPISODE


En esencia, un capítulo rodado con menos dinero de lo habitual. Para ello suelen recurrir a rodarlo en algún set de decorado ya existente y con el mínimo de personajes. El nombre se debe a los frecuentes episodios de Star Trek  rodados a bordo de la nave;  los actores de la serie se referían a ellos como Ship in a Bottle (nave dentro de una botella) El controvertido capítulo Fly' de la serie 'Breaking Bad' se desarrolla casi en su totalidad dentro del laboratorio de Walt, y tan sólo los dos protagonistas (Jesse y el propio Walter) aparecen durante todo el episodio, uno de mis favoritos de la serie. 
Y ahora, un microrrelato con risas enlatadas:
LA TABERNA DE LAS CARCAJADAS
Entre copa y copa se cuentan chistes y ríen, y ríen, cada vez más fuerte, llenando el local de carcajadas jocosas que crecen y se ensanchan y –dado que el peso específico de las carcajadas jocosas es menor que el aire- la taberna se eleva y se aleja volando, como un globo habitado, por encima de ciudades, valles y montañas.
FIN
MI PRIMERA PORTADA DE OTOÑO
El pecho, de Philip Roth, es una divertida parodia de La metamorfosis kafkiana.
Alan Kepesh, profesor especializado en Kafka, despierta un día convertido en un pecho femenino, aunque se lo toma positivamente: "Al menos no tendré que ir lejos cuando quiera tocar un pecho", dice. Si la vida te da limones, haz una limonada.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA ANTI-FIESTA, Y MÁS COSAS...

LA ANTI-FIESTA (Relato)
29 de septiembre.
Goyo y Gaga está viendo un DVD por la televisión. Les gustan los clásicos de terror en espectral blanco y negro. Un doctor loco, acompañado por un jorobado gesticulante, renquea bajo la tormenta mientras transporta cadáveres hurtados en un depósito. De repente, Gaga le pregunta:
-Oye, Goyo, dentro de poco es tu cumpleaños, ¿verdad?
-Sí, ¿por qué?
-Ah, por nada –le sonríe Gaga.
30 de septiembre. 
 Por la mañana, Goyo está sacando unas rebanadas de la tostadora cuando oye sonar el móvil de Gaga. “Qué extraño, nunca llaman tan temprano”. Avanzando por el pasillo le parece oír “tarta” en mitad de una apresurada conversación. Cuando se sienta a la mesa, Gaga ya había colgado.
-¿Quién ha llamado?
-Ah, uuuh… nadie –Ella remueve obstinadamente la cuchara en su taza vacía.
-¿No decías algo sobre una tarta?
-¡No, harta! Decía que estaba harta de esas llamadas que intentan convencerte de que cambies de compañía telefónica.
Goyo empieza a ver claro: Gaga está tejiendo una conspiración telefónica con los amigos para hacerle una fiesta sorpresa de cumpleaños. No de forma muy obvia, pero sí dejando pequeñas pistas como parte del juego. 
 Por la tarde, en el bar donde suelen reunirse con los amigos, se produce un desliz. Germán, sentado a su lado bebiendo cerveza, sonriendo pero sin dirigirse a nadie en concreto dice:
-Por cierto, ¿a qué hora es la fiesta este sábado?
-¡No hay ninguna fiesta, idiota! –le dice bruscamente Gerda, la amiga alemana de Gaga, que tiene el pelo pajizo del color de las patas traseras meadas de los osos polares del zoo.
Gaga y los demás amigos están a la altura, ni guiños insistentes ni discreción exagerada. Y eso que Goyo provoca a Gus –que no sabe guardar secretos- acompañándole al lavabo, charlando y mirándose de soslayo como suelen hacer los tíos cuando mean a medio metro de distancia.
1 de octubre.
Es el día del cumpleaños de Goyo y le extraña que nadie le felicite, ni por WhatsApp ni Facebook. “Seguro que lo harán esta noche en la fiesta sorpresa”, se dice Goyo. “Hacen todo lo posible por disimular, pero no cuela.” 
  A Goyo le cuesta contener la risa cuando por la tarde Gaga le pide algo que no hace nunca: que la acompañe en su coche al centro comercial. Sabe que él odia ir de compras. Al volver anochece y aún hace calor, extraños bichos verdes chocan contra el parabrisas.
Gaga gira dos veces la llave del piso y enciende la luz del recibidor, luego la del salón. Nada. Ni un alma. Goyo recorre el piso con ojos desorbitados. La risa de Gaga le saca del estupor:
-¡No hay nadie, Goyo! Esta es la sorpresa: que NO hay fiesta sorpresa. ¿A que es genial? Ni felicitaciones, ni fotos en Instagram, ni velas… ¡Una contrafiesta sorpresa! Cariño, hay que reinventarse, y no me digas que no ha sido una sorpresa. Bueno,vamos a la cama, muchachote. ¡Qué hoy es tu cumpleaños1
Mientras Gaga desaparece en el cuarto de baño, un confuso Goyo saca una botella de vodka del congelador y se sirve un buen vaso. Oye el frú-frú de las prendas de Gaga al deslizarse. Cuando Goyo se sienta en el sofá, Gaga aparece en el salón, desnuda. Goyo la mira con avidez. Ella le hace un mohín:
-Me ha venido la regla, cielo… 
Goyo menea la cabeza y se sirve otra ración de vodka.
FIN
Con las despedidas de soltero sí que no hay sorpresas, son tan predecibles...


RECUERDOS DEL VERANO
¿A qué parece un fotograma de una película de John Ford? Es Tenerife, estuve allí en agosto con mi hijo Dani. A la derecha, oteando por si se acercan Gerónimo y sus bravos. 

El bosque de Goarajonay en la Gomera parece sacado de El Señor de los Anillos... 

En un bar de San Sebastián de La Gomera, tomando Gomerón (agüardiente con miel) un parroquiano me hizo una demostración de el silbo gomero, el lenguaje silbado con el que se comunican en los barrancos.
Lo probé todo: papas arrugadas con mojo, cabra estofada... el chicharro con gofio estaba tan bueno que le recité un texto de Poe:

Y ya que se ha hablado de vodka, esta receta seguro que le gusta mucho a la chica del dibujo:
MACARRONES CON VODKA 
 En una sartén con aceite sofreímos cebolla y 3 dientes de ajo picados, añadir 1 cucharada de pimentón picante y el vodka (1 vaso) dejar reducir un poco y agregar 2 cucharadas de tomate triturado y 200 ml (1 brick pequeño) de nata para cocinar y un poco de queso rallado. Cocer 5 minutos con el fuego al mínimo.
Cocer en agua salada los macarrones, escurrir y mezclarlos con la salsa removiendo bien. Espolvorear con un poco de pimienta y servir inmediatamente.

¡Buen provecho!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

POTI-POTI DE SEPTIEMBRE

Otra de esas entradas con un poco de esto y aquello...
PIDO AYUDA A LAS MUSAS


En mi entrada anterior contaba que me había quedado atascado con un cuento, así que contacté con una Agencia de Musas y pedí que viniera una a mi casa. Le daría de cenar, pues eso facilita la charla y ayuda a la inspiración. 
 Las musas comen letras. En una tienda de material de dibujo conseguí una lámina Letraset con letra Itálic Bold, luego despegué las letras y las puse en un plato con salsa tatsiki (yogur griego, pepino, ajo, menta y aceite de oliva; todo triturado).
La musa llegó puntual. Llevaba un vestido de Zara, su única aportación griega eran sus cejas negras, de perfil era como un guión en negrita, austero y mediterráneo.
Comió con deleite las letras acompañadas de un vino resinoso griego. Me dijo: “Te agradezco lo de la Itálica, la Helvética es indigesta y estoy cansada de la Ariel Greek.” Después de un chupito de ouzo consultó su reloj: “¡Huy, se me ha hecho muy tarde!” La acompañé hasta la puerta esperando que me demostrara sus dotes de divinidad inspiradora. De repente, se giró hacia mí y me dijo:
-“Cuantas cosas perdemos por miedo a perder” – y se fue.
Es de Paulo Cohelo. Una de esas frases que los cursis cuelgan en Facebook. Me temo que esa musa no me será de gran ayuda.
SEPTEMBER O MIS 8 SEGUNDOS CON WOODY ALLEN 

El actor británico Denholm Elliot (1920-1990) es recordado sobre todo por su papel de Marcus, el arqueólogo amigo de Harrison Ford en la saga de Indiana Jones. 
 Parte del verano del 86 trabajé en el bar Sargantana (Lagartija) en los alrededores de Sant Antoni,  en Ibiza. Muy cerca de allí Denholm Elliot había adquirido una casita rural sin electricidad ni teléfono. No es que Elliot fuera un habitual del Sargantana, es que prácticamente vivía en el bar pues le había dado a su agente el teléfono del local para que pudieran localizarle.
Una tarde de julio, Denholm Elliot estaba en su mesa preferida de la terraza del Sargantana bajo una gran higuera bebiendo ginebra mientras yo lavaba vasos detrás de la barra. Sonó el teléfono. Sin duda era una conferencia pues se oía una voz lejana hablando muy deprisa en inglés.
-Can you repeat, please? – le rogué.
Deduje que la persona al otro lado del hilo no andaba sobrada de paciencia pues soltó un bufido y dijo con tono áspero: “Llamo desde New York. Me han dicho que aquí puedo encontrar a Denholm Elliot”.
Con una seña indiqué a Elliot que se acercara y le tendí el auricular, aún no sabía que acababa de hablar con Woody Allen.
 Conversaron durante unos minutos, pensé que Elliot estaba bajo los efectos de la ginebra cuando en mitad de la charla se puso a cantar: “Hickory, Dickory, Dock. The mouse ran up the clock” (Hickory, DIckory, Dock, el ratoncito se subió al reloj).
Elliot colgó el teléfono y me pidió más ginebra. Se le veía satisfecho y comunicativo. Me dijo que era Woody Allen quien le había llamado y que quería contar con él para el reparto del drama September. El director le había preguntado si podría imitar el acento estadounidense y por eso Elliot le cantó Hickory, Dickory; una tonada que los norteamericanos cantan con un peculiar acento. Allen pareció convencido.
Yo volví a casa poco después y desde entonces ya casi no había vuelto a recordar mis ocho segundos con Woody Allen hasta que hace poco volví a ver September en un soñoliento canal de televisión. No me pareció su mejor película, pero Elliot estaba formidable.
MICRORRELATO: LA BUENA RUEDA


De las cuatro ruedas del coche, una giraba en sentido contrario. Pero era la buena, pues intentaba alejarme de una curva que me iba a resultar muy cara.
...Y UN CHISTE. Dedicado a los mosquitos que me han alegrado el verano.



sábado, 3 de septiembre de 2016

BLANCO, NEGRO Y UN FANTASMA EN EL BAR (Verídico)

El 8 de agosto recibo esta nota:
Fiesta con motivo de la exposición Blanco y Negro de Hugo Vilana el jueves, 25 de agosto a las 19 h.  Se ruega venir vestido de blanco o negro. 
 Es lo último entre los modernikis sofisticados de Barcelona: celebrar exposiciones en agosto. Se supone que ahora solo la gente vulgar abandona la ciudad en estas fechas.
Hugo y yo nos conocimos en la Escuela Massana (Sí, fui a una escuela de arte, tengo un turbio pasado) Él es ahora un pintor prestigioso y yo… bueno, voy vestido de blanco. Las paredes de la galería han sido recubiertas de muselina blanqueada y hasta han puesto una pecera con ondulantes peces albinos. Está prohibido hacer fotos, pero nos toman un retrato –en blanco y negro- que enviarán por mail. Como visto de blanco me ponen ante una pared negra al lado de un glamuroso contador de luz.
Encuentro a mi condiscípulo ante un enorme lienzo en blanco con la negra silueta de un hombre tendido con el pene marcando los 32º Latitud Norte. 
 Hugo me abraza. Está resplandeciente con su traje de lino blanco y su perilla que le hacen parecer el coronel Sanders del KFC. Lleva chanclas y  se ha pintado las uñas de los pies de blanco. Me dice: “He colgado una tela en blanco sólo con mi firma. Minimalismo total.”
-Hugo, ¿no crees que un auténtico minimalista habría dejado el cuadro en blanco y sin firmar?
-Pues no lo había pensado –inclina la cabeza en un ángulo oblicuo y sonríe-: Miquel, te presento a mi agente y amante Marvin Hyde. Sólo habla inglés.
Con ese apellido espero encontrarme con un hombrecillo siniestro con chistera, pero el tal Hyde es un corpulento samoano vestido completamente de negro. Lleva un tatuaje en el pómulo izquierdo, dos líneas paralelas con tres puntos encima: el símbolo azteca del número trece. Algo cruje cuando me aprieta la mano con firmeza.
-Nice to meet you – lo digo al aire porque Hyde y Hugo se han escamoteado para recibir a otros invitados en el revuelo blanco y negro.
Los que vamos de blanco somos mayoría. La blancura llena la sala como un baño de vapor y yo me siento fuera de lugar cuando estoy en una fiesta en la que no conozco a nadie. 
 Decido irme a tomar un pastis en el bar de Agus, el de mi entrada La bruja del bar del 21 de julio. Cuando llego la única cliente es María, una vecina que siempre lleva un batín, como una ama de casa que ha bajado un momento al colmado porque se ha olvidado algo. Entra en silencio, susurra “Un café”, paga y se va como una sonámbula Lady Macbeth, una presencia fantasmal. Agus me sirve un pastis y hablamos de fantasmas.
-Pues yo tengo un fantasma que deambula por el bar cuando cierro por las noches –me dice Agus en tono confidencial-. Lava los vasos. Lo malo es que usa un jabón fantasmal y al día siguiente siguen estando sucios.
Estoy perplejo, entonces Agus se ríe a carcajadas, arrugas como colas de cometa surgen del rabillo de sus ojos:
-¡Que te estoy tomando el pelo, Miquel! ¡Já, já, já! Mira que eres pardillo… 

Pero la historia del fantasma friega vasos me sugiere un relato: El fantasma del bar As de copas. Ya he escrito el inicio y tengo un dibujo pero me he atascado, no encuentro un final… ¿Alguien me echa una mano? Me he quedado totalmente EN BLANCO.