viernes, 17 de mayo de 2019

POTI POTI CON UN TOQUE ORIENTAL


Hay un cuento oriental muy bonito: un Rodin –un “samurái errante”- soñó una noche que era una libélula y, cuando se despertó, no recordaba si era un samurái o una libélula.
 Pues bien, conozco un caso: un gestor de Vilafranca que una noche soñó que era un gato y, al día siguiente, comprobó que efectivamente se había convertido en gato. Su esposa llamó a urgencias, llegó un médico que camufló una píldora en un quesito El Caserío y enseguida el gestor recobró su aspecto normal.
Pero quedaron secuelas. Por la noche el gestor maullaba a todo pulmón y, como todos los felinos, le dio por marcar su territorio. Solía mearse en el lecho conyugal sin reparar si su mujer dormía allí en ese momento.
Al final, ella se hartó de su marido maullador y meón y pidió el divorcio. Ahora están en pleno litigio por un Opel Corsa que pagaron a medias.
No sé, pero creo que cuando estas fábulas pasan de Oriente a Occidente pierden poesía y encanto.
FIN
Un cariñoso recuerdo para mi vecino del primero.
ACEITUNAS CON RULETA RUSA
En este plato habían seis aceitunas rellenas (cuando hice la foto me había zampado tres) y en una había una con hueso. Resultado: un empaste en un incisivo. Odio las aceitunas con hueso (sobre todo si vienen sin avisar) son la pausa publicitaria de las ensaladas.
Y ahora, un nuevo micro del gran Melmoth: EL CURRÍCULO
Un hombre sin trabajo, muy cansado, desengañado de la vida y ya entrado en años, pero no los suficientes como para jubilarse, está actualizando su currículo. En él va poniendo de nuevo todos los nombres de las empresas, hoy ya desaparecidas y olvidadas donde había padecido durante tantos años. Levanta su triste mirada de la pantalla del ordenador y mira su colección de películas clásicas en DVD. Todos esos directores, se dice, y actores, guionistas, equipo técnico, llevan muertos mucho tiempo. Lo mismo ocurre con todos los autores de los libros que tiene en esa estantería, junto a la lámpara. Su mujer también está muerta. Vuelve al currículo. Ahora solo le falta poner una fotografía donde salga sonriendo.




Una receta también con toque oriental: POLLO CHINO CON ALMENDRAS
 Necesitaremos: pechugas de pollo, salsa de soja, jengibre en polvo, almendras crudas, 1 cebolla y 1 zanahoria, caldo de pollo.

Cortar las pechugas de pollo en dados. Ponerlos en un bol y añadir la salsa de soja, el azúcar y el jengibre en polvo. Mezclar y dejarlo en la nevera 1 hora.
En una sartén a fuego medio con un poco de aceite saltear las almendras, hasta que se doren ligeramente. Cortar la cebolla y la zanahoria en tiras. Saltear en la misma sartén en la que se han dorado las almendras 5 minutos.
Sacar el pollo de la nevera y echarlo en la sartén junto con la salsa de macerado. Saltear otros 5 minutos. Incorporar a la sartén las verduras y las almendras, revolver bien y añadir el caldo de pollo.
Dejar cocer todo unos 10 minutos a fuego medio. Servir acompañado de arroz blanco salteado.

32 comentarios:

Campirela_ dijo...

Hola buena tardes , hoy estas generosos y nos deja dos relatos o cuentos , los dos son muy buenos el primero es difícil de creer pero bueno hay tantas cosas raras ajjaaj pero es divertido , no me extraña que la mujer deje al hombre gato más que nada no es bueno que por la noche te mojen la cama ajjaj ..el segundo es triste pq pobre hombre a esa edad en la que ni eres joven ni mayor y encima no tienes un trabajo estás en una situación complicada y deprimente ..
Las aceitunas tienes que tener cuidado pq por menos se salta un empaste jaja y el pollo tiene una pinta muy rica ..
Gracias Borgo por traernos estas historias y recetas ..te deseo una feliz noche y un abrazo si lo aceptas ..

Fran dijo...

Hola Miquel!
Magnificos como de costumbre tus dibujos. Se lo molesto que resultan ciertos ruidos por la mañana (llevo trabajando de noche desde el 91...), en mi caso tengo un vecino que a veces le da por ponerse en su terreno con una de esas cortadora de maleza y no veas la bulla que mete...
Estupendos los dibujos, me gusta especialmente el primero, lo estoy viendo enmarcado y queda muy chulo.
No soy muy de aceitunas, pero a poder elegir las prefiero sin hueso.
Ese segundo microrelato da para una buena reflexión.
Siempre un placer visitar tu blog, feliz finde!

miquel zueras dijo...

Hola, Campirela! Melmoth me ayuda aportando su talento creativo. Supongo que a esa mujer le darían la razón con el divorcio pues no es nada considerado mearse en la cama incluso si la esposa está acostada y durmiendo tan ricamente. Sí, ese relato deja un poso de ironía algo triste.
Desde ahora iré con más cuidado al morder una aceituna y recomiendo a todos que hagan lo mismo. Este pollo lo hice la semana pasada y le añadí unos taquitos de piña, quedó muy bueno.
Gracias a ti, Campi. Abrazos y muy feliz noche.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Fran y muchas gracias! Uf, trabajar de noche es duro, recuerdo un verano en el turno nocturno de un almacén de embalaje. Mi vecino es un sádico, además de los domingos suele hacerse oir a la hora de la siesta.
Ese dibujo lo hice para la tarjeta de un kaitensushi, un establecimiento de comida rápida japonesa. ¿Los conoces? es un bufet donde los platos salen por una cinta transportadora.
Lo peor es cuando una aceituna que se supone que NO tiene hueso, lo tiene. Una trampa muy peligrosa.
Un relato muy de actualidad, me temo.
Y para mí un placer que me visites, Fran. Feliz finde!
Borgo.

Melmoth el errabundo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Melmoth el errabundo dijo...

Genial, Miquel. ¡Estas cosas tenían que pasar en Vilafranca! ¿Sabías que allí el notario oficial es estrábico? Según se dice se operó adrede los ojos para poder leer más papeles al mismo tiempo. Yo lo he visto en más de una ocasión. En una mano tiene un papel y el ojo echado en él, y en la otra, otro papel y el otro ojo allí. Ahora quiere operarse la lengua para alargarla, así, también podrá cazar y comer moscas en verano.

Como tú magnífico relato se ubica en un lugar que conozco muy bien, me lo he tomado (no ha sido mi intención) como un cuento neorrealista, es decir, cotidiano, dentro de la “normalidad” del lugar; incluso diría que folclórico, muy arraigado a las raíces y la cultura más profundas del Alt Penedès. Un relato costumbrista, de ejemplo para todos los niños bien nacidos allí. Lo dices muy bien: “… cuando estas fábulas pasan de Oriente a Occidente pierden poesía y encanto”. A tu relato le ocurre todo lo contrario: cuando sale de Vilafranca gana en poesía, encanto, delirio, surrealismo, humor, ironía, delirio, etcétera. Pero si lo leen allí, se convierte en un relato naturalista, pastoral.

¡Qué buenos dibujos! Esos “Seres siniestros”, han desbancado a los idiotas psicópatas de turno del slasher. A esos tontos con máscara y cuchillo alzado solo se les ven en casas apartadas y en los bosques. El chalado del taladro lo has retratado magistralmente; entre subnormal, cretino, apocalíptico, integrado y con derecho a voto. El imbécil de la Black & Decker tiene una superioridad suprema ante un Norman Bates (Psicosis), Michael Myers (La noche de Halloween), Jason Voorhees (Viernes 13), o Jack el Destripador, entre otros, porque estas buenas personas también necesitan dormir. Tras una noche agitadísima de gritos adolescentes y cuchilladas sangrientas, llega un momento que hay que irse a dormir, a descansar. Cuando cogen el sueño entra en acción el capullo del taladro. Con él, no hay quien pueda. Ya te digo, tu dibujo es superior al de la Capilla Sixtina con todos aquellos ángeles desnudos volando entre nubes.

Lo del hueso de la aceituna les va muy bien a las clínicas dentales. Para mí, que están conchabadas las fábricas de aceitunas con hueso con Vitaldent y toda esa mierda de los implantes y limpieza de sarro. A mí me ocurrió lo mismo, pero con una de las almejas a la marinera. Con mis dientes delanteros extraje la almeja y la mastiqué y cuál fue mi sorpresa y dolor al masticar una piedrecilla que tenía la hija de puta. Me saltó un trocito de esmalte de mi incisivo izquierdo. Ahora, cuando me río, procuro no abrir la boca demasiado para que no se vea. Cuando quise ir a Vitaldent ya estaba infectada por la corrupción. Se llevaron toda la pasta a Suiza y dejaron el sarro aquí. ¡Qué listos!

Me gusta mucho el dibujo que has realizado para el micro. Gracias por hacerme presente en tu espacio, amigo Miquel.

Igual que a Marcel Proust lo transportó una magdalena mojada en el té a más de cuatro mil páginas, a mí, el pollo con almendras me traslada a treinta años atrás, cuando llegaron los primeros restaurantes chinos a la provincia.

¡Un fuerte abrazo!

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! Uf, ese notario parece un personaje de los más lovecraftiano, lo imagino rodeado de legajos, papeles amarillentos y cazando moscas con la lengua para el aperitivo...
Puede que le enseñe ese relato a mi amiga de Vilafranca a ver lo que le parece. Igual vivió una experiencia parecida con un pariente que se despertó convertido en escarabajo al más puro estilo Kafka.
El vecino del primero y su taladro ya no tiene que envidiar a Leatherface y su sierra mecánica, ya está pidiendo a gritos una saga cinematográfica con sus secuelas, precuelas y "por si cuela".
Me tocó una aceituna traicionera pues conservaba dentro la mitad del hueso. Eran aceitunas La Alcoyana, con lo que yo admiro a los alcoyanos por haber inventado la máquina que deshuesa aceitunas y las rellena de anchoas... ah, y también inventaron la Muñeca Nancy.
Un placer dibujar tus micros. El pollo con almendras fue de los primeros platos en hacerse populares junto con los rollos primavera (que en China no los conocen) y el chop-suey que fue inventado por los chinos que trabajaban en el ferrocarril en los USA. Cortaban todo muy pequeño para que se cociera pronto y ahorrar combustible. Los imagino sentados frente a la via comiendo el rancho y protestando: "¿Otla vez chop-suey?"
Abrazos, amigo!
Borgo.

Arantza dijo...

Hola Miquel, bonitos relatos y bonitas ilustraciones, como siempre.

Arantza dijo...

Hola Miquel, bonitos relatos y bonitas ilustraciones, como siempre.

Doctora dijo...

El otro día estaba viendo El Gran Jack, donde Jonh Wayne va con un perro negro. La he visto un montón de veces, pero por primera vez me dio por pensar que ese perro debe estar super muerto. De los actores y directores famosos siempre te enteras cuando mueren, pero de los animales de las pelis no. Menos del perro de Frasier, que sí salió en las noticias cuando palmó.

Yo también odio las aceitunas con hueso. En general cualquier alimento que me obligue a escupir algo, espinas, semillas...

Me encantan las historias donde el protagonista ha sufrido un cambio tremendo al despertar. Me vienen a la mente La metamorfosis de Kafka y una peli de los 50 en la que un hombre blanco de clase obrera se va convirtiendo día tras día en negro. No sé cómo se llama la peli, no eran actores famosos, pero era muy curiosa.

Y mi favorita de este subgénero, ¿Dónde está mi cabeza? de Benito Pérez Galdós, donde un hombre se despierta un día sin cabeza.

Saludos ;D

Frodo dijo...

Hola Borgo!
Pues gran entrada con toque oriental te has mandado!
En el paso de oriente a occidente se ha perdido parte del alma, mi pregunta técnica es: ¿Cuándo se empieza a pelear por un Opel Corsa? ¿A partir del meridiano de Greenwich o al cruzar los Urales?
¡Qué siniestro el de la Black & Decker? Creo que puede ser un personaje siniestro de serie o Jugaste a la ruleta rusa, y justó te tocó perder antes de la mitad.
Buen relato de Melmoth, como ya nos tiene acostumbrados. La unión entre uds dos es excelente.
Justo el otro día compré la salsa de soja, ahora necesito las almendras, y voy con esa receta china. Otra más que me agendo.

Gran Poti Poti
Abrazos Borgo!

miquel zueras dijo...

Hola, Arantza! Me alegra mucho volver a verte por aquí y muchas gracias. Sabes que me interesa mucho tu opinión.
Aquí me tienes y que sigamos en contacto.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora! Eso me pasó el otro día viendo aquella divertida comedia "Un cadáver a los postres". "Dios mío, pensé, todo el reparto está muerto", desde Truman Capote a David Niven, Peter Falk, Alec Guinnes, Elsa Lanchester... bueno, Maggie Smith aún resiste. En el 2011 se publicó a primera página la muerte de la mona Chita, pocos animales-actores pueden decir lo mismo.
A mí me encanta rebañar. Huesos de cordero, espinas de jurel... otra cosa es cuando no te lo esperas, muerdes tan tranquilo y confiado y... ¡Augh!
Esa película de los 50 debe ser muy curiosa, y gracias por hacerme descubrir ese delicioso relato corto de Pérez Galdós, no lo imaginaba en un entorno tan surrealista. Muy bueno cuando encarga a su criado que le busque la cabeza.
Saludos!
Borgo.

Clementine dijo...

Me encantan estos poti poti tuyos, ya lo sabes. Qué buena entrada. Y cuántos y maravillosos dibujillos. Muchos besos, Borgo. Sé feliz.

ricard dijo...

Como siempre, una entrada muy entretenida e ingeniosa, con mención especial para el microrrelato de Melmoth. Me parece brillante que el protagonista de tu historia sea un gestor de Vilafranca. Yo no vivo en Vilafranca pero bastante cerca, en una ciudad parecida y más provinciana si cabe; conozco a bastantes gestores, algunos muy pagados de sí mismos y otros más inseguros. No me extrañaría que tuvieran sueños metamórficos. Por cierto, con ánimo constructivo y sin querer parecer repelente, creo que tu admiración por un escultor francés ha propiciado un gazapo en la presentación del cuento oriental protagonizado por un RONIN.

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo! Este blog se internacionaliza un poco. Bueno, en la fábula original era un caballo mongol, pero acá se ven muchos más Opel Corsa. Más o menos creo que al dejar atrás Estambual todo se vuelve mucho más occidental.
Creo que yo también me compraré una Black & Decker, haré una visita al vecino y ya tenemos otra arma mortifera como la sierra mecánica de Leatherface o el hacha de Jason, el de "Viernes 13". Creo que ya fue usada en alguna película de terror pero no recuerdo cual.
¿A qué formamos un buen equipo Melmoth y yo? Ahora sólo me falta alguien que ilustre uno de mis relatos, para variar.
Recuerda el jengibre en polvo. No sé si será fácil de conseguir allá (en Barcelona hay muchas tiendas de alimentación oriental) pues le da un toque muy bueno.
Gracias y abrazos, Frodo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Clementine? Te dedico la especialidad de la casa: poti poti con guarnición de dibujos y alguna chorradilla. Buen provecho.
Gracias, Clementine, igualmente. Y muchos besos!
Borgo.

Arantza dijo...

Miquel, ayer me acordé de tu aceituna, salí a enfriar el morro un poco, llovía un montón, en algunos bares tienen una inclinación supongo que para las sillas de los discapacitados, yo estaba fuera, pero salió una pareja y ella por poco se deja los piños en el suelo, se pegó un resbalón, menos mal que le agarraron, si no se parte la crisma, pensé a Miquel le ha costado un empaste y a esta casi le cuesta una operación de cadera, jajasajajajajajaja.

miquel zueras dijo...

Hola, Ricard! ¡Já...!!! es verdad, qué plancha, y eso que hace poco volví a ver la película del mismo título con Robert de Niro y Jean Reno. Bueno, supongo que un Rodin debe ser un samurai que siempre está pensativo.
Voy a veces por Vilafranca. Compro catanias, algún vino de las Bodegas Torres y no falto nunca a la Feria del Gallo. Una vez tomé parte allí en una muestra de platos con gallo o pollo, nos dieron unas cocinillas portátiles y preparé gallo al vino tinto.
Saludos, Ricard y buen domingo!
Borgo.

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

No es de extrañar que la mujer del señor gato decidiera pedir el divorcio, eso de marcar territorio no creo que sea muy higiénico.
Los dibujos como siempre geniales,y los samurais se te dan muy bien. Me parece a mi que tu vecino del primero estará encantado con la viñeta que le dedicaste, muy lograda.
En cuanto a lo del hueso en la aceituna pudiste denunciar al local por darte una aceituna con pepa y provocarte un daño en la muela, tenemos que acostumbrarnos a protestar, seguro que si eso mismo le pasa a un turista inglés seguro que lo hace.
Tomo nota de la receta me encanta el dibujo que la ilustra.
Da gusto pasar por aquí, hay de todo y bueno.
Besos Miquel
Puri

miquel zueras dijo...

Hola, Arantza! Pues eso me recuerda hace unos años cuando estuve en Bilbao -el 2006- habíamos ido a la zona del pintxo-pote y al salir de un bar pisé una gilda (ya sabes, anchoa, piparra y aceituna) resbalé y me caí de culo de la forma más ridícula, con las piernas formando las diez y diez. Está visto que las aceitunas me la tienen jurada.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Dulcinea! Yo tuve un gato que también hacía eso aunque tenía el detalle de esperar a que no hubiera nadie en la cama. Eso sí, la lavadora iba a todo trapo.
Muchas gracias, y el dibujo de la receta es de aquellos Kotowazas que hice para los japoneses. Creo que enmarcaré el dibujo del vecino y se lo regalaré por su cumple... o mejor lo dejo en su buzón en plan anónimo.
En Estados Unidos, con lo aficionados que son a las demandas (la señora que denunció a MacDonalds por haberse quemado con un café al ponérselo entre las piernas mientras conducía) fijo que les cierran el local.
El gusto es mío de que pases por aquí. Muchos besos, Puri!
Borgo.

Macondo dijo...

Variado, divertido e instructivo, como siempre.
Saludos.

AMALIA dijo...

Tienes un gran ingenio y tus relatos son buenísimos.
Tus dibujos sabes que me gustan mucho.

Un placer visitarte.
Un abrazo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Macondo? Me divierte eso de instructivo, me hace sentir como Petete, el de su inmortal libro gordo.
Muchas gracias y saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Amalia! Muchas gracias, de nuevo Melmoth me ha echado una mano con uno de sus relatos, tan breves como buenos (por lo tanto, dos veces buenos) y me gusta sacar a mis animalitos japoneses, aunque la entrada tenía un aire más bien chino.
Un placer que me vicites, Amalia y gracias!
Borgo.

Ana Bohemia dijo...

Muy kafkiano el relato Miquel, genial la verdad y con ese toque de humor.
Que peligro las aceitunas con hueso, eso no se hace.
Los relatos de Melmoth sin muy buenos también.
Las ilustraciones me han encantado.
Saludos Miquel
:)

Josep dijo...

Hola, Borgo:

A la mujer del gestor dile que se agencie un doberman y verás que pronto resuelve el tema del Corsa: no hay gato que se resista....

Esos vecinos insomnes son un peligro que hay que tratar con cuidado: yo de tí le invitaba a un vermú de aceitunas asesinas: puede que el dolor de muelas le impida dormir la noche y alargue la madrugada los domingos y nunca sospechará la trampa...

Ese pollo ha de estar riquísimo: tomo nota, porque lo mismo aplico la receta a un pavo que tengo en la nevera....

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ana! Sí, metamorfosis muy kafkianas aunque yo preferiría, llegado el caso, convertirme en gato antes que escarabajo.
Una pregunta: ¿Crees que las aceitunas con hueso pertenecen a la família de los vertebrados?
Me encanta que te gusten mis dibujitos y los micros de Melmoth, gracias.
Saludos, Ana!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Josep! O tampoco le iría mal un abogado-doberman. He conocido a algunos letrados que sólo les falta morder y seguro que algunos lo hacen.
Pues no es mala idea, con apuestas sobre cual es la fatídica aceituna con hueso camuflado. Además el vermut tiene propiedades somníferas, me lo dijo un amigo de Reus que trabaja en el Museo del Vermut.Un sitio muy interesante, por cierto.
Te recomiendo servirlo con arroz blanco y unos taquitos de piña pasados por la plancha. Con pavo te quedará estupendo.
Abrazos, Josep!
Borgo.

Ángela dijo...

No puedo negar que he sentido cierto cariño por el sujeto que se cree un gato. Me pregunto si en las noches de luna llena se escapará por los tejados para ir a cazar ratones. La receta ni la he mirado, porque soy vegetariana. Si te montas alguna receta que yo pueda engullir me silbas. Un besazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Angela! Me alegra muchísimo verte de nuevo por aquí. Pues no está tan mal creerse un gato. Son sinuosos, elegantes y -esto su mujer no lo tuvo en cuenta- no hace falta sacarlos a la calle para que hagan sus cosas.
Pues nada, aquí tienes una receta vegetariana dedicada:
CALABACITAS MEXICANAS: Pelar calabacines y cortarlos en cubitos pequeños. Sofreírlos en una cazuela con un poco de mantequilla y cuando tomen color añadir cebolla picada y tomates cortados en pequeños trozos.
Remover bien y en cuanto las verduras se vean tiernas añadir un poco de vino blanco y 1 lata pequeña de maíz en grano. Salpimentar y dejar cocer a fuego mínimo 15m.
Disponerlo en cazuelitas de barro, añadir queso fresco tipo Burgos cortado en daditos y a servir.
Besos, Angela!
Borgo.