jueves, 16 de marzo de 2017

UN POST PARA LOS QUE TIENEN PRISA

Sí, porque aquí todo es muy rápido y breve:
ALÉJATE DE LA DUCHA (Microrrelato inquietante)
Los alaridos flotaban en el interior del pequeño dúplex donde vivía y cesaban tan pronto como tocaba el pomo de la puerta del cuarto de baño. Cuando la abría veía que la cortina de la ducha estaba corrida. Desde que había visto “El resplandor” lo que más miedo le daba era correr la cortina de la ducha, temía que surgiera una horrible criatura, escamosa y putrefacta.
Pero la bañera siempre estaba vacía; sólo había una gran mancha de sangre que se deslizaba hacia el desagüe como si fuera una masa viva.
“No pasa nada –se dijo-, todo va bien.”
CUANDO ESTOY SOLO EN CASA
Otro micro, en formato cómic y también algo inquietante.
SOY INVISIBLE
El científico loco se ha inoculado la fórmula para volverse invisible y se sitúa ante el espejo para contemplar la metamorfosis. Su cuerpo se difumina y por un momento  sus ojos negros parecen dos pupilas en el espacio antes de desaparecer. Exclama con una risa satisfecha:
-¡Ahora conquistaré el mundo!
Sale dispuesto a conquistar el mundo, pero entre el laboratorio y el vestíbulo hay una escalera. Da un mal paso y cae hacia delante dándose un terrible golpe en la cabeza. Grita:
-¡Maldito escalón!
Es realmente difícil bajar una escalera si uno no puede verse los pies.
Y PARA LOS QUE TIENE ALGO DE TIEMPO...
Una receta, el Vitel-toné, que me trae recuerdos de las Navidades que pasé en Buenos Aires.
 Es un plato buenísimo y muy fácil que se prepara con redondo de ternera (Peceto, lo llaman allá) que pondremos en una cazuela con cebolla, apio y zanahorias y lo dejamos cocer 1 hora en agua y un poco de vino blanco. 
Dejar enfriar la carne. No usaremos sal, las anchoas ya le dan un toque fuerte.
Cocer 4 huevos. En un cuenco para batidora poner 1 lata de atún escurrido, 4 filetes de anchoa, 1 bote pequeño de mayonesa, 2 cucharadas soperas de mostaza, 1 puñado de alcaparras y las yemas de los huevos duros (las claras las picamos y reservamos). Añadir un poco del caldo en que se ha cocido la carne y batir.
Filetear la carne y colocar por encima esta salsa. Adornar con aceitunas cortadas en rodajas, alcaparras y la clara de huevo.
Es un plato que se come frío, y es mejor prepararlo el día antes para que la carne se impregne del sabor de la salsa. 




28 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Inquietante lo del telefono perdido. O por lo menos, intrigante.

¿No es demasiado suponer que siendo invisible conquistará el mundo? Tal vez el inconveniente con la escalera le haga volver a pensar los planes.

Ingenioso lo de la bañera.

Saludos.

Éowyn dijo...

No sé qué haría yo si alguien me descuelga mi móvil 😱

La receta me la apunto.
😉

Doctora dijo...

Pues es curioso, porque cuando bajo las escaleras nunca me miro los pies, mis ojos siempre van 3 o 4 escalones por delante. Si voy deprisa y de pronto me miro los pies me caigo por las escaleras. Me ha pasado.

El Resplandor no ha parado de darle de comer a los fabricantes e instaladores de platos de ducha y sus mamparas :)

Clementine dijo...

Creativa entrada entre mini relatos, dibujillos y receta.
De aquí a nada fin de semana, Miquel, así que ya sabes.
Muchos besos, Borgo.

Melmoth el errabundo dijo...

Ante todo, chapó por tus dibujos, siempre tan personales y elegantes, incluso cuando tocas la vulgaridad del mundo. Eso de las duchas creo que el verdadero culpable fue Hitch. ¿Sabías que en mi bañera tengo una de esas cortinas con la sombra estampada de Norman Bates disfrazado de su madre y con el cuchillo en alza? Las compré una vez en IKEA, mira, me hizo gracia. Sí, ya sé que no es muy normal, pero evita que mis amigos se duchen en mi casa y lo dejen todo perdido, sobre todo, las mujeres. Una vez, una amiga que está muy buena, por cierto, me pidió que quitara las cortinas para que pudiera ducharse. Las quité, pero cuando se estaba duchando abrí la puerta del cuarto de baño gobernado por un vaho, muy estilo niebla del Londres victoriano y vestido con una vieja bata de mi madre, una peluca rizada que utilizaba yo en los desfasados y lejanos carnavales de Sitges y un cuchillo de plástico alzado. Ella empezó a gritar emitiendo a través de su boca gárgaras de agua y espuma. Desde entonces no he vuelta a verla. Qué poco sentido del humor tienen algunas personas, coño.

Robert Bloch, responsable de la novela Psicosis, explicaba: "Cuando mi agente vendió los derechos cinematográficos de Psycho, incluso todos los derechos derivados a perpetuidad. Así que no he percibido ni un centavo por Psicosis II, III, IV, XVIII o LVI, ni por last-shirts, postcards, cortinas de baño o cualquier otra forma de merchandising que el filme ha generado" . Es decir, ¿que la pasta que me he gastado en las cortinas que tengo en mi ducha han ido a parar a los herederos de Hitch y no a los de Bloch? Vaya.

Una vez Hitch recibió una carta: "Después de ver Las diabólicas mi hija no se ha vuelto a bañar nunca más. Y después de Psicosis ya no se querrá duchar. ¿Qué puedo hacer?."
El mago del suspense le respondió: "Llévela a la tintorería."

Es muy bueno eso de perder el móvil y hacer una llamada desde el fijo para que te diga donde lo has dejado. Carretera perdida, de David Lynch y Joel Grey totalmente inquietante. Hace un tiempo, mi hijo, forofo de la tecnología, se compró un smartphone que lo hacía todo a excepción de ir a trabajar por ti. Estuvo toda la tarde explicándome todo lo que era capaz de hacer ese milagroso cacharro, es decir, que intentaba convencerme para que me comprara uno y dejara el mío totalmente caducado. Al final me dijo que con una palmada el móvil podía avisarte dónde estaba por si no recordabas donde lo habías dejado. Lo ocultó y luego la conversación derivó hacia otros derroteros. Cuando vinimos a darnos cuenta, mi hijo ya no recordaba donde lo había escondido. Se puso a tocar las palmas. El móvil no respondía. Se puso a tocarlas con más ahínco. Nada. Lo vi un poco desesperado y le eché una mano. Yo también me puse a tocar las palmas. Parecía que estábamos en una caseta de la feria de abril en Sevilla. Solo faltaba la tapa de jamón y queso con un vino Fino La Ina o un Tío Pepe. Él tenía que irse porque perdía el tren y dale que dale con las palmas. Llegamos incluso a acoplarnos a un ritmo desenfrenado y totalmente compaginado. Incluso Camarón de la Isla se hubiera puesto a cantar Volando voy, volando vengo. Y mi hijo no podía entretenerse en el camino porque tenía que pillar el último tren. Al final nos pusimos a buscarlo como se ha hecho toda la vida: poniéndolo todo patas arriba. Estaba debajo del culo de mi gato. Por lo visto las vibraciones y el calor que desprendía le gustaba. Por cierto, mi gato se llama Simón. Por lo visto, mi hijo se olvidó de ponerle la aplicación al móvil del palmeo.

En fin, y eso de ser invisible, creo que lo peor no es ser invisible, sino que no te quieran ver. Y apuntada queda tu receta, amigo mío.

Un fuerte abrazo.

Reportero A Letargo En Suleyken. dijo...

¡Bien!¡¡Bien!! El primer texto es ambivalente, con el icono del terror de cuartos de baños se puede recorrer bastante cinematografía apañada, en efecto. Me he quedado con ganas de una eclosión infartante al final, pero tus pinceladas están para eso, para sugerir.
El asunto del celular es divertido y desazonador, además tus tbos son excelentes, es para estar orgulloso. Ese fenómeno preternatural me ha inspirado, pero con los antiguos "fijos".
Tenemos después que ofreces un hombre invisible -¡por cierto que me recuerda a un concurso que finalizó ayer en el que había que incluir precisamente "maldito escalón"!(sí es tu aportación, ojalá te vaya perfecto, esta composición lo merece)-con el que me siento extremadamente identificado....tengo manía cuando oscurece, y si en ese momento tengo que salir por lo que sea, si la luz exterior está apagada, no la doy y bajo a oscuras -¡¡con una precisión y prevención que raya en el virtuosismo!!- y al regresar lo mismo. Es el efecto de estar cegato y trazar un mapa perfecto en la memoria que habitúe a lo tenebroso (Es una de mis pasiones) Creo, que este micro tuyo me ha calado terriblemente.
Para finalizar, creo que la receta es espléndida, pinta genial después del enervamiento apropiado que nos regalas, a ver si saco tiempo y la hago un día en mi laboratorio(cocina: Es otra de mis locuras deliciosas que me encanta)
Te recomiendo con total sinceridad que acudas a escribir aquí[¡Es gratuito y la atmósfera entre los participantes elegante y bienavenida, lee las bases y...¡¡¡A pasarlo en grande!!!....] .....estanochetecuento.com

¡Buenas Tardes M i q u e l ! ¡¡Una entrada de tu bitácora en tu línea de muy brillante factura!!
S u l e y k i a n o R e p o r t e r .

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Demiurgo? Me parece que ese científico es demasiado optimista. Tampoco le serviría para colarse sin ser visto en los vestuarios de chicas de los gimnasios pues si existiera el hombre invisible sería ciego, me lo dijo un oftalmólogo.
Seguro que el Motel Bates tiene bañeras como esa en todas las habitaciones.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Éowyn! Pues la idea de este relato me vino cuando yo estaba solo en casa trabajando con el ordenador con los auriculares puestos y no oí entrar a mi hijo que volvía de la piscina. Tenía que llamar y no encontraba el móvil, marqué el número y mi hijo respondió. ¡Qué susto!
Te lo recomiendo, plato apropiado y fresco para la veraniega Navidad argentina.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Doctora! Curioso, a mí me pasaría lo mismo que el hombre invisible. Al principio de llevar gafas progresivas bajaba las escaleras mirando al suelo y más de una vez estuve a punto de caerme de cabeza pues esas gafas te alteran la perspectiva y siempre me parecía que había un escalón de más o de menos.
El Resplandor y Psicosis, yo tengo una de esas cortinas con la silueta de Norman blandiendo un cuchillo.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Clementine! Contento de verte por Borgo, que es tu casa. Relatito+dibujos+receta; lo tradicional por aquí.
Ahora estamos un poco más cerca del finde. Que lo pases bien y muchos besos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth! ¡Sí!!! yo también tengo una de esas cortinas. Desde esa película -"Bienvenida al Motel Bates, señorita. Todas las habitaciones tienen baño"- las bañeras tiene un toque inquietante pero lo más peligroso que he comprobado hasta ahora fue un resbalón saliendo de la ducha que me dejó conmocionado en el suelo. Nada, unas tiras antideslizantes y asunto arreglado. Es aún más inquietante esa entrada neblinosa durante el baño de tu amiga. Una capa negra y una chistera tampoco te habrían quedado mal.
Lo cierto es que la novela de Bloch no es gran cosa, es una de esas raras ocasiones en que la película supera el libro. La aversión de esa chica hacia las bañeras me recuerda al pánico que se apoderó de los bañistas el verano que se estrenó "Tiburón".
Esa escena de "Carretera perdida" es genial, y con Robert Blake maquillado como un sinuoso payaso. "Usted y yo ya nos conocemos". "¿Dónde nos conocimos?", le respondía Pullman. "En su casa. De hecho, estoy allí ahora mismo".
Eso del móvil me ha dado una idea para un relato:una pareja que practica el sado y con cada azote suena el móvil. Y cierto, es mejor ser invisible voluntariamente.
Abrazos, amigo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Reportero! Creo que es mejor presentar esa amenaza como algo habitual en el enfermizo apartamento del protagonista. Imagino lo mal que lo ha de pasar cada vez que abre la cortina de la ducha recordando la escena de Kubrick. A mí ya me daría un infarto si me aparecieran paradas en el plato de la ducha aquellas gemelas...
Sí, ese era el relato que presenté aunque por ahora los premios me siguen evitando ¡A ver si hay suerte! Me gusta andar a oscuras, recuerdo que los primeros días en mi piso me daba constantes golpes de cabeza con el armario de la cocina y ahora he aprendido a evitarlos como si tuviera un instinto parecido al de los murciélagos cegatos, como un campo visual interno.
Está muy bien que te guste cocinar, y ahora me paso a ver estanochetecuento.
Saludos!
Borgo.

ricard dijo...

Me han gustado mucho los relatos. Lo breve si bueno...

Saludos.

ricard dijo...

Perdón, quería decir lo bueno si breve...

miquel zueras dijo...

Hola, Ricard! Já, já...! Es igual. Tanto monta...
Me alegra mucho que te hayan gustado esos relatos tan breves.
Saludos!
Borgo.

Frodo dijo...

Excelente todo Borgo.
Buen relato, inquietante.
Buen comic. Creo que peor que alguien descuelgue sería escuchar tu propia voz del otro lado. A veces en esas llamadas (pocas veces sucede, pero cuando me llamaban de locutorios, solía pasarme) donde tu voz rebota unos segundos después, uno se siente muy raro al escucharse.
Me hizo mucha gracia lo del hombre invisible, me hizo pensar que a veces algunos escalones se nos presentan como invisibles por prestar atención al frente. Y estamos tan locos que hasta podemos llegar a putearlos.
Como bien decís el vitel-toné es un clásico de las navidades porteñas, tal vez uno de los pocos platos con un poco de lógica en esa época, en estas latitudes (la última navidad hizo 40 grados). Está muy bien que lo acompañes con una descripción de Roberto Arlt acerca de la vida en los barrios bajos de esta ciudad. Ese tipo supo describir muy bien la capa más baja de nuestra cultura.

Empezando a sentir el otoño, Abrazo!

Ana Bohemia dijo...

Inquietante la masa de sangre viva que resbala por la bañera, todo queda muy abierto y te da que pensar...
Ay, que escalofríos lo del móvil, no estaba tan solo como creía.
Jaja, si que es difícil para el hombre invisible bajar las escaleras sin tropezar, yo a veces no sé si está el escalón o no, es tan automático que a veces te confías de mas.
Genial receta, me animaré.
¡Saludos Miquel!
:)

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Frodo? Suena muy extraña la voz de uno cuando la oyes a través de un aparato. La primera vez que escuché mi voz en una prueba de doblaje me quería fundir, sonaba horrible.
Yo casi siempre miro al frente al bajar una escalera, debo tener algún radar natural como el de los murciélagos.
Recuerdo mi vitel-toné navideño, delicioso, acompañado de una refrescante ensalada (creo que estábamos a 35º) de berros, piña y aguacate. Ah, y empanadas de humita! Luego nos sentamos a hacer la digestión viendo un programa especial de Peter Capusotto, lo que me hizo reir este hombre.
Arlt me gusta mucho, este texto es de su relato "Noche infernal", mi preferido junto a "El lanzallamas".
Feliz otoño! Para nosotros empieza la primavera. Abrazos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ana! Los entes ocultos de hoy en día saben usar los móviles. El Hombre sin cabeza de Sleppy Hollow ya lo debe tener más difícil.
Con la escalera de mi edificio ya voy sin mirar, debemos tener un sexto sentido con nuestro espacio habitual. Con las gafas progresivas tenía que ir con cuidado porque te altera la visión y no calculaba bien las distancias.
Te recomiendo esta receta ahora que el tiempo está más templado. Fácil y muy buena.
Saludos, Ana!
Borgo.

Pepe Cahiers dijo...

No era "El resplandor", debería preocuparse más bien por "Psicosis". En mi casa sucede algo parecido con el teléfono, pero con el timbre de la puerta. Mis hijas suelen tocarlo cuando venimos de la calle y sabemos que la casa está vacía. Suelo decirles "¡El día que abran, salir corriendo sin parar!"

Saludos

miquel zueras dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
miquel zueras dijo...

Hola, Cahiers! Qué bien verle de nuevo por aquí. Hitchcok presentó una imagen inquietante de las duchas pero recuerdo el bote que pegué cuando vi la espeluznante escena del baño en la habitación 237 de "El resplandor".
Es un buen consejo, el día que pulsen el timbre y alguien responda mejor no entrar en casa, aunque puede que sea el fantasma juguetón de un inquilino anterior. Tener una casa con fantasma queda muy bien.
Saludos!
Borgo.

AMALIA dijo...

La bañera me recuerda la película "Psicosis".

Qué miedito lo del teléfono!!...

Geniales y muy buenos tus relatos.

Un abrazo. Feliz primavera.

JLO dijo...

Me gusta pasar y encontrarme con Kubrick y mi Buenos Aires querido 🎶

No soy fanático del vitel pero es una comida fina y muy rica... Para festividades únicamente 👌

Saludos 🙋

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Amalia? Pues sí, he pretendido modestamente homenajear a Hitchcock y añadirle un toque Kubrick, qué gran película habrían hecho entre los dos.
Me encanta que te gusten mis relatos y, sobre todo, que te pases por aquí.
Muy feliz primavera. Besos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, JLO! Buena combinación, Kubrick y Buenos Aires. El crítico Roger Koza afirmaba que Kubrick se planteó adaptar "El Aleph" pero se quedó en proyecto.
Me encantó el vitel-toné que volví a probar el Día de los amigos, un frío 20 de julio (Buena idea la de dedicar un día a la amistad) y a veces lo hago en casa. Nací en un pueblo famoso por sus anchoas -L´Escala- y lo veo como un plato de hermandad argentino-escalense.
Saludos!
Borgo.

abril en paris dijo...

Como te dicen por aqui esa cortina y la sangre...hummm...a mi lo que me daria miedo es encontrarme una rubia tirada en el suelo con los ojos abiertos.
Lo del movil " me suena" ..yo tambien uso ese recurso cuando no sé donde le he dejado y sí, me quedaría de pasta de boniato si me contestan.
Tus tiras cómicas son la esencia del relato mini mini. Y la marca de la casa.
Otra receta para los menús del domingo. Ñam ñam

Saludos, Miquel.

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! Uf, eso de la rubia mirando el chorro de la ducha con ojos desorbitados sí que da miedo. Hay una parodia de esa escena muy divertida en youtube:
https://www.youtube.com/watch?v=kfyP_HfihHQ
Lo entiendo, cuando me contestó mi hijo al que no había oído llegar por poco me da un soponcio. Siempre he creído que en los blogs hay que ser breve, la gente hoy tiene mucha prisa.
Te recomiendo esta receta ligera para cuando lleguen los calores primaverales, en Argentina es un típico plato de fiesta.
Saludos!
Borgo.