sábado, 8 de diciembre de 2018

LEPRECHAUN. Y MÁS COSAS...


Estamos tan empapados de sudor que se oye un grosero sonido de ventosa cuando nuestros cuerpos se separan. Me acerco a la mesita de noche y me enfrasco en la tarea de abrir un paquete de cigarrillos con dedos húmedos y temblorosos. Ella empieza a decirme algo. Siempre se vuelve muy habladora después del sexo, debe ser porque no fuma.
-Cariño... ¿Has visto mis calzoncillos? Es lo primero que me dice al levantarse por las mañanas- dice imitando la voz de su marido, y se echa a reír.
 Siento una punzada de culpabilidad. Conozco a su marido desde hace años. Una cosa es que me tire a su mujer, pero me parece cruel imaginármelo ahí plantado en medio de esta habitación  en camisa y calcetines y con el rabo al aire, sintiéndose ridículo rodeado de medias, sostenes, camisetas, corbatas... y sin encontrar sus calzoncillos.
-Lo más curioso -prosigue ella-, es que cada dos por tres (desde que volvimos de viaje, más o menos) pierde sus calzoncillos y luego, o no aparecen, o me los encuentro en los sitios más extraños. Empiezo a sospechar de Antonia.
-¿Antonia?
-La chica de la limpieza -hace un gesto como agitando un plumero en el aire-. Quizás es una fetichista que le sisa los calzoncillos a mi marido -y ríe de nuevo.
Me inclino hacia la mesita para apagar el cigarrillo en el cenicero que tiene forma de trébol y la leyenda “Greetings from Eire”.
-¿Y si el verdadero culpable no es Antonia? -le digo-. A lo mejor os trajisteis de Irlanda un Leprechaun escondido entre vuestro equipaje.
-¿Un Lepr… qué? -parpadea interrogativa.
-Los Leprechaun son duendecillos que viven en las casas. No son malvados pero sí traviesos y les encanta gastar pequeñas bromas. Como robar objetos o cambiarlos de sitio, por ejemplo.
 Bruscamente nos interrumpe el chirriante sonido de las ruedas de un coche sobre la gravilla.
-¡Joder! -ella se incorpora de repente -¡Es él! ¡Esa mierda de reloj debe haberse parado!
Miro hacia el reloj de pared. Marca la una y cinco pero el minutero está inmóvil. Como si la cama estuviera sembrada de agujas ardientes salto hacia la mesita donde ella ha depositado antes mi reloj de pulsera (“No me gustan los hombres que lo hacen con el reloj puesto”, me dijo mientras me lo quitaba) y la esfera parece dedicarme una malévola sonrisa con las agujas señalando las dos menos diez.
Empezamos a vestirnos a la velocidad del rayo. Ella está razonablemente decente con un vestido de verano que se ha puesto por la cabeza y ahora corretea despeinada y descalza recogiendo evidencias: preservativos, kleenex, colillas...
Se dispone a arrojarlo todo en una bolsa de plástico, pero se detiene para contemplarme con una expresión mezcla de espanto y reproche.
Estoy plantado en el centro de la habitación en mangas de camisa y calcetines, con expresión ausente.
-Mis calzoncillos... no los encuentro.
El rumor metálico de una llave que gira. Un ¡hola, cariño! jovial y unos pasos que se dirigen hacia el dormitorio.
Pero, maldita sea, lo que termina por dejarme helado es una carcajada sardónica y cascada, como de alguien que tuviera doscientos años y que juraría que proviene del interior del armario.
FIN
Irlanda... me trae recuerdos de cuando pasé por allí el 2011 por el BloomsDay, el día dedicado a Joyce (16 de junio) En un pub tomé el desayuno tradicional, empanada de riñones y cerveza negra, mientras hacía el apunte de esta pareja dublinesa:
GEORGE W. BUSH SE SALVÓ POR POCO DE LOS CANÍBALES
Una de las biografías publicadas sobre el recientemente fallecido ex-presidente me ha revelado algo escalofriante. Durante la Segunda Guerra Mundial fue el único superviviente de un escuadrón que cayó en manos de un general japonés canibal.
2 de Septiembre, 1944. El joven George Bush pilotaba un bombardero lanzado sobre la isla de Chichi Jima (Venga, ya pueden hacer chistes) para preparar la invasión de la estratégica isla de Iwo Jima. 
 Durante la misión el bombardero fue alcanzado y sus tripulantes saltaron al mar en paracaídas. Bush fue rescatado por un submarino que patrullaba la zona pero los otros nueve aviadores no tuvieron tanta suerte. Fueron capturados por lanchas japonesas y los llevaron a la isla de Chichi Jima, gobernada por el caníbal general Tachibana.
 Los nueve prisioneros fueron decapitados con katanas, al día siguiente Tachibana ordenó al cirujano de la isla extraer los hígados de los americanos para ofrecérselos a los demás oficiales guisados en aceite de soja, sake y verduras. Formaron parte de un ritual Bushido canibal de adoctrinamiento guerrero. 
En esta foto aparece el general Tachibana firmando la rendición de la isla. En 1946 fue juzgado por crímenes de guerra y ahorcado. Se le denegó su petición de morir honrosamente haciéndose el hara-kiri.
EL ÚLTIMO KOTOWAZA
El buey USHI, el alma de las fiestas, siempre con su cuenco de sake. 





miércoles, 28 de noviembre de 2018

EL EXPERIMENTO FRIKISMITH

Frikismith es todo un coco y con mucho tiempo libre. Se pasa horas leyendo sobre datos curiosos y hoy ha aprendido dos de los interesantes: “No se puede sacar la lengua fuera y respirar por la nariz al mismo tiempo”, y: “Es imposible estornudar o tener un orgasmo manteniendo los ojos abiertos.”
-Pero… ¿qué pasaría si alguien tuviera un orgasmo y un estornudo a la vez y con los ojos abiertos? –se pregunta Frikismith. La pregunta aguijonea sus febriles neuronas y decide iniciar un trabajo de campo.
Primero está el tema del estornudo. Frikismith entra en una tienda de artículos para fumadores del casco antiguo, ha visto en Google que es la única de la ciudad que vende rapé.
-Con esto tiene el estornudo asegurado- le informa el viejo dependiente mostrándole una tabaquera metálica con dibujos rococó-. Yo lo uso a menudo por mi sinusitis crónica.
 Bueno, y ahora el orgasmo. Frikismith no tiene pareja actualmente y pocas posibilidades de conseguir alguna en breve, pero tiene dinero. Consulta una página de servicios Outcall (chica a domicilio) telefonea y elige una que se describe a si misma: “Morena atractiva, 28 años, 100 la hora”.
La chica cumple las expectativas. Cuando dice  “¿Puedo fumar?” Frikismith le acerca un cenicero. Se siente titubeante cuando la mira a los ojos –Ojos- a través del humo. 
-Vas a formar parte de un importante experimento –le dice Frikismith mientras paga-. Un ensayo que puede pasar a los anales…
-No hago sexo anal –le interrumpe ella.
Pasan a la habitación. Frikismith ha dejado la lata de rapé abierta en la mesilla junto a la cama.  Se ponen rápidos en faena. Frikismith está encima, ella mantiene el contacto visual (debe saber que los hombres llegan antes al clímax cuando la mujer les mira directamente) y Frikismith pronto empieza a sentir el prólogo del orgasmo que avanza a oleadas. Coge una pizca de rapé y se lo acerca a la nariz. Se estremece. Llega el clímax acompañado de un fuerte estornudo y con los ojos totalmente abiertos.
En el interior del cuerpo de Frikismith se produce un Maelstrom. Un vórtice que sale del nervio óptico hasta la vesícula seminal y regresa con una fuerza tal que hace saltar fuera los globos oculares de Frikismith –Plop! Plop!- como un personaje de los Therrytoons.
Frikismith ha tenido suerte. Han podido volver a colocar sus ojos y ha recuperado un 80% de visión. Su experimento le ha hecho famoso y le han pagado una gran suma para dar una conferencia en la Universidad de Yale.
FIN
Y hablando de Yale...
Se agradece cuando te encargan la portada de un libro tan interesante como este: Skulls and Bones (Cráneos y huesos) es el nombre de una sociedad secreta de estudiantes de Yale fundada en 1832. Sus miembros, casi todos de familias millonarias, se reúnen cada semana en la Deer Island, una isla particular frente al campus de Yale donde en un edificio de estilo babilónico llamado La Tumba celebran reuniones y suntuosas cenas servidas con la cubertería de plata que perteneció a Hitler. En sus escasas fotos siempre aparecen posando alrededor de una mesa con huesos humanos y un reloj que marca las 8 de la tarde. Ese reloj siempre va adelantado cinco minutos para dar la sensación a sus miembros de que su espacio es un mundo aparte.
Tres generaciones de los Bush pertenecieron a la Skull & Bones: el abuelo, Prescott (al que se acusa de robar el cráneo del apache Gerónimo para decoración del club) George W. Bush padre –señalado con un circulo en la foto- y George junior.

Los miembros de la Skull & Bones se han visto relacionados con acontecimientos tan dispares como la Guerra del Opio en China, el ascenso al poder de Mussolini y el asesinato de Kennedy.
Y mi última carta Kotowaza, echaré de menos a mis animalitos antropomórficos. Este es el ratón Mausu, que toca la guitarra de tres cuerdas Shamisen. Es un instrumento muy dificil de tocar, por lo que esta carta simboliza la paciencia.




domingo, 18 de noviembre de 2018

YO PUBLIQUÉ UN CÓMIC PORNO


Pues sí, todos tenemos un turbio pasado…
 Los amores de Juan Eclipse fue una serie que dibujé para la efímera revista de cómic erótico Selene de Ediciones Glenat con guiones del magnífico dibujante y escritor Alfredo Pons colaborador de la revista El Víbora. Fue esa editorial, La Cúpula, quien reunió en una publicación las historietas de Los amores de Juan Eclipse; éste álbum quedó finalista en el Salón del Cómic 2006 en Barcelona.
Juan Eclipse es un personaje con un curioso peinado cubista que recibe en su casa periódicas visitas de mujeres que no reconoce pues padece Copulatrógada -no existe, no lo busquen el diccionario- una peculiar amnesia que borra únicamente los recuerdos de la actividad sexual. 
Los amores de Juan Eclipse fue una serie nada convencional para una revista de esas características pues los personajes hablan –y mucho- con los ingeniosos diálogos de Pons. No estoy muy satisfecho del dibujo, pues por diversos motivos tuve que hacer las páginas aprisa y corriendo. Y hablando de corriendo:
Juan Eclipse en uno de sus habituales finales felices. En la redacción de Selene no veían con buenos ojos la serie por considerarla algo marciana, pero su editor (gracias, Joan Navarro) nos apoyaba. Incluso consintió publicar una historieta sin ninguna escena erótica, el sexo sólo se menciona, algo insólito en una revista de cómic porno:
Para celebrar la publicación de este álbum preparé para Pons su plato preferido: Espaguetis a la boloñesa.
 Ayer hice esta foto, me sentía nostálgico. En una sartén sofreír cebolla cortada fina, apio picado y zanahoria en dados pequeños. 
Cuando todo haya tomado color, añadir carne picada removiendo con la cuchara de madera para que no se formen grumos. 
Añadir sal y pimienta, y el tomate de lata, pelado y sin semillas.
Dejar reducir un poco y luego verter 1 copa de vino blanco. Cocinar a fuego suave durante 3 minutos para que el alcohol se evapore.
Cuando la pasta esté cocida en agua salada, colar y mezclar con la salsa. A esta receta le viene bien mucho parmesano. 

Sigo con mis Kotowaza, esos entrañables animalitos antropomórficos:
El Tora, o tigre. Fuerte y sabio
La Jentsei, la astuta mujer felina.
Y Buta, el cerdito samurai, antes de tomar un aperitivo.





viernes, 9 de noviembre de 2018

EL SEXO DE LOS ÁNGELES


Orfeo vive en un entresuelo y tiene su bar en los bajos del edificio. Unos ruidos le despiertan en plena noche. Cuando oye el tirador escanciando cerveza en una jarra tiene claro que no son ratas. Coge la barra de la persiana metálica, baja las escaleras cautelosamente y enciende la alarma, pero no hay sirena ni luces centelleantes. En el bar hay alguien bebiendo en la barra con aire melancólico, como un hombre sin pareja en un baile, viste de blanco y tiene alas.
¿Pero qué demonios…? –dice Orfeo.
 -Hola, soy un ángel y he inutilizado la alarma-dice el hombre alado sirviéndose otra cerveza-. Tengo algunos poderes. Estamos en misión de reconocimiento y eso da mucha sed. Siento haber entrado así en su local pero no es fácil encontrar un bar abierto en Barcelona a estas horas.
Apura la cerveza y con un gracioso aleteo se eleva  inclinándose sobre la barra para volver a llenar su jarra. Orfeo está muy impresionado. La persiana metálica de la entrada está intacta, el ángel ha debido traspasarla.
-Somos un grupo de exploración –dice el ángel entre dos sorbos, su larga cabellera rubia le cae por la cara-. El Master, o Creador como lo llaman ustedes,  ha estado algo ausente estos últimos siglos y piensa que vendría bien establecer una colonia de ángeles en la Tierra para ver cómo van las cosas por aquí.
-Tengo una pregunta… -balbucea Orfeo- ¿Los ángeles tenéis sexo?
-Le costará una botella de whisky del caro saber la respuesta -. Al ver que Orfeo asiente-: En realidad tenemos dos. El Master creó una criatura con los dos sexos, pero sintió celos de aquel ser tan perfecto así que lo partió por la mitad. Desde entonces los humanos se pasan la vida buscando su otra mitad, o eso dicen.
 -¡Fantástico! –Orfeo le acerca una botella de whisky añejo y se sienta en un taburete con respaldo. Ha recordado algo que aprendió en el instituto-. Ese era el tema que los sabios de Bizancio discutían mientras el enemigo asediaba la ciudad. ¡Perdieron el tiempo debatiendo sobre el sexo de los ángeles en lugar de defenderse de los turcos!
-Y ahora tengo yo una pregunta –dice el ángel-, he bebido mucha cerveza y la naturaleza me reclama. Como tengo dos sexos… ¿he de usar el lavabo de mujeres o el de hombres?
Barcelona. Año 2218. Las naves extraterrestres del planeta Trafalmadore aniquilan con sus rayos gamma las defensas de la ciudad mientras el ayuntamiento está debatiendo una propuesta de ley: ¿En los establecimientos públicos los ángeles han de usar los servicios de hombres o de mujeres?
Está claro que la humanidad no aprende.
FIN
Dedicado a Ángel, el dueño del bar Pastis, al que la especulación le ha obligado a cerrar su local.
PURITANO INSTAGRAM
El pasado Halloween colgué esta foto en Instagram y me la censuraron a los diez segundos. Ya sabía que el desnudo está prohibido en esta red pero... ¡es que no se ve nada! La sábana fantasmal lo cubre todo. 
Mientras tanto sigo trabajando con mis Kotowaza, proverbios japoneses con animales antropomórficos como Saru, el mono fumador.
Kuma, el oso panda que vende rábano picante en los mercados.
Y la sensual Kitsune, la Mujer-Zorro.



lunes, 29 de octubre de 2018

EL VICIO DE ONÁN


Onán había conocido a una mujer interesante, marchante de arte, que le invitó a cenar y admirar su colección privada. En ese momento experimentó el escalofrío que presagiaba una conquista sexual.
Onán no esperaba que ella fuera el tipo de anfitriona que al recibirte para una cena te mete la lengua hasta la garganta antes de preguntar si vas a tomar una copa. Tenía una gracia aniñada y prendas de encaje color ala de mosca que se fue quitando una por una, y ahora allí estaba desnuda, tumbada en un sofá de cuero con los ojos cerrados. Caderas de culebra y altivez de dromedario. Olía a claveles.
 Onán se puso encima. Entonces él levantó la mirada mientras acometía contra ella. En la pared de enfrente había un Cristo bizantino de tamaño natural colgado de una cruz dorada. Parecía tener los ojos abiertos y le estaba mirando fijamente.
Falló una acometida. “¿Qué pasa?”, preguntó ella.
“No es más que una gran cruz”-pensó Onan, pero los ojos del crucificado parecían crecer, palpitar. Esos clavos sangrantes, todos esos espinos. Allí colgado en la pared, mirando, mirando…
Onán la sacó y en ese momento eyaculó. “Siento mancharte la alfombra” –fue lo único que se le ocurrió decir. Se subió apresuradamente los pantalones y salió por una puerta trasera.
Cuando llegó a su casa Onán se sentía extrañamente fuera de lugar, como un pigmeo entre enanos.   Había un hombre sentado en el sofá. Se presentó: “Soy Dios”.
 A Onán no le pareció extraño que tuviera acento argentino ni que llevara una camiseta del San Lorenzo. Dios se levantó del sofá.
-¿Pero qué hiciste, pelotudo? Has cometido una terrible falta, Onán. ¡Has derramado tu simiente!!!
Entonces Onán cometió un grave error; intentar hacerse el ocurrente con Dios.
-¿Mi simiente? Bah, no importa… ¡Tengo más!
-¡Sonaste, Maneco! –tronó Dios y de su dedo índice salió un potente rayo que fulminó a Onán.
De Onán sólo quedó un montón de cenizas humeantes. La voz de Dios resonó por todo el edificio.
-Si yo venía de buenas… ¡Pero es que estos mortales me rompen las bolas, cheee!!!!
FIN
COSECHA NATURAL
Y hablando de simiente... me han regalado un curioso libro Natural Harvest (Cosecha propia) del chef Paul Protenhauer; un recetario con un ingrediente común: el semen. Dice su autor: El esperma es nutritivo, tiene una maravillosa textura y propiedades sorprendentes en la cocina. Además, es un ingrediente barato de conseguir...
 Yo soy un cocinero mediterráneo a la antigua y no me atrae condimentar los platos con mi ADN. Por supuesto que uso crema de leche para cocinar pero de la envasada y con recetas como esta para alegrar un triste bistec solitario:
BISTEC CON SALSA DE ANCHOAS
 Freír el bistec al gusto por ambos lados y reservarlo en un plato.¡Sin sal! Las anchoas ya la llevan.  En el mismo aceite pero a fuego muy lento añadir 6 filetes de anchoa, un poco de mantequilla, y con un cucharón de madera aplastar los filetes hasta deshacerlos. 
Añadir 200 ml. de crema de leche (un brick pequeño) y remover hasta formar una crema de color tostado que se vierte sobre el bistec.
Lo acompañé con unos cogollos aunque también quedan bien las patatas fritas. Hala, un plato sencillo, sabroso y sin recurrir a la Lefa cuisine.
UN PLATO DE PESADILLA
 Me encargaron una portada de El invitado de Drácula, el primer capítulo de la celebre novela de Bram Stoker que su editor suprimió por considerar que alargaba demasiado la trama, pero años más tarde lo incorporaron en algunas ediciones. Para inspirarme me preparé este plato de cangrejos de río con salsa de tomate picante al vino blanco. Según cuentan, después de cenar este plato, Stoker sufrió  una pesadilla que le inspiró su célebre Drácula. No surtió mucho efecto pues de aquella noche sólo recuerdo un extraño sueño con pingüinos que no tenía que ver mucho con el tema. Luego el editor me fastidió la portada al empeñarse en incluir a la derecha la foto de un relieve de piedra del auténtico castillo de Drácula en Bran, Rumania (el de la foto que sale en la cabecera de mi blog)  con lo que quedó bastante pegote. Bueno, al menos los cangrejos salieron buenos.





miércoles, 17 de octubre de 2018

ESTATUAS SECRETAS


INTERIOR 1. BAR DE SCAMPIA (NÁPOLES)
 -Usted es sin duda el conocido periodista Bruno Paparazzi. He sabido que estaba en Nápoles. ¿Cómo lo sabía? No viene al caso. A dos horas en coche están las ruinas de Pompeya. Ya sabe que allí conservan cuerpos que quedaron atrapados por la lava cuando la erupción del Vesubio, solo que algunos están petrificados en momentos… comprometidos. Sodomía, practicando sexo con niños, con animales… Cuando el rey español Carlos III emprendió las excavaciones quedó horrorizado al ver aquellas estatuas lascivas y ordenó que se ocultasen en la bodega de un monasterio benedictino cercano. ¿Pedimos otro grappa? Bien, el Vaticano prohibió exponer esos restos humanos al público, pero los monjes sacan un buen dinero permitiendo a ricachones pervertidos celebrar ahí sus fiestas. Se visten con túnicas y organizan orgías como en tiempos de Calígula entre los pompeyanos conservados en cenizas. Mañana por la noche montarán una de esas bacanales, lo sé porque yo era el jardinero y vigilante de la bodega hasta que los monjes me despidieron,  sin seguro ni… ¿Qué porqué me despidieron? No viene al caso. En la parte trasera de la bodega hay una torreta con una ventana sin cristal –es de estilo románico- y desde ahí podrá sacar fotos. Imagine qué reportaje, alta sociedad degenerada, monjes corruptos, secretos de un monasterio… ¡como un best-seller de Dan Brown! Yo
me llevo el cincuenta por ciento y… ¿El treinta? Bueno, no soy codicioso. Necesitará esto.
 Se oye el amortiguado click-clack de un billar mientras el ex- jardinero  saca de un bolsillo de la chaqueta una enorme llave antigua que deposita sobre la mesa. Oímos un Clock.
(Bruno):-¿Es para abrir una puerta o para derribarla?
(Jardinero):-Es para la verja de la entrada.
NOCHE. EXTERIOR BODEGA
Bruno no deja de sorprenderse por la imaginación de los asistentes, nunca había visto tantas posturas diferentes. Reconoce actores famosos, banqueros, aristócratas… Ya ha sacado infinidad de fotos cuando nota el malestar del roce de la correa de la cámara en el cuello. Decide volver al coche y regresa a Nápoles.
DÍA SIGUIENTE. BAR DEL HOTEL.
Bruno está tomando un whisky para matar el tiempo hasta la hora de su avión con destino a  Roma. Mientras,  cruza miradas con una atractiva mujer sentada en la barra. Viste un traje verde ajustado a su cuerpo de tigresa y un exótico sombrero parecido a un turbante. Bruno se sumerge en sus grandes ojos marrones mientras suben a su habitación.
 INTERIOR 2. HABITACIÓN HOTEL.
El periodista  está tan alterado que arroja la camisa y se quita con torpeza los pantalones. Se sienta para quitarse los calcetines que están prietos y tira con fuerza atrapándose los dedos.
(ÉL):-¿No te desnudas?
(ELLA):-Me pone cachonda que un hombre se masturbe mirándome mientras me quito la ropa.
Bruno se sienta en la silla y empieza a tocarse. La mujer se quita el turbante con un rápido gesto. En lugar de cabello tiene serpientes, víboras que se desenroscan siseando. Los ojos de la mujer llamean. Bruno se ha convertido en estatua de piedra, ahí sentado desnudo, con el chisme en la mano.
Oímos el teclear de un móvil.
(ELLA):-Aquí, agente Medusa. Tengo la cámara de fotos. Traigan una furgoneta, tienen una nueva estatua para la bodega.
LOCUTOR: les esperamos la próxima semana con un nuevo programa en Radio Borgo.
Se oye un gong.
FIN
PASTA AL POMODORO
Y hora una receta muy napolitana. Ayer la hice con raviolis y quedó así de bonita por el toque de la albahaca, y es que aquí la albahaca fresca es IMPORTANTÍSIMA.
 En una sartén a fuego medio sofreír cebolla, zanahoria y apio picado todo bien fino hasta que tomen color. Agregar aceitunas negras cortadas en láminas y alcaparras.
Añadir una lata de tomate entero y pelado con su jugo. Agregar un puñado de hojas de albahaca. Dejar reducir y cocinar durante 15 minutos.
Cocer la pasta (con los macarrones rigatoni también queda muy buena) en abundante agua salada. Cuando esté al dente -unos 6 minutos pero probarla por si acaso- colar, mezclar con la salsa y sazonar con queso rallado. Creo que a este plato le sienta especialmente bien el queso pecorino.
Probar como está de sal y servir de inmediato.

viernes, 5 de octubre de 2018

BOLETUS (Relato otoñal)


Me habían soplado que en un camino del bosque, el Paso de Borgo, habían muchas setas, sobre todo níscalos (Lactarius deliciosus) Pregunto a unos cazadores donde empieza aquel camino. “Justo donde se recortan las siluetas de dos olmos allí en el horizonte, en el Monte de los dos olmos.”
Cuando llego a la cima me recibe una voz gutural: “Aquí no hay ningún comienzo, sino uno de los finales.”  Pego un salto. En el camino no hay dos olmos sino un hombre y una mujer clavados en el suelo hasta las rodillas. “Hola”, me dice ella. Al descubrir mi cara de estupor el hombre clavado en el suelo  me aconseja:
-Más le vale que se tranquilice y que se haga un hueco bien resguardado antes de que se ponga el sol, que luego todo son prisas.
No sé muy bien porqué pero me pongo a excavar un hoyo en el suelo. Ya me lo decía mi madre: “Si fulanito te dice que te tires de un puente tú vas y te tiras. No tienes remedio.”
Me introduzco en el agujero hasta las rodillas y quedo frente al hombre y la mujer. Ella me dedica una sonrisa. Sus ojos brillan, las pecas exhibidas en sus turgentes  pechos bailan y sus redondas mejillas llamean.
-Somos una pareja abierta –me aclara.
El tiempo pasa mientras el bosque se ruboriza con las hojas otoñales. Llanega –así se llama la mujer- tiene una desbordante imaginación para el sexo…  aunque en el actualmente conocido como Monte de los tres olmos aún no he visto ni una sola seta.
No se puede tener todo.
FIN
La semana pasada quedé con una amiga y su nueva pareja en un bar de tapas. El pobre no conocía los especaculares efectos que me provocan los chistos cortos y malos:
 Ya avisé que era muy malo.
Bueno, y vuelvo con el tema de las setas que ya es plena temporada. Hoy me he preparado este plato:
TERNERA CON SETAS
Sofreír carne de ternera cortada en dados para estofar. Retirar del fuego y sazonar con sal y pimienta.
En el mismo aceite freír zanahorias, cebolla y patatas cortadas a taquitos.
Limpiar las setas (yo he usado níscalos, pero también se puede hacer este plato con setas en conserva) y añadirlas al sofrito. Incorporar la carne, 1 hoja de laurel, perejil picado y 1/4 de litro de vino tinto. 
Tapar la cazuela y dejar cocer media hora con el fuego al mínimo.
Parecía dinero fácil, pero todo formaba parte de un plan tramado por setas alienígenas y carnívoras para adueñarse de nuestro planeta...
¡Sigan mi consejo! Déjense guiar por la voz del bosque y salgan a buscar setas.