jueves, 20 de junio de 2019

MARC RIBOT Y YO NO TENEMOS SUERTE


Últimamente vengo publicando en Borgo los micros de Marc Ribot. Llevamos una larga colaboración de proyectos… infructuosos:
ÓLEO SOBRE TELA. Vega, un marchante, se presenta en una galería con los cuadros de Soros, un misterioso pintor fallecido. Los cuadros son un éxito y al ser de un autor muerto y no poder producir más obra se revalorizan por millones, pero Soros no existe, es Vega quien los pinta. Novela basada en un caso real. Vega es el nombre falso de un amigo de Ribot. Aún buscamos editor.
BARCELONA APOCALIPSIS. Un relato para la revista TimeOut sobre un virus que sólo mata turistas. Al ver mi portada se echaron atrás, temían que los acusaran de turismofobia.
EL NEGRO DE BANYOLES. ¿Recuerdan el mediático caso del africano momificado que se exponía en un museo de Banyoles? El médico de origen haitiano Arcelín exigió que se retirara el cuerpo y la denuncia llegó hasta la ONU. Finalmente el bosquimano fue enterrado en Botsuana. Un trabajo de investigación que no fue publicado al cerrar El Call, la editorial que nos lo encargó.
LEYENDAS URBANAS. Este tenía que publicarlo Editorial Planeta nada menos, pero cuando íbamos por la mitad en Planeta se cambió el staff de narrativa y el nuevo equipo descartó el proyecto. ¡Cachis! si es que tenemos una mala pata…!
Marc Ribot está pensando en recopilar sus micros con mis ilustraciones en un libro (cruzo los dedos) le he sugerido un título a lo Asimov: YO RIBOT.
Y vamos con los micros:
EL CATADOR (Marc Ribot)
CICLO VITAL (Melmoth)
Un taxi se precipita por las atestadas calles de una ciudad. En su interior va un matrimonio. La mujer tiene contracciones. Está a punto de parir, pero vemos que su vientre está completamente plano. El taxi a gran velocidad se detiene chirriando las ruedas delante de las puertas de un cementerio. En la puerta les espera algunos empleados de la funeraria. Cogen a la mujer del brazo con mucho cuidado y la acompañan hacia un nicho. El marido va detrás de ellos muy nervioso fumando constantemente. Uno de la funeraria lleva un martillo. Se pone a romper el mármol blanco de un nicho sin nombre. Una vez roto el funerario introduce sus brazos en el interior y extrae un recién nacido que empieza a llorar.
Y como mi última receta era vegetariana para compensar aquí va una muy carnívora: 
STEAK TÁRTARO.
Carne cruda pero muy bien condimentada. En un bol o plato hondo se mezcla bien carne picada con una cebolla rallada, 1 yema de huevo, 1 cucharada de mostaza (recomiendo "a la antigua", la de las semillas) 1 chorrito de coñac, 1 puñado de alcaparras, sal y pimienta. 
Remover todo bien con las manos, como hacen los buenos cocineros, y... ya está. Un plato rápido y fácil. A veces le añado unas gotas de tabasco. Lo suelo acompañar así, con ensalada verde:
No creo que a mis amigos argentinos les convenza este plato, ellos prefieren la carne muy pasada. Bueno, les dedico con cariño esta tira:




jueves, 13 de junio de 2019

LA PITONISA. Y MÁS COSAS


La pitonisa sostiene la mano del cliente y la extiende con la palma hacia arriba. Después de un minucioso análisis dice:
-Observo que su vida es anodina, artificial, le falta algo… esas líneas parecen hechas a máquina, sin la calidez de la sangre, eso significa que usted ha sufrido mucho. Aquí veo un cruce de líneas que me indica que usted sufrió un accidente que aún no ha superado…
-Tiene razón –dice el cliente. Gira bruscamente la muñeca, se oye un clack y la pitonisa se queda sosteniendo una mano ortopédica.
FIN
Acabo de regresar de un breve viaje por París. Aquí estoy yo frente a la estación de metro de Cluny.
Zona Faibourg Saint- Antoine. Hombre, qué bonito detalle...
Me encantó el nombre de esta estación de metro.
No podían faltar los escargots con sus pinzas.
En los bistrots las distancias entre las mesas son muy reducidas y usaba las pinzas con mucho cuidado para que el caracol no volase a la mesa de al lado, como en aquella escena con Julia Roberts en Pretty Woman.
La esperada aportación de Melmoth:
A TODO GAS
Un hombre conduce su coche a toda velocidad. De repente se encuentra bruscamente con una lenta fila de coches encabezada por un coche fúnebre. El hombre con prisa se pone nervioso. Intenta adelantar peligrosamente, una y otra vez, reculando siempre debido a los constantes automóviles que circulan por el sentido contrario. Cuando por fin lo consigue, llega al cementerio y abre las verjas. Se acicala la ropa y se coloca bien la gorra de funcionario a la espera de la comitiva fúnebre.
Hoy no hay micro de Marc Ribot pero me ha hecho una sugerencia: "A ver cuando te acuerdas de los vegetarianos como yo en tus recetas." A eso voy.
CALABACITAS (calabacines o zapallitos) MEXICANAS
Pelar los calabacines y cortarlos en trozos pequeños.En una cazuela con aceite y mantequilla sofreírlos y cuando tomen color añadir la cebolla picada y tomates troceados. 
Remover bien y añadir el maíz en grano, un poco de caldo, sazonar con sal y pimienta y tapar la cazuela dejando cocer con el fuego mínimo unos 15 m.
Antes de servir en cazuelitas añadir queso fresco (tipo Burgos) cortado en dados y adornar con unos nachos. Así quedó de vistoso:
Bon Appétit!



miércoles, 5 de junio de 2019

SU MEDIA NARANJA


 -Hummm… ¿Ves aquel chico sentado allí al fondo?
-¿Cuál? –a Genaro le parece exagerado el tono de sorpresa  del camarero.
-Hummm… el de la camiseta negra con el logo de las tijeras que está hablando con un compañero tuyo.
-Ah, ya… El de allí -responde el camarero con una sonrisa entre comprensiva y socarrona.
-Por favor, ¿le dices si acepta una copa de mi parte?
-¿A él? – Cuando el camarero hace ademán de retirarse le pregunta-: ¿Y tú también querrás otra, claro?
-¡Lo has adivinado! –Genaro corresponde su disposición con una sonrisa de complicidad-. De lo mismo… para los dos.
El joven y tímido Genaro ha decidido visitar un bar de ambiente gay que acaban de abrir en el barrio, el Closet Club. Cromados, cuero rojo, luces cálidas, un pequeño ciber-café y música de los 70. No ha tardado en fijarse en un chico sentado al fondo del local con una camiseta de los Scissors Sisters idéntica a la que lleva; detalle que denota alguna afinidad.
 Mientras el camarero le sirve la segunda copa a Genaro éste aprovecha para mirar de reojo a su invitado, el cual en ese preciso momento le observa mientras otro camarero le llena la copa ofrecida por él. “Qué cuerpo” –piensa- “Tengo que atreverme”. Genaro bebe un sorbo, deja la copa, y otra discreta mirada hacia el fondo del local le muestra al otro estirando el brazo hacia su bebida, Genaro lo imita sin darse cuenta, por puro nerviosismo. Alza la copa en su dirección y el chico del fondo corresponde a su gesto y a su sonrisa.
Genaro termina su copa de un trago, se levanta y se dirige con paso rápido hacia su invitado comprobando con satisfacción como éste hace lo mismo para –supone- acelerar el encuentro. Los dos sorteando diestramente veladores intermedios y cada vez más sonrientes. Y cuando acerca la cara para besarle –¡Craaassh!!!!- se estrella contra el gigantesco espejo.
MORALEJA: ponte gafas. La miopía no se lleva bien con tirar tejos a distancia.
FIN
Este relato combina bien con el micro de Marc Ribot:
¿Te acuerdas de cuando ibas de copas en el instituto y en un extremo de la barra había un señor mirando? Pues ese señor eres tú.
Otra aportación del gran Melmoth.
EL HOMBRECILLO DEL METRO
El metro va repleto.Llega a la siguiente parada a rebosar de gente que espera. Las puertas se abren y no baja nadie.Todos suben. El metro sigue yendo raudo hacia ninguna parte. Durante todo el día nadie ha bajado y todos han subido. Cuando llega la hora de la última parada de la jornada, solo hay un hombrecillo esperando con bigotillo engominado, sombrero, traje y bastón. Su aspecto es de lo más frágil. Se abren las puertas del tren. Todo el mundo sigue sin bajar. El tapón humano es demasiado compacto. El hombrecillo toma carrera y se lanza contra una de las puertas abiertas. Todos los pasajeros salen rodando por todas las puertas.
LA RECETA: POLLO AL CURRY FÁCIL.

  • Sofreír en una sartén o cazuela 1 cebolla y 2 dientes de ajo bien picados.
  • Añadir 2 cucharadas soperas de curry y 1 de jengibre en polvo (opcional) remover bien para que suelten el aroma.
  • Añadir el pollo troceado o los filetes de pechuga deshuesada. 
  • Cuando se vea el pollo bien dorado salpimentar y agregar 1 brick de nata de cocina. Tapar y dejar cocinar con el fuego al mínimo 15 minutos y hala, ya estará listo.
  •  Recomiendo acompañar con arroz blanco salteado.



    lunes, 27 de mayo de 2019

    MARCAS FICTICIAS DEL CINE


    Ezequiel, 25:17, y dice: ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahveh, cuando caiga mi venganza sobre ti!
    Ilustración de Dave Neals
    Esta hamburguesa Big Kahuna es un elemento recurrente en películas de Quentin Tarantino, habiendo salido tanto en Reservoir Dogs, Death Proof, Four rooms, Abierto hasta el amanecer, y por supuesto en Pulp Fiction. Luego pongo la receta.
    TERIYAKI DONUT
    Volvemos con el Mundo Tarantino. Esta franquicia tiene presencia en dos largometrajes del realizador: Pulp Fiction y Jackie Brown. Pam Grier y Michael Keaton siempre se citan en este establecimiento de fast food.

    PIZZA PLANET
    Desde Toy Story (1995) esa marca ha estado presente en todas las producciones de la Pixar, en establecimientos o en su Toyota amarillo que se ocupa del reparto.
    LA PRIMERA MARCA FICTICIA DEL CINE
    En la película Náufragos (1944) que transcurría en un bote en mitad del océano Hitchcok lo tenía crudo para aparecer en un cameo, así que el director ideó un adelgazante llamado REDUCO que aparecía en un periódico. Aquí vemos a Hitchcock antes y después de perder 50 kilos.
    ...Y LA MARCA DE FICCIÓN MÁS FAMOSA
    LO DEL CIERVO ZOMBIE ES UN FAKE.
    Es una escena de la película Tren a Busan (2016) 
    Esto es un texto con un dibujo mío para una serie de poemas urbanos de Marc Ribot. En otra entrada hablaré de mi relación con este escritor.
    EL HOMBRE EN EL SEMÁFORO

    "Una cosa es evidente: si el semáforo está en rojo significa prohibición, y por lo tanto hay que detenerse. Probablemente por asociación con el color de la sangre." (Marc Ribot)
    Y el brillante toque final del gran Melmoth:
    Un hombre con graves problemas de memoria no recuerda lo que hizo el día anterior. Decide escribir un diario para saber qué es lo que hizo ayer. Solo escribió un día.
    RECETA DE HAMBURGUESA KAHUNA:
    Asar la hamburguesa a la plancha a fuego fuerte para que quede tostada por fuera y jugosa en el interior (3 minutos por cada cara) Darle la vuelta y poner encima una loncha de queso -preferiblemente cheddar- y vamos montando:
    Sobre el panecillo, colocar la lechuga y sobre ella la hamburguesa con queso. Cubrir con un par de lonchas de bacon y coronar con una rodaja de piña que antes hemos pasado por la plancha para que quede dorada. 
    Recitar el salmo de Samuel L. Jackson y sazonar con mostaza o ketchup al gusto.



    viernes, 17 de mayo de 2019

    POTI POTI CON UN TOQUE ORIENTAL


    Hay un cuento oriental muy bonito: un Rodin –un “samurái errante”- soñó una noche que era una libélula y, cuando se despertó, no recordaba si era un samurái o una libélula.
     Pues bien, conozco un caso: un gestor de Vilafranca que una noche soñó que era un gato y, al día siguiente, comprobó que efectivamente se había convertido en gato. Su esposa llamó a urgencias, llegó un médico que camufló una píldora en un quesito El Caserío y enseguida el gestor recobró su aspecto normal.
    Pero quedaron secuelas. Por la noche el gestor maullaba a todo pulmón y, como todos los felinos, le dio por marcar su territorio. Solía mearse en el lecho conyugal sin reparar si su mujer dormía allí en ese momento.
    Al final, ella se hartó de su marido maullador y meón y pidió el divorcio. Ahora están en pleno litigio por un Opel Corsa que pagaron a medias.
    No sé, pero creo que cuando estas fábulas pasan de Oriente a Occidente pierden poesía y encanto.
    FIN
    Un cariñoso recuerdo para mi vecino del primero.
    ACEITUNAS CON RULETA RUSA
    En este plato habían seis aceitunas rellenas (cuando hice la foto me había zampado tres) y en una había una con hueso. Resultado: un empaste en un incisivo. Odio las aceitunas con hueso (sobre todo si vienen sin avisar) son la pausa publicitaria de las ensaladas.
    Y ahora, un nuevo micro del gran Melmoth: EL CURRÍCULO
    Un hombre sin trabajo, muy cansado, desengañado de la vida y ya entrado en años, pero no los suficientes como para jubilarse, está actualizando su currículo. En él va poniendo de nuevo todos los nombres de las empresas, hoy ya desaparecidas y olvidadas donde había padecido durante tantos años. Levanta su triste mirada de la pantalla del ordenador y mira su colección de películas clásicas en DVD. Todos esos directores, se dice, y actores, guionistas, equipo técnico, llevan muertos mucho tiempo. Lo mismo ocurre con todos los autores de los libros que tiene en esa estantería, junto a la lámpara. Su mujer también está muerta. Vuelve al currículo. Ahora solo le falta poner una fotografía donde salga sonriendo.




    Una receta también con toque oriental: POLLO CHINO CON ALMENDRAS
     Necesitaremos: pechugas de pollo, salsa de soja, jengibre en polvo, almendras crudas, 1 cebolla y 1 zanahoria, caldo de pollo.

    Cortar las pechugas de pollo en dados. Ponerlos en un bol y añadir la salsa de soja, el azúcar y el jengibre en polvo. Mezclar y dejarlo en la nevera 1 hora.
    En una sartén a fuego medio con un poco de aceite saltear las almendras, hasta que se doren ligeramente. Cortar la cebolla y la zanahoria en tiras. Saltear en la misma sartén en la que se han dorado las almendras 5 minutos.
    Sacar el pollo de la nevera y echarlo en la sartén junto con la salsa de macerado. Saltear otros 5 minutos. Incorporar a la sartén las verduras y las almendras, revolver bien y añadir el caldo de pollo.
    Dejar cocer todo unos 10 minutos a fuego medio. Servir acompañado de arroz blanco salteado.

    lunes, 6 de mayo de 2019

    UNA ACTRIZ, UN ACTOR Y UNA RECETA

    CENA CON INGRID PITT (Relato)

    El estudio había decidido celebrar un sorteo entre los asistentes al estreno de The Vampire Lovers. El joven Dennis fue el afortunado que compró la entrada con el premio: una cena con Ingrid Pitt.
    Al bajar del coche que le había dejado frente al local elegido Dennis le preguntó al chófer si no se había equivocado de dirección pero por toda respuesta el conductor cerró la puerta y arrancó a toda velocidad.
     Estaba en la zona de los muelles, rodeado de lóbregos almacenes teñidos de hollín y justo enfrente de una casa de ladrillo rojo de apariencia algo más solemne que los negros edificios que la rodeaban. Cuando Dennis tocó el timbre le recibió un hombre de ojos acuosos y lentos movimientos. Cuando Dennis le mostró la tarjeta que le acreditaba como ganador aquella figura taciturna respondió con un vago gesto que el joven interpretó como una invitación para que le siguiera y arrastrando los pies le condujo a un agradable salón bien iluminado.
    Ingrid Pitt estaba sentada en un extremo de una mesa decorada con candelabros. Dennis no podía hacer más que mirarla boquiabierto: más bella aún que en las películas, cabello castaño recogido alrededor de la cabeza formando una tiara griega, ojos violeta y un sedoso vestido rojo. Cuando Ingrid se levantó para saludarle Dennis vio sus medias con costura impecablemente vertical.
    Empezaron a cenar en silencio el uno frente al otro. A su alrededor deambulaba un desastroso servicio de ocho silenciosos camareros vestidos de negro que parecían ausentes. Más que servir, dejaban caer indolentemente los platos sobre la mesa, pero Dennis estaba extasiado dejándose envolver con aquella larga mirada violeta. Apenas probó bocado, Ingrid dejó su plato intacto.
    Sirvieron café. Un cadavérico camarero echaba una cucharada de azúcar tras otra en el café de Dennis hasta formar un islote en el centro de la taza. El joven estaba absorto contemplando aquella mirada aún más violeta. Ingrid le dedicó una sonrisa por encima de su taza de café. Sus labios rojos enmarcaban unos grandes colmillos y su mirada se volvió llameante.
    Dennis se descubrió en el centro de un círculo de camareros de rostro ceniciento que se le acercaban tambaleantes. También mostraban enormes y afilados colmillos. Ingrid saltó sobre el paralizado joven  clavando sus dientes en su garganta con gélida dureza.
    Desde esa noche Dennis se convirtió en otro silencioso y desmañado camarero; aunque se advierte un destello de felicidad en sus ojos acuosos.
    FIN
    He rescatado este relato para recordar a Ingrid Pitt en el décimo aniversario de su muerte. También hace diez años que nos dejó Víctor Israel, un asiduo del terror y el western, además de mi vecino por un tiempo en el centro de Barcelona.

    Israel era un secundario inconfundible con un ojo desviado y su dentadura anárquica. En Pánico en el Transiberiano (1973) compartió escenas con Christopher Lee y Peter Cushing. Aquí le vemos convertido en zombi.
    Su mayor frustración en su filmografía –me dijo- fue cuando suprimieron su escena con Lee Van Cleef en El bueno, el feo y el malo (1966)

    Solíamos encontrarnos en el mercado, haciendo cola en la tienda de menudillos –los dos compartíamos afición por los platos de casquería- e intercambiábamos recetas. Un día le invité a mi casa a comer callos (mondongo para mis amigos del otro lado del charco) A tu salud, Víctor!
    Sofreír jamón cortado a taquitos, una cebolla picada y una guindilla a la que antes hemos quitado las semillas. Remover un poco y añadir chorizo cortado pequeño, una cucharada de tomate concentrado y dos de pimentón. Poner los callos cortados en porciones, una copa de vino blanco y cubrir con el fuego al mínimo durante media hora.
    Quedará una salsita ligeramente picante y muy sabrosa. Es un plato de los de mojar pan.
    Y ahora, uno de los brillantes micros de Melmoth:
    SALIDA DE EMERGENCIA
    Un hombre que camina por las calles desesperado está buscando una salida. De repente ve una puerta de hierro que dice sobre ella: “Salida de emergencia”. Tira de la palanca como si le fuera la vida en ello. Cuando consigue abrirla es atropellado por una muchedumbre desesperada que sale por ella.
    FIN

    viernes, 26 de abril de 2019

    BORGO CUMPLE DIEZ AÑOS

    Y por aquí seguimos cocinando...

    Diez años, ya... gracias, muchísimas gracias a todas y todos por dar vida a este blog con vuestros comentarios siempre tan interesantes de leer. Gracias por opinar, comentar o simplemente echar un vistazo por aquí. Lo que empezó como una ventana donde mostrar mis ilustraciones –esa era la idea- también me ha ayudado para compartir con más gente mis anécdotas, relatos, curiosidades y frikadas varias. Para esto y aún más cosas. Un abrazo desde mi querida Transilvania que es su casa.
    He decidido hacer una entrada típica borgiana (de Borgo) con dibujos, receta, un poco de esto y lo otro…
    Un micro de Melmoth sobre un tema, por desgracia, muy actual.
    UN DÍA COMO OTRO


    El albañil se levanta, a son del despertador, medio aturdido y algo resacoso. Se dirige hacia el cuarto de baño. Orina. Se rasca el culo. Se dirige hacia la cocina y prepara la cafetera. Se sirve un café. Mastica sin ganas unas rancias tostadas. Contempla el líquido negro que contiene su taza y se dice que su vida es una mierda; que cada día es lo mismo y que nunca ocurre nada especial que fracture su rutina. Hoy será un día como otro; como tantos.  Se subirá al andamio para estar más cerca de ese cielo frío y gris de París. Seguirá reparando el tejado.
    No sabe que hoy cometerá un estúpido error que hará arder Notre Dame.
     Supongo que ya conocen ese cuadro Premonición de Guatave Freimont. Quieren hacerlo pasar por una predicción que ese pintor plasmó en un lienzo en 1914. Pues bien, es un fake como una casa.

    De hecho ni siquiera se titula así, su verdadero nombre es El incendio de la Catedral de Reims,  Freimont nos dio su versión al óleo del bombardeo alemán que el 20 de septiembre de 1914, en los primeros días de la  Gran Guerra, destruyó esa catedral. Nada que ver con Notre Dame de Paris.
    Me extraña que aún nadie haya sacado por medio al socorrido Nostradamus, pero una cosa está bien clara: Ibáñez sí es un fenómeno; vaticinó lo de las Torres Gemelas en un cómic de Mortadelo y Filemón publicado en 1993, ocho años antes del célebre atentado:
    Para esta ocasión tan especial he improvisado un plato de pasta. Lo he llamado MACARRONES DIEZ AÑOS:


    Sofreir en una sartén calabacines, zanahoria y puerro picados. Cuando tomen color añadir champiñones cortados a láminas y carne picada.
    Cuando la carne se vea cocida verter 1 vaso de vino blanco, dejar reducir con el fuego alto y después bajarlo al mínimo para añadir 1 brick pequeño de crema de leche.
    Cocer agua pero no poner sal hasta que rompa a hervir (me lo dijo Andrea, un cocinero italiano) Cuando los macarrones estén casi hechos añadir a la salsa un poco del agua en que se cuecen (otro consejo de Andrea)
    Escurrir, mezclar con la salsa y servir con un buen parmesano.
    Y termino con el fastuoso vídeo Drácula Ye-Ye, que además empieza con unos planos del mismísimo castillo que aparece en mi cabecera. ¡A bailar!!!