sábado, 10 de abril de 2010

LA PELÍCULA MÁS CASPOSA

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La revista Cinemaníacos ha preguntado a diez críticos cinematográficos por la peor comedia española de los años 60-70 (lo que conocemos por españolada) La ganadora por goleada –nunca mejor dicho- ha sido Las Ibéricas FC (1971) El título es el de un equipo de fútbol femenino, “una delantera de primera división” –como dice la voz en off del vídeo- con jugadoras que se llaman Piluca, Chelo, Menchu y Julita. He pensado que hoy que se juega El Clásico es un día apropiado para revisar esta película. Reparto kilométrico con apariciones especiales (aún no se llamaban cameos) de Tip y Coll, Pilar Bardem y Valentín Tornos (supongo que recordarán a Don Cicuta) entre otros. Recomiendo ver el intro de la película que no tiene desperdicio y atentos a la letra de su tema principal: “Once chicas, once sueños, once lindos minishorts. Once chicas decididas a llegar con el balón hasta el fondo de las mallas en el marco del amor.”Eso sí: la película fue en su momento un taquillazo que atrajo a millón y medio de espectadores. Quizás porque como decía su director, guionista y productor Pedro Masó: “Mucha genta quería ver si al final de los partidos las jugadoras se cambiaban las camisetas”. Angelitos…



LAS OFERTAS DE TIO VAMPUS


Un día al volver del colegio me sorprendió ver a mi primo con un grupo de amigos de su edad (20 años) hojeando el Vampus nº 48 de mayo del 75. Extraño, pues ellos solían leer cosas más elevadas y ver cine de arte y ensayo como lo llamaban entonces, pero lo que más me intrigó era que se estaban echando unas risas. El motivo era este anuncio de la página de ventas por correo: …”longitud total de 20 cm. Usted misma podrá liberarse de esa angustiosa sensación de fatiga.” Me explicaron -con un lenguaje algo más pedestre- que aquel anuncio era una forma discreta de vender vibradores (entonces llamados consoladores) o dildos, que en aquellos tiempos estaban prohibidos.
¡Ah, perverso Tío Vampus! Contribuiste a socavar lo que me quedaba de inocencia… claro que también podría ser una señal del destino, lo digo por la temporadita que trabajé como dependiente en un sex-shop. El mundo da muchas vueltas.

miércoles, 7 de abril de 2010

EL HOMBRE DE PLASTILINA


Hoy he pasado por delante del número 34 de Rambla de Catalunya, donde se rodó REC y su secuela. Como casi siempre había fans de la película tomando fotos. Es un edificio imponente y desierto que solo se usa para rodajes. La famosa niña Medeiros que aparece al final ya es un ícono del terror; la Niña de el Exorcista del siglo XXI.
Detrás de su maquillaje está Javier Botet (Ciudad Real, 1977) En la foto de la derecha se puede ver su aspecto causado por el Síndrome de Marfan que alarga desmesuradamente el cuerpo causando una gran flexibilidad y extrema delgadez. También tiene esta anomalía el nigeriano Bolaji Badejo, el único actor capaz de enfundarse el disfraz de Alien.
Botet, que define su aspecto como “el de un personaje de cartoon al que le ha pasado una apisonadora por encima” ha paseado sus dos metros de estatura y 56 kilos de peso por películas como Beneath Still Water (2005) de Brian Yuzna y la serie Plutón BRB Nero en el papel del extraterrestre Ergano. Igual que Michael Berryman (protagonista de Las colinas tienen ojos) y antes Rondo Hatton, Botet ha sacado partido de su enfermedad para hacerse un sitio en el cine de terror.

Botet es además un magnífico dibujante (izquierda) que ha ganado dos veces el Premio Nacional de Cómic. Aconsejo visitar su interesante blog: javierbotet.blogspot.com Hay incluso mensajes de gente pidiendo que les confirme de que Botet es realmente la niña Medeiros para que los libre de sus pesadillas nocturnas.

OJO CON LOS BOTELLINES


El mes pasado me encargaron esta portada y me vinieron ganas de poner el DVD para disfrutar de mi escena preferida de la película Nuestro hombre en La Habana, cuando Wornold (Alec Guinness) juega una partida de damas con el capitán Segura. Las fichas son botellines miniatura como los que se encuentran en el mueble bar de los hoteles –whisky para Guinness y bourbon para Segura- y se beben las fichas que van matando. Algún día tengo que jugar una partida así.
Esta Semana Santa he pasado un par de días en el hotel donde trabaja de recepcionista mi amigo Fede. Me ha advertido que cada vez más clientes se pulen los botellines de ginebra y vodka del mueble bar, los rellenan con agua y los vuelven a cerrar. El servicio de habitaciones ve los botellines llenos y no se los cobran... “pero es peor lo que hacen con los botellines de whisky.” “¿Qué hacen?” -le pregunto- “Los llenan con pipí, ya sabes, por el color.” “Ecs” Entonces Fede me aconsejó que abriera los botellines de whisky junto a mi oreja. Si oía el chasquido del precinto es que no había sido abierto. Un buen consejo. Yo de ustedes me lo apuntaría.

sábado, 3 de abril de 2010

EDWARD GOREY



Pido disculpas pero antes, por estar pensando en la Mona de Pascua, no he insertado el video de Gorey correctamente.

EDWARD GOREY


El dibujante estadounidense Edward Gorey (1925-2000) es uno de los artistas más interesantes que conozco por sus inquietantes dibujos ambientados en el periodo eduardiano que influyeron en muchos artistas siniestros, sobre todo en Tim Burton. Esto es evidente al hojear el libro La melancólica muerte de Chico Ostra, ilustrado por el director de Big Fish.

Gorey, que vivía en una mansión rodeado de gatos –una de sus pasiones- se fue de este mundo de un modo curioso: un ataque al corazón justo en el momento en que un vecino que acababa de hacerle una reparación eléctrica le pidió el cobro de sus 20 dólares de tarifa. El vecino pensó que Gorey estaba bromeando al verlo allí tendido en el umbral rodeado de sus gatos. Un final digno de uno de sus cuentos. Ahora esta mansión –Elephant House- es su Galería-Museo.
Gorey es sobre todo recordado por sus magníficas presentaciones para la serie del canal BPS Mistery! Esta es una de ellas. Una maravilla:
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DOS PINTORES DE DOMINGO


Este cuadro, el de la izquierda, fue pintado por Francisco Franco.
Y Adolf Hitler fue el autor de este otro. No hace falta ser crítico de arte para ver que ambos tenían un estilo académico y clasicorro que tiraba de espaldas.(En el caso del Furher además bastante kitch) Sabemos que Hitler no pasó el examen de ingreso en Bellas Artes. Arias Salgado, el primo de Franco, contaba en sus memorias que el Caudillo pintaba marinas en sus ratos libres y que solía cabrearse porque no conseguía el tono adecuado con los verdes. Me pregunto como les hubiera ido si en lugar de mandar al paredón a todo aquel que no pensara como ellos se hubieran dedicado a pintar lienzos. ¿Se los imaginan con el mismo representante?