lunes, 14 de junio de 2021

EL BAR INFINITO. Y más cosas

 

Relato compartido con El bar del infierno, de Alejandro Dolina.

 La taberna del Enano Saltarín es un local muy especial. Un bar con un rótulo en el que aparece un enano con un gorrito de mono de organillero y el ajedrezado vestido de polichinela.

El bar es ilimitado. Imposible alcanzar sus confines. Salones, mostradores y pasillos se suceden de un modo interminable y caprichoso.

Nadie ha sabido nunca dónde está la puerta del bar. La mayoría opinan que no hay forma de salir de él; aunque muchos parroquianos buscan la salida. Eligen una dirección y avanzan buscando la puerta de salida pero casi nadie vuelve a verlos. Algunos regresan tiempo después, siempre por el lado contrario que eligieron para irse.

Se cree que no se puede salir del bar porque no hay otra cosa que el bar. El exterior no existe. El camarero, los músicos, los borrachos y las prostitutas están aquí desde el comienzo de los tiempos y aquí permanecerán.

 Pero hoy Lemniscata, un parroquiano, está decidido a intentar salir. Acodado en la barra pide un butano mientras contempla la mesa donde Leonardo, Perenne y Jacinto juegan a un olvidado juego de cartas: El Gato Viejo. Perenne lleva un loro posado sobre su hombro. En un extremo de la mesa Gudrun, una prostituta,  se ensortija con el dedo un mechón rubio de bote.

 -Cuantas veces habéis entrado en un bar y estaba lleno de gente –dice Perenne el farmacéutico mientras reparte cartas- … pues he desarrollado una teoría para resolver este problema: La Teoría del Hueco. Entras a un bar y está lleno de gente, pues sacas un hueco del bolsillo y asunto arreglado. Ya tienes tu hueco en el bar. Eso sí: recordad que debajo de un hueco queda la nada y la nada es peligrosa…

-…porque en la nada no hay nada, ni siquiera un hueco - Prosigue el loro de Perenne dando a entender que aquella historia ya la había contado muchas veces.

 En ese momento entra en el bar un hombre gigantesco vestido de tirolés con prendas que le quedan apretadas. Sostiene un hacha entre sus poderosas manos y en dos zancadas se planta a la derecha de Perenne. Su gesto es tan rápido que sólo se ve brillar un instante el filo del hacha antes de cortar de un certero tajo las dos manos del farmacéutico.

-¡Nueve, diez, jota, reina y rey! – Grita el loro al ver la jugada que sostienen las manos amputadas sobre la mesa- ¡Eso hace un Gato Viejo! Hacía años que nadie lo conseguía .Es mucho más difícil que una escalera de color.

Aún con los codos sobre el mostrador, Lemniscata se dirige al barman:

-Es un lugar interesante, este. Creo que me quedaré  -y asiente cuando el barman le pregunta:

-¿Otro butano, Lemniscata?

FIN

CÓCTEL BUTANO, BUENO Y REFRESCANTE

En mi anterior entrada el cuento La venganza de las palomas a muchos les recordó "Los pájaros" de Hitchcock. ¿Sabían que tiene una precuela? 


¡QUÉ COSAS LE PASAN AL PROFESOR SIBELIUS!!

LA RECETA: TAMAGOKAKE, EL TÍPICO DESAYUNO JAPONÉS 
Facilísimo de preparar. Arroz hervido en un bol, se echa encima un huevo crudo cuando el arroz está aún bien caliente, cuando el huevo empieza a cuajar se remueve ¡y a comer! Yo le añado unas gotas de salsa de soja. Recomiendo acompañarlo con té verde. 






50 comentarios:

Macondo dijo...

La imaginación al poder.
Un saludo.

ricard dijo...

Muy buena entrada, tanto el relato como el chiste o el tráiler de "The Eggs". Incluso la receta me motiva, y eso que no me gustan los huevos crudos.

Lo del bar infinito no es tan mala idea siempre que te fíen.

Saludos.

Campirela_ dijo...

Holaaa, que buen relato nos dejas, el bar sin fin o sin salida ahora visto lo visto tenían de todo, eso si me pregunto donde echarían toda la basura acumulada al vació ...- La viñeta siempre me sorprenden y tu receta , pues para chuparse los dedos. Gracias por las entras las disfruto un montón . Un abrazo y feliz semana.

miquel zueras dijo...

Hola, Macondo!
Una frase mágica la de "La imaginación al poder". Me recuerda a "Imagine", la hermosa canción de John Lennon. Imaginación y utopía.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ricard!
Gracias, me hizo mucha gracia ese falso tráiler de "The Birds" con huevos muy agresivos. Bueno, aquí el huevo no queda crudo del todo, más bien poco hecho pues se cuaja un poco con el arroz recién hecho.
Es verdad, aquí no pueden decir aquello de "Hoy no se fía, mañana sí". Vaya ruina.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Campirela?
Pues esa es una buena pregunta. Yo creo que deben tener algún contenedor conectado al no-ser o al infinito, y la basura se debe ir por allí. Todo muy ecológico.
La primera viñeta es del primer cuadro que vendí, un bar con piezas de carne colgando de un rancho, tuve un sueño con ese escenario y me dio por dibujarlo con acuarelas.
Gracias a ti por visitarme, Campi. ¡Muy feliz semana!
Borgo.

Jose Casagrande dijo...

Vaya, bastante interesante el tema del bar. Si uno entra nunca sale, porque es Infinito, para unos seria un Paraiso, para otros un Infierno...

Podria tener secciones, a veces se pareceria a uno de pelicua de vaqueros, otras areas seria hiperlujosas, etc

Melmoth el errabundo dijo...

Magnífico relato y fantásticas ilustraciones. Siempre me hizo mucha gracia aquellas viejas películas de aventuras africanas donde se mencionaba el cementerio de los elefantes. Muchos lo buscaban para apoderarse del marfil. Más que un cementerio era una fuente de riqueza. El mundo, por aquel entonces, era muy grande. “La ruta de los elefantes”: suena bien. Pues también debería haber “La ruta de los borrachos”, es decir, los que están a punto de diñarla por cirrosis y van en bandadas al cementerio de los borrachuzos, al bar último ubicado en el confín de la tierra: al lugar más inexpugnable y misterioso del mundo. Luego, surgirían valientes aventureros, periodistas, reporteros y directores de cine con sus cámaras a la búsqueda del mítico lugar para filmarlo o hacer grandes reportajes con entrevistas incluidas o simplemente para hacerse un selfi con cualquier borracho, ya convertido en alguien importante, para ponerlo luego en las redes sociales. Me imagino un bar infinito construido de cañas de bambú y techo de hojas de palmera; ventiladores perezosos en el techo, camareros y camareras expertos en coctel de imaginación selvática y tropical y tambores lejanos. Joder, ¡hasta me están dando ganas de morirme!

Me encantan las siniestras historias de bares donde no se puede salir. Sin embargo, sería mucho peor que no se pudiera entrar, condenado a seguir en la mediocridad de nuestras cotidianas vidas. Sería otro tipo de relato. Desde fuera se ven bares acogedores con barras maravillosamente iluminadas como la del hotel Overlook y camareros muy similares a Joe Turkel; ambiente acogedor, plácido, botellas bien alineadas, limpias y luminosas y la gente asfixiada de calor o muertos de frío en la calle sin poder entrar.

Muy descacharrante esa precuela de “Los pájaros”. Si llegara a suceder se acabaría el hambre en el mundo y subiría el nivel de colesterol por el exceso de huevos fritos.

Creo que es la mejor viñeta del profesor Sibelius que he leído hasta la fecha. De un estúpido mal entendido empiezas una vida de nuevo en otro sitio. Dos vidas en una. Si la chica realmente hubiera saludado al bueno del profesor podría haber tenido una aventura desastrosa.

Buena pinta ese plato. ¡Con huevos!

¡Un fuerte abrazo!

Cinefilia dijo...

Desde luego, lo de la precuela "manda huevos".

Saludos.

León dijo...

Estupendo el el relato.
Jamás había oído hablar del cóctel ese, pero no pinta mal. En Japón no he estado, pero en Corea he comido algo parecido que se llamaba Bimbimap.
Muy buena la entrada.
Un saludo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Lo infinito puede tener su porción finita, como es el caso de una semirrecta, que tiene un punto de origen, sin tener fin.
Lo único que conspira contra la idea de que el bar es infinito es entre alguien nuevo. Por lo que habría una puerta. Salvo que sólo sirva como entrada.

Recuerdo haber visto El Bar de Infierno, adaptado a programa de televisión.
SPOILER.

Los personajes lograban escapar, con la llegada de un ángel, que interpretaba la cantante Karina Beorlegui.

La hija de Tippe Hedren, la protagonista de Los Pájaros es Melanie Griffit. Melanie es también el nombre de la protagonista.

Saludos.

miquel zueras dijo...

Hola, José Casagrande!
Pues depende del bar, claro. Desde luego el que hay al lado de mi casa sí que sería un infierno quedarse allí para la eternidad, con lo antipático que es el dueño y lo malas que son las tapas.
Eso sí que sería una buena idea, como un espacio multiambientación. Yo pondría una sala como el bar de Star Wars con sus extraterrestres.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth!
Sí, el mítico "Cementerio de elefantes" que ya aparecía en la primera película sonora de Tarzán con Weissmuller... También se llamaba así en mis tiempos juveniles a los últimos bares que permanecían abiertos por la noche, los de la última copa.
Huy, me encanta ese bar que describes con su decoración selvática estilo hollywoodiano. Recuerdo la película "Locos de abril". Jack Lemmon acudía a un bar decorado con bambú, palmeras y lianas. Le daban un salacot y una cerbatana con dardos de ventosa que se usaba para llamar a las camareras.
Eso sí que sería un infierno -y una idea para un nuevo relato- me imagino mirando desde la calle un bar policromado con maderas nobles, chimenea... y en la barra Joe Turkel dedicándome una maliciosa sonrisa.
Huevos asesinos, una idea desquiciada digna de Ed Wood.
Seguro que Sibelius vivirá emocionantes aventuras en París.
A veces acompaño ese plato con tiras muy finas de pollo a la plancha, en Japón lo llaman Oyanodon (padre-hijo) ¿qué fue primero, el pollo o el huevo?
Saludos!
Borgo.

Verónica Calvo dijo...

Yo quiero ir a ese bar!!!
Buen relato.

Abrazo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Cinefilia?
Le han echado huevos, sí. Bueno, ahora sabemos que lo primero fueron los huevos y después vinieron los cuervos y las gaviotas.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¡Hombre, León! Me alegra volver a verte por aquí.
Ese cóctel lo descubrí el verano pasado. La mezcla de vermut y zumo de naranja (mejor si es natural) le dan ese color bombona de butano.
Ese desayuno de huevo crudo con arroz es muy común en varios países de Asia. Yo lo tomé en un restaurante coreano con esa col adobada (Kimchi?) que ponen en muchos platos.
Me alegra que te haya gustado la entrada. ¡Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo!
Sí, o como una espiral, una línea curva generada por un punto que se va alejando progresivamente del centro a la vez que gira alrededor de él.
Claro, ¿cómo entra ese recién llegado? ¿Y cómo pagan las copas si se supone que no pueden salir a trabajar?
Karina es la esposa de Dolina, ¿no? Interesante esa adaptación, es un poco como lo que he hecho con el relato de Dolina, tomar la idea central -el bar infinito- y darle un giro.
Cierto, el nombre de la actriz en esa película a pesar de que no guardaba un buen recuerdo de Hitchcock.
Saludos, Demiurgo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Verónica?
Gracias, me alegra que te guste el relato. A mí también me gustaría visitar ese bar, pero eso de no poder salir... no sé yo. ¿Cuándo se te acaba el dinero te siguen sirviendo copas? eso es importante saberlo.
Abrazos!
Borgo.

Folk dijo...

Es curioso el mundo del bar, por que en tiempos mozos que en muchas ocasiones se salía de fiesta con cuatro duros (cuando no habia euros ) en el bolsillo, y parece que la noche no se fuese a extender mas allá de dos o tres cervezas en cambio la fiesta acaba durando uno o dos dias...

es tambien muy meritorio que si uno se imagina escribiendo sobre el mundo del bar, pueda pensar que poco va a poder relatar, al menos no algo como "las aventuras de Indiana Jones" en cambio hay genios como Bukowski que supieron hacer obras maestras escribiendo sobre el mundo de las barras de bar y todo lo que lo rodea, he leido muchas malas críticas sobre el film que hizo Mickey Rourke de "El Borracho" (Barfly)a mi no me parece tan mala esa peli,y me parece muy buena la novela que el mismo Bukowski escribió titulada "Hollywood" en que relata sus peripecias sucedidas a raiz del rodaje de "Barfly"...

lo que me sucede al ver un film como "Los pajaros" del maestro Hitchcock , es que si piensas en versiones actuales o recientes que se hayan hecho, con mucho mas presupuesto, mas efectos especiales infograficos, pues te sigues quedando con la versión de Hitchcock, un poco como sucede tambien con "El planeta de los simios" de la que se han hecho versiones muy espectaculares y tal, pero uno sigue quedandose con los de aquella pelicula protagonizada por Charlton Heston y dentro de uno de los simios a Roddy Mc Dowall, en si Hitchcock me parece un director insuperable, ver sus films hoy aun impacta , controlaba el "tempo" del suspense como nadie , ademas de que siempre contaba con grandes actores y actrizes para plasmar lo que el tenía en la mente...

un buen acercamiento al mundo Hitchcock lo hizo el magnifico Roman Polanski en su pelicula "Frantic" ...

Saludos!

Gra! dijo...

Hola Miquel como andas!!
Que sorpresa!! No sabia que conocias a Dolina. Me encanta Dolina desde que era muuuuuuyyy chica, cuando escuchaba sus programas de radio todas las noches "Demasiado tarde para lagrimas" que hoy sigue pero se llama "La venganza sera Terrible" me gusta mucho su sentido del humor..... su improvisación tan natural en el que hace que su programa sea tan exitoso te dejo el programa de ayer
https://youtu.be/12IMcL52QoM
A mi me causa mucha gracia!!
Gracias por este homenaje que le haces a este argentino muy querido por nosotros. El bar del infierno era un micro de 12 o 15 minutos y tal cual todos los que entraban a ese bar no podian salir y debian escuchar los relatos leidos por Dolina y despues cantaban generalmente un tango.... lo malo que duro muy poco.... unos meses.

Muy bueno tu relato y me llamo la atencion Lemniscata queria irse pero despues de la amputacion de Perenne (pobrecito), parece que le gusto el lugar y quiere quedarse....y otra no le queda jaja.
Muy gracioso Sibelius jaja como una mujer le puede cambiar el "destino" jajaja.
Y tu plato me encanta el huevo en todas las preparaciones asi, frito, hervido o poche.
Me alegra volver a leerte y gracias!!
Un fuerte abrazo.

miquel zueras dijo...

¡Hola, Folk! ¿Qué tal?
Bukowski tiene excelentes relatos de bares. Ahora recuerdo "Una cerveza en el bar de la esquina" de su libro "Música de cañerías" Dice: "Después de una vida malgastada en bares les había perdido el gusto. Normalmente compro algo en una licorería y me lo llevo a casa."
"Barfly" me gusta mucho, de las últimas películas decentes de Rourke y con una Faye Dunaway exponiendo su decadencia y sus piernas fláccidas. Hasta el mismo Bukowski tiene un cameo como cliente de un bar. Por cierto que el barman es Frank Stallone, hermano de Silvester.
En los sesenta Hitchcok rodó dos obras maestras del género fantástico, la gótica "Psicosis" y "Los pájaros". Tanto el remake de la primera ("Pysicho" de Gus Van Saint) y "Birdemic", con cameo de Tippy Hedren, fueron un fiasco.
"Frantic" sí que es una película interesante, también homenajea a Fellini en la escena del inicio en la carretera, muy parecida al de "Ocho y medio".
¡Saludos, Folk!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Gra? Me alegra mucho volver a verte por aquí.
Me gusta mucho Dolina al que conocí cuando vino a Barcelona a promocionar un libro suyo -"El libro del fantasma"- para la editorial Laertes, donde yo solía colaborar. Le entregué un cómic que hice basado en sus "Sirenas de Santa Rita".
Claro, Dolina sería el Narrador de Historias, el encargado de contar un cuento cada noche cuando dan las doce.
Seguro que Lemniscata (nombre del símbolo del Infinito, ya sabes, como un ocho en horizontal) encontró ese bar interesante, donde uno nunca se aburre y siempre pasan cosas. Por ejemplo, un tirolés irrumpiendo con un hacha y amputando miembros.
Ya veremos como le va a Sibelius en París.
Gracias a vos por visitarme, Gra.
¡Abrazos!
Borgo.

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Un bar bastante original , se puede entrar pero no salir, para más de uno/a todo un vergel para otros/as un agobio. La teoría del hueco del farmacéutico me parece genial para cuando entres en un local que esté lleno, aunque con esto de la pandemia no suelen estarlo. Ese coctel tiene pinta de ser un poco explosivo je je je.
Lo que le pasa al profe Sibelius no le pasa a nadie esta vez se supera je je je.
El desayuno japonés lo dejo para ellos, yo soy mas bien de desayuno continental.
Fantástico haber pasado por aquí Miquel, me voy con la sonrisa puesta
Un abrazo
Puri

Prozac dijo...

Jajajajajajaajaja, entre la precuela que me ha hecho reír de lo lindo y el profesor sibelius, me duele la mandíbula de tanto reír.

Grande Dolina, muy grande, con ese sentido del humor tan especial y con esa inteligencia tan exquisita o viceversa. Un bar que tiene una entrada pero no una salida es para quedarse pensando...

En cuanto al tradicional desayuno, imposible meterme algo así para desayunar, fruta, cafecito una tostada y listo.


Besos, boorgo.

AMALIA dijo...

Un bar muy curioso y una buena historia.
La receta es muy sencilla y, seguro, que está rica.
Un abrazo.

Frodo dijo...

Que se crucen Borgo y Dolina, solo eso, es ya para mí una excelente noticia.
si a eso le agregamos un relato tan interesante con un juego de barajas, hermosas ilustraciones y un cóctel que me parece que me gustará mucho. Por acá se toma algo que imagino será similar, el llamado Garibaldi que se hace con Campari y zumo de naranja.
¡Me encantó la precuela de The Birds! Muy gracioso, en la misma línea de tu humor.
Veo por ahí una portada para Marc Ribot ¿cómo anda él?
Lo del Profesor Sibelius es magistral. ¡A cuántos les ha pasado algo similar!... aunque tal vez no lo llevan a tal extremo.
Se pega también con algo que dice a veces Dolina en tono de humor: uno de sus personajes se ve envuelto en problema (por ejemplo la novia sospecha un engaño) y éste tiene que inventar que empezó a estudiar medicina. Y para sostener esa mentira... 6 años después se recibe, hace el doctorado, le dan premios y lo invitan a dar conferencias por todo el mundo.
No conocía el Tamagokake, interesante

Abrazos querido amigo
Saludos a Silvina, Dani y Melmoth

abril en paris dijo...

En este caso la frase " nos vemos en los bares" resulta tenebrosa, por aquello de resultar apresado . Imagino que es una venganza por el tiempo que no nos han dejado entrar y acercarnos a la barra. 🤪😅
Me reído mucho con el chiste de Sivelius
Es que me lo.imsgino..jaja..

Un placer volver por aquí, Miquel.

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Dulcinea!
Después de ver tantos bares cerrados durante el confinamiento es toda una novedad ver un bar del que no se puede salir. Creo que la Teoría del Hueco habría sido muy útil cuando la pandemia, para tener una distancia segura. Mejor que las mascarillas.
¡Qué va! es un cóctel muy suave y refrescante, aunque no aconsejo tomar más de uno con el estómago vacío.
Seguro que Sibelius inicia una nueva y apasionante vida en París.
Desde luego ese desayuno tiene poco que ver con el típico cruasán y café con leche.
Me encanta conseguir que alguien sonría al pasar por aquí. Gracias por visitarme, Puri.
¡Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Prozac?
Es muy bueno ese "Recut" o falso trailer. Sibelius es como un imán para las situaciones poco corrientes.
Un bar en el que se puede entrar pero no salir, como las trampas que se ponen para atrapar langostas en mi pueblo, cestas de mimbre con puntas curvadas hacia adentro. Muy inquietante, desde luego.
Pues te aconsejo que lo pruebes un día, está bueno. Yo es que me gusta variar con el desayuno, a veces me tomo el breakfast inglés de huevos con bacon.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, AMALIA!
Se supone que el bar es un sitio para desconectar, para evadirse de los problemas de casa y el trabajo, ¿pero qué pasaría si no pudiéramos salir de ese local? a veces me lo pregunto.
Una receta sencilla para prescindir por un día del típico bollo o madalenas con café; algo exótico para variar.
Saludos!
Borgo.

Josep dijo...

Hola, Borgo:

Me ha encantado el relato, con esos nombres tan típicamente tuyos y un desenlace que no es: me ha sorprendido, no obstante, que Perenne no haya dispuesto del hueco para librarse del tirolés: ese loro le podía haber avisado, caramba.

Los dibujos, fantásticos;Sibelius sí que sabe acomodarse a los avatares de la vida.

Desconocía el butano pero me parece que no me atreveré a catarlo....

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo! Sí, ya era hora de que coincidiéramos de nuevo. Creo que ya te dije que conocí a Dolina en una presentación en Barcelona.
¿Qué te ha parecido la Mano del Gato Viejo? más difícil que conseguir una escalera real toda de picas. Pues sí, ese cóctel es muy similar y estará muy bueno con un toque de agua con gas. Acá el vermut lo tomamos con aceitunas en el vaso.
Muy divertida esa precuela y ese es un relato de Ribot que SÍ conseguimos publicar. Un cuento sobre un bar con un fantasma que por las noches fregaba vasos y platos, pero como el jabón que usaba era fantasmal quedaban igual de sucios; lástima.
Me ha pasado algo parecido que a Sibelius pero no he acabado en París.
Muy buena esa trama de Dolina. Ese libro que me regalaron por mi cumpleaños, "El bar del infierno", me ha gustado mucho.
Abrazos, amigo y recuerdos de Dani, Silvina y Melmoth!
Borgo.

Nury ruri dijo...

Jajaja... Me trae recuerdos ese bar. No por no encontrar la salida. Sabías donde estaba pero nunca encontrabas el momento de salir.
Saludos.

DRACO dijo...

la historia del bar infinito me hizo recordar a una película extraña donde muchas personas subían a diferentes buses que no se detenían en ningún lado.

las personas subían, se sentaban y viajaban la mayoría de ellos aparentemente tranquilos sin preocuparse sobre hacia adónde los condujera aquel bus; pero sí llegaban a haber algunos que se ponían nerviosos porque no se detenía en ningún paradero.

recuerdo que una persona le llegó a preguntar a su compañero de asiento el porqué no se detenía aquel bus y lo único que recibió como respuesta fue:

-todos estamos muertos. este es el bus de la muerte y nadie se puede bajar de él.

saludos.

Frodo dijo...

Grande Ribot! Qué bueno que hayan podido publicar.
En alguna película española vi eso de la aceituna. Por aquí si te traen aceitunas te las dejan en un platito con pinchos o mondadientes.
La Mano del Gato Viejo es muy difícil. ¿Has jugado al truco alguna vez? Sus reglas son difíciles de explicar al principio, pero una vez que le agarras la mano no te lo olvidas más.
Tendré que pensar algún chiste con el "truco"

Abrazos nuevamente, Borgo

miquel zueras dijo...

Hola, Abril! Me alegra mucho volver a verte por aquí. Bienvenida.
Atrapados o confinados... bueno, hay peores sitios que un bar para estar confinado. Pues es una buena teoría esa de la venganza de los bares.
Ya ves, Sibelius se ha ido a París, igual un día se pasa por tu apartamento.
Un placer que me visites, Abril.
Abrazos.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Josep!
Me alegra que te guste el relato. En un sitio donde en cualquier momento puede entrar un gigante tirolés con un hacha seguro que no te aburres nunca.
Los loros siempre avisan tarde, pregúntale al que tienes en tus comentarios. Me pregunto si venden esos huecos en los bazares chinos.
Gracias por lo de los dibujos, el primero es una acuarela. "El bar matadero". de hace bastantes años.
Pues el butano con un toque de sifón no está nada mal cuando hace calor.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Nury!
Bueno, eso ya es otra cosa. Hay sitios agradables donde no ves el momento de salir, sobre todo si no entran gigantones tiroleses con hacha mutilando manos.
Saludos, Nury!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, DRACO?
Muy buena historia la del bus. Me ha recordado a un supuesto caso real (o leyenda urbana, como se mire) de cuando viví una temporada en México DF. En el centro, en el cruce de Chuburusco con Avenida 5 de mayo, se produjo un accidente en el que murieron todos los pasajeros de un autobús. En un programa de TV de sucesos paranormales -"Una puerta en la oscuridad"- apareció gente que afirmaba haber visto pasar ese autobús fantasma de noche en aquel cruce y que todos los pasajeros "Tenían una expresión atónita, como si no entendieran lo que les estaba pasando." Curioso.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo!
Bueno, ese relato fue publicado en un fanzine -Moriarty- de breve duración, pero algo es algo.
Es muy importante dejar la aceituna para el final, para que vaya absorbiendo el sabor del vermut, en mi caso mejor si la aceituna tiene anchoa.
Sí que es difícil el Gato Viejo aunque también lo es el Truco. Silvina, que me ha propuesto enseñármelo, ya me ha dicho que el truco argentino es más sencillo que el uruguayo (ella ha jugado con los dos) tengo ganas de aprenderlo.
Espero ya impaciente tus chistes.
Abrazos, amigo!
Borgo.

El Rincón de Keren dijo...

Hola, Miquel!! Es gracioso el relato, sobre todo, lo que más me gusta son las imágenes. Se nota el trabajazo. Iré pasando para poder estar al día. Fuerte abrazo!!

Rocío G. Tizón dijo...

Me gusta ese potente desayuno japonés.
Un abrazo, amigo Borgo. Que tengas buen día.

miquel zueras dijo...

Hola, Keren y muy bienvenida a Borgo!
Me alegra que te gusten los dibujos. Desde que cerró mi agencia de ilustradores me divierte mucho hacer dibujos para el blog.
Estupendo, nos vamos visitando.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Rocío!
Es un desayuno con mucha proteína, ideal para empezar el día.
Abrazos y gracias por visitarme!
Borgo.

Clementine dijo...

Entrada de altura. Lo que le pasa al profesor Sibelius, jajajaja
Muchos besos, Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Clementine!
Me alegra mucho que te haya gustado la entrada.
Lo que no le pase al profesor Sibelius... a ver qué cosas le pasan en París.
Gracias y muchos besos, Clementine.
Borgo.

ethan dijo...

Ese bar infinito le gustaría mucho a Borges. Lo del profesor es también muy bueno, estaré atento para ver a quién saludan la próxima vez, no vaya a ser que amanezca en Tombuctú. Ese huevo con arroz lo puedo hacer hasta yo, lo haré.
Saludos!

miquel zueras dijo...

Hola, Ethan!
Seguro que ese bar tiene también su rincón con el Aleph. Lo de Sibelius me recuerda a las muchas veces que he saludado a un desconocido con mascarilla por confundirle con un amigo. Seguro que a la mayoría nos ha pasado.
Un desayuno muy sencillo y rápido, los japoneses, siempre tan trabajadores, no pierden mucho tiempo con el desayuno.
Saludos, Ethan!
Borgo.

Juan El Portoventolero dijo...

¡Felices Estivalidades, M i q u e l!
Me encantó el relato del Bar. Tiene muchas poliédricas reminiscencias. Me recuerda a Los Beatles por el personaje que sugiere lo de Los Huecos, concretamente a la peli "El Submarino Amarillo" cuando llegan a The Sea Of Holes. Es un relato Dadaísta y coral, con unos intervinientes muy, pero que muy, entretenidos. Dada la que está cayendo, entran en juego determinadas metafilosofías , porque en principio satisface una bar amplio, muy al estilo Belnapk Long ( en lo tocante a las habitaciones sin esquinas que definía Él ) tal y como somos de aficionados a un buen bareto amistoso (al menos Yo) Tiene toda la redacción tu sello personal, verdaderamente entretenido ¡Y la ocurrencia del juego del Gato me hechiza!
El resto de las aportaciones de la entrada, son buena por sí solas : El Dr. es muy alocado, pero también Dadaísta en la línea del relato.
¡Y una cosa te digo: No conocía la excelente receta que planteas, así que estos próximos días estivales la pienso perpetrar en casa...tiene muy buena pinta! te recuerdo que estuve en mis mocedades trabajando en un restaurante oriental y me lo `pasé de maravilla.

Sin embargo, en cuanto al butanito, y que he vivido largo tiempo en la fabulosa, ajardinada y magnífica Pamplona del Reino de Navarra, allí es clásico tomar pacharán con kas naranja, y esa es la única referencia que poseía yo respecto al cóctel citado: ¡Butanito! ¡¡Bien!! : En cualquier caso, soy forofo del pacharán solo.
Te Deseo Lo Mejor, muchacho, Juliesca y Agosteñamente hablando de este excelente verano que se aproxima.
¡Muy buena, pues, tu entrada de hoy!

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Portoventolero? Se te echaba de menos en Borgo.
Me alegra que te haya gustado ese Bar del Infinito. Tengo que revisar esa película, ahora no recuerdo eso de Sea of Holes. Lo que daría por haber formado parte del equipo de dibujantes de "El submarino amarillo"... soñar no cuesta nada.
¡Belknap! Muy bueno, leí sus "Perros de Tindalos". Siempre quise inventar un juego de cartas. A ver qué tal me sale lo del Gato Viejo.
¿Trabajaste en un restaurante oriental? Eso tienes que contarlo. Yo, en un italiano, no tan exótico.
Pacharán con Kas... este verano pasaré por Cantabria y allí lo probaré, con pacharán casero.
Gracias, Portoventolero y mis mejores deseos para ti.
Borgo.