Lo llamaban la maldición del tercer pitillo. El
francotirador de la trinchera enemiga veía al primer fumador, apuntaba al
segundo y mataba al tercero. Saki tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino
de esa bala.
Se han cumplido los 100 años de la Primera Guerra Mundial
que nos trae imágenes de las casacas azules francesas y los cascos con pinchos
–Pickelhaube- de los alemanes.
Ahora es un buen momento para recordar a los Geules
Casses (Caras rotas) una asociación formada por soldados franceses que habían
sufrido terribles mutilaciones faciales a causa de la metralla. Tenían
prohibido asistir a los desfiles, seguramente porque su visión no era la
adecuada para fomentar el patriotismo. Fueron aproximadamente 15.000 que no se
resignaron a ser tratados como leprosos. Finalmente consiguieron una
pensión -El estado francés no consideraba
las heridas en el rostro como invalidez- y el derecho a desfilar con sus
camaradas cada 11 de noviembre, aniversario del Armisticio.
Volviendo al casco alemán: su diseño, con dos remaches
metálicos a los lados, inspiró al director James Whale (ex combatiente en este
conflicto y además, un excelente pintor) el diseño del monstruo de
Frankenstein. Whale convirtió esos remaches en unos electrodos que recibirían
la corriente eléctrica con la que cobraría vida la criatura.
Abajo: otros bocetos preliminares para la caracterización de
Frankenstein realizados por Whale.
Un documento de lo más curioso: un corto que el Ministerio
de la Guerra encargó al genial dibujante Windsor McCay –creador de Little Nemo-
sobre el hundimiento del Lusitania, el barco hundido por un submarino alemán en
1917 y que motivó la entrada de los USA en la guerra. McCay se entrevistó con
muchos supervivientes para dar mayor realismo a las imágenes.
Y por último, unas escenas de la película definitiva de la Guerra del 14-18. ¿Senderos de gloria? ¿La gran ilusión? ¡Nooo! Operación Mata Hari,
con Gracita Morales bailando la danza de los siete velos, José Luís
López Vázquez de general prusiano y una impagable pareja de espías
-Ozores y Coll- británico y zarista respectivamente.




































