
El cine Avenida de la Luz en Barcelona se encontraba bajo tierra. Inaugurada en 1940, justo después de la guerra, la Avenida de la Luz fue la primera galería comercial subterránea de Europa. Se accedía por la estación de metro de Plaza Catalunya y en su momento de máximo auge llegó a reunir 68 comercios; seguro que el más recordado era el de las Bodegas Montroy con un gran muñeco vestido de baturro que escanciaba continuamente vino en una tinaja.

El enigmático cine Avenida se estrenó con en 1943 con un Festival Disney que incluía el estreno de Los 3 cerditos. Empezaban las proyecciones diariamente a las once de la mañana y terminaban pasadas las doce de la noche. Fue también la primera sala que proyectó una película con el sistema llamado Audioscópic, antecedente del 3D. los espectadores tenían que ponerse unas gafas bicolores que provocaban (según mi tío) terribles jaquecas.
A principios de los años 70 la Avenida entró en decadencia. El aroma a pampols –una especie de gofres- que impregnaba las galerías dejó paso a olores menos atractivos. El cine que empezó con la película de los cerditos y el lobo feroz pasó a ser una Sala S, luego X y acabó cerrando definitivamente en el olímpico año del 92 con la proyección de El placer entre las nalgas.
Desde entonces la Avenida de la Luz permanece cerrada, pero Ferrocarrils de la Generalitat organiza paseos para grupos de nostálgicos que recuerdan el cine, su Salón Recreativo y sus comercios.











