miércoles, 11 de agosto de 2021

SIETE PARADAS

 

Tomé el metro en la estación Sagrera. Al instante me quedé fascinado mirando una pasajera de labios carnosos y cabello pelirrojo recogido en la nuca. Admiré el aleteo de sus pestañas, su nariz recta y sus orejas de fauno. Estaba de pie, apoyada en la barra y a un par de metros de distancia.

Al llegar a Navas, la siguiente parada, concentré toda mi fuerza en la mirada que le lancé. Ella me sonrió inocentemente pero con franqueza.

Cuando el metro llegó a Clot entraron muchos pasajeros. El vagón se llenó y entre empujones nos fueron acercando. Quedamos frente a frente, ella desvió la mirada y al percatarme de su timidez me sentí como fulminado por un rayo. Seguro que advirtió mi agitación. Con sigilo me acerqué un poco más hacia ella.

 Entre Glorias y Marina el metro se paró en mitad del túnel con una fuerte sacudida que la lanzó hacia delante. Chocamos. Su brazo derecho me rodeó la cintura para no caerse y su mano rozó levemente mi trasero. Me relajé aceptando el abrazo, arrullador, cálido, y sintiendo la cercanía de sus pechos.

Nuestras miradas se cruzaron. Sólo podía mirar esa cabellera pelirroja mecida por el vaivén del vagón. Aquí estábamos los dos, apretujados uno contra el otro, sonriéndonos con los ojos. Pero entonces…  ¡ay! Cuando el metro llegó a Arco de Triunfo una oleada de viajeros que habían llegado a su destino la desplazaron más allá de la plataforma. Encajado entre dos cuerpos no podía moverme mientras aquella marea humana la impelía fuera del vagón, entonces sonó la señal acústica y las compuertas se cerraron. ¡Ella se perdía para siempre! El metro reanudó su marcha. Con la nariz pegada a la ventanilla conseguí verla unos segundos parada en el andén hasta que nos engulló el túnel. Se había llevado consigo su embrujo y sus orejas de fauno.

Al apearme en Urquinaona, mi parada, descubrí que también se había llevado mi cartera.

FIN

Y AQUÍ ESTÁ FRODO Y SU HUMOR ARGENTINO!

LA RECETA: VA DE PIZZA

ANTES UNA HISTORIA: DALÍ Y LA PIZZA CINCO ESTACIONES

Raúl Oliana  era el cocinero y propietario de Via Napoleone, la primera pizzería de Barcelona que permaneció en la calle Pelayo hasta finales de los ochenta. Salvador Dalí acudía de vez en cuando y se hizo amigo de Oliana. Una calurosa noche de finales de verano  en la que Dalí y Oliana estaban sentados en una discreta mesa del restaurante el pintor le preguntó si sabría hacer una pizza surrealista.

 “Bueno –respondió el cocinero-, puedo hacer una pizza cinco estaciones”. Dalí dijo: “Imposible, sólo hay cuatro estaciones. Si lo consigues, Dalí -siempre hablaba de él en tercera persona- te regalará una litografía.”

El día acordado Oliana esperaba a Dalí con varios volúmenes de su biblioteca que demostraban que hasta finales del siglo XVIII los años en España tenían cinco y no cuatro estaciones: primavera, verano, estío, otoño e invierno y así lo describe Cervantes en un pasaje de El Quijote: “La primavera sigue al verano, el verano al estío, el estío al otoño, y el otoño al invierno, y el invierno a la primavera, y así torna a andarse el tiempo con esta rueda continua.“

El estío era el periodo más caluroso del año, similar al ferragosto de los italianos, pero acabó imponiéndose la denominación verano. La pizza cuatro estaciones suele llevar champiñones, alcachofas, jamón y anchoas. El quinto ingrediente que añadió Oliana fueron filetes de salmonete de Cadaqués, muy buenos en la época del estío.  Dalí saboreó la pizza con cava rosado, su bebida preferida, y regaló a Oliana una valiosa litografía.

PIZZA BLANCA

Es el nombre de las pizzas con crema de leche en lugar de tomate. La hago un poco al estilo de la fugazzeta argentina.

Extender sobre la bandeja de horno una masa de pizza fresca al vacío (suelo comprar la de Buitoni) sazonar con un poco de aceite de oliva y sal y hornear 5 minutos a 200º. Extender una buena capa de cebolla cortada bien fina. Cuando la cebolla tome color repartir encima de la masa lonchas de bacon y crema de leche. Hornear 10 minutos más y añadir una capa de mozzarella y huevos de codorniz (opcional) terminar de cocer con la rejilla del horno a media altura un par de minutos y a servir.

¡SALUDOS DEL HOMBRE PIZZA!






44 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

¿Una mujer con orejas de fauno? Sospecho una herencia paterna.
Casi es mejor que le haya robado la cartera. Que sea una ladrona, con habilidad, con algo de actriz, tal ves atenúe el no volver a verla que los demás pasajeros la hayan alejado.

Muy efectivo el humor de la historieta. Agrega mucho que el nombre de la pizzeria sea Virgilio.

No está mal el chiste de Frodo.

Saludos.

Cinefilia dijo...

Haces bien en advertir sobre este método que utilizan algunas carteristas en la Línea 1 del metro. A partir de ahora prestaré más atención cuando utilice dicho transporte. Respecto a Dalí, sabía que le gustaban las alcachofas, pero desconocía que también fuese aficionado a la pizza, lo cual, bien mirado, no es muy sorprendente tratándose de un surrealista.

Saludos.

El Doctor dijo...

Buen cuento. Buenas ilustraciones. El metro y la mirada fugitiva. El impulso amoroso en un instante. ¿Dónde mejor que en el metro? Tu cuento hace pensar en todo momento que algo extraño va a suceder, pero jamás te esperas que esa orejuda fáunica te va a robar al final la cartera. Luego te dices: “¡Joder! ¡Esto es Barcelona!” Tengo un amigo que es mosso d’esquadra en Barcelona. No sabes la de robos que hay a los turistas cuando llegan a la ciudad condal con la cara embobada mirando edificios creyendo que encontrará algo de Gaudí antes que su hotel. En vez de ir al hotel se van a la comisaría para denunciar el robo de todas sus pertenencias. Hay más trabajo en los consulados que en las terrazas de las Ramblas donde sirven paellas congeladas y sangrías elaboradas con todos los restos habidos y por haber. Este amigo mosso es una mina, de verdad, una fuente de inspiración. Una vez me contó que un japo fue a denunciar, no solo el robo de todas sus pertenencias, sino también por la desaparición de su mujer. Sí, puro Hitchcock o “Frenético” de Polanski. Le dijeron que esperara en la sala de espera. ¿Sabes lo que exigió el japo a la bofia para que la espera no fuera tan dura? ¡Una cámara de fotos! Me contó otra anécdota muy buena. Una pareja de jubilados norteamericanos, blancuzcos como la panza de un pez, nada más salir del metro en la Plaça de Catalunya cargada de mochilas, maletas, cámaras de fotos colgadas del cuello, sandalias y calcetines blancos, se pusieron a mirar hacia arriba con la boca abierta. En un abrir y cerrar de ojos los despojaron de todo, incluso de las cámaras y sombreros de paja. El hurto fue tan magistral que todos los transeúntes se pusieron a aplaudir. No se dieron cuenta del robo hasta que no pasó por lo menos una hora. Así estaban de embelesados en busca de alguna fachada gauditana. Según mi amigo el mosso estaban muy indignados cuando fueron a denunciar el caso y no tanto por el robo sino porque creían que se encontrarían con más fachadas de Gaudí.

¡Hola Frodo! ¡Otro de Gardel! “¿Cómo maldice Gardel cuando no le entra el sombrero?

-¿Cómo voy a salir de él?

Un abrazo, amigo.

Me ha encantado tu tira cómica “Virgilio pizzas a domicilio”. Título muy de tebeo. Deberías hacer más.

Me parto con tu dibujo de Dalí. Él era más surrealista que sus cuadros. En Estados Unidos se le conoce más por sus burradas que por sus cuadros. Una vez se presentó en una fastuosa fiesta en Nueva York disfrazado de buzo verniano. Estuvo a punto de morir asfixiado. Los gestos de desesperación por deshacerse de la escafandra hicieron reír más al público porque creyeron que formaba parte del espectáculo. Si hubiera muerto podría haber sido firmado el cuento por Roald Dahl.

Tiene muy buena pinta esa pizza. Sin embargo, da un poco de asco ese hombre-pizza.

¡Un fuerte abrazo!

Folk dijo...

Muy interesantes tus relatos, y me gustan mucho tus tiras de comic, ademas me recuerdan la epoca del TBO con aquellos gags que aparecian de cuatro o cinco viñetas, tus tiras adapatadas a estos tiempos tienen mucho del autentico TBO, en donde aparecian grandes como Benejam, Coll, Muntañola, Blanco, Moreno...


Es sorprendente que pese a todos los avisos que hay para turistas en las grandes ciudades aun sigan "volando" tantas carteras en los metros , etc... pienso que la gente deberia llevar una cartera que si se la quitan al abrirla el carterista le saliese un muñeco de esos con muelle como sacando la lengua, y luego pues lo que los guiris lleven de dinero, carnets, etc, pues que procuren llevarlo en lugar mas seguro...

lo de hombre -pizza, menos mal que a las empresas de pizzeria no se les ha ocurrido la idea de un hombre así disfrazado en la puerta, como esas cadenas con hombre-pollo publicitario, la verdad es que coincido con Melmoth que ese hombre-pizza da algo de grima...ja..ja.

Saludos.

Folk dijo...

adaptadas queria decir...

miquel zueras dijo...

Hola, Demiurgo!
¿Eso lo dices por mis orejas? ¡Já, já! De niño en el colegio me llamaban Spock, el corte de pelo con flequillo también ayudab, pero no sé hacer el saludo vulcano.
Desde luego es un método bastante seductor, mucho más que los que veo practicar en el subte con los turistas.
Lo de poner títulos que riman en los cómics era muy típico en los "tebeos" de mi infancia. "Mortadelo y Filemón, agencia de información", por ejemplo.
Saludos y también de parte de Frodo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Cinefilia!
Esa es la línea de metro que uso habitualmente, me conozco bien sus estaciones. Cuando había turistas en la época pre-pandemia abundaban los carteristas transilvanos.
Pues el dueño de la pizzería Napoleone aprendió el oficio en los USA con un cocinero cubano y exportó a Barcelona las pizzas con piña, también muy surrealista.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Melmoth!
¿Qué mejor sitio para desatar pasiones que un espacio cerrado, claustrofóbico y subterráneo como el metro? Claro, es el metro de Barcelona donde he visto actuar muchos carteristas transilvanos. Tu amigo mosso tendría que crear un blog narrando sus experiencias en plan "BCN negra y criminal". No me extraña que desplumen a los turistas, el calor, las paellas de dudoso origen y esas sangrías ponzoñosas deben causar efectos letales que les impiden ser más cautos.
Conocí a un trabajador de objetos perdidos del ayuntamiento. Un día se presentó un japonés que había perdido su dentadura, la habían encontrado y el japonés exclamó un ¡Arigato! mientras se ponía su dentadura. No tuvieron tiempo de advertirle que la habían encontrado flotando en las alcantarillas.
Muy buena tu aportación al humor de Frodo. El título del cómic es muy Bruguera, como aquellos "Segis y Ovidio traperos de alivio" de Rovira, un dibujante muy bueno.
Dalí era increíble. Por cierto que creó un cóctel con zumo de 1 naranja, 1 cucharada de Campari, 1 cucharadita de jengibre y 4 cucharadas de brandy. El cóctel Casanova-Dalí.
El Hombre Pizza es de "La loca guerra de las galaxias" de Mel Brooks. En el inglés original tiene más gracia por lo de Pizza-Man, aunque sigue dando bastante repelús. Al final se queda encerrado en un ascensor y sobrevive comiéndose a si mismo.
Abrazos, amigo!
Borgo.

ricard dijo...

Nunca me robaron la cartera cuando vivía en Barcelona y cogía el metro. Aunque tampoco me tocó el culo una pelirroja desconocida. Y no será por no haberlo intentado.

Saludos.

Macondo dijo...

A mí también me ha embrujado la pelirroja. Ni se me había ocurrido pensar en la cartera.
Saludos.

DRACO dijo...

aquello de las "siete paradas" me hizo recordar a la visita que se hace de las siete iglesias en semana santa por las siete caídas de cristo antes de llegar al gólgota; aunque aquí, el personaje central de tu relato, tuvo un único e inmenso dolor en el orgullo, al darse cuenta, después, que aquel abrazo cálido y arrullador, era más por "amor a los chicharrones que al chancho", como se dice coloquialmente.

la rozada de tetas le salió cara y esa cara de idiota que puso tras ella, se le fue en un santiamén. ¡nada es gratis en esta vida! (y menos si hay una bella mujer de por medio).

un abrazo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Folk?
Muchas gracias. Me gusta dar a las tiras un toque de tebeo clásico como esos títulos que recuerdan a "Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio". Coll era un genio, sus personajes espigados... sobre todo sus caníbales que ahora se considerarían políticamente incorrectos.
Pues me parece muy acertada tu idea del muñeco antirrobo. Creo que era en "Robocop" donde anunciaban un seguro para coches que descargaba electricidad al que intentara forzarlo quedando el ladrón chamuscado.
Yo he visto un hombre anuncio de una pizzería. Parecía Bob Esponja pero en redondo con su traje de pizza. Ese Hombre Pizza no parece muy apetitoso.
Saludos, Folk!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Ricard!
Como ya habrás deducido por mi relato soy un habitual de la Línea-1. Un día asistí a la detención de un carterista en el vagón por un policía "camuflado" de turista y muy logrado, hasta tenía la piel color gamba.
También una morena -no pelirroja- me tocó una vez el culo pero fue un accidente, al menos no me robó la cartera.
Saludos!
Borgo.

Jose Casagrande dijo...

En el transporte publico uno siempre encuentra unas mujeres bellisimas, que lastimosamente se pierden para siempre cuando uno de los dos desembarca en el destino. Tengo la sensacion de que la chica de pelo rojo no es ladrona, debio haber sido otro pasajero en todo caso es mejor no llevar billeteras o carteras en el pantalon, sino poner los billetes en bolsillos con cremallera o llevar una simple tarjeta de credito en el bolsillo de la camisa, cerrado con cremallera o con un gancho de bebe. Paris pues es muy peligroso.

miquel zueras dijo...

Hola, Macondo!
Lo decía la tía Agatha, un personaje de "El retrato de Dorian Gray": "Cuidado con las pelirrojas, Dorian. Son las más románticas."
Tenía buenas manos, eso sí, el protagonista tardó un rato en echar en falta la cartera, tres paradas: de Glorias a Urquinaona, cuatro paradas.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Macondo: perdona, quise decir tres paradas.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, DRACO!
Lo de siete me ha hecho recordar una cristalera que había en mi colegio y que me impresionaba mucho, San Sebastián con siete flechas clavadas, por cada uno de los siete pecados capitales. Me ha hecho gracia la frase "más amor a los chicharrones que al chancho", muy buena.
Eso, nada es gratis. Una historia de amor que sólo ha durado siete paradas de metro y le ha salido cara al chico.
Abrazos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Jose Casagrande!
Sí, parece que los transportes públicos se prestan a los encuentros fugaces. Puede que sucediera como dices, otro pasajero captó la distracción del viajero y sacó partido de la situación. Hace dos años estuve en París -¿vives allí?- tienen un metro muy de otra época, y muy caluroso en verano.
Saludos!
Borgo.

Frodo dijo...

Hola Borgo!
Qué buen viaje en el metro, fui recorriendo todas las paradas en mapa de google. Ese final me hizo sentir que estaba en el subte nuestro.
Prometo que la próxima envío un chiste mejor. Me hizo gracia cuando se me ocurrió, ahora ya no me causa tanto. Mañana me pondrá triste. ¡Mucho mejor la vuelta que le dió Melmoth!

Buen giro el final de Virgilio´s.

Frodo no conocía eso de Dalí, Frodo se alegra de haberse enterado de la existencia del estío. A Frodo le recuerda a aquel calendario francés republicano, uno de cuyos meses le da nombre a un vino muy barato de por aquí: Termidor.

Se ve muy fugazzeta esa pizza! Marchame un par de porciones que voy sacando la birra de la heladera

Salud, querido Borgo! Saludos Hombre Pizza

Folk dijo...

por cierto que se me pasó poner una opinión sobre Dalí, recuerdo cuando Pons contaba la anecdota de haberlo conocido personalmente cuando Pons era un crio, Dalí sin duda es un coloso del arte, pongo el link de un video mítico en que se ve muy bien el surrealista mundo Daliniano.


https://www.youtube.com/watch?v=8v4Voows8VE

José A. García dijo...

Por eso no hay que salir con carteras, ni con mujeres ni en metros.
Es más, no hay que salir y ya.

Saludos,
J.

Clementine dijo...

Jajajaja, ¡el relato es buenísimo! Toda la entrada, la verdad, Miquel, eres un genio.
¡Muchos besos y feliz verano, Borgo!

Alexander Strauffon dijo...

Jaja, "Calle Tontolculo". Genial.

Beauséant dijo...

Ojala todas las mujeres que me he cruzado en la vida se hubiesen llevado sólo la cartera ;)

miquel zueras dijo...

Hola, Frodo!
Esa en realidad es la Línea 1 del subte de Barcelona, la que suelo tomar más a menudo. De las más antiguas de la ciudad (1925) y hasta hace poco el conductor tenía un "Botón del pánico" que, al dejar de pulsarlo, detenía automáticamente el vagón.
¡Pero si es muy bueno ese chiste! y me he reído mucho con el que me has enviado hoy, el del paracaidista.
Me gustaría que la pizzería Virgilio formase parte de los habituales del blog, a ver cómo voy de inspiración.
Termidor era el mes de julio. Durante la guerra civil hubo gente que puso de nombre "Germinal" a sus hijos, luego les obligaron a ponerles nombres de santos.
Ya me gustaría tomarme ahora mismo un fugazzeta con birra helada contigo, con el calor que nos está apretando acá.
Saludos, amigo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola de nuevo, Folk!
Dalí era muy Dalí. "¡Cosmogonía!!!" qué grande... se alteraba pero nunca se ponía agresivo. Entrevistarle debía ser toda una experiencia. Vi una entrevista que le hicieron con Alice Cooper, después de media hora conversando Cooper confesó que no entendía nada (Dalí le hablaba en una mezcla de francés, catalán, español e inglés) y el pintor exclamó: "¿Magnífico, esa es la conversación ideal!"
Gracias por enviarme esta joya.
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, José A. García!
Eso me recuerda a un refrán de mi tierra "Com a casa enllòc!" o sea: como en casa en ningún sitio. Y ahora que sigue la pandemia mejor quedarnos en casa, allí es difícil que te roben la cartera.
Saludos, J.!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Clementine!
Me gusta saber de ti en esta canícula tan calurosa.
Muchas gracias y espero que estés pasando un glorioso verano.
Besos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Alexander!
Bueno, en mi barrio tenemos calles con nombres curiosos, como la Calle del Olvido o la Calle de la Degollada aunque allí no hubo ningún crimen sangriento, es por el Marqués de la Degollada... ¡vaya nombrecito!
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Beausénat!
Huy, ese es el tema de muchas canciones, como aquel "Rosita" de Mink de Ville:
"¡Te llevaste mi carro, Rosita!
Piensa que te quiero, pero ya te llevaste mi televisor y mi radio!"...
Saludos!
Borgo.

Shaun dijo...

Hola, Miquel !!! Muy buen post, como siempre !!!

Muy buena la historia del metro, con esa mujer tan atractiva de labios carnosos. Ya sabes, no hay que fiarse de las pelirrojas, sobre todo si además son vampiras.

Recibí tu respuesta a mí mail, seguimos en contacto !!!

Feliz mes de Agosto. Un abrazo, amigo Borgo !!!

Juan El Portoventolero dijo...

¡Oh sí!¡¡Queda muy claro, a la vez que divertido el texto!!No hay nada peor que dejarse embrujar por una pelandusca urbanita en momentos prosaicos...en el metro, ante una cola de la compra, en un concierto (existen posibilidades, no cabe duda)Cualquiera es susceptible de hechizarse y a continuación pagar las consecuencias.
El sábado precisamente anduve en un restaurante italiano y me zampé una buena "campo bianco" (es que a mi me gustan con mucha cebolla) y desconocía la anécdota de Dalí. Ahora saldría escopeteado a cualquier receta de Italia, pero ya digo, puedo contenerme por la juerga del pasado fin de semana. La receta final también me la anoto quizás para una jornada de éstas.
¡¡¡¡¡¡¡El Ser de La Pizza es Absoluto!!!!!!!
¡A Tus Pies majete!
J u a n

Rocío G. Tizón dijo...

La viñeta me encantó. Precisamente ahora mismo estoy leyendo un libro de un argentino, Marcelo Luján. Muy bueno.
Un abrazo.

Gabiliante dijo...

Pero,bueno. O sea, que tú te fijas en ella, la miras con todas tus fuerzas, te acercas a ella después del Clot, choccais y quedais pegados, te mete mano... encima pelirroja con coleta ¿Y ella es culpable de algo?
No me jodas,hombre...
¿Cuantos miles de euros llevabas en la cartera, para que no te compensará una historia de amor tan potente, fugaz y falta de consecuencias?
Por si no te habías dado cuenta, la cartera te la robo alguien del tropel de gente que subió en Triunfo.
Me ha dado la impresión de ir en un barquito a la zozobra, y cada cosa que pasaba, era una ola que lo zarandeaba.
Saludos, vecino(si sigues cogiendo elmetro en sagrera)

miquel zueras dijo...

Hola, Shaun! Muchas gracias, ya sabes que tu opinión me interesa siempre.
Imagina que es una pelirroja vampira, se queda el pobre hombre sin cartera y sin sangre, por eso no tomo el metro nocturno.
Muy bien, seguimos en contacto y que pases muy bien el ferragosto.
Abrazos, amigo!
Borgo.

miquel zueras dijo...

¿Qué tal, Portoventolero!?
El hechizo te puede pillar en cualquier parte, tuve una pareja a la que conocí en la cola de un puesto de menudillos en La Boquería. Yo compré riñones y ella callos.
Entonces seguro que te gusta la "Fugazzeta", una pizza argentina, ponen el queso (mozzarella) entre dos discos de pizza a modo de relleno sobre el cual se agrega cebolla.
Seguro que te gusta esta receta dedicada en ofrenda al Ser de la Pizza.
Saludos, Juan!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Rocío!
Me alegra que te guste la viñeta, Frodo es muy agudo.
Me gustó la novela de Luján "Subsuelo" que ganó un premio de novela negra, me recomiendad "Claridad" una recopilación de cuentos, pero no la encuentro. Quizá no se publicó aquí.
Saludos!
Borgo.

miquel zueras dijo...

Hola, Gabiliante, vecino!
Sí, ya había deducido que también eres un usuario de la Línea Roja. De hecho la idea del cuento me vino cuando el metro frenó bruscamente en medio de un túnel y una chica se abalanzó sobre mi aunque sin menoscabo de mi economía, no como el protagonista al que esa mano en el culo le salió cara. Buena teoría, quizá fue esa avalancha humana de Triunfo.
Saludos, Gabiliante! Últimamente voy mucho en metro, quizá coincidamos algún día.
Borgo.

Erik dijo...

Es que las pelirrojas tienen un peligro... Pero es que también llevar la cartera en el bolsillo del pantalón... En la era digital.



Salud

miquel zueras dijo...

Hola, Erik! Me alegra verte de nuevo por aquí.
El prota no debía ser muy listo para llevar la cartera en el bolsillo trasero. Peligro. Pues los pelirrojos-as están en peligro pero de extinción, cosas de los genes.
Saludos!
Borgo.

Verónica Calvo dijo...

Estaba tan obnubilado con la pelirroja que se olvidó de dónde llevaba la cartera.
El subsuelo está lleno de personajes :)

Abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Verónica!
Claro, eso es un final alternativo. El hombre llegó a casa y se encontró su cartera sobre la mesa. ¡El honor de las pelirrojas quedó a salvo!
Tomo el metro a diario y sí, hay muchos personajes que parecen salidos de un cuento de Lovecraft.
Abrazos, Verónica!
Borgo.

Josep dijo...

Hola, Borgo:

La anécdota de Dalí no la conocía y me ha parecido muy sustanciosa, amén de sabrosa...

El relato hacia Urquinaona, que transité durante varios años de juventud, no me extraña y me lo olía, precisamente porque de esas pelirrojas tuve trato en varias ocasiones; debiste seguir hasta Cataluña, donde seguro que ya la tenían fichada... en la comisaría.

Me encantan esas ilustraciones pizzeras...

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Hola, Josep!
Es una buena anécdota y siento nostalgia de la pizzería Napoleone de la calle Pelai con su rótulo con forma del sombrero de Napoleón. El dueño trabajó en Miami y fue el primero en traernos las pizzas con piña.
En Cataluña las aguardaban los policías de paisano, algunos disfrazados de turistas y bastante convincentes. No me extraña que los llamen "Mortadelos":
Me alegra mucho que te hayan gustado los dibujitos.
Saludos, Josep y feliz ferragosto!
Borgo.